Edward Sa’id: No debemos demonizar al Islam ni al mundo árabe

«No debemos demonizar al Islam ni al mundo árabe… Se trata al Islam de una forma muy diferente que al cristianismo o al judaísmo. Años y años de prejuicios hacen que, por ejemplo, hablar de terrorismo judío nos deje indiferentes y que, sin embargo, sea habitual comparar a los musulmanes con el mal. Hay mucha pereza intelectual y mucha ignorancia en todo eso. Hemos aceptado como axioma las ideas de Samuel Huntington y el «choque entre las civilizaciones»… Huntington busca enemigos como sea porque se arrastra la necesidad ideológica de magnificar la superioridad de Occidente sobre el mundo».



Edward Said, al Corriere della Sera, de Milán, el 10 de agosto de 1998

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Alamut y los Castillos Persas

Ciudades y castillos en Persia conquistados o influenciados por asesinos (basados ​​en E. Burman)

El difícil terreno y la dureza del clima, junto con la costumbre de destruir los castillos una vez tomados, han contribuido a que los pocos de  ellos que sobrevivieron a los Asesinos no sean en la actualidad más que un montón de ruinas. Tal y como ha observado un historiador del Irán moderno:

«En su conjunto, las condiciones geográficas y climáticas de Irán producen un delicado equilibrio entre la subsistencia y su ausencia». 1

Cuando dejaban de existir las condiciones políticas y económicas que justificaban la existencia de una fortaleza o ciudad, también desaparecía la fortaleza o ciudad en cuestión, como si se tratara de artefactos surgidos en un momento de subsistencia. Esto puede aplicarse tanto a los lugares habitados por los Asesinos como a las ciudades que fundara Alejandro Magno, tales como Balkh, o Alejandría la Lejana, en el norte de Afganistán, o a las ruinas de las literalmente incontables ciudades que existieron en el desierto al sureste de Teherán, en la zona limítrofe entre Persia, Pakistán y Afganistán, donde las actuales condiciones áridas contradicen la gran fertilidad que existió en tiempos antiguos.





Además de la erosión natural producida por el viento, la arena, la lluvia, o la destrucción provocada por la actividad humana, debe tenerse en cuenta que los castillos de los Asesinos estuvieron situados en un terreno de gran sismicidad. Los estudios sobre la sismicidad histórica de la zona han demostrado la gran frecuencia con que los terremotos devastaban los asentamientos humanos, destruyendo características arquitectónicas de gran importancia.

No obstante, se dispone de menores pruebas al respecto en lo que se refiere a áreas remotas e inaccesibles, como es el caso de las montañas Alborz. Los restos existentes sugieren que la mayoría de los castillos experimentaron un considerable proceso de destrucción: en Samiran, por ejemplo, se observa con claridad el deslizamiento de partes importantes del castillo hacia el lecho del río, que corre al pie de una de sus laderas. Tales daños son típicos del desmoronamiento causado por los terremotos.

En un estudio sobre la sismicidad del centro y norte de Irán, N. N. Ambrasey ha proporcionado una información interesante sobre los posibles efectos de los daños causados por los terremotos, pertinente para el estudio de los castillos de los Asesinos. En la zona de Qazvin, que comprende aproximadamente Alamut (a unos cincuenta kilómetros en línea recta al noreste de Qazvin), y otros grandes castillos de los Asesinos, como Lammassar y Samiran, se registraron terremotos muy destructores en 1119 y 1176, épocas en que los Asesinos todavía residían allí. Pero de mucha mayor importancia fue el gran terremoto ocurrido el 14 de agosto de 1485, el cual:

…devastó los distritos de Eshkevar, Alamut, Talekan y el alto Shahsevar. Todas las casas y edificios públicos quedaron destruidos o gravemente dañados en una zona de 10.000 km2 y muchas personas resultaron muertas.» 2





Los informes contemporáneos aseguran que las sacudidas posteriores al terremoto principal duraron dos meses. En 1639 y 1808 hubo otros terremotos, además de los terremotos menores que muy probablemente no fueron registrados, los cuales contribuyeron a completar la destrucción, lo que explica que algunos castillos ya no existan más que en las crónicas. Incluso zonas tan importantes como Alamut sólo pudieron ser reconocidas gracias a lo que aún quedaba de ellas en el siglo XIX, y Lammassar sólo pudo ser reconocido convincentemente en 1962 por parte de Peter Willey. Se deben tener constantemente en cuenta estos problemas en cualquier discusión sobre los castillos de los Asesinos.

Por E. Burman


Notas:

  1. Avery, P., Modern Iran, Londres: Ernest Benn (1965), p. 6.
  2. Ambraseys, «Historical Seisrnicity», p. 56.

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Kishik: Un ingrediente infaltable en la cocina de Oriente Medio

Kishik

Kishek, keshek, kishik, kishk o keshk , sin importar cómo se deletree, el plato es el mismo. Un ingrediente infaltable en las preparaciones de la cocina libanesa especialmente en los fríos inviernos de las montañas.

Este alimento es muy común en Líbano, Siria, Palestina y Turquía.

El nombre «Kishik» se origina de la palabra persa «kashk«, refiriéndose a una mezcla de trigo y cebada molida. Se hace a partir de leche agria y salvado de «Burgol» (trigo triturado, con sus diferentes tipos: suave o grueso, blanco, oscuro entre otros). Se conoce en algunos países árabes como «Jamed«.

Es un polvo fino, una mezcla de trigo burgol que ha sido remojado y fermentado con yogur (laban). Este es definitivamente un alimento probiótico y puede ser la razón por la que se ha consumido tradicionalmente en invierno como yogur para ayudar a digerir las comidas de invierno más pesadas. Es un alimento básico de invierno en las montañas de Líbano; Las áreas y regiones circundantes tienen platos similares, algunos hechos con yogur seco convertido en polvo. Se come como un sabroso desayuno, almuerzo o cena. Es ideal para espesar sopas y potajes.





Kishik casero

Hay dos formas de preparar kishik casero y esta preparación varía según la región.

Una de las más conocidas por las mujeres de las montañas libanesas se realiza con el yogur desecado al sol hasta que se transforma en polvo. Se muele en mortero y se agrega de a poco trigo burgol finamente molido. Conservar en frascos en lugar seco. Puede agregarse sal.

La otra forma de prepararlo es agregando el trigo burgol a el laban extendiendo la pasta en un lienzo limpio. Dejar secar al sol y luego molerlo en mortero.

Modo de hacer el «Kishik»

La temporada de «Kishik» comienza en verano, cuando la producción de leche está en la cima y el sol está a pleno. El trigo molido empapado en leche o yogur durante casi una semana, y la fermentación se mantiene bajo control, añadiendo pequeñas cantidades de lácteos cada período. Después de que el trigo triturado absorba los productos lácteos y la fermentación alcance su grado adecuado, surge el producto pre-final, que es una masa comestible llamada «kichik akhdar«, luego se forman bolas y conservados en el aceite de oliva. Para llegar al «kishik«, la masa se extiende en sábanas blancas limpias en los techos de las aldeas. Una vez totalmente seco, el «Kishik» se desmenuza con las manos para obtener un polvo fino y blanquecino, una conserva más nutritiva para el invierno.





El éxito de la preparación de un buen Kishik depende por un lado del clima (éste debe ser muy seco y cálido). Es por esto que se prepara en verano para almacenarlo para el invierno. El otro secreto está ligado a la molienda. Para ello se debe contar con un buen mortero (por lo general hecho de piedra), ya que cuanto más fina la molienda más consistencia dará a las preparaciones y se sentirá más suave al paladar.

Kishe

Suele agregarse a un sin número de preparaciones para acentuar su sabor.

Algunos platos con «Kishik»

«Omaysheh«: plato ampliamente conocido en el área de Shouf y en las regiones de Hasbaya y Rachaya , Líbano. Está hecho de «Kishik» y burgol (trigo) fino, mezclado con agua tibia y luego combinado con aceite de oliva para suavizar la masa, y consumido con cebollas asadas.

«Kishik o khodra«:  (kishik con verduras) , típico de la región de Arsal, distrito de Baalbek / Hermel, se hace con el polvo del «kichik«, mezclado con agua fría para formar una masa suave a la que se añaden tomate picado , pepino, rábano, cebolla, menta y ajo picado y aceite de oliva.

«Kishik akhdar ma jaouz»:  (kechek verde con nueces) – este plato de kherbet Qanafar, distrito de Bakaa Oueste, consiste en difundir el «Kishik» en el plato y florido con nueces picadas, cebolla, menta y tomate. Su sabor picante combina perfectamente con las nueces.

«Kibe bi kishik» :  el famoso plato de kebbe con «Kichik«.






Sopa de Kishik

Sopa de Kishi

Ingredientes:

3 cucharadas mantequilla
6 dientes de ajo picados
½ lb. de carne molida, cordero o ternera
½ cucharadita sal o al gusto (algunos kishik pueden ser salados)
1 C de kishik seco
3 C de agua filtrada

Preparación :

  1. Derrita la mantequilla en una olla mediana.
  2. Agregue el ajo y saltee hasta que esté fragante, no lo deje dorar.
  3. Agregue la carne molida y rómpala con un tenedor mientras se cocina.
  4. Cuando la carne se dore, agregue el kishik seco y mezcle lo suficiente para que absorba todas las grasas (mantequilla y grasa de la carne), de la olla.
  5. A continuación, agregue lentamente agua mientras revuelve.
  6. Revuelva la sopa cada minuto más o menos para que no se pegue al sartén. Haga esto hasta que espese durante unos 10 minutos.
  7. Pruebe y añada más sal si la necesita.
  8. Esta mezcla se espesará a medida que se enfríe, se sirve mejor caliente con un lado del pan tradicional de algún tipo, o sobre arroz blanco,lentejas o garbanzos.

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