Carta a Jorge Lanata – (Sobre «Árabes de turbante») – Por Fadi Kasbo

 

Jorge Lanata
Jorge Lanata

«Árabes de turbante»
(Carta al Periodista Jorge Lanata)

Estimado Jorge Lanata:

Durante el programa emitido la noche de ayer (Domingo 16-6-13) usted tuvo la muy desagradable decisión de estigmatizar la imagen del árabe, en medio de una de sus alocuciones.

Sin medir, ni tampoco importarle, las consecuencias de sus dichos, decidió comparar a un «Maquinista de un tren que acelera sin frenar con claros comportamientos suicidas» a un «árabe de turbante». Ante todo, quisiera deslindar lo que viene, de cualquier tendencia política, existen cosas suyas de las que acuerdo y cosas que no, pero ello es materia de otra discusión.



Le voy a explicar, muy humildemente, Sr. Lanata, quienes son los «Árabes de Turbante»:

  • «Árabes de turbante» son los que dieron luz al mundo de los conocimientos, los que exportaron el pensamiento metódico, la razón, las matemáticas, el monoteismo, la astronomía, la filosofía estoica, la rueda, y una cantidad de innovaciones revolucionarias tales que harían muy larga esta carta (invito a Ud. a ahondar en el tema, es un muy buen modo de lavarse la boca antes de hablar de lo que no sabe).
  • «Árabes de turbante» son los que les explicaron a los Europeos de la Edad Media que para quitarse la peste bubónica, había que bañarse. Que la higiene debe ser parte fundamental de sus vidas.
  • «Árabes de turbante» también, Sr. Lanata, son los que se lanzaron al mar de un planeta redondo mientras el resto del mundo todavía creía que al fin del horizonte marino habitaban grandes monstruos, y que la tierra estaba sostenida por grandes tortugas.
  • «Árabes de turbante», son los Palestinos, víctimas de la más duradera de las masacres que haya registrado la humanidad, nacida a principios del siglo pasado y que aún perdura. Esos Palestinos, Árabes de turbante, son los que deben hacer largas filas, al otro lado del Muro, para que un adolescente israelí vestido de militar los deje pasar para poder ir a trabajar (dentro de un territorio que les pertenece).
  • «Árabes de turbante» son los que apoyaron SIEMPRE la Causa Argentina por Malvinas. NUNCA JAMÁS los representantes ante la ONU de esos Árabes con turbante, dejaron de solidarizarse con esa Causa, mostrando siempre su apoyo a la Argentina.
  • «Árabes de turbante» son los que formaron la Argentina, con el sudor de su trabajo y combatiendo una gran discriminación y pre conceptos que existían durante principios del siglo XX y que, según veo, persisten hasta estos días. Son los que colaboraron con la grandeza de nuestro país, los que dieron forma al Campo, a la Industria, a la Política, a la Sociedad, a las Leyes, a la Ciencia, y la lista sigue…
  • «Árabes de turbante» son las víctimas sirias del terrorismo internacional, terroristas que se han inmiscuido para derrocar al último bastión que les queda antes de imponer la hegemonía imperialista en la región del Medio Oriente. De ello no le escuché hablar jamás, Sr. Lanata. Se ve que hay turbantes de diferente clase y los turbantes estadounidenses le gustan más.



– Y POR SOBRE TODAS LAS COSAS, SR. LANATA, ÁRABES DE TURBANTE SON AQUELLOS PADRES QUE NO TIENEN HIJOS QUE LOS ABRACEN Y FELICITEN POR EL DÍA DEL PADRE, YA QUE LOS MISILES ESTADOUNIDENSES E ISRAELÍES HAN HECHO LO POSIBLE PARA QUE ESO NO OCURRIESE.

GRACIAS, SR. LANATA, POR HABER DICHO ESO JUSTO AYER, GRACIAS.

Ing. J. Fadi Kasbo
(Descendiente de esos «Árabes de Turbante»)

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La Noche Blanca del Flamenco 2013 reivindica la tradición jonda de Córdoba

Noche Blanca del Flamenco 2013
Noche Blanca del Flamenco 2013

Durante toda una noche, Córdoba estará inundada por el flamenco. La Noche Blanca del Flamenco 2013, celebra su sexta edición el 22 de junio con un especial protagonismo de los artistas cordobeses. El evento reivindica la aportación de la ciudad a la historia del cante jondo, coincidiendo con el año en que se celebra el vigésimo aniversario del Concurso Nacional de Arte Flamenco. El cantaor cordobés El Pele, una de las muchas figuras laureadas en este certamen fundado en 1956, abrirá la velada y Lya cerrará la noche, mientras que Cherokee y El Calli, también cordobeses, harán de teloneros de Raimundo Amador. Marina Heredia presentando ‘A mi tempo’, Farah Siraj, Argentina y David Palomar completan el cartel. Además, ofrece dos producciones propias: ‘Aquellos cafés cantantes’, a cargo de los alumnos de Conservatorio de Danza y ‘Compás de silencio’, en la que Juan Carlos Villanueva dirige a un grupo de artistas cordobeses. La organización espera alcanzar la cifra de 300.000 asistentes entre las once propuestas, que abarcan distintas posibilidades expresivas del flamenco. Los escenarios estarán estratégicamente situados en enclaves singulares de la ciudad omeya, entre ellos, el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral, la Plaza del Potro, la Plaza de la Corredera o las inmediaciones del Puente Romano junto al río Guadalquivir.

Argentina presenta 'Un viaje por el cante' -©Flamenco World
Argentina presenta ‘Un viaje por el cante’ -©Flamenco World

Córdoba será un gran escenario durante la sexta Noche Blanca del Flamenco, desde las 22:30 horas del sábado 22 de junio de 2013, hasta el amanecer. Nueve plazas del casco histórico de Córdoba, ciudad Patrimonio de la Humanidad, devolverán los ecos del flamenco: desde la plaza de Las Tendillas al Compás de San Francisco, desde el Patio de Los Naranjos a la plaza Jerónimo Páez, desde la plaza del Potro a la plaza de Abades, desde la plaza de La Corredera a la plaza Cardenal Salazar o la plaza del Triunfo, junto al Puente Romano.

Abrirá la noche Manuel Moreno Maya ‘El Pele’ a las 22.30 en la plaza de Las Tendillas. Tras un tiempo alejado de los escenarios por motivos de salud, vuelve con el espectáculo ‘Peleando… y punto’. En su montaje contará con la colaboración del violinista Ara Malikian, además de Lin y Nani Cortés, la cantaora Macarena de la Torre, las guitarras de Manuel Silveria y Antonio de Patrocinio y Raquel Jurado, al baile. Raimundo Amador se apropiará de La Corredera a partir de las 1.00 horas. Presenta un espectáculo con banda eléctrica, cuyo repertorio hará un repaso por toda la trayectoria desde Pata Negra. Anteriormente, a partir de las 23.00, el cantaor El Calli y, después, el dúo Cherokee, ambos cordobeses, harán de teloneros del guitarrista flamenco con más blues.

Marina Heredia, 'A mi tempo' -©Flamenco World
Marina Heredia, ‘A mi tempo’ -©Flamenco World

Este año se recupera el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba como escenario inigualable. Y será para la cantaora granaína Marina Heredia presentando, a partir de las 00.30, su nuevo trabajo ‘A mi tempo’. A la misma hora, los alumnos de Conservatorio Profesional de Danza Luis del Río representarán en el Compás de San Francisco ‘Aquellos cafés cantantes’. David Palomar pondrá en escena ‘Gaditanía’ en la plaza del Potro a partir de la 1.30 horas, recogiendo temas de sus dos trabajos ‘Trimilenaria’ y ‘La Viña Cantón Independiente’.

La artista jordana Farah Siraj traerá a la plaza de Abades, hacia las 2.30 horas, su repertorio de flamenco jazz árabe, una producción de Casa Árabe que propone un viaje intercultural. Ya a las 3.30 horas, Argentina irá de ‘Viaje por el cante’ en la plaza Jerónimo Páez, el directo de su tercer disco de estudio. La velada continuará con el espectáculo ‘Compás de silencio’, una producción propia de la Noche Blanca, en la plaza del Cardenal Salazar a las 4.30 horas. Bajo la composición y dirección musical de Gabriel Expósito y Juan Carlos Villanueva en la dramaturgia y dirección de escena, reúne a un grupo de artistas cordobeses como el cantaor David Pino o la bailaora Lola Pérez. Para terminar la noche, la cordobesa Lya presenta ‘Lunares al son’ en la plaza del Triunfo, junto al río Guadalquivir. Una producción especial para el cierre de la sexta Noche Blanca del Flamenco que apuesta por la fusión entre el son y el flamenco.

Raimundo Amador estará en concierto en la Noche Blanca -©Flamenco World
Raimundo Amador estará en concierto en la Noche Blanca -©Flamenco World

Programación paralela 

Desde el jueves, se va a ir preparando el ambiente de la Noche Blanca del Flamenco. La Asociación de Vecinos Alcázar Viejo, ha programado, junto con la peña El Almíbar, el ciclo ‘Alcázar Viejo a la luz de las velas’. El viernes, el Ayuntamiento de Córdoba ha programado una gala homenaje al bailaor, profesor y coreógrafo cordobés Antonio Mondéjar en la plaza de Las Tendillas, en la que participarán algunos de sus alumnos más aventajados, como Pilar Carmona o José Serrano. La Fundación Cajasur clausura su ciclo ‘Noches de Flamenco en Viana’ con Dorantes presentando en el patio de Las Columnas ‘Interacción’, un espectáculo en el que dialogan el piano, la percusión de Javier Ruibal (hijo) y el baile de Úrsula López.

 David Palomar -©Flamenco World
David Palomar -©Flamenco World

De forma simultánea a la Noche Blanca, el Aula Abierta del Flamenco del Distrito Centro propone una velada flamenca en el Zoco de Artesanía. Y en el entorno del río se consolida el programa ‘Camaroneando en La Ribera’, que incluye una ‘cajonada’ flamenca, sesiones de DJ’s y animación de calle. Todo ello completa la programación de la Noche Blanca del Flamenco de Córdoba, que sigue la estela de las Noches Blancas Europeas de ciudades como París, Riga, Roma o Bruselas. Desde su nacimiento en 2008, por esta singular velada dedicada al flamenco han pasado figuras como Manolo Sanlúcar, Miguel Poveda, Fosforito, José Mercé, Tomatito, El Lebrijano, Eva Yerbabuena o Enrique Morente, entre muchos otros.

Con información de Flamenco World

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Atrocidades culturales de la guerra en Siria

Siria. Continúan enfrentamientos callejeros en Aleppo. ©AP/Manu Brabo
Siria. Continúan enfrentamientos callejeros en Aleppo. ©AP/Manu Brabo

A Arnoldo Martínez Verdugo, figura señera del siglo XX mexicano.

A José María Pérez Gay, invaluable amigo.

In memoriam.


El conflicto en el cercano Oriente obedece a una maraña de intereses de muy diversa índole, cuya complejidad se acrecienta con el tiempo mientras que las posibilidades de solución se reducen sensiblemente. La conclusión del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas en su informe de febrero del año en curso no deja lugar a dudas: la solución política para Siria en las condiciones prevalecientes es imposible.

A esta situación de alta complejidad habría que agregar la destrucción de uno de los patrimonios de mayor riqueza en el ámbito cultural y que ha sido cuna de las civilizaciones más antiguas. Esta destrucción parece no tener precedente a escala internacional. Damasco y Alepo, dos de las ciudades sirias de mayor importancia, fueron escenarios de los primeros asentamientos humanos y es en Siria en donde surge la primera sociedad agraria.

Las fuerzas antagónicas en Siria no han reparado en tomar monumentos pertenecientes al patrimonio cultural de la humanidad como resguardo para sus actividades militares, en flagrante contravención de la legislación internacional. El torbellino de la confrontación bélica y la imposibilidad de acceder a los sitios del patrimonio cultural impide ver con claridad la magnitud de esta destrucción sistemática, lo que adicionalmente emboza una información confiable. No obstante, se tiene certeza de que 12 de los 36 museos sirios han sido saqueados. Estos eventos fueron inicialmente negados por el gobierno sirio, que reducía la pérdida a una estatua dorada aramea del Museo de Hama y una pieza de mármol del Museo de Apamea; los demás bienes culturales museísticos, sostenía, se habían puesto a buen recaudo.

Se cuenta ya con información de que han resentido severos daños en Alepo, el mercado milenario, la gran mezquita Umayyad y la ciudadela, así como en la Ciudadela de Raqqa. Lo que también es lamentable es el daño a la capilla de los cruzados en el Crack de los Caballeros, cerca de la ciudad de Azzara. Este sitio patrimonial fue una fortaleza de los cruzados, con un estilo que refleja una mezcla de las culturas francesa y musulmana. A ello habría que agregar la destrucción del campanario de la Iglesia Um Al Zanar, en el norte de la provincia de Homs.

Un templo asirio de la mayor importancia fue destruido en Tell Sheikh Hamad, junto con las paredes y torres de la ciudadela de al-Madiq. Las tropas regulares del gobierno sirio no han tenido escrúpulo alguno en ocupar el castillo de Ibn Maan, en la ciudad romana de Palmira, en cuyo valle de las tumbas apostaron tanques, al sur de la antigua ciudad. La magnitud de la destrucción es un reto a cualquier imaginación.

A lo anterior hay que agregar el pillaje. En el Valle del Éufrates se han identificado excavaciones ilícitas, específicamente en Mari, Doura Europos, en Deir ez-Zor y Zenobia; franco vandalismo en la zona de Mari y el Museo, y ocupaciones ilegales en Doura Europos. Los antiguos poblados del norte de Siria, patrimonio cultural de la humanidad, y en Qala’at Semaan (San Simón) no han sido excepción; se tiene conocimiento del total colapso de una pieza de piedra caliza en una tumba piramidal en El Bara y de vandalismo en Sergilla. Otros de los pillajes de los que se puede dar cuenta es el de Dja’de (sitio neolítico) y en Umm Tell (sitio paleolítico).

En el sur de Siria el paisaje también es desolador: existen excavaciones ilícitas en Bosra (ubicada entre la Ciudadela y los baños termales). Las ciudades de Tell el-Far, Tell Taouil y Tell el-Kharaze también han estado altamente expuestas. El vandalismo y el pillaje no han encontrado límites, como en la región de Hama. Han estado bajo un constante acoso, en Shir, los asentamientos neolíticos; en Raphaneae una fortaleza legionaria romana; en Qasr al’Azm el palacio del gobernador otomano, y en Shayzar/Larissa un asentamiento del periodo helénico.

Desde el inicio del conflicto, la comunidad internacional expresó su gran preocupación de lo que era altamente predecible: la emergencia del mercado negro de bienes culturales. A los pronunciamientos de la UNESCO en este orden habría que agregar la primera intervención de Lakhdar Brahimi, enviado especial de la Liga Árabe, el 24 de septiembre de 2012 ante el Consejo de Seguridad de la ONU sobre la destrucción impune del patrimonio cultural.

Ahora se ha replicado la misma matriz de pillaje que en Irak; todos los participantes de las diferentes fracciones en pugna se han arrogado el derecho de saquear en beneficio de su causa y contribuyen con ello a enriquecer el mercado negro. El Ejército Sirio de Liberación, que combate al presidente Bashar al-Assad, en su búsqueda de divisas no ha quedado exento de estas acciones depredadoras.

El contacto de Amán

 

A raíz del conflicto sirio se ha formado una compleja red de contrabandistas y mercaderes de arte que están destruyendo sin ningún escrúpulo uno de los legados más importantes de la humanidad.

Como lo fue durante el conflicto en Irak, Amán, la capital de Jordania, se ha convertido en un centro importante de comercio de bienes culturales ilícitamente exportados de Siria. Ahí es fácilmente asequible la compra de vasijas de la edad de bronce de la ciudad de Tal Shihab, mosaicos bizantinos de la Iglesia de San Simón o de la ciudad romana de Apamea, ubicadas en las cercanías de Alepo, y estatuillas de más de dos mil años de Bosra, una ciudad que albergaba a uno de los teatros romanos mejor preservados. En el mercado negro las antigüedades de la era nabatea y las tablillas de piedra de la era aramea son de las más preciadas. Para remover los mosaicos bizantinos de los pisos romanos de Apamea se han empleado incluso bulldozers por parte de los saqueadores.

La magnitud de este mercado negro y la gravedad del tráfico ilícito obligó a las autoridades jordanas, bajo el alto patrocinio de la princesa Sumaya bint El Hassan, a convocar a la comunidad internacional, a través de la UNESCO, a dos seminarios –en febrero y marzo de este año– para impulsar recomendaciones que pudieran paliar esta catástrofe cultural y elaborar un plan de acción que respondiera a dos diferentes escenarios: el primero atiende la situación actual de la guerra en Siria, en la que se respalda a la Agencia Siria de Antigüedades y de Museos (DGAM por sus siglas en inglés) y se exhorta a las partes contendientes para que dejen de utilizar sitios del patrimonio cultural con propósitos militares. El segundo versa sobre la posibilidad de la recuperación de bienes culturales que hayan sido exportados ilícitamente.

De importancia capital fue la presentación de la Organización de Aduanas Universal (WCO por sus siglas en inglés), que ha elaborado reglas para la protección del tráfico ilícito de bienes culturales a través de su programa ARCHEO, consistente en una comunicación en línea de los medios que emplean los agentes aduanales para prevenir el tráfico ilícito de bienes culturales. Este programa permite consultas súbitas que proveen de información sobre exportaciones ilícitas, y constituye sin duda un medio efectivo para prevenir de manera general el tráfico ilícito.

Sin embargo, la preocupación de las autoridades jordanas alterna con un mercado negro floreciente en Amán, con grandes mercaderes de arte, entre los que sobresale Mohammed Khalil, experto en antigüedades. La inmigración de más de dos mil personas diarias que huyen del conflicto y que ingresan a territorio jordano nulifica cualquier control aduanero.

El problema ha llegado a límites muy delicados; el propio gobierno sirio, por conducto del ministro de Cultura, Lubana Mushaweh, y Maamoun Abdulkarim, jefe de la DGAM, se vieron obligados a convocar a un seminario, para el 12 y 13 de mayo de este año en el Museo Nacional de Damasco, con la intención de tomar medidas para evitar lo que ya se considera una catástrofe cultural sin precedentes. Se tuvo que admitir la rapacidad a la que han estado expuestos los sitios de Mari, Doura Europos, Apamea y Gebel al-Woastani en la región de Idlib, considerada patrimonio cultural de la humanidad.

Finalmente el propio Abdulkarim admitió que si el conflicto continúa, lo que es altamente predecible, no sólo se perderá la historia e identidad sirias, sino una de las fuentes más importantes del conocimiento universal. Abdulkarim solicitó la cooperación internacional y la de sus vecinos, especialmente Turquía, Líbano y Jordania, ya que el gobierno del presidente Bashar al-Assad es ya incapaz de salvaguardar este patrimonio cultural de la humanidad.

La prevalencia del mercado

Al margen del conflicto sirio, y como gran contraste, se abrió una sucursal del Museo del Louvre en Abu Dhabi, ubicada en la isla de Saadiyat, bajo la dirección del emiratí Hissa al Dhaheri, cuya inauguración está prevista para 2015 pero que el 22 de abril de este año, con la muestra Nacimiento de un museo, anticipó lo que será la envergadura del recinto.

Abu Dhabi se convertirá en uno de los centros culturales de mayor relevancia en el ámbito universal. El Museo del Louvre alternará con el Guggenheim, diseñado por Frank Gehry, un museo marítimo obra de Tadao Ando y un auditorio emblemático, bajo la dirección de Zaha Hadid, entre otros.

El Medio Oriente se ha convertido en un mercado del arte de primera importancia y se anticipa que una buena parte de los tesoros sirios será albergada en este nuevo Museo del Louvre en Abu Dhabi.

La precariedad del derecho

El término genocidio cultural no es una noción que haya sido aceptada ni por la Convención de Nueva York de 1948 para la prevención y la represión del crimen de genocidio, ni tampoco en los Estatutos de la Corte Penal Internacional (Roma 1998). No obstante ello, esta noción novedosa introducida por la literatura especializada (Scovazzi) identifica sus elementos definitorios en el precedente Plan de Sánchez que conoció la Corte Interamericana de Derechos Humanos, así como en el precedente Krstic, del que conoció la sala de primera instancia del Tribunal Penal internacional para la antigua Yugoslavia.

Ese tribunal, en su resolución del 2 de agosto de 2001, formuló la interrogante de si más allá de la destrucción de un grupo o comunidad se puede considerar también como genocidio su destrucción por la erradicación deliberada de la cultura e identidad de un grupo o comunidad. La Corte sentenció que si bien no se satisfacía el presupuesto del genocidio, constituye un elemento de convicción importante la destrucción física de un grupo o comunidad, las alteraciones de sus instituciones y monumentos culturales y religiosos, como los ataques a mezquitas, y en general de su patrimonio cultural.

Los aspectos culturales del genocidio, un crimen que inflige grandes pérdidas a la humanidad pues se le desprovee de las aportaciones culturales de ciertos grupos humanos, merece una amplia reflexión en el derecho internacional en casos como el de Siria.

El mismo creador del neologismo genocidio, Raphaël Lemkin (1900-1959), en su obra Axis Rule in Occupied Europe, ya había sostenido que debía comprenderse como uno de los elementos de este crimen la pérdida de una cultura. Lemkin afirmaba que el genocidio se efectúa por un ataque sincronizado contra los diversos aspectos de la vida de un pueblo, específicamente en sus ámbitos políticos, sociales, culturales, económicos, biológicos, físicos, religiosos y morales.

De lo que existe certeza es que en Siria no se han observado las reglas más elementales del ius belli, no obstante que ese país forma parte de la Convención de la Haya de 1954 en materia de protección del patrimonio cultural en tiempos de conflicto armado y de su Primer Protocolo de 1958, aun cuando no haya ratificado el Segundo Protocolo de 1999; también es parte de la Convención de la UNESCO de 1970. Por lo demás, las Convenciones de Ginebra, y el Protocolo Adicional Segundo de 1977 por lo que respecta a la salvaguarda del patrimonio cultural, tampoco han sido observados.

La relevante información obtenida para la realización de este ensayo –proporcionada por fuentes confiables y no divulgada antes en ningún otro medio– no hace más que evocar que en Siria estamos frente a un Armageddon cultural en donde prevalece el desprecio a la creatividad humana, una guerra civil que ha quebrantado todas las normas del ius belli. Los conflictos bélicos han sido una constante en la humanidad; repetidamente, sin embargo, se ha sostenido que no todo en los conflictos bélicos debe estar permitido. Una y otra vez, empero, esta premisa, y los esfuerzos por crear un ius belli fijando límites, han sido ignorados.

Las antigüedades son testigos de la genialidad y creatividad de arquitectos, escultores, pintores y grabadores, entre otros artistas, y receptáculos de información valiosa e irremplazable que explican a las civilizaciones a través del tiempo. La cultura tiene finalmente un significado universal, pero las partes contendientes en Siria han ignorado la importancia del legado cultural.

La población siria, y junto con ella la humanidad, están perdiendo una de las fuentes más valiosas de conocimiento para descifrar la historia de la humanidad. La rapiña y el mercado negro se han sumado a la destrucción sistemática del patrimonio cultural de la humanidad en beneficio del mercado del arte, siempre insaciable. Los museos y archivos, repositorios del conocimiento universal, se desvanecen y la violencia se enseñorea como una de las características del siglo XXI.

Por Jorge Sánchez Cordero (Doctor en derecho por la Universidad Panthéon Assas).
Con información de Proceso

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