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El ayuno de Ramadán

Definición

El ayuno es la abstinencia total de todo aquello que rompe el ayuno (Bien sea comida o bebida o relaciones sexuales) desde el alba hasta la puesta del sol.
El ayuno del mes de Ramadán es obligatorio a todo musulmán adulto y con juicio, bien sea hombre o mujer.

¿CUANDO EMPIEZA?

El mes de Ramadán es el noveno mes lunar y empieza el ayuno con la aparición de la luna a finales de Sha’ban (octavo mes en el calendario lunar islámico).

Dice el Profeta (PB): “Ayunad a su visión (ver la luna) y romped a su visión y si se os es oculta (la luna por causa atmosférica) concluid el mes de Ramadán contando treinta días. Igualmente al comienzo del mes de Ramadán se contarán treinta días de Sha’bán sino es visible el nacimiento de la luna.

LOS PILARES DEL AYUNO

Los pilares del ayuno en el Islam, bien sea en el mes de Ramadán, o en otros meses, son los siguientes:

1) La abstinencia de todo aquello que rompa el ayuno [Bien sea bebida, comida o relaciones carnales) desde el alba hasta la puesta del sol.

2) Tener presente la intención

Se debe tenerla presente en la mente y en el corazón, sin necesidad de decir nada con la lengua [de pronunciar algo concreto (es decir la intención)], tiene que ser antes del fayr (inicio del tiempo de la primera oración del día), y puede ser dicha diariamente, o por todo el mes desde su inicio.

¿QUIEN DEBE AYUNAR?

El ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente (no de viaje) bien sea hombre o mujer. En cuanto a la mujer, debe estar fuera de la menstruación, y del puerperio. Por lo tanto, no debe ayunar el enfermo mental, ni el menor, ni el viajante, ni a la mujer durante la menstruación o puerperio, así como a la embarazada, o la lactante que teme por su pequeño, ni los ancianos débiles.

CASOS ESPECIALES

1- El ayuno del menor de edad

El menor de edad no esta obligado a ayunar, pero se le debe ordenar por parte de sus padres, para que se acostumbre a ello, y practicarlo sin mucha dificultad al ser mayor. Lógicamente, tiene que ser sano y poder hacerlo sin repercusiones adversas.

2A quién se le permite desayunar en Ramadán y pagar la compensación:

a) El anciano débil cuya salud puede empeorar.

b) El enfermo crónico y que no tiene la posibilidad de recuperar los días desayunados.

c) Los que ejercen trabajos muy duros y que no tienen la posibilidad de encontrar otro trabajo más liviano, como puede ser el herrero, por ejemplo.

d) Todos los casos mencionados anteriormente están obligados a dar de comer en compensación a un pobre por cada día que no hayan ayunado, y no tienen por qué recuperarlo.

3– A quiénes se les permite desayunar en Ramadán y tienen que recuperar los días desayunados:

a) Los enfermos cuyo estado de salud puede empeorar con el ayuno y se espera su recuperación de la enfermedad y su curación.

b) En casos de tener hambre o sed severos que pueden repercutir muy gravemente en el estado de la salud.

c) Al que está de viaje se le permite desayunar cuando viaja la misma distancia por la que se le permite acortar las oraciones y rezarlas juntas. Es decir, la del Duhur con la del ‘Asr 2 y 2 Rak’atas envez de 4 y 4; las del Magrib con las de ‘Isha3y2 en vez de 3 y 4 Rak’ats.

Los casos en que se les prohíbe ayunar y deben recuperar los días desayunados.

a) Las mujeres que están con la menstruación o durante el puerperio, ya que esta tajantemente prohibido su ayuno, así como su oración, teniendo que recuperar el ayuno, pero no la oración (La derviche, si la recupera).


DEBERES QUE SE PRESERVAN DURANTE EL AYUNO

1) As-suhur:

El suhur consiste en tomar algún alimento por la madrugada, siempre antes del Fayr, por muy poco que sea la cantidad de comida o bebida, aunque fuera un poco de agua, tiempo que se extiende desde la medianoche hasta la entrada del momento de la oración, antes de las primeras luces del alba, con la intención del ayuno presente en la mente, pues el suhur es bendición y prosperidad como dice el Profeta (PB).

2) Romper el ayuno inmediatamente después de la puesta del sol y al comienzo del tiempo de la oración de magrib:

Pues dice el Profeta (PB): “Los hombres permanecen en el bien mientras no retrasen la ruptura del ayuno después de la puesta del sol”.

3) El orar y suplicar en el momento de romper el ayuno:

Por ejemplo, decía el Profeta (PB): “Se fue la sed, se hidrataron las venas, y se logró la recompensa con el permiso de Dios”.

4) El abstenerse de todo lo que contradice el ayuno en lo moral:

Ya que el ayuno es una gran escuela de disciplina y doctrina, tanto espirituales como morales, pues no se limita a la abstinencia de comer o beber solamente, sino de todo lo que sea mala palabra, mal acto o mal pensamiento. El ayunante debería ser indulgente en caso de ser insultado o agredido por alguien, debiendo evitar todas las obscenidades.

5) El uso del siuák durante el ayuno:

Es un trozo de rama de un árbol especial que se encuentra en la península arábiga y que es de muchos beneficios, tanto para los dientes como para las encías y la boca, y se usa como un cepillo de dientes.

6) Ser generoso:

El musulmán siempre tiene que ser generoso, pero lo es más en el mes de Ramadán.

7) Incrementar la lectura del Sagrado Corán:

Durante el mes de Ramadán, en que fue revelado el Sagrado Corán, se debe recitar éste con mayor frecuencia que en los otros meses. Además dijo el Profeta (PB): “El ayuno y el Sagrado Corán intercederán a favor del siervo el Día de la Resurrección.”

8 ) Incrementar las prácticas:

Sobre todo en los últimos diez días del mes de Ramadán, tal como lo hacía el Profeta (PB).

COSAS Y HECHOS QUE ESTÁN PERMITIDOS DURANTE EL PERIODO DE ABSTINENCIA.

1) Bañarse, ducharse, nadar y sumergirse en el agua con la condición de que no trague nada por la boca o por la nariz.

2) Poner el Kuhl o colirio en los ojos, sea en gotas, cremas, etc. El Kuhl es una clase de mascara natural (polvo natural negro) que se utiliza para los bordes de los párpados, bien como medio de tratamiento de los ojos de algunas enfermedades, o bien como medio de belleza.

3) El beso: el besar uno a otra, así como el hombre a su esposa y viceversa, pero sin acceder al orgasmo o salida del liquido seminal.

4) Las inyecciones, sean intramusculares, subcutáneas o intra cutáneas, a condición de que no sean nutritivas.

5) La sangría (venopunción) que se utiliza en algunas enfermedades como medio de tratamiento.

6) Enjuagarse la boca con agua o aspirar el agua por la nariz durante las abluciones y volver a echarlo hacia fuera, con la finalidad de limpiar la boca y las fosas nasales.

7) Esta permitido tragar las cosas inevitables como son la saliva, o el polvo (en algunos trabajos).

8 ) El uso de supositorios, ya sean anales o vaginales.

9) El uso de colonias, perfumes y maquillajes.

10) Comer, beber y tener relaciones sexuales desde que se rompa el ayuno ( puesta de sol) hasta la abstinencia (salida del alba).

11) Esta permitido retrasar el Gusl (la ablución mayor) hasta después de la salida del sol a las mujeres que tuvieron menstruación o puerperio y quedaron libres la noche anterior.

COSAS Y HECHOS QUE INVALIDAN EL AYUNO Y HAY QUE RECUPERARLO

1) Comer o beber intencionadamente. En cambio el comer o beber olvidando el ayuno no invalida éste, pero una vez que se de cuenta de ello, tiene que abstenerse y completar el día ayunando.

2) El vomitar intencionadamente. En caso de ser involuntario no debe recuperarlo.

3) La menstruación o el puerperio, aunque empiecen en las ultimas horas del día (antes de ponerse el sol) se debe recuperar.

4) La masturbación intencionadamente. bien sea por la mano o por cualquier otro medio, abrazando a su mujer, besándola, acariciándola.

5) El tener la intención de desayunar, aunque no haya tomado nada de comida o bebida que rompe el ayuno.

6) El comer, beber, o tener relaciones sexuales, creyendo que se había puesto el sol, o hubiera salido el alba, pero posteriormente se da cuenta de lo contrario. En caso de tener relaciones sexuales durante la abstinencia, queda anulado el ayuno de dicho día y hay que hacer lo que se conoce en el Islam como “Kaffárah”.

Kaffárah: Es ayunar dos meses seguidos, si le fuera posible, o dar de comer a 60 pobres, en caso de no poder ayunar, o librar a un esclavo, si no puede ayunar o dar de comer a 60 pobres. En caso de tener el hombre relaciones sexuales con su esposa voluntariamente por ambos, los dos tienen que hacer Kaffárah.

En cambio en caso de ser forzada la mujer, por su esposo, no tiene porque hacer kaffárah. Si comete el mismo acto otro día, tendrá que hacer otra kafrárah y en caso de hacerlo dos veces en el mismo día hará solo una kaffárah, ya que se considera cada día independientemente de los otros.

La recuperación de los días desayunados en Ramadán

La recuperación de los días desayunados o anulados durante el mes de Ramadán no tiene por qué ser inmediatamente después de dicho mes, sino que dispone de un largo período de tiempo que se extiende desde que finaliza el actual mes de Ramadán, hasta que empiece el siguiente. Lo mismo sucede con la kaffárah. Hay que recuperar un día por cada día que haya desayunado durante el mes de Ramadán, pero no tienen porque ser todos los días seguidos (en caso de ser más de un día). Se podrán hacer seguidos o salteados. En caso de llegar el mes de Ramadán del año siguiente, y no hubiera recuperado los días adeudados, ayunará ese mes y recuperará lo que adeudare más tarde. En caso de fallecer y deber días del mes de Ramadán, éstos podrán ser recuperados bien por su “ualy” (familiar encargado), o bien por uno de los que lo heredan.

El ayuno se diferencia de la oración en este sentido, ya que la oración no podrá ser recuperada por otros.


LAILAT-UL QADR

La llegada del mes de Ramadán trae consigo uno de los acontecimientos más importantes y especiales, tanto real como simbólicamente, para un musulmán: Lailat-ul Qadr, la noche del decreto. Como sabemos, ésta es la noche en la cual Muhammad (PB) recibió la primera revelación del Sagrado Corán, y así comenzó su misión como Profeta y Mensajero de Allah. Por si solo este hecho es causa de gran regocijo.

Otros ayunos

El ayuno se puede clasificar en dos tipos:

1– El ayuno obligatorio (Fard)

2– El ayuno voluntario (Nafl)

1 – El ayuno obligatorio (Fard) se divide a su vez en:

a) El ayuno del mes de “Ramadán”

b) El ayuno del “Kaffárah”

c) El ayuno del “Nadr” o de las promesas que hace uno a si mismo ante Dios.

Fuente: Islam Hoy

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Al-Ándalus Al-Yadid – (El nuevo Al-Ándalus) – ¿Desapareció realmente Al-Ándalus o somos aún moriscos?


Últimamente he leído varios libros de distintos autores y fechas que coincidían en resaltar cómo pese a la Guerra de la Alpujarras y el decreto de expulsión de 1609 los andaluces musulmanes se las arreglaron para seguir viviendo en su tierra contribuyendo a la realidad andaluza de hoy. ¿ Fuimos conquistados por los castellanos o convertimos a los castellanos en andaluces ? ¿ Somos musulmanes de espíritu ? ¿ Está al-Andalus aún vivo o pereció en 1492 ?.

En los últimos años la búsqueda de la identidad andaluza ha llevado a numerosos nacionalistas andaluces a adoptar el Islam como religión, ancestralmente otros muchos andaluces cristianos, especialmente en el campo, creen en la Divina Providencia, que recuerda claramente a Allah, (que no es Dios sino lo más parecido a esa Divina Providencia que podemos encontrar en el cristianismo), además florecen las iniciativas culturales andalusíes (el nacionalismo andaluz también empezó con juegos florales a principios de siglo), se editan libros de éxito como el Manuscrito Carmesí de Antonio Gala sobre la vida de Boadbil, se crea en Córdoba la primera universidad islámica en Andalucía de la era moderna, Universidad Internacional Averroes de al-Andalus, los musulmanes “conversos” de toda España eligen el Albaicín granadino como residencia, se suceden los actos de ayuda al pueblo saharui, en Internet florecen las web andaluzas que derrochan tolerancia, libertad y amor por su tierra con un marcado acento andalusí o musulmán andaluz, llegando incluso a plantear el árabe como lengua co-oficial de Andalucía dentro de un amplio debate sobre la lengua andaluza.


¿Es esto casual o es fruto de una auténtica mezcla, fusión, confusión, del pueblo andaluz entre castellanos que huían de la presión feudal y buscaban su tierra prometida, y andaluces musulmanes que se las arreglaron para sobrevivir como conversos fieles a su espíritu.?

La Conquista de Granada en 1492 supone la derrota oficial de los musulmanes andaluces y su conversión paulatina unas veces, inmediata otras, al cristianismo y a los modos de vida impuestos por los conquistadores castellanos.

Es conocido, (aunque menos que el caso sefardí), que los andaluces expulsados en las distintas etapas del empuje castellano-español aún hoy día se vanaglorian de ser andalusíes viviendo en Tetuán, Salé, Fez, Xauen, Orán ó Túnez. La música andalusí sigue siendo en el Magreb la música clásica y culta como pueda ser para nosotros la música de Turina ó Falla, pero poco se ha difundido sobre la existencia de andaluces moriscos o musulmanes en espíritu, en muchos casos sin saberlo ellos mismos, en nuestra Andalucía.

Las sucesivas revueltas culminadas en la Guerra de las Alpujarras de 1568-1571 y el decreto de expulsión de todos los moriscos en 1609 confirman oficialmente la desaparición de los descendientes de Al-Andalus en la península ibérica, sin embargo, distintas fuentes, relatos y situaciones confirman que supieron sobrevivir en Andalucía entre los dogmas que la pureza de sangre y el ser castellano viejo les rodeaban. Estos son algunos apuntes en este sentido:

En primer lugar habría que remitirse a la conquista del Valle del Guadalquivir a mediados del siglo XIII, pues muchos musulmanes son autorizados a quedarse en sus pueblos, viviendo en barrios musulmanes o aljamas, diecinueve sólo en la campiña cordobesa, estos mudéjares (musulmanes que vivían en zona cristiana) serán imprescindibles en la vida económica de los reinos de Córdoba y Sevilla hasta que con la caída de Granada y la presión posterior sobre ellos, muchos musulmanes deciden “voluntariamente” convertirse al cristianismo pues sino serían expulsados del país, la sublevaciones musulmanas en 1499 en el Albaicín, en 1500 en las Alpujarras y en 1501 en la Serranía de Ronda provocan la conversión forzosa.

De este modo los mudéjares serán ahora castellanos nuevos o moriscos, que sólo en apariencia adoptan el cristianismo ya que conservan su forma de vivir, vestidos e idioma.

Al finalizar la Guerra de las Alpujarras en 1571 la represión es ya durísima, los moriscos granadinos tanto si eran de comunidades sublevadas como si permanecieron sumisos, son deportados a los reinos de Sevilla, Córdoba, Extremadura y Murcia, y sus tierras repobladas con andaluces de estos reinos y con manchegos. Entre estos nuevos repobladores había también cristianos nuevos que a pesar de ser ya cristianos de segunda o hasta cuarta y quinta generación eran vigilados por los cristianos viejos y prefieren salir de sus pueblos para iniciar una nueva vida en los campos y montañas granadinas, malagueñas y almerienses.

Por estas y otras razones la expulsión de 1609 y sucesivos años afectará más en número a los moriscos de los reinos de Valencia, Murcia y Aragón que a los andaluces, de hecho y según Lapeyre salen de Valencia 118.000 moriscos, 61.000 de Aragón, 45.000 de Castilla y Extremadura, 16.000 de Murcia y “sólo” 32.000 de toda Andalucía.

De este modo oficialmente ya no existen moriscos en España, sin embargo, numerosos relatos y realidades atestiguan lo contrario.

El antropólogo Díaz del Moral encontró en sus mediciones y estudios sobre cráneos de andaluces de los siglos IX y X y actual, parecidos muy significativos.

Blas Infante acudió al parecido sociológico con los africanos y árabes escribiendo:

“…los jornaleros… los campesinos sin campos, que son los moriscos de hoy… los andaluces auténticos privados de su tierra por el feudalismo conquistador. No queremos… no podemos ser sólo Europa, a pesar del bárbaro coloniaje; somos, Andalucía… Jamás hemos dejado de ser andaluces; euro-africanos, euro-orientales, hombres universalistas …”

José Acosta Sánchez interpreta que a medida que se conquista Andalucía y la represión de la Inquisición aumenta, la diversidad social del pueblo se va simplificando y reduciendo quedando los moriscos como jornaleros, “que volcarían sus ansias reivindicativas seculares en el movimiento anarquista.”

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También son numerosos los trabajos que hablan sobre el componente morisco de la raza gitana ya que muchos musulmanes se refugiaron en la ilegalidad de esta comunidad para escapar de la ley cristiana. Blas Infante aseguraba que la etimología de la palabra “flamenco” viene de las palabras árabes “fellah” y “mengu” que significan “campesino sin tierra”, e incluso que el cante jondo es cante morisco fundido con el gitano.

El escritor sirio Nizar Qabbani visitó Andalucía en 1955 y parecía querer dar la razón a Infante con estos versos:

Flamenco…
Flamenco…
La taberna en penumbra se despierta
al brotar la voz triste
como un chorro de oro,
al repiquetear las castañuelas.
Yo, con pena, sentado en un rincón,
voy juntando mis lágrimas.
Voy juntando reliquias de los árabes.

En cuanto a narraciones directas a lo largo de la historia, el historiador Fernández González descubrió un documento que afirmaba:

“un informe elevado al rey por la ciudad de Sevilla acerca de los moros que había en ella, por los años de 1624 y 1625 (…) a consecuencia de haberse reconocido por los daños grandes que resultaban de tan gran cantidad de moros de berbería libres, y cautivos mezclados con los moriscos del reino de Granada (…) y ninguno de dichos moros y moras cautivos no viven en casa de sus amos y andan en tal libertad que procuran que no se conviertan a nuestra Santa Fe Católica los otros esclavos que están en casa de sus amos. Y las villas de Utrera, Villamartín y otras han venido a presentar a esta ciudad los grandes daños que padecen con la habitación de moros en aquellos lugares. “

Es decir que quince años después de la supuesta total expulsión de moriscos de Andalucía quedan aún comunidades moriscas e incluso mudéjares.

Otra narración también esclarecedora supone la del embajador del sultán de Marruecos Muley Ismail en 1690.

“Caminando para Utrera desde Jerez, cuenta que pasó una noche en Lebrija, donde algunos moradores le dieron a entender por señas y sigilosamente que descendían de los árabes, aunque sólo podrían decirlo en secreto… En Utrera, habló con dos jóvenes… ambas del linaje de Boadbil el Chico… Después de pasar por Córdoba, en donde vinieron a saludarle los cautivos marroquíes, llegó a Andújar en donde le maravilló sobremanera encontrar que sus moradores eran casi todos descendientes de aquellos abencerrajes que se pasaron a los cristianos, cuando algunas de sus familias fueron muertas en Granada. Añade que, con ser muchos en este distrito sólo algunos confiesan su abolengo… otros guardan cierta disimulación haciéndose pasar por oriundos de las montañas de Navarra … “

En el siglo XVIII Felipe V dicta una pragmática para expulsar a los moros “cortados”, es decir musulmanes cautivos que lograron su libertad asalariándose para pagar su propio rescate.

En 1766 otro embajador marroquí al-Gazzal, escribió durante su paso por Loja y Elche sobre los descendientes de los moriscos:

“Muchos de sus apellidos están presentes entre nosostros. Había quién señalaba su inclinación hacia el Islam de forma oculta y quien lo pregonaba abiertamente… (Y hacían todo esto en secreto) puesto que si alguno lo proclamaba en público y no se arrepentía estaba condenado a morir.”

Las guerras con Marruecos en 1774 y 1792, la de 1859 y sobre todo las de principios de este siglo con la desgraciadas campañas del Rif, resucitan los odios contra “los moros” y hacen que desaparezcan casi todos los autoreconocimientos de las señas de identidad de los andaluces como musulmanes o moriscos.

Aún así distintos viajeros musulmanes apreciarían la similitud andaluza-árabe como el tunecino Alí al-Wardani durante una visita diplomática otomana en 1887 escribiendo:

“El vestido de las mujeres campesinas es como las de Túnez, me informó el cónsul del Imperio en Valencia que los hombres que trabajan en sus huertas no visten pantalones largos, sino sólo hasta la rodilla, como el vestido de los hombres de Túnez. También me informó que las gentes del sur de España, como Granada, Valencia y otras ciudades, si están comiendo y llega un huésped, le ofrecen la comida, al igual que las costumbres de los árabes, y a diferencia de los habitantes del norte de España… “


El ensayista e hispanista egipcio Husayn Munis en su Rihlat al-Andalus publicado en 1963 escribía:

“En Yayyan -que se llama ahora Jaén-, no lejos de Córdoba, me pareció que, si abría el listín telefónico, iba a encontrar el nombre y la dirección de Uamal al-Din bin Malik, al autor de la Alfiyya, (gramático jienense del siglo XIII muy estudiado en el mundo árabe.) y que podría conversar con él.”

Y este otro comentario sobre Loja, pueblo natal del polígrafo Lisan al-Din bin al-Játib.:

“Cierta mañana me paré delante de una casa de estilo árabe que tenía una fuente en el centro, de la que manaba el agua amable y musical. Y me pareció que Lisan al-Din estaba allí, con la espalda apoyada en el otro lado de la fuente, ocupado en la composición de un nuevo libro.”

Y por último este otro, también de Munis:

“No olvido una escena en el camino de Guadix a Granada, camino campesino que se parece a los nuestros rurales. Era el atardecer y yo volvía, cansado, de Iznalloz. Me senté a descansar en la carretera. Desde lejos se acercaba un campesino con su asno; en todo, un campesino egipcio. Llevaba una vestimenta que parecía una chilaba, y sólo quien se llame Bestuisi o Awaden puede llevar ese rostro moreno y arrugado. Hasta se envolvía la cabeza con algo parecido a un turbante. (…) Llegó el hombre ante mí, me miró y me hizo un gesto. Yo me levanté. Me hizo un sitio detrás y me llevó a su grupa. No dije una palabra, ni él tampoco, mientras el burro nos llevaba. Sentía que aquel hombre era mi pariente, mi pariente desde hacía mucho tiempo. Cuando llegamos al lugar que yo quería, me apeó, y siguiendo su marcha desapareció por una curva del camino. ¿De dónde llegó? ¿Adónde fue? No lo sé. Nos juntó el camino. El largo camino de Al-Andalus.

La experiencia de los años 30 editando revistas bilingües en español y árabe y la proliferación de estudios arabistas e incluso de la lengua árabe como también propugnó Lasso de la Vega, conocen desde los años 80 una nueva revitalización:

El estudio del árabe con numerosísimos alumnos en las escuelas de idiomas y universidades, la creación de la universidad islámica en Córdoba, las nuevas mezquitas construídas a golpe de petrodólar, y la influencia andalusí en partidos políticos auguran un siglo XXI cargado de explosión cultural en Andalucía, punto de encuentro entre Europa, Africa y América. Esperemos que seamos nosotros los andaluces los que decidamos hasta donde queremos llegar en el resurgir de Al-Andalus.


Por último y a título de ejemplo estos son algunos apellidos andaluces de origen morisco:

BENJUMEA: De Banu Umayya o del clan de los Omeyas, la dinastía que gobernó Al-Andalus como emires y califas y también durante la rebelión de las Alpujarras con Abén Humeya. Lograron en el siglo pasado y en éste destacar varios miembros de esta familia en la pintura, la política y la empresa, fruto de ello obtuvieron los títulos de Conde de Benjumea y Conde de Guadalhorce.

SOLIS: Apellido que recibirían Saad y Nasr, hijos del sultán de Granada Abu-l-Hassán y Soraya o Isabel de Solís, que tras la conquista de Granada fueron bautizados con los nombres de Fernando y Juan.

VENEGAS ó BENEGAS: Apellido que recibieron Yahya An-Nayyar y su familia junto al titulo de Duque de Granada, y como nombre Alonso de Granada Venegas. En 1643 su descendiente Pedro de Granada y Venegas recibió el título de Marqués de Campotéjar.

AVENA ó ABENA: Apellido documentado entre familias asentadas en Tetuán por Muhammad ibn Azzuz en 1953 que además recoge los siguientes:

ABRIL, ACTRIZ, ABARRI, ALIATAR, ABEZ, ASCALANTE, ACHUELA, AFIA, AGUILAR, GAZUL O GAZULES, ALICANTE, ALCANTARA, ALCAZARIN, ALFANGERO, ALFONSERO, ALGUACIL, ALHAJA, ALMADEN, ALMANSA y ALMEIDA.

Otros muchos apellidos de fuerte raíz castellana fueron adoptados o impuestos a los moriscos, así Abén Humeya se llamaba de cristiano Fernando de Válor, su suegro era Miguel de Rojas, su tío Hernando el Zaguer y su primo Diego López, luego Aben Aboo.

También al apadrinar los señores feudales a sus esclavos musulmanes en su bautismo solían tomar sus apellidos como es el caso del duque de Alba, y de ahí vinieron muchos De Alba actuales, por lo que determinar a priori por su apellido quién es morisco y quién no, es sumamente difícil.

José Manuel de Molina
Andalucía, 27-6-1998

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BIBLIOGRAFIA:

ACOSTA SANCHEZ, José. Andalucía. Reconstrucción de una identidad y la lucha contra el centralismo. Ed. Anagrama. Barcelona 1978.

MARTINEZ MONTAVEZ. Pedro. Al-Andalus, España, en la literatura árabe contemporánea. Ed. Arguval. Málaga 1992

MARMOL CARVAJAL, Luis. Rebelión y castigo de los moriscos. Ed. Arguval. Málaga 1991.

REVISTA LAMALIF. Número 5. Diciembre. Ed. Alqibla. Almería 1992

GONZALEZ DORIA, Fernando. Diccionario Heráldico y Nobiliario de los Reinos de España. Ed. Bitácora, S.A. San Fernando de Henares. 1987

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La droga en el Antiguo Egipto – Primera Parte

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El viajero que visita Egipto por primera vez, entra de lleno en el testimonio funerario dejado por la civilización que se originó en las riberas del Nilo hace 5.000 años. Cada uno de los hipogeos abiertos al turismo ofrece la biografía de su propietario, escrita en jeroglíficos e ilustrada con viñetas, como si se tratara de una publicación moderna que reprodujera las actividades que desarrolló en vida y sus perspectivas frente a la Eternidad, así como el momento fundamental para su consecución un buen entierro.

Para distinguir la variación de estilos que marcaron las diferentes etapas de la historia del Antiguo Egipto es necesario tener algunos conocimientos básicos de la evolución artística del pueblo que los produjo, y así no confundir las tres épocas gloriosas de su trayectoria Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo.

La mayoría de las tumbas privadas abiertas al público en la necrópolis de Sakkara pertenecen al Imperio Antiguo (2575-2134 a. C.) y son contemporáneas de las pirámides. Los finos relieves que las decoran recogen escenas cotidianas, de ofrendas al difunto y, a éste, satisfecho, disfrutándolas en el Más Allá. Todos los personajes muestran los típicos ojos, vistos de frente sobre el rostro de perfil, con una mirada clara y serena que en ocasiones parece sorprendida.

El Imperio Medio (2040-1640 a. de C.) nos dejó los mejores ejemplos de tumbas particulares en el Egipto Medio, más específicamente, en la necrópolis de Beni Hassan; de entre su iconografía destacan la rudeza de algunas expresiones faciales y la desmesura en el tamaño y apertura de los ojos de todos los personajes en ellas representados.

Durante el Imperio Nuevo (1550-1070 a. C.) la mayor parte de la nobleza se hizo enterrar cerca de la capital, más conocida por el nombre clásico de Tebas. Es difícil escapar al magnetismo emanado de las pinturas de estas tumbas privadas situadas en desierto occidental de Luxor. Para deleitarse en su contemplación no es preciso tener amplios conocimientos de Egiptología o Arte; sólo con mirarlas se recibe el mensaje vital que se plasmó magistralmente en sus paredes y, a poca sensibilidad que se tenga, cualquiera puede sentirse transportado tres mil años atrás y situarse mentalmente en un campo en plena cosecha, en un lagar, al borde de un plácido estanque, o ser partícipe en la elegante y refinada celebración de un funeral.

De estas pinturas destacan, entre otros, algunos detalles la gracia de las posturas, y la distinción de los personajes, en contraste con las diminutas sirvientas que, incluso desnudas, conservan toda su elegancia. Pero lo que llama poderosamente la atención del visitante son los ojos fascinantes de aquellas gentes que, soñadores y ausentes, no fijan la mirada en la tarea que realizan y sus excéntricas pupilas parecen huir por debajo de los párpados superiores, en tanto que los labios esbozan una sonrisa que no llega a cuajar. Estas miradas que no expresan dolor, ni serenidad, ni alegría, esconden un mensaje que está implícito en la denominación con la que se las define comúnmente en el mundo de la Egiptología sfumato , y que no es más que una alteración de la pupila conocida como midriasis .

La posibilidad de que todos los egipcios que vivieron durante el Imperio Nuevo padecieran idéntica alteración de forma natural no es admisible. De otra parte, la rigurosa precisión de los pintores y escultores egipcios descarta que la aludida característica fuera el capricho de una antigua corriente artística. Por ello, la lógica indica que los extraños ojos pintados en la mayoría de los hipogeos  fueron una realidad relacionada con algún agente externo, y bien pudo estar en relación con el consumo de algún estupefaciente, posibilidad que se analiza seguidamente.

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Sabiendo que la pilocarpina, la cocaína y la atropina son tres alcaloides procedentes del mundo vegetal que causan efectos alucinógenos y midriáticos en el ser humano, la búsqueda del origen de la peculiar mirada puede comenzar por el conocimiento de las plantas productoras. La pilocarpina se extrae del Pilocarpus pennatifolius, la cocaína del Erythroxylon cocca, y la atropina de las plantas solanáceas pertenecientes del grupo del tropano.

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Las dos primeras especies citadas carecen de interés dentro de éste estudio por ser de origen americano. En cambio, las solanáceas sí crecen en el área mediterránea.

Una de ellas, la mandrágora , se representó frecuentemente en las pinturas de las tumbas de la necrópolis tebana, tanto la planta completa como los frutos independientes.

La citada planta es una de las solanáceas productoras de la atropina, y está clasificada dentro del grupo de las drogas depresoras, como el opio, el alcohol, los hipnóticos, los sedantes y los tranquilizantes.

Produce alucinaciones y su uso entraña graves peligros de intoxicación que pueden conducir a la muerte.

Bayas de mandrágora pueden verse en la decoración parietal de muchos de los hipogeos de Gurna. Por ejemplo

– Sennefer, retratado en un pilar de su tumba junto a Merit-Amon (TT nº 69b), sujeta en una mano un ramo de lotos en el que están insertadas tres bayas de mandrágora.

– En el caso de Pairi (TT nº 139), cuando se presenta acompañado de su esposa ante Osiris, el dios tiene sobre la mesa de ofrendas dos cestos llenos de bayas de mandrágora.

– La dorada baya está pintada en el banquete de la tumba de Menna (TT nº 69), donde podemos ver a alguna celebrante con un fruto de mandrágora insertado en el loto blanco de su diadema, modelo idéntico al que luce la esposa de Amenemope, retratada con su marido en una talla de madera conservada en el Museo de Berlín.

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– En la tumba de Nakht (TT nº 52), la abundancia de frutos de mandrágora es notoria. Los vemos en dos cestos ofrecidos a los esposos difuntos. Están presentes entre las ofrendas colocadas bajo la estela. Dos damas del banquete, con los ojos excéntricos y la mirada perdida en un horizonte inexistente, se intercambian bayas de mandrágora. Una de las mujeres tiene asido un fruto en su mano izquierda, mientras con la derecha aferra la mano de su compañera que sujeta otro, ansiosa por aspirar el fétido aroma del fruto. Ninguna de las tres damas que componen el cuadro se mira a los ojos y, sus gestos, indolentes, recuerdan el aislamiento típico del consumidor de estupefacientes.

– La misma escena, con ligeras variantes, se repite entre otras dos señoras pintadas en la tumba de Nebamon (TT nº 90, pieza nº 37986 del British Museum), en la que también hay cuatro vigorosas plantas de mandrágora creciendo a la sombra de los árboles que circundan un estanque.

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– En la de Ramose (TT nº 55), las podemos encontrar en los ramos que llevan los personajes entre las manos.

– En la tumba de los escultores de Amenofis III, Nebamon e Ipuky (TT nº 181), y delante de sus ataúdes antropomorfos, se pueden ver dos gigantescos adornos florales; uno incluye bayas de mandrágora.

Cambiando de necrópolis, pero sin abandonar la dinastía XVIII, en Sakkara, construyó su tumba Meryre, contemporáneo de Amenofis III.

Este hombre, nutridor del príncipe Saaton, se hizo representar con el príncipe sobre las rodillas, acercándole a la nariz una mandrágora que sujeta en su mano (relieve conservado en el Kunsthistoriches Museum de Viena, con el número de inventario 5814).

Este relieve evidencia que no hubo tope de edad para el consumo de las bayas tóxicas.

La relación entre midriasis, mandrágora y mundo funerario, queda bien demostrada en éstos y otros muchos ejemplos que se dejan sin citar, pero su uso no se ciñó estrictamente al culto funerario puesto que, en un relieve del tercer pilono del templo de Amón en Karnak, se representó a Amenofis III con un ramo de lotos y mandrágoras; en el templo de Hebenu (Kom el-Ahmar) se esculpieron y pintaron unos relieves (actualmente propiedad del Museo de Arte de Cleveland, catalogados con los números 61.205 y 76.51) representando, en forma antropomorfa, y conservando rica policromía, un desfile de cuatro gnomos tres de ellos portan bayas de mandrágora; es frecuente ver estos frutos en los relieves de Abidos componiendo adornos florales sobre las mesas de ofrendas, como cuando Seti I ofrece la maat, o brotando de un ankh que el dios Amón tiene colocado delante de su efigie, etc. Por tanto, es evidente que el uso de estas bayas sobrepasó el culto funerario.

INSTITUTO DE ESTUDIOS DEL ANTIGUO EGIPTO
CASAL ARETXABALETA

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