Archivo de la etiqueta: religión

Asesinato de El-Hajj Malik El-Shabazz, (Malcom X)

Malcom X
Nacido en 1925, Omaha, Nebraska
Fallecido en 1965, Nueva York
Activista afroamericano

Cuando Malcom X fue asesinado en el Audubon Ballroom de Manhattan, había pasado de ser un matón callejero a uno de los líderes nacionalistas militantes negros más importantes de Estados Unidos.

Nacido como Malcolm Little, era hijo de un ministro baptista que no tenía pelos en la lengua y que fue asesinado por la Legión Negra, un grupo que defendía la supremacía blanca, en Lansing, Michigan, en 1931. En 1965, Malcolm Little también fue asesinado. Para entonces ya era conocido en todo el mundo como Malcolm X y era, con diferencia, el orador más elocuente del movimiento que predicaba que la mayoría de los africanos eran musulmanes antes de llegar a Estados Unidos como esclavos, y que debían reconvertirse al Islam para reclamar su herencia. Llamaba al separatismo negro, al orgullo negro y a la independencia de los negros, y rechazaba el planteamiento de resistencia no violenta de Martin Luther King.

En su temprana juventud, Malcolm Little había sido un buscavidas callejero implicado en el tráfico de drogas, apuestas ilegales, prostitución, fraudes y robos, (actividades a las que Malcolm se refería en conjunto como «ganarse la vida»). Incluso llegó a simular demencia para evitar ser reclutado en la segunda guerra mundial. Condenado de ocho a diez años por robo, Malcolm se convirtió al Islam en la prisión, adoptando el nombre musulmán de El-Hajj Malik El-Shabazz y convirtiéndose en un devoto de Elijah Muhammad. Su conversión fue total, de modo que su fe se vio fuertemente sacudida cuando, años más tarde, supo que Elijah Muhammad estaba implicado
en actividades sexuales ilícitas.


En ese momento de su vida, Malcolm ya era una figura dominante en La Nación del Islam, y prácticamente eclipsó al propio Elijah Muhammad. No era ningún secreto que el éxito de Malcolm había despertado los celos dentro de la jerarquía de los Musulmanes Negros. La Nación del Islam quería expulsarlo de sus filas. Malcolm sabía demasiado y era incontrolable. Inmediatamente después del asesinato de Kennedy, el propio Malcolm les dio la oportunidad. Malcolm describió el asesinato de Kennedy como «están pagando las consecuencias», queriendo decir que aquélla era la misma violencia que los blancos habían empleado contra los negros desde hacía mucho tiempo. Elijah Muhammad suspendió a Malcom de sus funciones y éste formó su propia organización. A partir de ese momento se desató la violencia. El 14 de febrero de 1965, la casa de Malcolm en la ciudad de Nueva York fue atacada con bombas incendiarias, pero ninguno de los miembros de la familia resultó herido. Una semana más tarde, Malcolm X estaba muerto.

La teoría de la conspiración

Al principio se pensó que el asesinato de Malcolm X había sido un final violento a la disputa que mantenían la Organización de la Unidad Afroamericana, de Malcolm, y La Nación del Islam presidida por Elijah Muhammad, pero luego comenzó a circular la historia de que su muerte había sido planeada nada menos que por el FBI y su famoso director, J. Edgar Hoover, quien sentía un miedo fóbico ante lo que él llamaba un «Mesías negro».

Las pruebas

El 21 de febrero de 1965 se produjo una pequeña refriega y alguien gritó «¡no metas las manos en mis bolsillos!» durante un discurso que Malcolm X estaba pronunciando ante una multitud de cuatrocientas personas en Nueva York. Sus guardaespaldas se distrajeron un momento y un hombre se adelantó y le disparó a Malcolm en el pecho con una escopeta de cañones recortados. Otros dos hombres corrieron hacia el estrado, disparando con sus pistolas, y la multitud cogió a los asesinos antes de que pudiesen escapar. Los miembros de La Nación del Islam, Talmadge Hayer, Norman 3X Butler y Thomas 15X Johnson fueron declarados culpables de asesinato en primer grado.

Sin embargo, un memorando del FBI, descubierto más tarde, durante una investigación en el COINTELPRO, (programa de contrainteligencia del FBI), se atribuye el asesinato de Malcolm X y afirma que al menos uno de los guardaespaldas de Malcolm era un policía encubierto del Departamento de Policía de Nueva York que trabajaba para el FBI. El COINTELPRO se utilizaba para infiltrarse en grupos como los Panteras Negras, los Estudiantes para una Sociedad Democrática y el movimiento contra la guerra de Vietnam, y neutralizarlos.

Algunos investigadores han llegado incluso a acusar al líder de La Nación del Islam, Louis Farrakhan, de haber jugado un papel decisivo en el asesinato de Malcolm X, aunque Farrakhan lo negó de forma tajante en 1998 en el programa «60 minutos» de la CBS.


El veredicto

COINTELPRO era la red política doméstica de Hoover en la década de 1960: la infiltración y la provocación eran dos de sus técnicas preferidas y hay una gran probabilidad de que agentes del FBI encubiertos fomentasen el ya existente odio que había entre ambas facciones islámicas e indujesen hábilmente a La Nación del Islam a cometer el asesinato.

Con información de Conspiracy Encyclopedia

©2018-paginasarabes®

El Cinturón Sagrado de La Virgen María – Madre de Jesús

Una de las reliquias más preciadas de la Virgen María es su cinturón, faja o cíngulo. La que dejo a los apóstoles como memoria de su pasaje por la Tierra.

En los evangelios apócrifos, más precisamente en la narración de José de Arimatea, se narra como la Santísima Virgen, hace entrega de su cinturón al apóstol Tomás. La narración de José de Arimatea forma parte, dentro de la literatura apócrifa, del género que se da en llamar “literatura asuncionista”, en la base de la tradición cristiana de la Asunción de la Virgen María, junto con otros títulos como el Libro de San Juan Evangelista o el Libro de Juan Arzobispo de Tesalónica. En los textos apócrifos, José de Arimatea dice:

“Yo soy José, el que depositó el cuerpo del Señor en mi sepulcro y le vi resucitado.

El que guardó de continuo su templo sacratísimo, la bienaventurada Virgen María, antes y después de la ascensión del Señor.

El que escribió finalmente en el papel y en mi corazón las palabras que salieron de la boca de Dios y el modo como llegaron a realizarse los acontecimientos arriba consignados”.

“Después el bienaventurado Tomás se puso a contarles cómo se encontraba celebrando misa en la India. Estaba aún revestido de los ornamentos sacerdotales cuando ignorando la palabra de Dios, se vio transportado el monte Olivete y tuvo ocasión de ver el cuerpo santísimo de la bienaventurada Virgen María que subía al cielo; y rogó a ésta que le otorgara una bendición. Ella escuchó su plegaria y le arrojó el cinturón con que estaba ceñida. Entonces él mostró a todos el cinturón” (op.cit. 20).

La Tradición Siríaca

La tradición siríaca relata que Santo Tomás llevó el cinturón con él a la India, donde fue martirizado por parte de sacerdotes paganos.

Un relato siríaco narra que Santo Tomás Apóstol tuvo una visión de la Asunción de María Santísima y se la narró a los demás apóstoles. Él fue quien habría recibido el cinturón de la Virgen María en su Asunción.

La narración que del glorioso tránsito de María Santísima que ha hecho San Juan Damasceno en su sermón de Dormitione Deiparae es la más reconocida en Medio Oriente

“Por una antigua tradición, ha llegado hasta nosotros la noticia de que al tiempo de su glorioso tránsito todos los santos Apóstoles que andaban por el mundo trabajando para la salvación de las almas, se reunieron al punto, llevados milagrosamente a Jerusalén.

Estando pues, allí, gozaron de una visión angélica, oyeron un celestial concierto, y de este modo entregada en manos de Dios su ánima santa, henchida de soberana gloria.

Su cuerpo, que había recibido a Dios de una manera inefable, fue enterrado en un nicho allí en Getsemaní, mezclándose en el entierro los himnos de los Apóstoles con las armonías de celestes coros.

Durante tres días se oyeron allí cantos angélicos que cesaron al cabo del tercero día.

Llegando entonces el Apóstol Santo Tomás, único que faltaba, y deseando adorar aquel Cuerpo que había tenido a Dios encarnado, abrieron el túmulo, más ya no encontraron allí el sagrado Cuerpo.

Sino solamente aquellos objetos con que había sido sepultada, los cuales despedían suavísima, fragancia: en vista de esto volvieron a cerrar el modesto túmulo.

Asombrados en presencia de este misterioso milagro, no pudieron menos de pensar en Aquel a quien plugo encarnarse en las entrañas de la Virgen María para hacerse hombre y nacer como tal, siendo Dios, el Verbo y Señor de la gloria, y que preservó incólume su virginidad a pesar del parto: quiso también honrar su Cuerpo inmaculado en seguida de su muerte, conservándolo sin corrupción alguna y concediéndole el que fuese trasladado al cielo antes de la general resurrección del género humano”.

Según cuenta la tradición patrística basada en el relato siríaco del apóstol Tomás, cuando los apóstoles de Jesús no encontraron el cuerpo de la Virgen María tras su muerte, Tomás les relató su asunción al cielo en cuerpo glorificado, y les reveló que recibió de parte de ella su cinturón.


Un lugar de Veneración

La Iglesia del Sagrado Cinturón de Santa María es una histórica iglesia ortodoxa siríaca de Homs, Siria. Cuando se llevaron las reliquias de Tomás a Edesa, en el siglo IV, el cinturón fue llevado con ellas. Finalmente, llegó a la Iglesia de la Virgen en Homs, y por eso tomó el nombre de Iglesia del cinturón de la Virgen.

La reliquia, descubierta en 1852 durante la época del arzobispo Mar Julius Peter, fue colocada en el altar del templo.

Más adelante, en 1953, fue redescubierta por el Patriarca Efrén I Barsoum, en un recipiente de piedra bajo el altar.

Con la historia milenaria de la reliquia a cuestas, el templo más antiguo del mundo se convirtió hace un par de años en lugar de bendición y peregrinación para los fieles cristianos.

La ceremonia de re-exhibición del santo cinturón se celebró en presencia del Patriarca Mar Ignacio Afram II de Antioquía y de todo Oriente, el líder supremo de la Iglesia siríaca ortodoxa en el mundo, el gobernador de Homs, y algunos funcionarios provinciales.

El cinturón había sido sacado de la Iglesia por seguridad por primera vez en 1.500 años, y había regresado.

El cinturón fue cortado en numerosas ocasiones a lo largo de la historia y actualmente únicamente se conservan tres trozos, el que se exhibe en Moscú y otros dos que se encuentran en Italia y en Georgia.

Reliquia del Sagrado Cíngulo

Tres iglesias consideran que conservan la reliquia de ese cinturón entregado a Santo Tomás. El “Hagia Zoni” Griego, conserva parte de la reliquia. Es norma que los monjes de Vatopedy entreguen a las feligresas pequeñas reproducciones del cinturón de la Virgen. Las cuales acompañan con unas oraciones y las instrucciones de unos ayunos encaminados, precisamente, a tratar problemas de infertilidad.

Se conserva otro con parecida tradición en la catedral de San Esteban en Prato, (Italia), donde existe de hecho una capilla del Santo Cíngulo. El cíngulo de Prato tiene una longitud de 87 cms., está realizado en lana de cabra, frente al pelo de camello de la que está hecha el de Vatopedy. En Rusia es venerado en una Iglesia Ortodoxa Rusa en Moscú. Los fieles creen que, entre otras cosas, el cinturón cura la infertilidad, precisamente uno de los problemas más acuciantes de la sociedad rusa que envejece a marchas forzadas.

Por ello, muchas parejas con dificultades para concebir un niño se acercaron al templo de mármol blanco construido tras la caída de la Unión Soviética con la esperanza de que el milagroso cinturón les conceda la gracia de tener hijos.

Como llegó a Europa

La Emperatriz Zoe, esposa de León VI el Sabio, en gratitud por su curación milagrosa, bordó el Cinturón con el hilo de oro, como se lo ve hoy, pero dividido en tres pedazos.

En un principio fue guardado, (mantenido), en Jerusalén y más tarde en Constantinopla.

La leyenda -consolidada en el siglo trece- estableció que esta reliquia fue traída a Prato, Italia, alrededor 1141 por un comerciante llamado Michael, que se casó en Jerusalén y lo fue dado como dote por la madre de la cónyuge.

Una vez que él estuvo de vuelta a su patria, Michael lo conservó en secreto durante años hasta el momento de su muerte, aproximadamente en 1172, cuando él lo dio a la Iglesia de Parroquia de San Esteban que todavía lo conserva. Allí durante el siglo XII bajo Manuel A Komninos, (1143-1180), las fiestas oficiales por el Santo Cinturón fueron establecidas el 31 de agosto.

Al final, el Emperador Juan VI Katakouzinos, (1347-1355), quien tenía un amor especial hacia el Santo Monasterio de Vatopedi, por la gran cantidad de gracias que recibió de allí, donó el Cinturón al Monasterio.

El Cinturón Sagrado fue reconocido como una reliquia santa por las autoridades eclesiásticas.

Por lo tanto, esto se hizo un objeto de veneración y culto, cuya fama pronto cruzó las puertas de la ciudad, atrayendo a creyentes y peregrinos de lugares distantes.

Desde entonces el Cinturón Santo es guardado en el Santo Monasterio de Vatopedi, en una caja de plata de fabricación más reciente que representa el Monasterio.

En la parte inferior derecha de la caja que contiene esta reliquia, el artista hizo el dibujo del Emperador donante Katakouzinos significando su donación al Monasterio.

Numerosos son los milagros, que han ocurrido hasta hoy con el Cinturón Santo. Su valor es incalculable porque está asociado a la Santísima Virgen María.

El Cinturón Santo se mantiene en perfecto estado de conservación, porque estuvo en contacto con la persona y la vida de la Madre de Dios.

Entre muchos devotos, hay soberanos como Luis II de Angevin, el rey de Sicilia y Jerusalén, quién vino a Prato por motivos políticos y dio homenaje al Cinturón Sagrado de la Virgen María; príncipes como Francisco Gonzaga, y distinguidas personas como Matthew d’Humières, embajador de Carlos VI, que solicitó un permiso especial sólo para ver la reliquia preciosa.


Intento de Robo de la Santa Reliquia

Una tentativa de robo ocurrió en 1312 y terminó trágicamente con la ejecución pública de Giovanni di Ser Landetto de Pistoia llamado Musciattino que quiso robar la reliquia para venderlo a la Comuna de Florencia. Su robo hubiera disminuido el prestigio de ciudad.

La reliquia de la Virgen María no sólo era un símbolo de la religiosidad de la ciudad, era también un testimonio claro de la aspiración común de compartir una identidad colectiva.

Después de la tentativa de robar la reliquia, fue construida una extensión de la Iglesia, una capilla especial, a fin de salvaguardar el Cinturón.

Con información de Foros de la Virgen

©2018-paginasarabes®

Juan “El Bautista” – Unión entre Cristianos y Musulmanes

Mezquita Omeya – (Gran Mezquita de Damasco) – Cúpula del Tesoro

“El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz”    (Juan 5: 35)

 Juan el Bautista nació en el seno de unos padres justos y devotos de linaje sacerdotal en un pequeño pueblo de Judea, tradicionalmente identificada como Ein Karem, un moderno suburbio de Jerusalén. Desempeñó un papel singular a principios del ministerio de Jesús. Cada evangelio proporciona información detallada sobre el ministerio de Juan como un Profeta, predicador, persona que bautizaba, y testigo en el desierto de Judea al este de Jerusalén, que culminó con el bautismo de Jesús en el río Jordán. Además, cada autor de evangelio destacó algunos aspectos de la vida de Juan, proporcionando un contexto para cada uno de los autores testigos de Jesús.

Basílica de San Juan Bautista

Cuando los musulmanes llegaron a la espectacular ciudad de Damasco hacia mediados del siglo VII, se encontraron con la basílica de San Juan Bautista, mandada construir por Teodosio, el último emperador romano que tuvo unido bajo su poder el Imperio Romano de Oriente y el de Occidente. No obstante, los cimientos del templo pueden retrotraerse hasta las culturas arameas y romanas, que eligieron este lugar para levantar su lugar sagrado.

Tras la muerte de Teodosio, sus hijos Honorio y Arcadio se repartieron el territorio, quedando Siria en la parte oriental del Imperio. Más tarde el país fue conquistado por el Imperio Bizantino y convirtiéndose después en la capital del Imperio Omeya, entre el año 661 y el 750, pasando así a formar parte, de manera definitiva, del Imperio Islámico.

Todos estos cambios históricos hicieron que la basílica conservara elementos de todas estas civilizaciones en el momento de ser conquistada por los árabes. Los materiales y vestigios fueron aprovechados por los nuevos moradores: lejos de destruir los muros, columnas y demás elementos constructivos, los arquitectos se encargaron de guardarlos para introducirlos de una manera u otra en la nueva construcción que Al Walid I mandó construir entre los años 705 – 706 y 715. Desgraciadamente no se conservan planos de la construcción original, la morfología que hoy en día podemos observar es de 1894, año de la mayor de las restauraciones tras el grave incendio que sufrió el edificio.

Al- Walid mandó asimismo conservar los muros originales del recinto, lo que hizo que la actual mezquita mida 100 por 157 metros, convirtiéndose, tras las halladas en La Meca y la Medina, en una de las mayores mezquitas del mundo islámico.


Arquitectura de la Mezquita de Omeya

El edificio fue diseñado reproduciendo la casa de Muhammad: el centro de la vida gira en torno al patio, de planta cuadrada, desde donde parten las distintas estancias. Alrededor del patio se distribuyen pilares y columnas mientras que en el segundo piso se disponen el doble de arcos que en el inferior. El patio resulta para la religión islámica más que un mero sitio de paso. Así, es un lugar de reunión, de rezo, de meditación e incluso de descanso. Los fieles pueden permanecer horas dentro del recinto, especialmente bajo la zona porticada.

Dentro del patio se encuentran tres pequeñas construcciones llamadas la Cúpula del Tesoro, dado que desde su origen eran el lugar donde se guardaba el dinero y demás posesiones con las que contaba la mezquita. Está levantada sobre ocho columnas corintias y está decorada, en sus ocho lados, por excepcionales mosaicos que hacen brillar su figura. La segunda levantada sobre planta cuadrada y rematada por una pequeña techumbre de madera, es la Cúpula de Las Abluciones donde los fieles acuden antes del rezo para lavarse la cara, las manos y los pies con el fin de acudir limpios a la oración. En último lugar nos referimos a la Cúpula del reloj, construida en el siglo XVIII para atesorar los relojes. Es la de menor tamaño.

En torno al patio, y con el fin de llamar a la oración, se disponen tres minaretes construidos en épocas diferentes pero igual de curiosos y es que, a diferencia de otros, son de planta cuadrada o hexagonal, y no circular como es común en el arte islámico. El más antiguo de ellos es el llamado de La novia: situado en el centro de la pared norte su base data del siglo XI, mientras que su remate es del XII. En el ángulo suroeste se encuentra el minarete que adoptó el nombre del sultán que lo mandó construir en 1488: Qayt Bey. El último de ellos llamado Blanco o de Jesús, fue reconstruido en el periodo otomano, alrededor del siglo XIII. Es el minarete más alto de la mezquita. Según la tradición musulmana, Jesús, considerado un Profeta en el Islam, volverá el día del juicio final, se subirá a ese minarete y dirá Allâh es el único Dios, y Muhammad es su Profeta“.

El edificio techado, con planta rectangular muy alargada, está distribuido en tres naves divididas por dos hileras de columnas dobles con capiteles corintios, que se desarrollan paralelas al muro de la Qibla. Es muy probable que las arquerías fuesen las encontradas por los musulmanes en el antiguo templo. Como ocurre en el patio exterior, las columnas superiores con ostensiblemente menores que las situadas en la parte inferior.

Ya dentro de la mezquita, el transepto de la sala de oración, decorado con motivos geométricos, conduce al nicho de la oración, llamado en árabe mihrab, datado de la primera construcción. En el centro y cortando el transepto se encuentra la cúpula del Águila, alzada sobre un octógono.

Dentro de esta gran sala de oración también se encuentra el cenotafio de San Juan Bautista donde se supone que reposa la cabeza del santo. Cerrado prácticamente a la vista de los turistas y los fieles por medio de anchos cristales verdes, el pequeño panteón, que imita un edificio de dos alturas, está coronado por una cúpula de pequeñas dimensiones. Es muy común ver alrededor del santuario a decenas de fieles rezando al Profeta, que es venerado no sólo por los cristianos, sino también por los musulmanes.

La decoración de mosaicos, herencia del arte bizantino, es un ejemplo único y muy diferente a los gustos presentes en el arte islámico. Sobre las paredes de las galerías distribuidas a lo largo del amplio patio central y alrededor de la Cúpula del Tesoro, se dibuja en una franja ancha la representación de un paisaje que tal vez reproduzca el Edén. En él puede verse un camino de agua en movimiento en cuyas orillas se alzan enormes árboles entre los que se advierten edificios de distintas alturas.

Otro de los enclaves más importantes de la mezquita es la tumba de Hussein bin Ali, el nieto del Profeta Muhammad, y uno de las figuras claves de la ramificación chií del Islam. Se trata de una sala que se diferencia del resto de la mezquita a primera vista. Mientras que toda la construcción se basa en los parámetros sunís, la habitación rebosa de colores y espejos, propios de los chiitas

A las afueras del templo y coincidiendo con los muros del Templo romano de Júpiter, se alza un pequeño cuarto que alberga la tumba de Saladino, lugar visitado por decenas de sirios y turistas que buscan conocer el lugar yacen los restos de uno de los sultanes más conocidos a lo largo del mundo.

Reliquias de Juan El Bautista

La gran mezquita de Damasco, Siria también pretende tener la cabeza de Juan el Bautista. Esta cabeza se mantiene en una pequeña capilla dentro de la cúpula Islámica.

Protegido dentro de la mezquita es la pequeña capilla y santuario de Juan el Bautista, (Profeta Yahia para los musulmanes), donde la tradición sostiene que está enterrada la cabeza de Juan. Una leyenda dice que cuando la iglesia fue demolida, su cabeza fue encontrada debajo, con piel y cabello. Esta cabeza se cree que posee poderes mágicos y sigue siendo el foco de la peregrinación anual de los mandeos, cuando ponen sus frentes contra la reja metálica del Santuario de la prensa y al parecer experimentan visiones proféticas.


Un lugar de culto para el pueblo cristiano

El 6 de mayo de 2001 visitó el papa san Juan Pablo II la Mezquita de los Omeyas en Damasco, (Siria). No era una visita accidental. La actual mezquita sustituye un templo bizantino, en el que era venerado el sepulcro de san Juan Bautista y se trata del cuarto lugar más sagrado del Islam.

Sobre la catedral bizantina, dedicada a Juan el Bautista desde la época del emperador romano Constantino I. Tiene una capilla donde se venera la cabeza de san Juan Bautista, considerado como Profeta también por el Islam. Este edificio, habría ocupado un anterior templo romano dedicado a Júpiter Damascenus, originalmente el dios sirio Hadad, y modelo del templo del Sol, (Palmira).

Los musulmanes, al igual que los cristianos, consideran sus lugares de oración como oasis donde encuentran al Dios misericordioso a lo largo de su camino hacia la vida eterna, y a sus hermanos y hermanas mediante el vínculo de la religión. Cuando, con ocasión de matrimonios, funerales u otras celebraciones, los cristianos y los musulmanes guardan silencio por respeto a la oración del otro, dan testimonio de lo que los une, sin ocultar o negar lo que los separa.

En las mezquitas y en las iglesias las comunidades musulmanas y cristianas forjan su identidad religiosa, y los jóvenes reciben en ellas una parte significativa de su educación religiosa. ¿Qué sentido de identidad se inculca en los jóvenes cristianos y en los jóvenes musulmanes que frecuentan nuestras iglesias y mezquitas? Espero ardientemente que los líderes religiosos y los maestros musulmanes y cristianos presenten nuestras dos grandes comunidades religiosas como comunidades en diálogo respetuoso, y nunca más como comunidades en conflicto. Es fundamental enseñar a los jóvenes los caminos del respeto y la comprensión, a fin de que no abusen de la religión para promover o justificar el odio y la violencia. La violencia destruye la imagen del Creador en sus criaturas, y nunca debería considerarse como fruto de convicciones religiosas.

Espero de verdad que este encuentro en la mezquita de los Omeyas sea un signo de nuestra decisión de proseguir el diálogo interreligioso entre la Iglesia católica y el islam. Este diálogo ha cobrado mayor impulso en las últimas décadas; y hoy podemos estar satisfechos por el camino recorrido hasta ahora, referìa el Papa en ocasiòn de su viaje al lugar.

Por Ana Molina Reguilón
Con información de Arteguias 

©2018-paginasarabes®