Archivo de la etiqueta: Poesía

La Voluptuosa – Poema Árabe

Joven beduina – Luis Ricardo Falero

 

Había bailado la danza más voluptuosa: la de los cuatro encantamientos.

Con la cabeza inclinada, sí , sobre sus hombros,

los brazos extendidos y los agitados dedos,

su desnudez sencilla aún acariciaba los últimos temblores del amor

Acurrucados tras ella, y después de modular los cántaros nupciales de las doncellas de su patria, los tocadores de flautas habíanse sumido en el silencio.

Sin esperar a que su compañera se cubriera con el velo amarillo de las vírgenes.

La muchacha se dejó caer sobre la fuente

donde nadaban serenísimas las rosas

y apoyó la fiebre de su frente contra el mármol fresco…

Antes de partir, y tras felicitarla, le pregunté si amaba su voluptuosidad,

pero ella me miró con sus ojos enormes y asombrados…

porque ignoraba lo que significaba esa palabra…

Autor Anónimo

 

©2018-paginasarabes®

Yo, Tù, Él – Muin Basisu

Yo, Tù, Él

En su vocabulario no había árboles
ni flores…
En su vocabulario no había pájaros.
Sólo sabía lo que le habían enseñado:
matar a los pájaros,
y mató a los pájaros,
odiar a la luna,
y odió a la luna,
tener un corazón de piedra,
y tuvo un corazón de piedra,
a gritar: “¡Viva lo que sea!”
“¡Abajo lo que sea!”
“¡Muera lo que sea!”.

En su vocabulario no había árboles,
en su vocabulario no había
tú ni yo
porque él debía matarnos
a ti y a mí.
Sólo sabía lo que
le habían enseñado:
matarnos a ti y a mí.

Muin Basisu

Con información de Poesía Àrabe
Traducción del árabe: María Luisa Prieto

©2017-paginasarabes®

A las cinco – Ahmad Yamani

A las cinco

Ni cuervo ni mosca ni pájaros se posan en la ventana. En la ventana solo se posa una flor marchita que cayó del piso de arriba, y ahí se queda toda la tarde. Yo la observo bajo una luz que hace que los ojos sangren. En la pared hay un cuadro de Klimt en el que se apaga la vida de colores alegres ante el mensajero de la muerte que mira con aire de superioridad una montaña de cuerpos palpitantes, con sus cabezas inclinadas. En realidad, todos están muertos, incluso antes de que el ángel los apuñale con su lanza. Pongo la flor entre el esqueleto del ángel y las criaturas coloridas, pero la flor resulta molesta y falla como puente. ¿No se marchitó, también? La llevo al ojo vacío del ángel y allí se siente más cómoda. Pero la flor no se creó para llenar los ojos vacíos. La flor fue creada para llenar el balcón del piso de arriba, y ahora está muerta. La verdad es que se dirigió a mí porque estaba muerta; llegó a mi ventana, donde no se posan ni cuervo ni mosca ni pájaros.

Ahmad Yamani

©2017-paginasarabes®