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Mujeres Marroquíes con más derechos

Histórica ley en Marruecos por los derechos en contra de la violencia de género

El Parlamento marroquí aprobó el 14 de Febrero pasado, en Rabat, (Marruecos), la controvertida ley de lucha contra la violencia de género que criminaliza por la primera vez en la historia del país el acoso sexual a las mujeres en la calle.

La agencia oficial MAP informó de que el texto 103-13 fue aprobado por la Cámara de Representantes (baja) del Parlamento marroquí con 168 votos a favor, 55 en contra y sin ninguna abstención. Entre varias novedades, esta legislación estipula penas de prisión de una duración de hasta seis meses a las personas que cometen acoso sexual contra la mujer, y se duplica la sanción si el autor es compañero de trabajo de la víctima.

Asimismo, establece una multa que llega hasta 60,000 dirhams, (unos 5.300 euros), para aquellas personas que lanzan insultos machistas contra la mujer.

Este proyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Gobierno en marzo del 2016 y por la Cámara de Representantes, en una primera lectura, cuatro meses después, y luego por la Cámara de Consejeros (alta) a finales del mes pasado.

Durante su debate ante las dos cámaras del Parlamento marroquí, los diputados propusieron un total de 224 modificaciones, pero el Gobierno solo aceptó 28 de ellas. Tras la aprobación  de la nueva ley, la ministra marroquí de Solidaridad, Igualdad y Desarrollo social, Basima Hakaui, explicó ante los diputados que esta legislación incluye “definición de conceptos, disposiciones penales, medidas preventivas e iniciativas de protección” a las víctimas de la violencia de género.

Asimismo, establece un mecanismo integrado de atención institucional y endurece las penas para los que cometen esa violencia, afirmó.

Una gran parte de las asociaciones marroquíes defensoras de la mujer, apoyadas por Human Rights Watch y Amnistía Internacional, habían calificado esta ley de “insuficiente” y lanzaron una campaña para sustituirla con una legislación más completa.

Un pedido por los derechos de las mujeres Marroquíes

Un colectivo de 32 ONG feministas marroquíes de la mujer hizo un pedido en mayo de 2017 al gobierno de su país, implementar 72 recomendaciones en materia de derechos de la mujer y la lucha contra la discriminación realizadas con motivo del tercer Examen Periódico Universal de la ONU.

“Vamos a trabajar para que Marruecos acepte todas las recomendaciones relacionadas con los derechos de la mujer”, dijo en aquel momento en rueda de prensa Saida Idrisi, coordinadora del colectivo y presidente de la Asociación de Defensa de las Mujeres de Marruecos.

Idrisi explicó que entre estas recomendaciones, 25 exhortan al país magrebí a luchar contra la violencia de género y revisar el Código Penal, 19 se refieren a la revisión del Código Civil y 17 a la eliminación de la discriminación basada en el género, entre otras.

Algunas recomendaciones tienen un carácter sensible como la despenalización de las relaciones extramatrimoniales, la liberalización del aborto o la igualdad en la herencia, consejo este último expresamente rechazado por Marruecos en el 2012.

Marruecos presentó su informe nacional ante el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra el  2 de mayo de 2017, en una sesión en la que escuchó las recomendaciones de 108 países y que sumaron 252 sobre diferentes áreas de derechos civiles, políticas, sociales, económicas, medioambientales y culturales.

Con información de Crónica Viva

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Guta Oriental, zona de guerra contra el terrorismo

El conflicto de Guta Oriental- (Siria)

Un batallón, (de entre 500 y 800 integrantes), de las Fuerzas Tigre, unidad de élite del ejército sirio, llegó el sábado 24 de febrero a Damasco para posicionarse cerca de Guta Oriental, donde desde hace días los militares sirios llevan a cabo operaciones antiterroristas. Este batallón se especializa en combates en zonas urbanas y operaciones relámpago, por lo que podría ser uno de los primeros en adentrarse en Guta Oriental y enfrentarse a las bandas extremistas en la zona.

Desde el inicio de sus ataques aéreos contra los terroristas, las fuerzas sirias han ido concentrando unidades de ataque cerca de Guta Oriental ante la próxima batalla terrestre que tendrá lugar con el fin de expulsar a los extremistas de dichas zonas, a pesar de los intentos de países occidentales y de la región para obstaculizar la ofensiva.

Como ocurrió en el caso de las operaciones para liberar la ciudad de Alepo, los países occidentales y principales medios de comunicación, además de varias naciones de la región, han reiniciado una campaña propagandística contra el Gobierno de Damasco.

De hecho, tanto esos países como los medios vinculados a ellos ignoran por completo las atrocidades cometidas por los grupos terroristas y armados en Guta Oriental —entre ellos el brazo sirio de Al-Qaeda— como impedir la salida de los civiles de las zonas de combate y usarlos como escudos humanos, dificultando así las ofensivas antiterroristas sirias.

Tales países hasta han instrumentalizado la Organización de las Naciones Unidas (ONU) —y, en concreto, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU)— y, por medio de resoluciones del CSNU, han tratado de presionar a Damasco para cesar su operación antiterrorista.

Tregua Humanitaria en Guta

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha ordenado una “tregua humanitaria” en Guta Oriental a partir del 28 de febrero. Se pondrá en marcha un “corredor humanitario” a través del cual los civiles puedan salir, han dicho fuentes de su gobierno. El cese al fuego se extendería cada día desde las 09.00 hasta las 14.00 hora local.

Debido al hecho de que esta región es controlada por las bandas extremistas, no existe información fiable sobre las víctimas, la situación humanitaria y las destrucciones provocadas por los enfrentamientos, pues las cifras oscilan dependiendo de la fuente.

Guta es una de las pocas zonas del país aún bajo control de los rebeldes. Sobre el terreno los activistas hablan de masacre, y las imágenes muestran cadáveres bajo los escombros y calles destruidas.

El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, insistió en que la resolución de la ONU no puede incluir a los “terroristas” y no debe ser un obstáculo para las acciones militares de Damasco contra los yihadistas.

“Este es un proceso legítimo de liberación, necesario desde hace tiempo. ¡No más yihadistas de Al Qaeda junto a nuestra capital!”, declaraba la semana pasada el parlamentario sirio Fares Al Shehabi.

Guta Oriental es una de las “zonas de seguridad” acordadas durante las conversaciones de paz impulsadas por Rusia, Irán y Turquía en Astaná, potencias garantes de ese proceso. Rusia ha apoyado con condiciones la tregua de 30 días aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU tras haber sido acusada junto al gobierno de Damasco de la muerte de cientos de civiles en los bombardeos de las últimas dos semanas.

El pasado enero, Guta volvió a ser objetivo de dos ataques con cloro, según denunciaron fuentes opositoras. El Ejecutivo de Bashar al-Assad y su aliada Rusia nunca han reconocido estos ataques, y han acusado de ellos a los opositores, bien denunciando que los grupos armados usan sus propias armas contra civiles o sugiriendo que se trata de montajes para provocar una reacción internacional.

El cloro es menos letal que el sarín, pero puede provocar muerte por asfixia. Moscú ha vuelto a rechazar los hechos asegurando que son “noticias falsas”. El ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, recordó que Guta “no es el único foco de tensión para los civiles y refugiados” y aludió al campamento de Al Rukban, junto a la frontera con Jordania, una zona que, recordó, “está controlada por Estados Unidos”. Por eso propuso también declarar una pausa humanitaria y abrir corredores en esa zona para que “los civiles puedan regresar a sus casas”. Moscú aboga por la creación de una comisión humanitaria bajo los auspicios de la ONU para valorar qué hacer en Raqqa, donde la situación epidemiológica es “gravísima”, pues aún quedan muchos cadáveres entre los escombros de los edificios.

Guta bajo el control rebelde

Tres facciones rebeldes se reparten hoy el control de Guta Oriental: el nordeste está bajo el control de Yeish Al Islam, (Ejército del Islam), un grupo salafista apoyado por Arabia Saudí surgido de la alianza de varias milicias yihadistas. El suroeste lo controla Failaq Al Rahman, otra agrupación vinculada a los Hermanos Musulmanes que cuenta con aproximadamente 9.000 combatientes, y que se opone a la primera, con enfrentamientos frecuentes entre ambas. La zona de Harasta, en el noroeste, está en manos de Ahrar Al Sham, antaño una de las organizaciones más poderosas de la insurgencia siria.

La mayoría de las localidades de Guta Oriental han sido abandonadas, y sus habitantes se han concentrado en Duma y Harasta, las poblaciones donde más posibilidad hay de conseguir comida. La UE y EEUU culparon al ejército de Assad, mientras éste y sus aliados aseguran que se trató de una operación de falsa bandera lanzado por el Ejército Libre Sirio con el propósito de provocar una intervención estadounidense.

Hasta el año pasado, los insurgentes mantenían un sistema de túneles que permitían la entrada de armas y municiones. No obstante, el ejército sirio los capturó en la primavera de 2017. En septiembre de ese año prohibió también la entrada de alimentos,  una estrategia que ya había aplicado en lugares como Homs, Hama y Alepo.

Fuego cruzado

Las partes del conflicto se acusan mutuamente por la crisis: los llamados grupos ‘rebeldes’ dicen que el Gobierno de Siria, con la ayuda de Rusia, está bombardeando la mencionada zona —esta versión se refleja ampliamente en los medios occidentales—, mientras que el Ejército sirio culpa a los terroristas y sus patrocinadores por la situación.

De hecho, Damasco y Moscú insisten en que los extremistas impiden la entrega de ayuda humanitaria a los civiles o su huida mediante corredores humanitarios, atacan de vez en cuando las zonas residenciales en la capital siria, Damasco, incitan así a la respuesta de las fuerzas sirias, y perturban todo esfuerzo en pro del diálogo.

Con información de Hispan Tv

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Orígenes del genocidio perpetrado en Palestina

« ¿Cómo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolvérselos. No hay tal cosa llamada palestinos»

Golda Meir, 1969

Lo sucedido en Palestina en la década del ’40, y lo que continúa sucediendo hoy en día, no responde meramente a factores tan esquivos como las circunstancias, el ejército, las guerras, la defensa o la política, sino también a la puesta en marcha de un accionar planificado y sustentado por la ideología sionista que como señalara Menahem Beghin, afirma: “Eretz Israel será devuelta al pueblo judío. Toda entera y para siempre”. 1 En la creación del Estado de Israel el movimiento sionista no libró una guerra que condujo a la “inevitable” y “trágica” expulsión de “una parte” de la población nativa; su meta contemplaba la posibilidad de una limpieza mediante el traslado de cientos de miles de personas para lograr construir sobre el territorio un Estado exclusivamente judío, colocando de esta manera su derecho por encima de todo Derecho Internacional.

Por otra parte, el hecho de que la mayoría de los ideólogos y ejecutores de este proceso fueran europeos recién llegados al país y formaran parte de un proyecto colonial, hace que los sucesos de Palestina se asemejen a otras historias de colonización donde la limpieza étnica jugó un rol central: América, África, Australia 2. El espíritu de esta ideología que apunta a un espacio étnicamente puro se puede observar en las propias palabras de Yosef Weitz 3: «Debemos tener clara una cosa: en este país no hay sitio para dos pueblos […] y la única solución es la tierra de Israel sin árabes […]. No tiene que quedar ni un solo pueblo, ni una sola tribu beduina” 4.

Pero el proceso de expulsión no se limitó tan solo a un traslado de población, (lo cual ya constituiría un crimen). En 1947, en el edificio de Tel-Aviv conocido como la “Casa roja”, se desarrollaron los preparativos para el Plan de limpieza étnica denominado Plan “D” o Dalet, (en hebreo). Éste consistía básicamente en la expulsión sistemática de palestinos de su país; el Plan también hacía mención de los métodos que deberían emplearse, demostrando que la violencia ejercida no respondía a la espontaneidad o a los excesos de algunos sino a las ordenes emitidas por militares y líderes del sionismo 5: intimidación a gran escala, asedio y bombardeo de aldeas y centros poblados, incendio de casas, demolición de viviendas y otros edificios públicos, siembra de minas en los escombros para evitar el regreso de los expulsados y saqueo de bienes personales en las propiedades (objetos, muebles, ropa, dinero) que luego se entregarían como ayuda humanitaria a los inmigrantes recién llegados sin informarles el origen de tales “donaciones” 6.

La Haganá, (lo que conocemos hoy como Ejército de Defensa de Israel), sus desprendimientos, el Irgún (1930) y la banda de Stern (1940), y el Palmaj, (sus unidades de comando), serían los organismos ejecutores; ellos habían surgido por la incitación que el oficial británico, Orde Wingate, hiciera al movimiento sionista para que organice una fuerza paramilitar, que ya desde los 20’ participaba en acciones punitivas y represivas junto a las fuerzas británicas ocupantes de Palestina.

A partir de la Guerra de los Seis Días y hasta la actualidad el estereotipo negativo de fanático, violento, retrógrado, misógino y terrorista cobró preponderancia. Segunda etapa, el hostigamiento. Aquí el otro comienza a erigirse como una objetiva peligrosidad que lleva a los pares a tomar como natural una actitud defensiva que se traduce en hostigamiento e incluso en violencia directa. Desde el plano estatal esta dinámica lleva a establecer en el plano jurídico la demarcación de los espacios de ese “otro”; se lo limita, se lo expulsa y se le prohíben sus posibilidades de desarrollo.

El Plan Dalet apuntaba precisamente a ello, al vaciamiento de tierras habitadas por “no-judíos” para asentar las colonias y Kibutz de los colonizadores, mediante la compra de terrenos a los grandes propietarios, pero también, y sistemáticamente, mediante el accionar violento de los comandos ya citados de la Haganá y el Irgún, que siguiendo un plan detallado invadieron aldeas y ciudades a punta de fusil, expulsando y fusilando a sus moradores, dinamitando viviendas y arrasando literalmente el lugar; la matanza de Deir Yassin del 9 de abril de 1948 es un triste emblema de este accionar repetido cientos de veces. Pero a lo largo de los 50’ y especialmente luego del 67’ y hasta la actualidad, las expulsiones se siguen sucediendo.

675 ciudades y aldeas destruidas serían sustituidas por urbanizaciones israelíes, (con nombres hebreos), e inaccesible por ley a los palestinos que se animaran, entonces y hoy a regresar, o cubiertas de plantaciones de árboles como parte de la campaña “hacer florecer el desierto” a cargo del Fondo Nacional Judío (FNJ) y que actualmente sigue siendo publicitada como una “empresa ecológica” 7. Moshe Dayan ya daba testimonio de esto: “todos y cada uno de nuestros pueblos ha sido construido sobre antiguos pueblos árabes. Nadie recuerda cómo se llamaban (…), Nahalal se levantó sobre Mahlul; Gvat sobre Jibta; Sarid sobre Haneifa y, Kfar-Jehoshua sobre Tel-Shaman” 8.

Por  Laura Lescano


Notas:

  1. Menahem Beghin: The revolt: story of the Irguen, p. 335. Ver Garaudy, Roger: Los mitos fundacionales del Estado de Israel, Historia XXI, Barcelona, 1997
  2. La relación del sionismo y el colonialismo puede verse en los trabajos de Gershon Safir y Beruch Kimmerling, ver Pappé, I.: La limpieza étnica de Palestina, Crítica, Barcelona, 2008, p. 27
  3. Jefe del Departamento de colonización de tierras del Fondo Nacional Judío.
  4. Citado en Mendigutia Gijón, Mar: “Los “nuevos historiadores” israelíes Mitos fundacionales y desmitificación”, en Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos, Madrid, Nº 5, mayo-agosto 2008, pp. 27-41
  5. Como por ejemplo: David Ben Gurion, Yigael Yadin, Moshe Dayan, Yigal Allon e Isaac Sadeh.
  6. Pappé, I.: Op. Cit., p. 11 y Caps. 5 a 9
  7. Para este tema ver Pappé, I.: Op. Cit.: cap. 10
  8. Citado en, Massad, Joseph: “Resistir a la Nakba”, Fuente: http://www.nodo50.org

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