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Hayr-Reddín – El Pirata Barbarroja

Hayr-Reddín - El Pirata Barbarroja
Hayr-Reddín – El Pirata Barbarroja

Desde que  Barbarroja, un aventurero de origen greco-turco, conquistó Argel, la ciudad se convirtió en un reino creado y desarrollado alrededor de una actividad: la piratería.

Durante los siglos XVI, XVII y en menor medida el XVIII, sus corsarios asolaron las costas cristianas y abordaron barcos de toda nación, aunque especialmente españoles e italianos, llegaron al Atlántico e incluso atacaron Islandia. El secreto de su éxito estribaba en una original sociedad constituida por una casta peculiar: los renegados.

Ramiro Feijoo. Belacqva

Barbarroja, el temido Corsario

Nacido en Lesbos en 1475, su verdadero nombre era Hızır bin Yakup (de donde deriva Hayr-reddín), pues Hayr-reddín era una distinción que se le concedió (y cuyo significado es algo así como el Mejor de la religión)

El más famoso corsario musulmán nació en la isla griega de Lesbos, entonces bajo control turco. Su nombre era Hayr al-Din, Jeireddín, para los cristianos, y fue uno de los cuatro hijos del caballero otomano Yakup. Nació en Mitilene, una isla del Egeo, que había sido conquistada por los turcos. Hijo de un jenízaro de origen griego y de una cristiana, no tenía nada de turco. El nombre de Barbarroja, tiene su origen en esta apariencia física, en sus cabellos y barba, de un color rojizo, con marcados rasgos europeos.

Todos los hermanos se dedicaron a la marinería, pero fueron Aruch y después Hayr-reddín, bajo las órdenes del sultán Suleimán, quienes comandaron una organización pirata que llevó a los berberiscos a controlar el comercio en el Mediterráneo bajo los auspicios del Imperio Turco y a convertirse en una pesadilla para el Imperio Español y para los demás estados cristianos de su tiempo. Converso de origen griego, Barbarroja se labró su fama de corsario en los primeros años del siglo XVI junto a su hermano Aruch, que también recibió este mismo apelativo. Desde joven se embarcó en un barco pirata turco, y se dedicó a la piratería por el Mar Egeo. Desde su base en Argel llevó a cabo una fuerte campaña de hostigamiento contra la navegación cristiana, al tiempo que se enfrentaba a los pobladores del interior del país. El desarrollo de la piratería berberisca representó un escollo insalvable para la expansión norteafricana propugnada por el cardenal Cisneros.

Héroe de los Musulmanes

Los dos hermanos Barbarroja, un apelativo que les pusieron en Italia, llevaron a cabo desde su base en Argel una fuerte campaña de hostigamiento contra la navegación cristiana que impidió la expansión del imperio español por el Norte de África propugnada por Cisneros. Aruch, el mayor de los dos, fue quien primero tuvo su propio barco, al frente del cual capturó cerca de la isla de Djerba, frente a las costas de Túnez, tres naves españolas y participó en el traslado de mudéjares desde Andalucía hasta el Norte de África. Para su desgracia, murió en 1518 en una batalla contra los españoles que trataban de reconquistar la ciudad de Tremecén, situada al noroeste de la actual Argelia. Es en ese momento cuando Heyr-reddín entra en escena asumiendo el papel protagonista. Lo primero que hace es pedir ayuda y refuerzos al sultán otomano Suleimán I para mantener su dominio sobre Argel, amenazado por una sublevación de la población local. Una vez sofocada ésta, Barbarroja continuó con sus maniobras de acoso a las naves cristianas,

La fama de Hayr-reddín se extendió por todo el mundo musulmán del Próximo Oriente. Desde el Levante llegaron a Argel corsarios experimentados en busca de fortuna, como Sinán el Judío o Alí Caramán. Del mismo modo, cuando el condotiero genovés Andrea Doria, a instancias de Carlos V, se adentró en el Mediterráneo oriental y consiguió capturar los puertos de Corón, Modón y Naupacto, en el Peloponeso, Suleimán mandó llamar de inmediato a Hay-reddín. Éste se apresuró a atender la convocatoria. Para impresionar al sultán, abarrotó sus navíos con presentes de lo más suntuoso: tigres, leones, camellos cargados de sedas y paños de oro, vasos de plata y oro, y también doscientas mujeres destinadas al harén de Estambul, así como buen número de esclavos jóvenes. Suleimán, sin duda complacido, nombró a Hayr-reddín gran almirante de la flota otomana.

En 1519 derrotó a una expedición al mando de Hugo de Moncada. Sorprendió a unas galeras, que confiadas hacían el viaje entre Génova y Civitavecchia, escoltando un envió de mercancías, bajo mandato del Papa Julio II. Primero abordó a una que viajaba confiada,ya que no solía haber ataques piratas, por esa zona del Mediterráneo, y en ningún caso se atrevían con barcos grandes. El capitán cristiano permitió que se les acercase una galeota, y fue abordado. Después, remolcó a su galeota, como si hubiera sido capturada, y disfrazó a su tripulación con las ropas de los cristianos capturados. Cuando la segunda galera Papal, se acercó para ver la captura, fueron sorprendidos por una lluvia de flechas, y fueron abordados y capturados.

Tras un paréntesis durante el cual se vio obligado a replegarse a causa de una nueva rebelión en Argel, en 1520 Barbarroja volvió a pasar a la ofensiva, esta vez en combinación con un ataque desde Túnez. Recuperó Argel para conquistar, a continuación, el peñón de Gibraltar, defendido por una guarnición española, echando por tierra las esperanzas del rey y emperador Carlos V. Durante su mandato, Hayr-reddín llegó a coordinar una flota de 36 barcos con la que trasladó a 70.000 mudéjares de España en el transcurso de siete viajes para reubicarlos en Argel, que se convirtió en una plaza fuerte contra los intereses españoles.

En 1533, convertido en almirante de la flota otomana, unió sus fuerzas con las de Francisco I de Francia para desencadenar una contundente ofensiva contra Carlos V que le llevaría a conquistar Túnez y saquear las Baleares, Reggio, Niza y la costa catalana, a pesar de los esfuerzos del almirante genovés al servicio de España, Andrea Doria, a quien derrotó. Sólo la paz de Crépy, concertada entre Francia y España en 1544, puso freno a sus ataques.

Desembarco en Costa Brava

Las costas españolas del Mediterráneo vivieron una pesadilla en tiempos de Barbarroja, que atacó en varias ocasiones islas, puertos y ciudades. Una de sus acciones más violentas, recogida en un documento notarial del Ayuntamiento de Palamós, fue el saqueo de esta población gerundense en octubre de 1543, y que sufrieron algunos de sus vecinos, como el mosén Joan Anfreu, Pere Roig o Geroni Soler. Ellos y muchos más murieron dentro de la ciudad, entonces protegida por una muralla, intentando defender su casa del ataque de las huestes berberiscas comandadas por el lugarteniente de Barbarroja, Salah Reis.

Los turcos llegaron a la Costa Brava pertrechados con 20 galeras y tres fustas,  y bombardearon Palamós con su artillería, lo que hizo huir a la mayoría de sus habitantes. Los pocos que se enfrentaron a los turcos y salieron con vida terminaron también por escapar, abandonando todas sus pertenencias. Cuando volvieron al día siguiente, encontraron muertos a los que se habían quedado, algunos con la cabeza cortada, otros quemados e incluso un hombre ensartado. Los turcos robaron todo lo que pudieron, incluidos algunos barcos y las campanas de la iglesia, donde destrozaron los libros y los retablos.

Conquistador de Túnez y Argel

En sus últimos años, Hayr-reddín se retiró a Estambul para disfrutar de su palacio a orillas del Bósforo.

En 1545, Barbarroja se retiró a Estambul, donde vivió el último año de vida, dictando serenamente sus memoriasFalleció el 4 de julio de 1546. Su tumba, el Mausoleo Verde (Yesil Turbe), construída por el famoso arquitecto Mimar Sinan, «el Miguel Ángel otomano», aún se alza en la orilla europea del Bósforo, en el barrio de Besiktas. Durante años, ninguna nave turca abandonó Estambul sin realizar una salva en honor a su más temido corsario al pasar ante su sepultura, donde se lee el siguiente epitafio: «Ésta es la tumba del guerrero de la fe, el almirante Hayr-reddín Barbarroja, conquistador de Túnez y Argel. Dios lo tenga en su misericordia».

Por Ramiro Feijoo. Belacqva

Con información de: Corsarios

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Aicha – Cheb Khaled


كما لو أنني لم أكن موجوداً
مرت من جانبي
بدون أي نظرة، ملكة سبأ
قلت: عائشة، فلتأخذي فكل شيء هو من أجلك

ها هي اللآلئ، المجوهرات
و الذهب أيضاً حول عنقك
الفاكهة الناضجة تماماً بطعم العسل
حياتي، يا عائشة، لو أحببتني

سأذهب حيث تأخذنا أنفاسك
إلى بلاد العاج و خشب الأبنوس
سأمسح دموعك و آلامك
فلا يوجد شيء كثير على واحدة فائقة الجمال

عايشه، عايشه، اسمعيني
عايشه، عايشه، لا تذهبي
عايشه، عايشه، انظري إلي
عايشه، عايشه، أجيبيني

سأقول الكلمات، و الأشعار
سأعزف ألحان السماء
سآخذ شعاعات الشمس
لكي أضيء عيناك صنع الأحلام

عايشه، عايشه، اسمعيني
عايشه، عايشه، لا تذهبي

قالت: احتفظ بكنوزك
فأنا، أساوي أكثر بكثير من كل ذلك
فالقضبان تبقى قضباناً، حتى لو كانت من الذهب
أريد نفس الحقوق التي لك
و الاحترام في كل يوم
فأنا لا أريد إلا الحب

نبغيك عايشه و نموت عليك
هادي قصة حياتي و حبي
انتي عمري و انتي حياتي
تمنيت نعيش معاك غير انتي

عايشه، عايشه، اسمعيني
عايشه، عايشه، لا تذهبي
عايشه، عايشه، انظري إلي
عايشه، عايشه، أجيبيني


Comme si je n’existais pas
Elle est passée à côté de moi
Sans un regard, reine de Saba
J’ai dit : Aïcha, prends, tout est pour toi

Voici les perles, les bijoux
Aussi l’or autour de ton cou
Les fruits bien mûrs au goût de miel
Ma vie, Aïcha, si tu m’aimes

J’irai où ton souffle nous mène
Dans les pays d’ivoire et d’ébène
J’effacerai tes larmes, tes peines
Rien n’est trop beau pour une si belle

Aïcha, Aïcha, écoute-moi
Aïcha, Aïcha, t’en va pas
Aïcha, Aïcha, regarde-moi
Aïcha, Aïcha, réponds-moi

Je dirai les mots, les poèmes
Je jouerai les musiques du ciel
Je prendrai les rayons du soleil
Pour éclairer tes yeux de rêve

Aïcha, Aïcha, écoute-moi
Aïcha, Aïcha, t’en va pas

Elle a dit : “Garde tes trésors
Moi, je vaux mieux que tout ça
Des barreaux sont des barreaux, mêmes en or
Je veux les mêmes droits que toi
Et du respect pour chaque jour
Moi, je ne veux que de l’amour”

Nbrik Aïcha ou nmout allik
‘Hhadi kisat hayaty oua habbi
Inti omri oua inti hayati
Tmanit niich maake ghir inti

Aïcha, Aïcha, écoute-moi
Aïcha, Aïcha, nbrik
Aïcha, Aïcha, t’en va pas
Aïcha, Aïcha, ou nmout allik
Aïcha, Aïcha, réponds-moi


Como si no existiera
Ella pasa a mi lado,
sin una mirada, la reina de Saba
Yo digo Aicha, cojelo, todo es para ti

Aquí las perlas, las joyas
igual que el oro alrededor del cuello
las frutas maduras con sabor a miel
Vida mía, Aicha , si Tú me quieres.

Iremos hasta donde nos lleve el aliento
en los países de marfil y de ébano
Yo borraré tus lágrimas y tus penas
Nada es bastante bueno para una belleza.

Aicha Aicha escuchame
Aicha Aicha no te vayas
Aicha Aicha mirame
Aicha Aicha respondeme

Voy a decir las palabras, los poemas
Yo tocare la música del cielo
Yo tomare los rayos del sol
Para iluminar tus ojos de reina

Aicha Aicha escuchame
Aicha Aicha no te vayas

Ella dijo: Guárdate tus tesoros,
Yo, valgo mas que todo eso
los barrotes son los barrotes, iguales de oro
yo quiero los mismos derechos que Tú
el respeto de cada día,
yo no quiero nada del amor

Aicha, Aicha escuchame
Aicha, Aicha te quiero
Aicha, Aicha no te vayas
Aicha, Aicha muero por Tí
Aicha Aicha respondeme



Por Moro
Para Páginas Árabes

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Marruecos y Argelia chocan por un grupo de refugiados sirios

Unos refugiados sirios en un país norteafricano

Marruecos y Argelia mantienen relaciones diplomáticas muy tensas desde hace décadas. La hegemonía en el Magreb y el conflicto del Sáhara Occidental son las dos principales causas de las tensiones entre Rabat y Argel. Pero no son los únicos problemas. Desde el pasado domingo, los dos países se acusan mutuamente de la responsabilidad de la expulsión de unos cincuenta refugiados sirios, que huyeron de su país en guerra para encontrar una vida mejor y en paz. Marruecos protestó y culpó a Argelia del problema. Por su parte, las autoridades argelinas convocaron el lunes de esta semana al embajador de Marruecos en Argel, Hasan Abdelkhalek, para expresarle su descontento por la evolución de los acontecimientos. Marruecos hizo lo mismo anteriormente con el embajador argelino en Rabat. Los refugiados sirios se encuentran en una situación delicada, en una suerte de ‘no man´s land (tierra de nadie) entre Argelia y Marruecos. Según la agencia argelina APS, Argel acusó a Rabat de verter “graves acusaciones” contra las autoridades de su país.

Malviven en el desierto

En cambio, Rabat aseguró que en Argel está “la responsabilidad de una pretendida tentativa de ciudadanos sirios que intentaron entrar en territorio marroquí desde Argelia”. Según Marruecos, la actitud de Argelia es “inmoral”, porque manipula la destreza moral y física de los demandantes de asilo y “siembra disturbios” en la frontera entre ambos Estados. En fin, que entre unos y otros, la casa sin barrer… Los que salen perdiendo en este conflicto son los refugiados sirios. Son un grupo de 54 refugiados sirios que malviven en una zona desértica. Según la versión marroquí de la crisis, fueron expulsados por las fuerzas de seguridad argelinas en un territorio cercano a la ciudad fronteriza de Figuig. “Siguen estando en el mismo lugar, están divididos en dos grupos, uno de 14 personas, que se encuentra en una zona denominada Zelfana, y otro de 41 personas, en la zona de El Meliaf”, informó a la revista ‘Jeune Afrique’ un activista social. En el grupo hay 22 niños y 17 mujeres, dos de las cuales están embarazadas. No tienen ni agua ni alimentos para sobrevivir en condiciones aceptables.

Expulsiones ilegales

Diversos testimonios y fotografías demuestran que los refugiados atravesaron territorio argelino para llegar a Marruecos. Es la tesis que sostiene Rabat. Argel lo niega tajantemente, y un responsable argelino afirmó que las autoridades marroquíes expulsaron a un grupo de 13 refugiados sirios, entre los que se encontraban varios niños y mujeres, el pasado 19 de abril en Beni Ounif, en la cercanía de la ciudad de Bechar. Fue “una tentativa de expulsión” y ocurrió casi a las cuatro de la madrugada, según la APS. Después, siempre según la versión argelina, Marruecos intentó expulsar “ilegalmente” de su territorio a otros 39 refugiados. En opinión de Hicham Rachidi, activista marroquí en cuestiones de inmigración, el culpable de este conflicto es Argelia. En 2014, Marruecos regularizó a 28.000 inmigrantes. 5.000 eran sirios. La mayoría de los inmigrantes que viven en Marruecos son africanos subsaharianos que en muchos casos viven en condiciones infrahumanas en el país magrebí y se enfrentan a la discriminación y el racismo. La situación de los subsaharianos en Argelia también es muy dura.

Por Paco Soto
Con información de:Atalayar

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