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Beduinos – Los hijos del viento

El nombre beduino proviene del idioma árabe (بدوي) bedaui o badawi, que significa ‘morador del desierto’ (de (بدو) bedu, badw en lengua coloquial: allí donde no existe población fija, es decir, el desierto).

Historia

Originarios de la península arábiga, el nombre “beduino” se deriva de la palabra árabe bedu, nómada. Las conquistas árabes del siglo séptimo provocaron una expansión rápida de los beduinos. En ese momento, miles de beduinos se expandieron por todo el Norte de África. Aparte de las afiliaciones tribales, hay poco para distinguir un grupo beduino de otro. La mayoría de los beduinos está organizada en tribus que hablan badawi y se consideran de ascendencia árabe.

La historia de las diferente tribus se transmitían oralmente pero sólo una de estas narraciones, la epopeya Al-Sirah al-Hilaliyyah, ha llegado hasta nuestros días siendo incorporada, en 2008, a la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de Humanidad de la UNESCO.

Los beduinos son un pueblo de diez millones de personas repartidas a lo largo de Arabia Saudita, Jordania, Irak, Libia, Egipto, Palestina, Siria, Túnez, Argelia y Marruecos. O mejor dicho un conjunto de pueblos, ya que se trata de una sociedad dividida en numerosas tribus y clanes, muy a menudo enfrentados entre sí.

El origen remoto de estas gentes se pierde entre las dunas del desierto. Sus raíces están en la Península Arábiga. Se trata de tribus nómadas que van dando tumbos por las arenas. Viven en jaimas que montan y desmontan. Éstas son de pelo de camello o de cabra y protegen tanto del abrasador sol del día como de las gélidas noches.

Ellos son árabes y hablan el badawi. Las tribus tienen vínculos de sangre y su cultura ha permanecido inmutable por siglos. Es como si el tiempo se hubiese paralizado. Entre sus valores destaca el honor y el valor guerrero, la hospitalidad, el aprecio a la poesía y una memoria colectiva transmitida oralmente de padres a hijos.

Los beduinos son musulmanes, ellos de hecho fueron de los primeros que siguieron al profeta Muhammad. Pero a la vez mantienen creencias animistas preislámicas. Y son muy supersticiosos: creen que hay espíritus malignos -los djinn– que moran a su alrededor y practican rituales mágicos para protegerse de ellos.

Los beduinos son considerados los árabes más puros y auténticos que existen.  Están vinculados culturalmente al sufismo y a la mítica ciudad de Petra. Ataviados con sus túnicas y turbantes que les guarecen del sol, se mueven en medio de los desiertos siempre con el fusil cerca. Es una sociedad teocrática y medieval.

En Argelia 

Los Chaamba viven en el área central de Argelia, en las regiones conocidas como El Golea y El Oued

En Egipto 

Algunos como los Twara, Tiaha, y Jebeliyah emigraron a la Península de Sinaí, mientras otros viven ahora a lo largo del extremo norte del Desierto de Sahara.

En Libia 

Los más de 22.000 beduinos Kufra viven en Libia el norte, a lo largo de la costa, en una región conocida como el Wahat al-Kufra. Unos 30.000 beduinos Riyah viven en el centro de Libia.  Más de 500.000 beduinos Sanusi viven en la Libia oriental. Casi 28.000 beduinos Sirtican viven en la costa mediterránea, en una área también conocida como Tripolitania.

En Mali

Los beduinos Kunta se localizan principalmente en el extremo occidental del Desierto de Sahara, cerca de la frontera con Mauritania.

En Túnez 

Se concentran cerca de la ciudad de Gafsa (Qafsa) en el centro del país, en la zona conocida como el Shatt – Gharid, y en el sur del país.

Economía

En lo económico algunos son comerciantes y recorren las dunas en sus conocidas caravanas de dromedarios. Otros muchos son pastores trashumantes que crían cabras y viven de la ganadería. Algunos se están instalando en los bordes del desierto y practican la agricultura. Son pocos los sedentarios en esta sociedad de nómadas.

La economía beduina se basa principalmente en la cría de ganado. La causa de su constante migración es la búsqueda de agua y tierra para su ganado. Cada grupo dispone de un territorio bien definido y conocido por los demás grupos. Las fronteras políticas han sido de escasa importancia para los beduinos, aunque las restricciones gubernamentales están teniendo influencia en su estilo de vida migratorio tradicional.

Los productos lácteos son su fuente principal de alimentación (la leche, el yogur y un tipo de manteca llamado ghee). Las cuecen barras redondas de pan ázimo de trigo. Completan su dieta con dátiles y otras frutas que se encuentran en los oasis del desierto.

Sociedad

Hay dos clases sociales básicas. Una clase es conocida como el “verdadero” beduino, y viven como pastores nómadas. El otro grupo ha adoptado la agricultura y se le conoce como  fellahin. Los fellahin llevan una vida más estable en el borde del desierto. En contraste, el “verdadero” beduino es conocido por sus caravanas que cruzan los desiertos yermos. Es durante el invierno cuando se dedican más al comercio en caravanas, mientras que durante el verano permanecen al borde del desierto. Hoy, muchos beduinos viven como seminómadas, emigra con sus manadas pero mantienen en alguna forma una agricultura estable.

Para soportar el calor extremo del desierto, usan ropa ligera, túnicas que permiten la circulación de aire y libertad de movimiento, proporcionando protección contra el sol y la arena. Sus vestidos se diseñan para cubrir el cuerpo entero salvo la cara, manos, y pies. El vestido principal para los hombres es el  thawb de algodón blanco o la túnica gris. Encima de la túnica, los hombres llevan mantos de seda larga o chaquetas de algodón llamadas kibrs. Las chaquetas están abiertas en el frente y afianzaron con cinturones de cuero.

La mayoría de los beduinos viven en tiendas bajas, rectangulares hechas con tejido de pelo de camello o de cabra. Los lados de las tiendas pueden enrollarse para dejar entrar la brisa, o cerrarse herméticamente durante la lluvia o las tormentas de arena. Las tiendas están divididas en tartes llamadas gatas. La mitad de la tienda es para los hombres. Contiene un hogar y se usa para los invitados. La otra mitad es para las mujeres, niños, y hace las veces de despensa. También tiene un hogar para cocinar.

Las mujeres hacen la mayor parte del trabajo, mientras los hombres se dedican a los asuntos de la comunidad . Los niños beduinos se quedan con sus madres en la sección de las mujeres de la tienda hasta que casi los siete años. Los muchachos más viejos ayudan a menudo con las manadas y atienden a las necesidades de los invitados. Las responsabilidades de las mujeres incluyen el cuidado de los niños; la preparación de las comidas; coser; la confección de los tejidos, cargar las tiendas; recoger leña para cocinar; y alimentar a los ancianos. El matrimonio ocurre con suerte dentro de la familia extendida. Generalmente, los primos del padre tienen la primera preferencia.

La sociedad beduina está organizada según grupos de parentesco. La familia es la unidad más pequeña, seguida por el clan, y la tribu. En el pasado, era vergonzoso para un beduino aceptar un trabajo con sueldo. Hoy, sin embargo, muchos han sido forzados por las circunstancias económicas a dedicar parte de su tiempo a trabajos asalariados.

Religión

La mayoría son musulmanes sunnitas (muchos de la rama de Malikite), no obstante sigue estando muy extendida la creencia tradicional en espíritus conocidos como jinnis. Los jinnis son, según la leyenda musulmana, espíritus capaces de adoptar formas humanas o forma animal y ejercen su influencia sobrenatural en las personas. Algunas personas han adoptado el Sufismo.

Con información de Ikuska

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Elías – Cuento Sufí

Érase un hombre que comía todas las noches golosinas invocando el nombre de Dios.

Un día, Satanás le dijo: “¡Hombre sin dignidad, cállate! ¿Hasta cuándo repetirás el nombre de Dios? ¡Ya ves que no te responde”!

Al hombre se le partió el corazón ante estas palabras y se durmió en ese estado de espíritu. Tuvo entonces un sueño y vio a Elías que le decía: “¿Por qué has dejado de repetir el nombre de Dios?”. El hombre respondió: “¡Porque no he tenido ninguna respuesta y he temido que me haya echado de su puerta!”

Elías dijo entonces: Dios nos ha dicho: “Porque he aceptado tu plegaria es por lo que sigo manteniéndote en esta preocupación”. Tu temor y tu amor son pretextos para conservar tu intimidad con Dios.

El solo hecho de que sigues rezando te anuncia que son aceptadas tus oraciones.

Yalal Al-Din Rumi

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La historia del Sheikh que compró Halva

Sheikh Muzaffer Efendi (ra)

Bismillahir Rahmanir Rahim
En el Nombre de Dios Clemente Misericordioso

Una tarde, mientras todos se reunían para escuchar el Sohbet, Sheikh Nur presento a un nuevo estudiante a Sheikh Muzaffer Efendi (ra) y le dijo que esta persona tenía un deseo sincero. Efendi respondió: “Si algo esta destinado para ti, sin duda que te llegara”. Luego de un breve silencio, el explico: “Hay un Hadith que dice: “Cualquier cosa que te este destinada, ninguna fuerza puede impedir que te llegue. Y todo aquello que no te esta destinado, no existe fuerza que pueda hacer que te llegue”. De modo que si es tu kismet destino), te llegara; sino, no te llegara”.

Sheikh Nur preguntó: “Entonces, ¿Cuál es propósito de rezar por ello?”. Efendi estuvo de acuerdo que esta era una pregunta válida, pero agrego: “Si no esta en tu destino, entonces Allah hará que te olvides de rezar por ello. Y si es mi destino, Yo me recordaré y rezaré por ello”. Luego, para subrayar el punto, Efendi contó la siguiente historia:

Había un Sheikh que era una muy generosa persona, pero no tenia ningún ingreso y ninguno de sus derviches le habían donado dinero. Aun así, debido a su generosa naturaleza, había salido a mendigar o a pedir prestado dinero y lo distribuía entre los pobres. Naturalmente, de este modo había acumulado muchas deudas. Finalmente, cayó críticamente enfermo y todos sus acreedores se reunieron alrededor de su cama, deseando el cobrar aquello que el sheikh les debía antes de que parta al mas allá. El sheikh les dijo que no tenía dinero, y que todo lo que les había pedido lo había dado a los pobres en caridad, y que el único medio era esperar a que Allah le hiciera llegar algo de dinero con el cual poder pagarles. Los acreedores del Sheikh le preguntaron por que había pedido dinero sino podía devolverlo. El explico que no había gastado ni un solo centavo de lo que el había pedido en alimentarse, sino que lo había dado a aquellos que realmente lo necesitaba. Ante esto, sus acreedores se pusieron mas furiosos con el, reclamándole que encontrase la manera de pagarles. Entonces el dijo: “Bien. Siéntense alrededor de mi cama y esperaremos. Quizás Allah me envíe algo”.

Ante esto ellos se comenzaron a desesperar gritando que debían volver a atender sus negocios, y no sentarse a esperar sentados en un lugar donde no se les pagaba lo que se les debía ni ganaban más dinero. “Por favor cálmense y tengan un poco de paciencia”, les aconsejo el Sheikh. “Estoy seguro que Allah pronto proveerá algo con lo cual podré pagarles a ustedes”. En ese momento, abajo en la calle, escucharon el sonido de un joven chico que ofrecía halva para vender, un dulce postre turco. El Sheikh se levanto y asomándose por la ventana grito: “Hijo mío. ¿Cuánto pides por el halva?”. El chico respondió que salía un centavo por pieza. Había unos un grupo de niños pobres jugando en la calle – y el sheikh le pidió que distribuyera todo el halva entre ellos y que luego suba a verlo. Sus acreedores le hablaron, diciéndole: “Mira, tu obviamente tienes dinero para comprar todo el halva a este chico. ¿Por qué no nos pagas a nosotros?”. A lo que el sheikh respondió: “No tengo nada de dinero. Solamente estoy usando a este chico como un medio para obtener algo de dinero”.

Luego de que el joven hubo distribuido todo el halva, subió las escaleras hasta el departamento del sheikh y le pidió que le pagase. El sheikh le dijo: “Mira. No tengo nada de dinero”. El joven lo miró shockeado y le respondió: “¿Qué quieres decir, con que no tienes dinero? Tu me has hecho dar todo mi halva y ahora me estás diciendo que no tienes para pagármelo? ¿Qué es lo que se supone debo decirle a mi jefe si regreso sin el halva o sin el dinero? Estoy en un gran problema! Yo necesito ese dinero, así que págamelo ahora!”. El sheikh solo le respondió que no tenía dinero.

En ese momento, el joven comenzó a llorar, gimiendo y reclamando por su dinero, lamentándose. Ante esto, los acreedores se enfurecieron con el sheikh, diciendo: “¿No es acaso suficiente mal el que nos has hecho a nosotros? ¡Ahora has hecho lo mismo, engañando a este pobre chico enfrente de nosotros! ¡Eres una persona terrible!”. Y cuando estaban a punto de atacar al sheikh en su cama, alguien golpeó la puerta de su casa. Era un emisario del palacio del sultán, quien entró a su cuarto y le entregó al sheikh una bolsa llena de monedas de oro. El sheikh abrió la bolsa y le pago tanto a sus acreedores como al jovencito lo que les debía. Entonces en ese momento, el sheikh se dirigió a los comerciantes diciendo: “Como habrán visto, si el niño no hubiera llorado tanto, tan amargamente y con tanto anhelo, el dinero no nos hubiese llegado”.

Entonces Efendi concluyó: “Yo no sé si he podido transmitir ésto adecuadamente a vosotros. Si uno llora como un niño, perdiéndose a sí mismo totalmente, lamentándose y llorando por aquello que uno desea, entonces Allah ciertamente te recompensará con eso que deseas. Cualquier sea la razón, sea un tema de dinero o cualquier otra cosa, este jovencito en la historia se perdió a si mismo y – quizás por temor a su jefe – él se olvidó de todo el resto del mundo e incluso del otro mundo. Esta cosa se convirtió en su centro, y con este centro se lamentó y lloró. Si tú pudieras rezar de esa manera, no hay duda que tú recibirás aquello que deseas”.

Efendi agregó con mucho humor: “Para ser capaz de pagarte por tu deseo, yo tengo que llorar en la presencia de la tumba de Hazreti Pir (el santo Fundador de la Tariqa Yerrahi al Halveti) como ese pequeño niño”. Efendi concluyó con una broma, la cual compartió con los demás: “O yo lloro así o tú lo tendrás que hacer”.

Extraída del Libro “Lifting de Boundaries”,Sección II Pag.163-166
Traducción al castellano: Suleyman al Yerrahi

Con información de Sufismo

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