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Mansaf – Plato Nacional de Jordania

Es el plato  nacional de Jordania cuyos principales ingredientes son cordero, arroz, yogurt denominado jameed y piñones. El Mansaf puede encontrarse fácilmente en cualquiera de los restaurantes de los países árabes. Se suele preparar para las ocasiones más importantes y especiales, (bodas y nacimientos, para honrar a un invitado y en los principales días festivos). Sus orígenes se remontan a las antiguas caravanas de  beduinos.

Una de las principales curiosidades de este plato, es que se sirve en el centro de la mesa sobre una gran bandeja. No se utilizan los cubiertos, se come con la mano derecha, que debe estar limpia. El lado derecho, entre los musulmanes, simboliza la suerte y la felicidad, mientras que el izquierdo significa desgracia. Por eso, la mano derecha se utiliza para las cosas consideradas nobles, (entrar en la mezquita con el pie derecho, comer con la mano derecha, se comienza a calzarse con el pie derecho, se duerme sobre el lado derecho), y la izquierda para las viles (limpiarse, descalzase, quitarse la ropa).


Ingredientes    

1 kg cordero
750 gr arroz
1 cebolla
250 gr piñones (de los pequeños)
2 litros de yogurt
(Curry, pimienta, nuez moscada, sal a gusto)

Preparación

Cortar la carne en trozos y freír con la cebolla, agregar sal y  agrega condimentos a gusto. Agregar el yogurt líquido y se deja cocer con la carne hasta que esté blanda.

Preparar el arroz aparte, agregándole caldo de verduras para darle sabor o preparar solo arroz blanco.

Cuando el arroz y la carne están en su punto, se presenta en una bandeja,  el arroz se extiende en toda la bandeja, encima van los trozos de carne y el caldo del yogur.

Decorar con los piñones que se fríen en aceite hasta quedar dorados, y (opcional) se sirve acompañado con la salsa de yogurt en una salsera.


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Manakish – (en árabe, معجنة mu’ajjanāt ‘masa’ o مناقيش manāqīsh)

Manakish es la variante árabe de la pizza y la focaccia. En la región  del Levante, a menudo se encuentran en panaderías, y lo preparan muchas familias de Medio Oriente,  para un desayuno tardío  o comenzar el día con una bandeja llena de manakish, con tomillo, queso o carne picada como aderezo. El singular de Manakish es Mankusheh.

Es una de las comidas más básicas y populares en Líbano, Palestina y Jordania. Es una especie de tostada grande o pizza, servida en trozos o doblada, que puede hacerse y rellenarse con multitud de ingredientes. El auténtico, es el que se elabora con una masa de za’atar y suele tomarse en el desayuno, acompañando a un delicioso y caliente té libanés. Pero existen multitud de variedades y rellenos que le cumplimentan y potencian su sabor. Como los que se preparan con aceite, tomillo y sésamo, con queso, con carne, con piñones, con rúcula o con tomate.

La variante  árabe  original lleva  tomillo. En las tiendas de comestibles árabes, puedes comprar Za’atar (o pedirlo en Internet). Esta mezcla de especias de color verde intenso y muy aromático consiste en tomillo seco (o variedades locales de mejorana), zumaque (una especia no conocida en Occidente y que consiste en bayas de color rojo oscuro de Oriente Medio y sabor agridulce aunque no muy aromática) y semillas de sésamo.

El origen de este plato no se sabe con exactitud, aunque probablemente se remonte a los albores de la historia por los ingredientes tan sencillos que lleva así como por su fácil elaboración.


Manakish (pizza árabe)
(6-8 personas)
Ingredientes

1 kg de harina
1 paquete de levadura fresca
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
400 ml de agua
Za’atar (también escrito Sa’tar)
Aceite de oliva
Un poco de sal gruesa para rociar

Preparación

Mezcle todos los ingredientes secos (harina, azúcar y sal) en un tazón.

Disuelva la levadura en el agua y agregue 2 cucharadas de aceite de oliva y mezcle con los ingredientes secos.

Hacer la masa y dejar leudar durante una hora, amasar de nuevo brevemente, dejar reposar durante media hora. Luego dividirlos en pedazos del tamaño de un puño. Estirar un poco sobre una superficie con harina y usar los dedos para hacer panes planos desiguales del tamaño de un plato pequeño. Mezcle Za’atar con  aceite de oliva de modo  que esté húmeda, pero no líquida. Extienda la mezcla en los trozos de masa con una cuchara, luego hornee en el horno sobre papel a 180 grados, dependiendo del tamaño, durante aproximadamente 7 minutos. A continuación, muela un poco de sal gruesa sobre él. Además se puede acompañar con  un vaso de té con menta.


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Árabes en Canadá: 130 años de historia

La historia de los arabos canadienses no es nueva como muchos lo creen,  más bien parece haber comenzado en 1882 con la llegada del primer inmigrante de origen árabe, Ibrahim Abu Nader, libanés de la ciudad de  Zahle quien, en 1882, formaba parte del Moutassarrifiyat del Monte Líbano, territorio autónomo en el seno del Imperio Otomano.

Sin embargo, después de más de 130 años de inmigración, la historia de los arabos canadienses sigue poco documentada.

Pero, de donde provienen los canadienses de origen árabe? Sus diferentes comunidades, su contribución al mosaico canadiense, dónde y cómo viven, cuáles son sus religiones, las personalidades que se destacan y las organizaciones y los medios de comunicación que los representan? También, cómo los arabo canadienses  reaccionan frente a eventos políticos, como el debate sobre la Carta de la laicidad, la primavera árabe o el terrorismo.

Un análisis del Instituto Canadiense Árabe  producido en 2014 sostiene que habría un poco más de 750 mil canadienses de origen árabe!

Estadísticas oficiales canadienses fijaron en 2011 este número en un poco más de 550.000.

Lo seguro, después de más de 130 años de inmigración árabe en Canadá,  es que el conocimiento sobre los canadienses árabes sigue siendo prácticamente desconocido.

Al inicio, la historia de los inmigrantes de origen árabe en Canadá se parecía de muchas maneras a la de los que inmigraban a Estados Unidos. Generalmente escapaban de la pobreza o huían de regímenes déspotas o corruptos.

Henri Habid, profesor emérito de ciencias políticas en la Universidad Concordia, de Montreal, destaca entre otros, que, aunque inicialmente la inmigración árabe fue masivamente cristiana,  los problemas políticos actuales en Siria y la caída de Irak en 2003 permitieron la llegada masiva de musulmanes. Y que “hoy existe una migración mixta musulmana-cristiana pero no podría decir cuál es la más grande”.

Por otro lado,  el profesor de sociología en la Universidad de Quebec en Montreal, Rachad Antonius, en su libro Las comunidades árabes en Canadá y Quebec distingue  cuatro olas de inmigración provenientes de los países árabes. La primera data de finales del siglo XIX e inicios del XX,  la segunda va desde los años 1950 hasta más o menos 1975, la tercera se extiende de 1975 a 1992, y la cuarta de 1992 hasta el momento actual.

Ellas se distinguen entre sí por los países de procedencia de la mayoría de estos inmigrantes así como por sus características sociodemográficas.  Estos períodos sirven como punto de  referencia, sobre todo para las dos últimas olas según Rachad Antonius.

Los primeros inmigrantes árabes – 1882

Los primeros inmigrantes originarios de los países árabes llegaron a Canadá, más concretamente a Montreal, en 1882. Eran de la Gran Siria, una región que correspondía a los territorios actuales de Siria, Líbano, Jordania y  Palestina.

Se estima que había unos 2.000 inmigrantes sirios en Canadá en 1901, y casi 7.000 en 1911. Pero esta inmigración árabe se detuvo en el medio de las dos guerras y solo el crecimiento natural fue responsable del aumento de la comunidad.

Compuesta  principalmente por cristianos, la primera generación de este grupo fue económicamente activa en la explotación de los pequeños comercios.

La segunda ola de árabes desde 1950

La segunda ola comenzó en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial y continuó hasta 1975.

Esta segunda oleada de inmigrantes árabes vino sobre todo de Egipto (37%) y Líbano (33,6%) pero también de Marruecos (14,9 %), de Siria (7,6 %) y de otros países árabes (6,6 %). Conjuntamente, estos grupos árabes suman, en 1971, 28 550 personas en total, según las cifras oficiales que se compilaron siguiendo el criterio de la lengua materna y no el del país de origen.

En 1971, Canadá tenía entre 50 000 a 60 000 personas de origen árabe, y de 70 000 a 80 000 en 1975.

Si bien los inmigrantes de origen egipcio conforman el mayor contingente de esta ola, y que muchos se han asentado en Montreal, cabe señalar que una mayoría de esos egipcios eran cristianos de origen sirio-libanés, proveniente de un grupo que inmigró a Egipto a finales del siglo XIX.

Varios otros grupos originarios de Egipto constituyen esta segunda ola de migración: los coptos (cristianos nativos egipcios) y los musulmanes.

En cuanto a los inmigrantes en esta segunda ola provenientes de Líbano, en su mayoría  eran cristianos, pero también figuraban muchos sunitas, drusos y chiíes.

La tercera ola desde 1975

A partir de 1975 el perfil sociodemográfico de los recién llegados se diversificó en varios aspectos. Ellos no tuvieron el conocimiento de las lenguas inglesa ni francesa contrariamente a los grupos egipcios y libaneses llegados en las décadas de 1960 y 1970.

Éstos solían ser trilingües (árabe-francés-inglés) o, por lo menos, bilingües (árabe y francés o árabe e inglés). Muchos libaneses que deseaban huir de la guerra de las milicias de Líbano, que duró unos quince años, pudieron instalarse en Canadá gracias a la flexibilización de los procedimientos de inmigración, especialmente del llamado Programa Libanés.

También empezaron a emigrar a Quebec personas y grupos procedentes del sur de Líbano, mayoritariamente musulmanes o chiíes. Pero los países de origen ya no son sólo Egipto y Líbano, sino que a partir de este momento se añaden otros países del Levante como Iraq, Jordania, Siria, Palestina, así como países petroleros de la Península Arábiga, como Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. También aumenta el porcentaje de inmigrantes procedentes de Túnez y de Marruecos.

La mayoría de estos inmigrantes son musulmanes, francófonos o más bien  bilingües (árabe / francés), en contraposición a la anterior oleada de inmigrantes con una alta proporción de habla de lengua inglesa.

Estos nuevos inmigrantes árabes, incluyendo a los argelinos huyen de la violencia y ponen la religión en el centro de su identidad colectiva.

La cuarta ola

Entre 1997 y 2006, más de 53.000 argelinos y marroquíes llegaron a Canadá.

Con el 24% del total de la inmigración árabe en Canadá entre 1960 y 2011, Líbano es de lejos el mayor contribuyente de inmigrantes árabes, seguido de Egipto (lejos detrás) en 14%, Marruecos 13%, Argelia  11%, e Irak con un 11%. Entre ellos, estos países representan casi tres cuartas partes de la inmigración árabe a Canadá en este período que se extiende aproximadamente en unos 52 años.

Los canadienses árabes, minoría visible

Baha Abu-Laban y Sharon Mcirvin Abu-Laban,  profesores eméritos de sociología en la Universidad de Alberta, dicen en sus escritos, que las categorías raciales son construcciones sociales cambiantes, tal y como prueba la experiencia de las personas de ascendencia árabe en Norteamérica. Y destacan que los primeros inmigrantes árabes, tanto en Estados Unidos como en Canadá, combatieron las leyes de inmigración racistas reivindicando su «blancura» racial.

A diferencia de lo que sucedía en EE.UU, los primeros inmigrantes árabes de Canadá lucharon por la aceptación arguyendo que la legislación existente contra la inmigración iba dirigida a las personas procedentes del Este asiático y que ellos eran caucásicos. Después de la Conferencia de San Remo de 1920, llegaron a sostener que eran europeos, ya que sus países natales estaban en ese momento bajo protectorado francés o británico. Los inmigrantes árabes acabaron consiguiendo convencer a los legisladores de ambos países de su etnicidad «blanca», pero, en la actualidad, la clasificación de los arabos estadounidenses como blancos es puramente oficial.

En Canadá, las personas de origen árabe son consideradas «minorías visibles», es decir, pertenecen a un grupo clasificado como no caucásico y/o «de color no blanco» dentro de la Ley de Igualdad en el Empleo de 1986, que fomenta las prácticas de empleo propositivas para atenuar la gravedad de la exclusión histórica en el mercado de trabajo. La construcción «minoría visible» constituye un término creado por el gobierno canadiense, utilizado de manera habitual por los medios de comunicación y que engloba a todo un abanico de personas que incluye chinos, sud asiáticos, negros y latinoamericanos, entre otros.

Los canadienses de origen árabe definen ellos mismos su pertenencia o no a una minoría visible en los formularios de los censos.

En 2006, uno de cada seis canadienses entraba en la clasificación de minoría visible.

Con información de Radio Canada International

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