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Árabes al Mundial de Fútbol Rusia 2018

Liga árabe de fútbol

La Copa Mundial de Fútbol, Copa del Mundo o Mundial, o Copa FIFA del Mundo, cuyo nombre original fue Campeonato Mundial de Fútbol, es el torneo internacional de fútbol masculino a nivel de selecciones nacionales más importante del mundo. 

Este evento deportivo se realiza cada cuatro años desde 1930, con la excepción de los años 1942 y 1946, en los que se suspendió debido a la II Guerra Mundial. 

La Copa Mundial de Fútbol de 1930 fue la primera edición del campeonato mundial de fútbol  organizado por la FIFA. Se desarrolló en Uruguay entre el 13 y el 30 de julio de 1930. La FIFA decidió entregar la organización del torneo a Uruguay en conmemoración del centenario de la Jura de la Constitución, que la nación celebraba durante julio de ese mismo año, entre otros motivos. En el torneo, participaron 13 selecciones nacionales 

La II Copa Mundial de Fútbol se desarrolló en Italia entre el 27 de mayo y el 10 de junio de 1934. Para este torneo treinta y cuatro asociaciones solicitaron participar, por lo que esta vez se realizaron eliminatorias para determinar las dieciséis selecciones participantes. Sólo participaron cuatro seleccionados no europeos: Argentina, BrasilEstados Unidos y Egipto, que fue la primera selección africana en participar del certamen.


Rumbo al mundial de Rusia

Con la clasificación de Egipto y la suma de Túnez y Marruecos, son tres los representantes del mundo árabe en la copa. Arabia Saudita se suma al cuarto país árabe que representa esa región en el mundial de fútbol 2018 con sede en Rusia.

Por primera vez en la historia África solo suma dos países de población negra. Senegal y Nigeria.

Egipto, siete veces campeón continental vuelve al mundial después de 28 años.

Marruecos se aseguró un lugar al vencer 2-0 a Costa de Marfil en un partido que definió el primer lugar del grupo C.

Por su parte Túnez, en un empate que le permitió el ingreso a este campeonato mundial frente a Libia, Integrando el grupo A dejando a fuera del torneo a Congo.

Las clasificaciones de Marruecos y Túnez representaron un cambio de dirección en el fútbol africano. Tres selecciones de África representadas en este mundial, más que cualquier otra región por primera vez desde 1986.

Un quinto país que en parte posee lengua y cultura árabe es Irán, que clasificó primero en el Grupo A de Asia, sin embargo no se considera como un país árabe.

Seleccion de fútbol Túnez 2018

TÚNEZ

Túnez  encabeza la jerarquía africana. Se mantuvo invicto en el camino hacia Rusia 2018. Los hombres de Nabil Maaloul obtuvieron 4 victorias y 2 empates en la liguilla decisiva, y comenzaron la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2019 con un triunfo sobre Egipto.

Las Águilas de Cartago debutaron en las Copas del Mundo en Argentina 1978, donde causaron sorpresa al vencer a México por 3-1, un seleccionado acostumbrado a jugar el gran torneo, aunque hasta la fecha no han logrado superar la primera ronda. Jugaron aquel partido, (el único triunfo de su historia), con una casaca roja con detalles blancos. Regresaron en 1998, ya con los dos motivos actuales. En ese mismo torneo, también consiguieron un empate a 0 con Alemania Federal, campeón defensor. Tras esto, les tomó 20 años para regresar a una fase final, al participar en Francia 1998 y luego en Corea del Sur y Japón 2002. Túnez también clasificó a Alemania 2006 y a Rusia 2018.

A nivel continental, Túnez fue campeón de la Copa Africana de Naciones en 2004, cuando fueron anfitriones del torneo, lo que les dio el derecho a participar en la Copa FIFA Confederaciones 2005 en Alemania donde quedaron en primera fase.

Egipto

La civilización egipcia dio grandes aportes a la historia de la humanidad desde la arquitectura y la matemática hasta los cosméticos y la tecnológica. Pero también hay una contribución al deporte, especialmente al fútbol.

En el siglo III a.C. en el país africano jugaban con un pelota hecha a base de papiro, paja o palma, cubierta con cuero o tela, como parte de un rito de fertilización. Esta actividad consistía en quitar el balón al rival, haciéndolo montado en la espalda de un compañero. El juego se realizaba con la mano, algo muy similar a lo que hoy conocemos como el balonmano.

Esta teoría se suma a otros posibles orígenes del fútbol, que lo ponen en Grecia, China y América Central. Sin embargo, como hoy es este deporte con su reglas y esquema de juego se estableció en las escuelas en Inglaterra durante el siglo XIX.

La historia pone a Egipto como uno de los países donde se empezó a gestar el fútbol, más de dos mil años después el equipo africano está por jugar su tercer Mundial, con Salah como gran referente y con un amistoso ante Colombia en el camino, antes de llegar a Rusia.


Reseña histórica

El 28 de agosto de 1920 fue el primer partido internacional de Egipto a nivel de selecciones, ante Italia en Bélgica sufrió una derrota por 2-1 y ahí comenzó su historia, que en Mundiales no es muy rica pero que en África si lo es.

Egipto solo ha participado en dos Copas del Mundo, Rusia será la tercera. En 1934 hizo parte del Mundial en Italia pero no pasó de primera ronda, en octavos perdió ante Hungría y en su primer partido se fue eliminado tras perder 4-2. Luego volvió en 1990, (nuevamente en Italia), el equipo quedó en el grupo F, junto con Inglaterra, Irlanda y Holanda. En ese torneo empató dos partidos y perdió otro, terminó último del grupo y se fue con un solo gol anotado.

La contra cara de lo hecho en los Mundiales es lo que ha conseguido en la Copa Africana de Naciones. Es la selección con más títulos, 7 en total, aunque el torneo de 1959 lo jugó en conjunto con Siria bajó el nombre de República Árabe Unida. Las otras victorias las consiguió en 1957, 1959,1986, 1998, 2006, 2008. Egipto supera en copas a Camerún (5) y Ghana (4).

Selección de fútbol de Arabia Saudita 2018

ARABIA SAUDITA

En Rusia jugarán su quinto Mundial. Luego de estar presentes en forma ininterrumpida entre 1994 y 2006, se quedaron afuera para 2010 y 2014. Su mejor actuación fue llegar a octavos en Estados Unidos 1994.

La selección de fútbol de Arabia Saudita, (árabe: منتخب المملكة العربية السعودية لكرة القدم‎), es el equipo representativo del país en las competiciones oficiales. Su organización está a cargo de la Federación de Fútbol de Arabia Saudita, perteneciente a la AFC.

Se puede decir que es uno de los equipos más fuertes de Asia, ya que ha ganado en tres ocasiones la Copa Asiática. Su país había organizado la primera Copa FIFA Confederaciones en 1992. Llegó a ser subcampeón perdiendo con Argentina. Su mejor actuación internacional la tuvo en la Copa Mundial de Fútbol de 1994 al clasificar a octavos de final, siendo hasta ahora el único país árabe asiático en llegar a esa instancia y junto a Marruecos y Argelia, de los árabes en general. Pero en las ediciones posteriores solo tuvo una decepcionante actuación cayendo en primera ronda como en la Copa Mundial de Fútbol de 2002 que en su partido inaugural, cayó 0:8 con Alemania, siendo el inicio de lo que a la postre fue el último lugar del Mundial de Fútbol, sin anotar ni un solo gol.

Arabia Saudita es uno de los 32 clasificados a Rusia 2018. Los ‘hijos del desierto’ regresan a la Copa del Mundo después de no haber participado en las anteriores dos citas mundialistas.

El delantero Mohammed Al-Sahlawi es la gran figura de la selección saudita. Llega a la Copa del Mundo con la madurez que otorga los 30 años de edad y con el aval de ser el máximo anotador de la zona asiática con 16 dianas. Es el delantero titular del Al-Nassr saudita, donde juega desde 2009.

Un millonario árabe, Wafaa Zawawi, regaló 22 autos marca Volvo de lujo para los futbolistas de la selección por su enorme participación. Los jugadores habían ganado 25,000 dls y un Mercedez Benz por haber llegado al mundial.

En el mundial de 1998, el jugador más importante de la seleccion,  Sayeed Al-Owairán, fue encontrado bebiendo y con varias mujeres justamente en el Ramadán, mes sagrado para los musulmanes, un delito grave que le valió la cárcel, sin embargo, fue perdonado solo para que jugara el mundial de Francia, ya que era el ’10’ y la figura del equipo.

Arabia se convirtió en el primer equipo en despedir a un técnico en pleno mundial. Sucedió en 1998 cuando el entrenador brasileño Carlos Alberto Parreira, perdiera sus primeros dos partidos de fase de grupos, cosa que al Príncipe de Arabia no le gustó y lo mandó sustituir.

En el mundial de Alemania 2006, los árabes protestaron, después de conocer que una empresa de cerveza entregaría un premio al jugador del partido. “Nuestros jugadores no aceptarán ningún premio que tenga que ver con bebidas alcohólicas”. Cosa que no sucedió porque ninguno de sus jugadores fue seleccionado el mejor jugador del partido.


Marruecos

Con otros ocho futbolistas nacidos en otros países, la selección de Marruecos es el combinado nacional que más extranjeros tendrá en sus filas en el Mundial de Rusia 2018. De acuerdo con la FIFA y el CIES Football Observatory, los miembros del equipo con doble nacionalidad representan un 61,5% de los futbolistas del combinado marroquí, una diferencia considerable sobre la selección de Senegal, segunda en la infografía de Statista, que cuenta con un 39,4% de jugadores que no nacieron en su territorio.

Marruecos consiguió la clasificación al Mundial de Rusia 2018 tras superar (0-2) a Costa de Marfil en Abiyán.

La Selección de fútbol de Marruecos es el equipo representativo del país en las competiciones oficiales, pertenece a la FIFA y a la CAF. Es considerada una de las mejores selecciones de África, ganando una Copa Africana de Naciones en el año 1976.

La selección ha participado en 5 mundiales de fútbol (1970),(1986),(1994),(1998) y (2018), se destaca su participación en la Copa Mundial de Fútbol de 1986, cuando logró ser el primer país árabe y africano en pasar a los octavos de final.

Disputó su primer partido oficial frente a Iraq, partido que terminó empatado 3:3. Su primera participación a nivel internacional fue en los Juegos Olímpicos 1964 donde se ubicó en el Grupo B y debutó perdiendo 0:6 frente a Hungría, lo que corresponde a la derrota más abultada en toda su historia. Su segundo partido nuevamente acabó en derrota, esta vez 1:3 frente a Yugoslavia, quedando último del grupo y sin ningún punto.

A mediados de la década del setenta, Marruecos se adjudicó la Copa Africana de Naciones 1976 donde comenzó empatando 2:2 frente Sudán. La selección de Marruecos se coronó campeona por primera vez de la Copa Africana de Naciones.

En la Copa Africana 1980, Marruecos comenzó empatando 1:1 contra Guinea. En semifinales cayó derrotado 0:1 frente a Nigeria. En la final por el tercer lugar superó por 2:0 a Egipto. Después de 16 años, los Leones del Atlas regresaron a los mundiales durante la Copa Mundial de Fútbol de 1986 siendo emparejados en el grupo F junto a Polonia, Portugal e Inglaterra. Cerraron la fase de grupos logrando una histórica victoria de 3:1 sobre Portugal, avanzando a la siguiente fase como líderes de grupo. Ya en octavos de final enfrentaron a Alemania Federal, partido que terminaron perdiendo por la mínima. Marruecos se convirtió en el primer equipo africano en lograr pasar a la segunda fase de un Mundial. Dos años después, organizó la Copa Africana de Naciones 1988 integrando el grupo A. Pasó a semifinales como primero del grupo, donde le tocó enfrentar a Camerún, siendo derrotado por 0:1. En el partido por el 3° lugar, Marruecos empató 1:1 con Argelia, aunque en los penales cae derrotado por 3-4.

Los Leones del Atlas formaron parte de la Copa Mundial de Fútbol de 1994, pero no pudieron superar la primera ronda tras conceder tres derrotas

Marruecos tuvo una participación destacada en la Copa Africana de Naciones 2004 en la cual debutó superando por la cuenta mínima a Nigeria. Sin embargo en la final los marroquíes desperdiciaron la oportunidad de hacerse con su segundo título al perder 1:2 frente al local Túnez.

En las eliminatorias al Mundial, no pudo clasificarse ni a Corea-Japón 2002 ni a Alemania 2006.

En la copa africana 2010, Marruecos no pudo superar la primera fase. Posteriormente fue destituido durante el proceso de clasificación a la Copa Africana de Naciones de 2013, tras una derrota ante Mozambique.

Marruecos estaba elegido para albergar la XXX edición de la Copa Africana de Naciones, siendo la segunda vez que organizaría el certamen después del torneo de 1988. Sin embargo, debido a la solicitud de las autoridades marroquíes a la CAF para aplazar dicho torneo por temor al brote de ébola generado en 2014 para una fecha indefinida, se le retiró el derecho a organizar y a participar del torneo. ​

El día 11 de noviembre de 2017, la selección logra clasificar a la Copa Mundial Rusia 2018 tras vencer 2:0 a Costa de Marfil, logrando quedar primera de su grupo de eliminatorias en donde se encontraban selecciones como Gabón, Mali y Costa de Marfil. Marruecos estuvo  20 años sin asistir a un Mundial desde su última aparición en 1998.

Con información de El Heraldo

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Fue asesinado Tutankamón?

Tutankamón

Nacido en 1341 a. J.C. /1340 a. J.C, Egipto
Fallecido en 1323 a. J.C, Egipto
Faraón de la 18.a dinastía en Egipto

Tutankamón es conocido en el mundo moderno como el único faraón egipcio cuya tumba fue descubierta prácticamente intacta, y por la riqueza en tesoros artísticos y otros objetos preciosos encontrados en ella. Cuando aún era un adolescente, el «rey Tut» gobernó en una época marcada por las intrigas políticas y por un masivo alzamiento religioso. Tutankamón sucedió en el trono al faraón Akenatón, quien había intentado llevar a cabo lo que hoy se llama la revolución «Amarna», a través de la cual trató, por medio de un edicto real, de sustituir al clero y los dioses de ese momento y de convertir a todo el país para que adorase a un único dios sol.

Al ocupar el trono, la tarea de Tutankamón fue recuperar el antiguo panteón de dioses junto con sus templos, pero murió aproximadamente a los diecinueve años. Es probable que fuese asesinado: los rayos X de su momia revelan una herida en la cabeza, un punto denso en la parte inferior del cráneo, tal vez un hematoma subdural.


Si el joven faraón fue asesinado, su sucesor, Ay, un plebeyo y ex consejero, es el culpable lógico. Ay quizás pensó que el regreso a la antigua religión no era un proceso lo bastante rápido y, tal vez, deseaba controlarlo de forma personal. Para fortalecer su posición, Ay parece haber desposado a la viuda de Tutankamón, Ankesenpaaten, y quizá movido por la culpa, dispuso la creación de la lujosa sepultura del rey Niño. Ay reinó en Egipto durante cuatro años y consolidó el regreso a la antigua religión.

Con información de Conspiracy Encyclopedia

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El vacío – Naguib Mahfuz

Caballeros árabes en el ataque – Adolf Schreyer (1869)

Sería un enfrentamiento violento, salvaje, para satisfacer la sed de venganza alimentada durante veinte años de resignación e impaciente espera. Los ojos del hombre brillaban de ira mientras caminaba rodeado por sus secuaces, todos ellos provistos de bastones para golpear a sus enemigos. Mientras el grupo continuaba su camino, algunos se unieron con cestos llenos de piedras y guijarros. Los hombres avanzaron hacia la desierta montaña decididos a luchar. ¡Tu fin se avecina, Shardaha!

De vez en cuando, un barrendero o un sepulturero miraban el extraño cortejo, centrando su atención en el hombre que parecía el cabecilla de la banda, preguntándose con curiosidad, estupor y desaprobación quién sería ese nuevo jefe al que nunca habían visto.

… ¡Bien pronto le conoceréis y le recordaréis para siempre, moscas del universo!

El sol, al ocaso, proyectaba su luz incandescente sobre los turbantes bordados, y soplaba un fuerte viento del desierto que quemaba los rostros de la gente y esparcía melancolía y odio en el ambiente.

Alguien de la banda le preguntó al hombre al oído:

– Jefe Sharshara, ¿se encuentra Shardaha en el camino de la montaña?

– No. Para llegar tenemos que pasar por el barrio de Al Gawwala.

– Entonces, correrá la noticia de que vamos hacia allí y tu enemigo te estará esperando. Sharshara frunció el ceño y dijo:

– Nuestro deseo es demasiado fuerte: con astucia podemos obtener la victoria, pero no satisfacer la sed de venganza.


«Veinte años en el destierro, manteniendo siempre la sed de venganza, lejos de la vida nocturna de El Cairo, en los ignotos puertos de Alejandría. La única motivación de tu vida es la venganza. Comida, bebida, dinero, mujeres, cielo, tierra…, todo ha estado inmerso en nubes, y los sentimientos se han concentrado en el doloroso proceso de preparación, siendo la venganza su único pensamiento. El amor, la seguridad el dinero…, todo cuanto poseías lo has sacrificado en los preparativos del terrible día. De este modo, la flor de la vida se fundió en el horno del rencor, el odio y el dolor. No estabas satisfecho con tu lenta pero constante superioridad sobre los trabajadores del puerto. No obtenías un fruto auténtico de tu victoria sobre los Yafars en los combates de Kum y Dikka. ¡Qué fácil era vivir como un matón respetado por todos y adoptar Alejandría como lugar de residencia con el nombre de Sharshara resonando bajo el cielo! Pero lo único que tus ojos inyectados en sangre ven en el mundo es a Shardaha en su estrecho camino, su zigzagueante y empinada callejuela y su bravuconería despótica y odiosa. Lahluba, ¡maldito seas!»

El desierto camino de la montaña se terminó en la puerta de la ciudad, y el grupo la cruzó dirigiéndose al poblado barrio de Al Gawwala. Sharshara, con un tono autoritario y duro como un golpe de hacha en una piedra, ordenó:

– No habléis con nadie.

Al paso del cortejo, todos los que estaban en las tabernas y en los cafés se quedaron mirando al nuevo cabecilla; luego empezaron a sentir inquietud y miedo.

– Pensarán que venimos con intención de hacerles daño -dijo uno del grupo.

Sharshara miró las caras pálidas de los que los observaban y dijo en voz alta:

– Hombres, venimos en son de paz. Los hombres se tranquilizaron y saludaron a los recién llegados.

– Buscamos Shardaha -aclaró, mirando de forma significativa al compañero que había hablado anteriormente.

Luego, continuó su camino agitando su amenazador bastón y pensando: «No cesan de mirarte con curiosidad, como si no hubieras nacido en este barrio, en pleno Shardaha. Pero parece que lo único que la gente recuerda es a las víctimas y a los criminales.»

A los veinte años, había trabajado en una fábrica, y su afición favorita era jugar a las canicas bajo una morera. Era huérfano y no tenía adonde ir, pero podía dormir en la propia fábrica gracias a la caridad de Amm Zahra, el propietario. La primera vez que llevó aceite de linaza a casa de Lahluba, éste le dio un golpe en la nuca a modo de saludo. Y Zainab, ¡qué bella era!

Si no hubiera sido por el tirano de Shardaha, ella sería mi esposa desde hace veinte años. El tuvo ocasión de pedir su mano antes que tú, pero no se fijó en ella hasta la noche de bodas. Los clubs quedaron destrozados, el músico huyó y los instrumentos musicales se hicieron añicos. Tú permaneciste inmóvil como un objeto o una parte del mobiliario. No es que fueras débil o cobarde sino que la lucha estaba por encima de tus posibilidades. Te tiraron al suelo y empezaron a darte patadas. Luego él se rió de forma odiosa y dijo con sarcasmo:

«-Bienvenido sea el esposo del aceite de linaza.»

Mi galabeya nueva había sido desgarrada, el turbante se había perdido y me habían robado los ahorros de toda la vida. Entonces dije:

»-Yo soy de Shardaha, señor. Todos somos tus hombres y estamos bajo tu protección.

»Él me golpeó en la nuca, como para darme a entender su benevolencia, y preguntó a sus hombres con sarcasmo:

»-¿Qué creéis que debo hacer con él?

»-Yo soy tu servidor, señor, pero déjame marchar…

»-¿Te está esperando tu esposa?

»-Sí, señor. Y quiero mi dinero. La galabeya no me preocupa tanto.

»Te agarró de los pelos y te empujó hacia él; luego dijo con un tono nuevo, serio e intimidatorio:

»-¡Sharshara!

»-A sus órdenes, señor.

«-Repúdiala.

«-¿Qué?

»-Te ordeno que la repudies, que repudies a tu esposa ahora…

«-Pero…

»-Es bella, pero la vida aún lo es más.

»-Pero si me he casado con ella esta tarde…

»-Y esta noche te divorciarás. Estas cosas es mejor hacerlas rápido.

«Lanzó lamentos de desesperación y el otro le dio una fuerte patada. En unos momentos le despojaron de su ropa y, de un golpe en la nuca, lo arrojaron al suelo. Luego le golpearon con una vara hasta que perdió el conocimiento. A continuación, le arrojaron a la cara orina de caballo. El hombre le ordenó:

«-¡Repúdiala!


»Sharshara lloró de dolor y humillación pero no pronunció ni una sola palabra. El otro dijo en un tono irónico:

«-Nadie te reclamará la parte aplazada de la dote. 1

«Uno de los hombres le zarandeó con fuerza diciendo:

»-Da gracias a Dios y muestra gratitud a tu señor.

»Dolor, humillación y pérdida de la esposa. Y ahora, el olor de las droguerías de Gawwala me hace retornar al pasado, incluso más que mi presencia física, los antiguos campos de juego y el rostro de Zainab que había amado desde que tenía diez años.

»Durante veinte años, mi corazón sólo había sentido rencor, mientras que hasta entonces únicamente sentía amor y diversión. Dentro de poco no lamentaré las cosas que he perdido en la vida. Cuando te tenga bajo mis pies, Lahluba, y te diga: “¡Repúdiala!”, recuperaré veinte años de mi vida perdidos en el infierno. También encontraré cierto consuelo por el dinero que he gastado en este empeño, el dinero conseguido con trabajo, robo, pillaje y la exposición a toda clase de peligros.»

Cuando apareció a lo lejos el túnel que conducía a Shardaha, se dirigió a sus hombres diciendo:

– Arremeted contra los hombres de Lahluba y dejad en paz al resto.

No dudó ni un momento de que la noticia de su incursión habría llegado a Shardaha antes que él, y dentro de poco se encontraría cara a cara con Lahluba. Sólo le separaba de su objetivo un pequeño túnel.

Condujo a sus hombres con cautela, pero en la entrada del túnel no encontraron a nadie. Entraron todos a la vez empuñando sus bastones y lanzando terribles gritos, mas la calle estaba vacía: la gente se había refugiado en las casas y en las tabernas. La calle de Shardaha se extendía solitaria hasta el espacio abierto que limitaba con el desierto. Uno de sus acompañantes le susurró al oído;

– Es una trampa…, una trampa, señor Abu Al Abbás.

– Lahluba no utiliza trampas -dijo Sharshara con extrañeza, y gritó-: ¡

Lahluba! ¡Da la cara, cobarde!

Pero nadie respondió ni salió a la calle. Miró al frente, con actitud acechante y desconcertada, recibiendo una asfixiante bocanada de aire caliente. ¿Cómo soltaría el lastre de veinte años de odio y rencor? Vio la pequeña y arqueada puerta de la fábrica cerrada y se dirigió hacia ella con precaución. Dio un golpe con el bastón y, desde dentro, una voz temblorosa suplicó:

– ¡No me hagas daño!

Sharshara respondió en tono triunfal:

– Amm Zahra, sal y no te pasará nada.

La cara del anciano apareció por un ventanuco situado encima de la puerta, mirando alrededor con su vista débil.

– No tengas miedo, nadie quiere hacerte daño. ¿No te acuerdas de mí?

El anciano se le quedó mirando; luego le preguntó desconcertado:

– ¿Quién eres? ¡Que Dios te proteja!

– ¿Te has olvidado del joven que trabajaba para ti? El hombre abrió los ojos, sorprendido, y exclamó:

– ¡ Sharshara! Por el Libro Sagrado, Sharshara en carne y hueso.

El anciano abrió la puerta inmediatamente y corrió hacia él con los brazos abiertos, ocultando el temor que sentía en su interior. Se abrazaron. Sharshara esperó con paciencia hasta que el anciano terminó de darle la bienvenida, y luego le preguntó:

– ¿Dónde está Lahluba? ¿Por qué no ha venido a defender su barrio?

– ¡Lahluba!

– ¿Dónde está ese cobarde camorrista?

El anciano suspiró y levantó la cabeza, mostrando su cuello delgado con prominentes venas, luego dijo:

– ¿No lo sabes, hijo? Lahluba murió hace tiempo.

– ¡No! -gritó Sharshara desde lo más profundo de su corazón, tambaleándose como si hubiera recibido un golpe.

– Es la verdad, hijo.

– No, no. Tú chocheas -dijo Sharshara con voz terrible.

– De verdad que murió -aseguró el anciano, retrocediendo un paso por el miedo.

Sharshara se vino abajo. Entonces el anciano continuó:

– Hará unos cinco años.

«¡Ah! ¿Por qué todos los seres desaparecen y no queda más que el polvo?»

– Créeme, está muerto. Le invitaron a un banquete en casa de su hermana y comió cuscús. Él y muchos de sus hombres murieron envenenados.


Respiraba con dificultad, como si el aire estuviera cargado de ladrillos. Se sintió sumergido en lo más profundo de la tierra, sin saber qué quedaba de él en la superficie. Miró a Amm Zahra con impotencia y murmuró:

– Entonces ¿Lahluba ha muerto?

– Sí, y el resto de sus hombres se han dispersado por temor a que los capturaran.

– ¿No ha quedado ninguno?

– Ninguno, gracias a Dios.

De pronto, Sharshara exclamó con voz atronadora:

– ¡Lahluba, cobarde! ¿Por qué has muerto, cobarde?

El anciano, alarmado por la violencia del tono, intentó calmarlo diciendo:

– Tranquilízate, y da gracias a Dios. Sharshara hizo un movimiento para dirigirse a sus hombres, pero de pronto se detuvo y preguntó:

– ¿Y qué sabes de Zainab?

– ¿Zainab? -preguntó a su vez el anciano, desorientado.

– Anciano, ¿te has olvidado de la esposa que me obligaron a repudiar el mismo día de la boda?

– Ah, sí… Ella ahora vende huevos en el barrio de Al Gahsh.

Decepcionado y derrotado, miró a sus hombres, el grupo en el que había gastado la vida, el dinero y la paciencia. Se sentía como si hubiera estado dando palos de ciego.

– Esperadme en la montaña-les ordenó con mal humor.

Los observó con frialdad mientras desaparecían en el túnel uno tras otro. ¿Se reuniría con ellos? ¿Cuándo y por qué? ¿Regresaría por la calle de Gawwala o por el descampado? ¿Y Zainab?…

Sí, Zainab. Por ella había quemado veinte años de su vida. ¿De verdad había sido por ella? «No llegarás a ella pasando sobre el tirano derrotado, como te habías imaginado. Ya está muerto, y no sirve de nada profanar las tumbas. ¡Qué horrible es el vacío! Ahora, ella está en su tienda; ella, y nadie más. ¡Quién se iba a imaginar que nos encontraríamos de una forma tan clandestina y embarazosa!»

Se sentó en un café tan pequeño como una celda y empezó a mirar la tienda, llena de clientes. Allí estaba, una mujer extraña llena de grasa y experiencia de la vida. Los años habían hecho madurar sus inocentes facciones. Iba vestida de negro de la cabeza a los pies, pero su rostro conservaba gran parte de su antigua belleza.

Regateaba y discutía con los clientes, mostrándose unas veces simpática y otras peleona, como una auténtica experta en el comercio. «Ahí está, si la quieres. Puedes tenerla sin peleas, pero también sin honor. Ya no podrás pisarle el pecho a Lahluba y ordenarle que la repudie. ¡Qué horrible es el vacío!»

No podía apartar los ojos de ella. Los recuerdos se vertieron sobre él, haciéndole sentir extrañeza, melancolía y una indecisión desesperante. No tenía idea de lo que iba a hacer. Había creído que Zainab lo era todo en la vida. Pero ¿dónde estaba ella ahora?

Se produjo el ocaso, como si fuera el fin de la existencia, y los clientes empezaron a marcharse. Por fin, Zainab se sentó en una pequeña silla de paja y comenzó a fumar un cigarrillo. Para huir de la confusión, él decidió acudir a su lado. Se puso delante de ella y le dijo:

– Buenas tardes, señora.

Zainab alzó los ojos, pintados de kohl, y le miró. Continuó fumando, sin reconocerle, y le preguntó:

– ¿Desea algo?

– No, gracias.

Ella le volvió a mirar con repentino interés y los ojos de ambos se encontraron. La mujer alzó las cejas y esbozó una sonrisa.

– ¡Soy yo! -exclamó él.

– ¡Sharshara!

– En persona, pero al cabo de veinte años.

– ¡Toda una vida!

– Ha sido como una enfermedad.

– Gracias a Dios estás bien. Pero ¿dónde te habías metido?

– En el territorio de Dios.

– ¿Qué tal el trabajo, la familia y los hijos?

No tengo nada de eso.

– ¡Al fin has vuelto a Shardaha!

– En vano.

Ella le miró con curiosidad y duda.

– Me ha precedido la muerte -dijo él lleno de cólera.

– Ya todo ha pasado -susurró ella, inquieta.

– La esperanza está sepultada con él.

– Ya todo ha pasado -repitió. Se intercambiaron una larga mirada; luego él le preguntó:

– Y tú, ¿cómo estás?

Señalando hacia las cajas de huevos, Zainab respondió:

– Como puedes ver, de maravilla.

Tras un momento de duda, él le preguntó:

– ¿Y no… no te has vuelto a casar?

– Mis hijos ya son mayores.

Era una respuesta sin sentido, una excusa similar a una trampa. ¿De qué servía el regreso, si antes no recuperaba el honor perdido? ¡Qué terrible es el vacío!

– Siéntate -le dijo ella, señalando hacia una silla vacía en una esquina de la tienda.

Su voz era dulce, como el pasado, pero ahora no quedaba más que polvo.

– Otro día -respondió Sharshara con amargura. Luego, tras dudarlo, le estrechó la mano y se marchó. La ocasión no volvería a repetirse. Se sintió igual que veinte años atrás, pero ahora la esperanza no estaba enterrada. Desechó la idea de ir a la montaña pasando por Al Gawwala: no quería ver a nadie ni que le vieran. Y se dirigió al descampado.


Naguib Mahfuz


Notas:

  1. Parte de la dote que el esposo debe pagar únicamente si se consuma el matrimonio. (N. de la T.)

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