Archivo de la categoría: Bahrein

Todos – Qassim Haddad

Antigua boda baghdadí – Alí al-Tajir

Todos

Todos dijeron
Que eso no valía la pena
Todos dijeron
Que yo intentaba apoyarme
Sobre el polvo del sol
Y que la amada
Enfrente – junto al árbol contra el cual
Yo me mantenía en pie –
Era inalcanzable
Todos dijeron
Que esta montaña de sal
No me daría un solo vaso de vino
Todos dijeron
Que era imposible danzar sobre un solo pie
Todos dijeron
Que la noche transcurriría sin luces
Todos dijeron
Y todos vinieron a la fiesta.

Qassim Haddad



Qassim Haddad nació en 1948 en Bahrein. Libros publicados: Good Omen, 1970; Exodus of Hussain’s Head from the Traitorous Cities, 1972; The Second Blood, 1975; The Heart of Love, 1980; Resurrection, 1982; Relating, 1982; Splinters, 1983; Walking Guarded with Ibexes, 1986; ALNNAHRAWAN; Solitude of the Queens; and Qassim’s Grave, 1997. También escribió algunos libros de prosa, tales como: The Breasts (con Amin Salih); Critique of hope (Beirut); The Story of Majnoon Layla; Not by this Way nor by the other, 1997; Theatre in Bahrain, Experience and Horizon, 1980. Es miembro fundador de Bahrein Writers Asociation, establecido en 1969 y de Awal Theatre en Bahrein. Pertenece al Comité Editorial del periódico literario Kalemat.


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Cronología del Invasor – En busca del Oro Negro

La intervención de los Estados Unidos en Medio Oriente

El Medio Oriente, un conjunto de países de fronteras impuestas después de la Primera Guerra Mundial, devenidas de  la desintegración del Imperio Otomano. Un escenario explosivo para los intereses de Estados Unidos, donde ha defendido su dominio sobre las reservas petroleras y combatido  batallas de la Guerra Fría contra el comunismo.

Sus principales aliados fueron al principio Irán e Israel.

Los  Estados Unidos se interesaron por el petróleo del Medio Oriente en los años 1920, y dos compañías,  Standard Oil of California y Texaco, ganaron la primera concesión para explorar en busca de petróleo en Arabia Saudita en los años 30.

Allí descubrieron petróleo en 1938 cuando Standard Oil of California lo encontró en Bahrain. En ese mismo año  Gulf Oil junto a su socio Anglo-Persian Oil encontraron petróleo en Kuwait.

Así  las compañías estadounidenses sustituyeron a los británicos como la mayor influencia occidental en la región.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno estadounidense comenzó a buscar fuentes alternativas al petróleo estadounidense, temiendo que las reservas se agotaran, y estableciendo una zona controlada políticamente.

Los EEUU a través de Irán y luego Israel aumentaron su influencia política en la zona, compitiendo con Rusia y Gran Bretaña. A través de su alianza con el Shah de Irán Reza Pahlavi los estadounidenses mantuvieron su poder en el país.

Intervención en Irán (año 1953)

La primera intervención  estadounidense en el Medio Oriente ocurrió en Irán. Allí, los nacionalistas  agrupados en el Frente Nacional y liderados por Mohammed Mossadegh se oponían a la élite petrolera que tenía fuertes lazos con Gran Bretaña.

Los nacionalistas, a través del parlamento, de un modo democrático nacionalizaron el petróleo. Mossadegh se convirtió en primer ministro, a pesar de  la renuencia del Shah, y se opuso a cualquier influencia extranjera, incluyendo la de EEUU.

Sin embargo, la influencia de la Unión Soviética se comenzaba a sentir en manifestaciones y protestas y los comunistas iraníes tomaban auge.

El gobierno estadounidense  temía perder sus fuentes de petróleo, que además estaban comprometidas con la reconstrucción de Europa. La economía de Irán comenzó a deteriorarse y las relaciones con EEUU también. El presidente  Harry Truman apoyó a Gran Bretaña en un boicot al petróleo iraní.

Mossadegh trató de imponer medidas autoritarias, y al tratar de controlar a las Fuerzas Armadas tuvo que renunciar, aunque volvió al poder en breve con sus métodos autoritarios.

El 10 de agosto de 1953, el shah se fue del país “para unas largas vacaciones en el mar Caspio”, mientras una operación militar estadounidense ya se preparaba para intervenir.

Con la ayuda de EEUU, Mossadegh fue depuesto mediante un golpe de estado y el shah  retornó al poder hasta la Revolución islámica de 1979, liderada por el Ayatollah Khomeini.

En represalia, los iraníes toman como rehenes a diplomáticos estadounidenses durante la llamada “Crisis de los Rehenes”.

Panarabismo (1960-1970)

Bajo el liderazgo del presidente egipcio Abdel Nasser se lanza la iniciativa de una unión árabe, con Egipto y Siria unidos. La línea de Nasser, independiente y pro soviética alarma a los estados occidentales.  Con la Guerra de los 6 días, (1967), apoyada por EEUU, Israel invade militarmente a sus vecinos árabes destruyendo sus fuerzas aéreas.

En 1980 EEUU, humillado durante la Crisis de los rehenes,  apoya a Irak en una guerra contra Irán que duró casi una década.

1985-1986 – (El escándalo en torno a R. Reagan)

Pone en jaque la presidencia de Ronald Reagan cuando se descubre que EEUU está vendiendo armas a Irán a cambio de ayuda para la liberación de rehenes en Líbano. El dinero se usa para financiar a la Contra nicaragüense.

La Guerra del Golfo

El 2 de agosto de 1990, Saddam Hussein invadió Kuwait.  Acto seguido el presidente George W. Bush lanzó la operación militar “Tormenta del desierto”, para evitar la expansión de quien había sido  su aliado y quien de ganar el territorio kuwaití controlaría el 40 por ciento del petróleo de la región, alejado de las manos de EEUU.

Bush ofreció varias razones ante las Naciones Unidas: detener un ataque de Saddam a Arabia Saudita, el irrespeto a un gobierno legítimo, (prácticamente una monarquía feudal), comparó a Hussein con Hitler y también expuso el peligro de perder las fuentes de petróleo.

Guerra de Irak

Siguiendo a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Bush lanza una ofensiva contra Irak, con una invasión en marzo de 2003, acompañado por fuerzas de Gran Bretaña, con el pretexto de que existían armas de destrucción masiva, algo que no se verificó. Alegaron además que Irak tenía vínculos con Al-Qaeda, la organización que había perpetrado los atentados del 11 de septiembre.

Para 2006 se hablaba de una guerra civil donde las organizaciones terroristas lejos de ser eliminadas habían crecido y ramificado.

Consecuencias de la Guerra de Irak para el Medio Oriente

Occidente recupera el petróleo: Antes de la invasión dos cosas impedían el acceso de las compañías petroleras extranjeras en Irak: el gobierno de Hussein y el sistema legal del país. La coalición respaldada por EEUU que gobernó a Irak entre abril de 2003 y junio de 2004 cambió las leyes para la explotación del petróleo, que en un 80 por ciento se exporta.

Guerra entre minorías: Los funcionarios del gobierno de Hussein eran de la etnia  árabe suní, minoritaria en el país, pero dominante desde la antigüedad. Con la invasión de EEUU la mayoría shiita,  sin experiencia política, accedió al poder por primera vez en los tiempos modernos. Grupos suníes en Irak se rebelaron contra el nuevo gobierno,  y se crearon sectarismos en otros países con la misma mezcla de ambas etnias como Arabia Saudita, Bahrein y otros países árabes.

Al Qaeda en Irak: Al liberarse del poder de la policía de Sadam Husein, que los aplastaba,  extremistas religiosos de varios credos comenzaron a desarrollarse en los caóticos años siguientes a la caída del gobierno. Al Qaeda, esgrimiendo el odio hacia los estadounidenses y protegiendo a la minoría suní creó alianzas con otros grupos religiosos y no religiosos, y comenzaron a ocupar territorios en el noroeste de Irak, poblado por tribus suníes. Algunos suníes se desligaron de Al Qaeda al ver sus métodos sangrientos de dominación, pero una rama se radicalizó aún más y se convirtió en el llamado Estado Islámico.

Irán, líder de la región: Al quedarse sin su archienemigo, Irán se convierte en el superpoder de la región, y el nuevo gobierno shiita de Irak crea lazos con el régimen shiita de Irán. Un nuevo desafío entre el gobierno suní de Arabia Saudita e Irán se desarrolla.

Fuentes: “Ancient History”: U.S. Conduct in the Middle East Since World War II and the Folly of Intervention. Sheldon L. Richman. Cato Institute Policy Analysis No. 159. August 16, 1991

Por Adriana Collado

Con información de About espanol

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Reino de Bahréin, aliado geopolítico clave para Occidente

Otrora uno de los socios más importantes del Imperio británico en el Golfo Pérsico, ahora alberga la quinta flota de los Estados Unidos.

Bahréin, según la nomenclatura de la ONU—, oficialmente el Reino de Baréin (en árabe, مملكة البحرين Mamlakat al-Baḥrayn), es un Estado soberano insular asiático situado en la costa este del golfo Pérsico, cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional. Su territorio está organizado en cinco gobernaciones y su capital es la ciudad de Manama.

Se cree que Bahréin fue el hogar de la civilización Dilmún en la antigüedad.​ En tiempos posteriores las islas pasaron a ser gobernadas por los imperios persas de los Partos y los Sasánidas. Sus habitantes fueron de los primeros en convertirse al islam, en el 628 d. C. Tras toda la Edad Media bajo dominio árabe, en 1521 los portugueses ocuparon las islas, aunque éstos fueron expulsados en 1602 por el Sah Abás el Grande, del Imperio safávida. En 1783 la tribu Bani Utbah arrebató el control de las islas a la dinastía Kayar  y desde entonces han estado gobernadas por la dinastía Al Jalifa. A finales del siglo XIX, después de la firma de varios tratados con los británicos, Bahréin pasó a ser un protectorado del Reino Unido, situación que se prolongó hasta que el país europeo se retiró de la región en los años 1960 y el país proclamó su independencia en 1971. Formado inicialmente como Estado,  se declaró reino en 2002. En 2011 comenzó en el país una rebelión inspirada por la Primavera Árabe.

El Reino de Bahréin es a menudo retratado como una de las economías más desarrolladas en el Golfo Arábigo. Sin embargo, hay una narrativa alternativa incómoda de este pequeño grupo de islas. Una narrativa centrada en la represión estatal, la censura y las restricciones políticas. Cerrando un ojo en la creciente represión, es una buena estrategia a corto plazo para los países europeos, pero podría dañar gravemente sus relaciones.

El Reino de Bahréin es a menudo retratado como una de las economías más desarrolladas en el Golfo Arábigo. Fue uno de los primeros países en los que se descubrió el petróleo y fue uno de los primeros países en intentar construir una economía diversificada post-petróleo basada en la industria bancaria y con una mano de obra altamente calificada. Bahréin logra buenos resultados en indicadores económicos, como el índice de desarrollo humano o el PIB per cápita. Sin embargo,  está fuertemente basado en Arabia Saudita, su principal socio comercial, y necesita que la inversión extranjera siga siendo competitiva.

Por esta razón,  al igual que la mayoría de los países del CCG, gasta enormes cantidades de dinero en campañas de relaciones públicas que organizan conferencias internacionales y eventos deportivos como el Gran Premio de Bahréin o la construcción de un equipo fuerte olímpica a través de la naturalización. Al mismo tiempo, la familia real tiene relaciones amistosas con sus homólogos europeos, una preciosa imagen de señuelo. Aunque la monarquía controla el gobierno y la mitad del parlamento fuertemente, Bahréin se describe comúnmente como monarquía constitucional, que la hace parecer más tolerante y progresista que su gran vecino, Arabia Saudita.

Sin embargo, hay una narrativa alternativa incómoda de este pequeño grupo de islas. Una narrativa centrada en la represión estatal, la censura y las restricciones políticas. En 2011, año de la Primavera Árabe, las calles de Manama se llenaron de manifestantes que exigían mejores condiciones económicas y libertad política, aunque las reivindicaciones se intensificaron y se requirió el retiro de la familia real. La revolución del gobierno fue brutal y por primera vez la Fuerza de Escudo de la Península (un proyecto de defensa conjunto de los países del CCG) fue desplegado como una fuerza anti-disturbios con tropas de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

A partir de ese momento, el gobierno aumentó la represión y cientos de activistas, disidentes y figuras de la sociedad civil fueron encarcelados. Ha habido llamadas periódicas a la acción y la ola de protestas, que han llevado a una escalada de la represión. Los últimos acontecimientos fueron la disolución de al-Wefaq , el principal grupo de oposición, y la detención de su líder, religioso chiíta Ali Salman, que también ha sido privado de su nacionalidad ; así como la detención de dos activistas que criticaron el apoyo de Bahréin a las acciones sauditas en Yemen.

La situación, sin embargo, en última instancia, no es nueva. Un informe de 1985 señala que desde 1975, los habitantes de Bahrein han vivido en un estado de emergencia virtual que ha empujado todas las formas de oposición política subterránea a la clandestinidad. En 1980, como hoy, el grupo de oposición más importante era predominantemente chiíta. Sus preocupaciones no eran religiosas, sino económicas y políticas. En 1990 hubo también oleadas de protestas que fueron suprimidas por el gobierno.

La mayoría de los medios occidentales describen los conflictos internos de Bahrein como un reflejo de la división entre chiíes y sunitas, que presuntamente afecta a todo el mundo árabe. De acuerdo con este punto de vista, la ola de protestas en 2011 se originó por la alienación de los chiítas, que son la mayoría de la población, pero son excluidos por el gobierno controlado por sunitas y las fuerzas de seguridad. Según algunos comentaristas, este retrato de una escisión entre sunitas y chiítas sólo beneficia a la familia real. Además, no es muy preciso.

Es cierto que el gobierno está dirigido por sunitas y en cierta medida han podido retratar a la oposición como conspiradores chiíes, amenazando la estabilidad y la prosperidad del reino. De hecho, la mayoría de los chiíes son engañados por el gobierno, independientemente de su nivel socioeconómico. Sin embargo, no todos los suníes son extenuantes defensores de la familia real. Muchos de ellos participaron en las protestas, especialmente las pertenecientes a los sectores más pobres de la población. La estabilidad del régimen, por lo tanto, depende de su éxito en mantener a los fieles sunníes alimentando la recíproca sospecha y el odio sectario: dividir y conquistar.

Bahréin es un aliado geopolítico clave para Occidente, ya que alberga a la Quinta Flota de Estados Unidos. Antes de éso, fue uno de los socios más importantes del Imperio británico en el Golfo Pérsico, una relación que se conmemora este año. Desde su independencia formal en 1971, Bahrein fue gobernado por la familia Al Khalifa, que controlaba el país a finales del siglo XVIII. El país mantiene fuertes relaciones con otras monarquías de la península arábiga, que han colaborado en la prestación de ayuda financiera y militar durante los últimos años. Cerrar la ola de la creciente represión de Bahréin es una buena estrategia a corto plazo para los países europeos, pero podría dañar gravemente su relación con el archipiélago árabe si cae el régimen.

Por Alejandro Salamanca Rodríguez
Con información de  Islam Contemporáneo

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