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Mientras más loco Trump, más en serio lo toma el mundo

Mientras más peligroso se vuelve el chiflado presidente estadunidense, más sano cree el mundo que está. Basta con mirar la mitad inicial de sus primeros 100 días en el cargo: los frenéticos tuits, las mentiras, las fantasías y valoración de sí mismo de este líder misógino del mundo occidental nos tenían pasmados a todos. Pero en el momento en que se lanzó a la guerra en Yemen, disparó misiles a Siria y bombardeó Afganistán, hasta los medios estadunidenses a los que Trump había condenado con tanta ferocidad comenzaron a tratarlo con respeto. Y lo mismo hizo el resto del planeta.

Una cosa es tener en la Casa Blanca a un lunático que ve la televisión de madrugada y tuitea todo el día. Pero ahora resulta que cuando ese lunático va a la guerra se vuelve una mejor apuesta para la democracia, un presidente fuerte que enfrenta a los tiranos (a menos que sean sauditas, turcos o egipcios) y que actúa por emoción humana y no por cinismo.

¿De qué otro modo puede uno explicarse la extraordinaria nota en el New York Times que relataba cómo la angustia de Trump ante las imágenes de la muerte de bebés sirios lo impulsó a abandonar el aislacionismo?

A los estadunidenses les encanta la acción, pero típicamente han confundido el infantilismo guerrerista de Trump con una toma madura de decisiones. ¿Qué otra cosa se puede pensar cuando un columnista normalmente sano como David Ignatius compara de pronto a Trump con Harry Truman y elogia la flexibilidad y pragmatismo de su demencial presidente?

Es ridículo. Un orate que fanfarronea por cualquier cosa que no le gusta en CNN está sencillamente loco de remate. Un hombre de mente enferma que ataca a tres países musulmanes –dos de los cuales estaban incluidos en su veto a refugiados de siete naciones– es un peligro para el mundo. Y sin embargo, en el momento en que dispara 59 misiles a Siria después de que más de 60 civiles perecen en un aparente ataque químico del cual culpa a Assad –pero ninguno después de que muchos más son masacrados por un atacante suicida sirio–, hasta Angela Merkel pierde el seso y alaba a Trump, junto con la matrona de Downing Street, la signora Mogherini y diversos potentados más. ¿Acaso nadie se ha dado cuenta de que ahora Trump está llevando a Estados Unidos a una guerra a balazos?

Dar más poder al Pentágono –virtualmente el acto más peligroso de cualquier presidente estadunidense– significa que el secretario de la Defensa, James Perro Rabioso Mattis, anima ahora a los sauditas cercenadores de cabezas a bombardear Yemen –añadiendo aún más activos estadunidenses de inteligencia a esa empresa criminal– y da vuelo a la idea engañosa de los árabes del Golfo de que Irán desea conquistar el mundo árabe. Adonde quiera que miren, dijo Mattis a sus anfitriones sauditas este mes, si hay disturbios en la región, encuentran a Irán,

¿Eso es entonces lo que ocurre en Egipto, hoy bajo ataque del Isis mientras su presidente desaparece a miles de sus propios ciudadanos? ¿Es así en Turquía, cuyo aún más demencial presidente ha encerrado a decenas de miles de sus compatriotas mientras se convierte en dictador por ley?

Echemos un vistazo a la reacción de Trump al tramposo referendo de Recep Tayyip Erdogan, que le ha dado el poder de un califa sobre Turquía. Un recuento de las cifras más recientes de Turquía, hecho por el periódico francés Liberation, muestra que ha habido 47 mil arrestos desde el golpe fallido del año pasado; se han revocado 140 mil pasaportes, 120 mil hombres y mujeres han sido despedidos de su empleo (entre ellos 8 mil oficiales militares, 5 mil académicos, 4 mil jueces y abogados, 65 alcaldes y 2 mil periodistas). Mil 200 escuelas y 15 universidades han sido cerradas, junto con 170 periódicos, televisoras y radiodifusoras.

Y después del referendo que dio a Erdogan una estrecha (y muy dudosa) mayoría para legitimar estas atrocidades, Trump telefoneó al presidente turco para felicitarlo por su victoria. Así como sigue felicitando al mandatario egipcio Abdul Fattah al-Sisi por su batalla contra el terror, guerra en la cual Al Sisi –quien llegó al poder mediante un golpe de Estado contra el primer presidente electo de su país– parece estar perdiendo. Al Sisi, dijo Trump con entusiasmo, será alguien muy cercano a él.

Todos sabemos que el ataque de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos a Yemen, en el cual pereció Wiliam Owens, de los Seals, mató a más civiles que miembros de Al Qaeda. No sabemos (o, sospecho, no nos importa) mucho de lo que hizo la madre de todas las bombas en la provincia afgana de Nangahar. Primero dio muerte a 60 combatientes del Isis. Luego fueron 100 combatientes del Isis y ningún civil… sin duda algo que jamás había ocurrido en la historia militar estadunidense. Pero luego, extrañamente, no se ha permitido a nadie ir al sitio de la explosión de la monstruosa bomba. ¿Sería porque sí hubo víctimas civiles? ¿O porque –y esto es un hecho– los sobrevivientes del Isis continuaron combatiendo a las tropas de tierra estadunidenses después del estallido?

Ahora Trump envía un grupo de batalla naval a amenazar a Corea del Norte, ella misma consumada maestra en amenazas infantiles. ¡Cielos! ¿Y este es un hombre que es ahora flexible y pragmático? Es instructivo notar que después de su primera edición, el New York Times cambió su encabezado sobre la angustia de Trump por Siria por Trump vira drásticamente su política exterior, concediéndole una política exterior (inexistente) pero quitando la angustia. Me cuentan que el encabezado original de la primera edición decía: En el ataque a Siria, el corazón de Trump pesó primero. Interesante. Si en verdad fue así, se puede ver cómo el NYT cayó poco a poco en cuenta –muy poco a poco– de que había empezado a enamorarse de su bravucón presidente.

Ahora todos esperamos la batalla por Corea, olvidando esa guerra anterior que ahogó en sangre la península: sangre estadunidense y británica, al igual que coreana y china. Tal vez Trump, en su estilo vago y aterrador, ha decidido que el sudeste de Asia será su verdadero frente. Y ahí, desde luego, la comparación con Truman se acerca mucho más a la realidad. Porque Truman llegó apenas al final de la Segunda Guerra Mundial, después de la muerte de Roosevelt, y su logro culminante en el conflicto fue también en el sudeste de Asia: las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.

El cielo nos libre de los próximos 100 días.

Por Robert Fisk ©The Independent
Traducción: Jorge Anaya
Con información de:La Jornada

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Siria: Una vulgar mentira

El doctor Loai Aloja, Jefe de la misión diplomática de la nación árabe en Cuba, desenmascara a quienes dicen llamarse grupos de oposición, cuando en realidad son terroristas pagados por USA ©Jorge Luis Sánchez Rivera

Desde el exterior se activan resortes condenatorios para allanar el camino a una invasión, confirma el Jefe de la misión diplomática siria en La Habana.

Los crímenes terroristas que se cometen en la República de Siria repercuten en todo el mundo. Erradicar un fenómeno que pudiera tornarse apocalíptico es un imperativo. Ese sería un razonamiento lógico. Pero en la práctica Estados Unidos y Occidente fabrican con métodos sucios una brutal guerra mediática que distorsiona los hechos. Para los lectores de BOHEMIA, el doctor Loai Aloja, Jefe de la misión diplomática de la nación árabe en Cuba, desenmascara esas mentiras, en una extensa entrevista exclusiva

RB- Desde marzo de 2011 Siria es blanco de un proceso de desestabilización. ¿Qué se pretende y por qué?

LA: “A algunos, les puede parecer que la historia comenzó en 2011. Sin embargo, quien sigue la historia política contemporánea  de Siria, se da cuenta que todo comenzó en 1947, cuando el panorama político sirio fue encabezado por el Partido Baaz Árabe Socialista, quien anunció claramente que era un partido laico , que creía en el socialismo, y en el apoyo a todos los movimientos de liberación árabe e internacional. Durante su trayectoria y antes de recibir el poder en Siria en 1963, el partido dio su apoyo total e incondicional a todos los movimientos de liberación que luchaban contra el colonialismo, y considero como una prioridad la lucha contra el enemigo sionista que ocupó la tierra árabe de Palestina.

Durante ese periodo, el partido enfrentó todas las conspiraciones y planes colonialistas en su forma pasada y moderna, es decir al imperialismo. Asimismo, abrió las puertas a la cooperación con el campo socialista, encabezado por la antigua Unión Soviética. Llegó el año 1970 y comenzó una nueva etapa en la historia de Siria, donde el líder fundador Hafez al-Assad  trabajó en aras de  desarrollar estrategias coherentes con las orientaciones  y principios del  partido Baas, con lo cual se cubre un período entre 1970 al 2000, etapa crucial de nuestra historia, durante la cual Siria se transformó en un Estado, tenido en cuenta en las relaciones regionales e internacionales, y reconocido por todos , incluso por aquellos que no conocen sobre la historia contemporánea de Siria

Hafez al-Assad fue el único presidente árabe que no visitó Washington, e incluso cuando quiso reunirse con los presidentes de Estados Unidos, lo hacía en países neutrales como Ginebra u otros. Él se negó a la capitulación e impuso sus condiciones, incluso a Estados Unidos. También apoyó todas las causas árabes y la causa Palestina fue su brújula

Después que el presidente Bashar al-Assad recibió el poder en Siria, continuó la misma senda trabajando muy duro por desarrollar y modernizar la nación, siendo Siria, en todos los niveles, un país que impone sus condiciones al interactuar con cualquier fuerza.

Las conspiraciones no se detuvieron durante el gobierno del presidente Bashar al-Assad, ante los logros estratégicos históricos articulados hasta alcanzar el año 2011. Pero antes, en 2003, Siria rechazó la ocupación de Iraq por parte de George W. Bush, e incluso Damasco ayudó a la resistencia iraquí, a pesar de la amenaza norteamericana de ocupar el país.

En 2005, Washington orquestó el asesinato del primer ministro de Líbano Rafik Hariri, y al no poder alcanzar sus objetivos en Siria, dio órdenes a Israel de lanzar un ataque en junio de 2006, cuyo resultado fue el fracaso del plan y la abrumadora victoria de la resistencia libanesa de Hezboláh. Siria frustró todos los intentos de agresión contra Gaza y el pueblo palestino en varios años. Cuando el gran proyecto estadounidense se puso en marcha bajo la consigna de la llamada “primavera árabe”, Siria estaba en la lista de los objetivos, Cayo el régimen de la Zine El Abidine Ben Ali en Túnez en   un mes, así como el régimen de Mubarak en Egipto en menos de un mes, el régimen de Gaddafi en Libia en tres meses, y con el apoyo inglés norteamericano fueron entregadas las riendas del poder a los Hermanos musulmanes, esas fuerzas que fueron creadas esencialmente por ellos. Apostaron a que el movimiento que Estados Unidos y sus aliados entrenaron en Siria iba a terminar en menos de tres meses. Todo estaba listo, y preparado.

Al comienzo de los acontecimientos en Siria, algunas de las manifestaciones plantearon diversas consignas. La reacción del gobierno sirio, fue la de plantear su disposición al cambio y ajuste de acuerdo a lo demandado. Se cumplió con todo lo pedido. Las voces se levantaron en direcciones más lejanas, y el liderazgo sirio sabía que lo que se quería no era una reforma o la democracia, sino derribar al Estado y entregarlo a los agentes de Estados Unidos y los países árabes reaccionarios.

Cuando Estados Unidos y sus aliados descubrieron que el gobierno sirio había cumplido todas las exigencias de la reforma constitucional y las leyes de medios de comunicación y las elecciones, y otros, recurrieron entonces a la utilización de mercenarios y el reclutamiento de terroristas de todos los países del mundo, con el apoyo, la facilitación, financiamiento y el armamento turco, saudita , catari  e israelita , utilizando  las flotas mediáticas  de su propiedad , a fin de demonizar al  gobierno sirio y el presidente Bashar al-Assad , presentándolo como asesino de su pueblo pacífico, demandante de la libertad.

Conjuntamente con las posiciones políticas de Estados Unidos   y otros se exigía la renuncia de al Assad sin hacer referencia que los que luchaban contra el ejército y el pueblo sirio eran terroristas que vinieron de   todos los rincones del mundo.

Así que el objetivo de la conspiración era derribar al Estado sirio e instalar otro país que obedeciera las órdenes de Estados Unidos y sus aliados y dividir y debilitar a Siria  para servir a los intereses de Israel y Estados Unidos de la región.

Si Estados Unidos quisiera la democracia como afirma, es que los reyes y príncipes y jeques que se alían a él en la región árabe son demócratas? Es que matar al pueblo yemenita y matarlo de hambre bajo el pretexto de restaurar la legitimidad es para aplicar la democracia y la voluntad del pueblo yemenita? El bloqueo a Siria y la imposición de medidas unilaterales desde hace más de sesenta años es para aplicar la democracia? ¿Impedir la entrada de vacunas y medicamentos para pacientes con cáncer es aplicar la democracia? Las preguntas son innumerables e incalculables”.

BH:¿Quiénes componen a la oposición en Siria y cuál es la relación de esta con el esfuerzo gubernamental por acabar con el terrorismo, si es que existe alguna?

LA: “En los sistemas políticos globales existen fuerzas políticas llamadas oposición, que trabajan en la política para implementar su agenda. La oposición es una cosa positiva y ofrece un valor añadido a la vida política de los países del mundo. Pero, cuando usted tiene una oposición armada vinculada a agendas extranjeras y obedece las órdenes de países extranjeros y está armada y financiada por ellos y está cubierta por potencias políticas… estamos ante mercenarios y conspiradores, que destruyen, matan e imponen su dominio, e ideología, me pregunto ¿le llamamos oposición?

En Siria, tenemos una oposición interna nacional, que posee demandas legítimas y sus reivindicaciones se discuten con el gobierno sirio en un diálogo interno y un programa nacional cuyo objetivo es la reforma. En cambio la oposición que está siendo sobredimensionada y se presenta como oposición nacional con derecho e intereses y que llama a la democracia, tiene varios tipos y son los siguientes:

Una primera “oposición” que ostenta las nacionalidades de otros países y no tiene ningún peso popular interno y posee pasaportes norteamericanos, británicos y franceses y sus agendas representan los intereses de esos países. Otra segunda “oposición”, compuesta por grupos armados que han encontrado sus intereses en el vacío y la ausencia del Estado y que trabajan dentro de las agendas de quienes le pagan. Y una tercera que es la “oposición” más peligrosa, y esa la está tratando Estados Unidos y sus aliados de describir como oposición nacional moderada, y son los grupos terroristas financiados, armados y entrenados por los Estados Unidos y sus aliados, la gran mayoría de Al Qaeda, toda vez que esta organización jugo un juego inteligente, cambiando los nombres de las organizaciones, pero al final, poseen la misma ideología. Existe una cuarta “oposición” compuesta por un grupo de organizaciones terroristas que fueron traídos desde distintos países del mundo, como Afganistán, Turkmenistán, Kirguistán, Uzbekistán, Pakistán y hasta disidentes de China.

A pesar de todo, el gobierno sirio desde el comienzo de los acontecimientos, ha anunciado estar a favor de la solución política sirio-sirio sin interferencia exterior y bajo el techo de la Patria y el liderazgo de Siria. Y hemos participado en todas las rondas celebradas hasta el momento hasta llegar a Ginebra 5, que terminó el 31 de marzo pasado.

En resumen, estamos luchando una guerra contra el terrorismo global y defendemos a todo el mundo sin excepción. Libramos nuestra guerra con los terroristas que se infiltraron en nuestra casa en el día y la noche y delante de todo el mundo. Afirmamos que si se detiene el apoyo externo, el suministro y el reclutamiento de nuevos terroristas en Siria no habrá ningún problema en derrotarlos”.

BH:¿Cuál es el impacto de las acciones terroristas para la economía y vida del pueblo sirio?

 LA: “Cuando decimos que hay un plan y una conspiración, y verlo únicamente desde el punto de vista teórico no es suficiente, tiene que ser demostrado en la práctica. Esta pregunta nos lleva a la prueba. Desde el inicio de la crisis las órdenes fueron dadas desde el centro de operaciones de los países de la agresión y fueron las siguientes:

  • Controlar los centros gubernamentales para provocar un vacío de seguridad y estatal.
  • Destruir la infraestructura de forma sistemática, incluyendo los centros de salud, escuelas, instituciones, puentes, panaderías y otros , a fin de fomentar la presión popular sobre el estado sirio.
  • Afectar las instituciones militares y las bases militares y los medios de defensa aérea y de radar.
  • Asesinar a científicos, profesores y expertos.
  • Llevar a cabo la matanza y la liquidación sobre  bases sectarias y doctrinales a fin de  provocar una guerra de carácter familiar  o lo llamado   guerra civil.
  • Secuestro, asesinato e intimidación de las personas, los profesores, estudiantes, trabajadores, empleados, agricultores y campesinos para evitar que vayan a sus centros de trabajo.
  • Todo esto con el fin de perturbar la vida pública y crear descontento en los diversos círculos de la comunidad.

Es natural que la vida pública, económica y social se viera afectada por estos crímenes, si añadimos que desde los primeros meses de los sucesos, los Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones y un embargo económico sobre Siria para presionar al pueblo sirio.

En el momento de la entrevista, este 12 de abril, la representación siria en la ONU denunció la falsedad de las preocupaciones humanitarias de Estados Unidos y Occidente ©Jorge Luis Sánchez Rivera

No hay duda de que estos crímenes contra la nación contribuyeron al sufrimiento de muchos de nuestros hijos, pero cada ciudadano sirio se dio cuenta de que el impuesto que pagaría  como resultado de estos crímenes era enorme, más allá de la destrucción del Estado y  la puesta  en práctica del sucio plan  imperialista, por lo que a pesar de todo el bloqueo y las dificultades de la vida, nuestro pueblo se puso de pie con firmeza y paciencia y soporta mucho por el bien de la soberanía y la dignidad.

Lo más terrible de la guerra contra Siria, a pesar de todo lo que se ha dicho acerca de que todas las guerras son aberrantes, es imaginar cómo se derrama la sangre ante usted e imaginar a  los soldados que se han quedado sin municiones, rodeados de  los monstruos de la época. Imagínese todo lo que pueda abarcar su mente: las escenas de explosión de coches bomba desgarrando los cuerpos de niños, mujeres y ancianos, las redadas y masacres por cuestiones de identidad, origen étnico y clan. E Imagine más que eso, el hambre, la sed, y el asedio, el miedo de que sus hijos sean colgados en frente suyo. Imaginase todo el mundo muerto, el poeta muerto, el soldado muerto, el niño muerto, y los escombros, que se han convertido en testigo de los delitos del terrorismo. Imagine que todo lo que usted ha construido con su sudor y con el sudor de sus abuelos fue barrido. Imagínese la devastación y la destrucción de la infraestructura y el robo de las fábricas, Erdogan (Presidente de Turquía) y el robo del petróleo, las riquezas, monumentos, ruinas y museos de Siria por parte de Daesh y el Frente Al Nusrah”.

BH: Ya ha habido varias conversaciones internacionales en torno al mal llamado conflicto en Siria, pues en realidad se trata de una invasión, desde mi punto de vista. Entonces le pregunto ¿Han resuelto en alguna medida la situación estos encuentros? Es posible una solución política en Siria? y ¿qué actores políticos internacionales son los más comprometidos con una pacificación?

LA: “Estamos librando una guerra contra el terrorismo global y defendiendo a todo el mundo sin excepción. Siria anuncio desde el principio una solución política y extendimos nuestra mano sin injerencia externa, y estamos trabajando día y noche llevando a cabo la reconciliación nacional. Estas conciliaciones tuvieron éxito en detener la hemorragia de muchos  sirios e impidieron  la destrucción y el desplazamiento y preservaron  la sangre de nuestro pueblo

El gobierno sirio  aceptó llevar a cabo negociaciones y diálogos en Astana, donde sus patrocinadores, Rusia e Irán, trataron de  clasificar y neutralizar  las facciones y grupos armados que  bailan en la órbita del grupo terrorista Al Nusrah  y aplicaron  una tregua y el cese de las hostilidades cumplida por el gobierno sirio, en tanto el resto de los beligerantes no lo han cumplido. Rusia supervisa la aplicación y registra cada día violaciones por parte de los terroristas.

En Ginebra, la delegación del gobierno sirio participó y presentó las llamadas cuatro cestas que forman el núcleo de los temas de diálogo, a saberse: un nuevo gobierno de transición, reelaboración de la Constitución de Siria, la necesidad de elecciones en Siria dentro de 18 meses bajo la supervisión de la ONU, y la lucha contra el terrorismo. La delegación del gobierno sirio mostró flexibilidad y voluntad de llegar a una solución política a la crisis. En cambio las otras delegaciones -de acuerdo a las peticiones de sus patrocinadores y  partidarios, que en esencia son partidarios del terrorismo-, se centraron en un solo tema; alejar  al  presidente Bashar al-Assad del poder y crear un gobierno de transición que incluye incluso componentes  terroristas

Entonces la pregunta es la siguiente: ¿hay oposición en Siria? Simplemente  parece que no hay un consenso de oposición nacional siria, sino que se trata de  personas  asociadas a las agendas de los países de la agresión,  que intentan  destruir a Siria y matar a los hijos de su pueblo. Los grupos terroristas obedecen las órdenes de sus operadores y  la llamada oposición siria no tiene ninguna decisión sobre ellos. A pesar de ello, nuestra  mano está extendida para cualquier solución política que garantice la unidad de Siria  y su soberanía,  la no  injerencia  en sus asuntos internos y que  el diálogo  sea entre los sirios solamente”.

BH: El 7 de abril, el mundo se despertó con la noticia de la nueva agresión norteamericana contra Siria. ¿Qué puede decir al respecto y cuáles son los objetivos de dicha agresión en este momento y en este lugar?

“Durante estos años de Guerra terrorista en Siria, los terroristas, instigados por sus patrocinadores, han acusado al gobierno sirio de usar armas químicas, dados los reveses y derrotas infringidas a estos grupos. El objetivo  de estas acusaciones siempre ha sido instigar a la comunidad internacional  contra Siria para ejercer mayor presión en el contexto del proyecto encaminado a destruir  al Estado sirio. Las acusaciones promovidas por los medios de información árabes y extranjeros, afiliados a los estados patrocinadores del terrorismo,  se despliegan  rápidamente, y entonces vienen las imputaciones y mentiras, e incluso más que eso,se ha demostrado que los grupos terroristas han sido los que han usado armas químicas y gases tóxicos contra el ejército sirio y los civiles.

Ahora bien, no se ha demostrado, ni hoy, ni antes, que Siria haya utilizado  armas químicas, y lo que es seguro y saben todos, es que Siria ya no tiene estas armas desde 2014, en tanto decenas de informes internacionales confirman que los grupos terroristas cuentan con una enorme cantidad de armas químicas y gases tóxicos. La pregunta aquí es ¿quien se beneficia del uso de sustancias tóxicas? La respuesta es sencilla: los terroristas y sus patrones de Turquía, Arabia Saudita, Qatar, Francia, Gran Bretaña y otros. El clima internacional se está moviendo en torno a cambios públicos a favor del gobierno sirio y el ejército sirio, quien posee las riendas y ha triunfado en más de un terreno. Además, existen más de 90 mensajes sirios que fueron enviados al Consejo de Seguridad y que confirman que los terroristas poseen materiales químicos tóxicos y que fueron encontrados los almacenes de fabricación de dichos materiales.

El gobierno sirio condenó la comisión de la matanza con armas químicas en los primeros minutos, y no se esperó ninguna investigación imparcial, transparente y neutral, lo que confirma la teoría que dice que los planes de agresión se prepararon antes de la matanza, y fue una especie de cubierta.

Sí, esta agresión estadounidense nos recuerda su agresión a Iraq, Libia y Yemen bajo pretextos que resultaron ser fabricados, como se demostró, y que no estaban basados en ninguna verificación o mandato internacional. Ninguna persona sensata en este mundo, acepta de un país como Estados Unidos -con una historia llena de ataques a los pueblos del mundo-, que hable de humanidad y de derechos humanos. Ese mismo país ha cometido masacres que cobraron la vida de más de un millón de iraquíes, de cien mil libios, y asesinó a 300 mil sirios, a través de su apoyo a sus aliados con dinero, armas y entrenamiento, Seria el último país que debería  hablar de   humanidad.

Este golpe demostró claramente quienes están en la zanja de la agresión, y quien está en la trinchera del enfrentamiento. Entonces, usted ve al representante de Bolivia en el Consejo de Seguridad dejando al descubierto las mentiras de América, así como el ruso y ve a un país como Cuba profundamente perturbado ante esta agresión, condenándola apenas aconteció Por otro lado, vemos el apoyo del Golfo Pérsico que desde los primeros minutos del bombardeo norteamericano a un país árabe, y lo mismo se dice   acerca de la imprudencia de Turquía que no se detuvo en bendecir y felicitar, e incluso fue más allá cuando el presidente Erdogan y el primer ministro   Ben Ali Yildirim pidieron más de un golpe porque uno no era suficiente.

No es fácil dar gracias al enemigo por sus acciones criminales. Pero, en el caso de los Estados Unidos, parece que el deber es darle las gracias a su liderazgo que nos libraron del gran esfuerzo de pasar mucho tiempo tratando de convencer a los cercanos más que a los lejanos, de que Estados Unidos, como el diablo, no cambia. Es un país que vive sobre la muerte de otros”.

En exclusiva para los lectores de BOHEMIA, el Jefe de la misión diplomática siria en La Habana, elogia la larga amistad entre su país y Cuba ©Jorge Luis Sánchez Rivera

BH: Y por último ¿Cómo es posible el desempeño de las relaciones bilaterales entre Cuba y Siria en medio de esta situación tan compleja. De existir cooperación cubana en Siria, en qué áreas?

“A nivel político, Siria fue uno de los primeros países que reconoció a la revolución cubana, y estableció relaciones diplomáticas con Cuba el 11 de agosto de 1965. Se puede decir que las relaciones entre Siria y Cuba son históricas, de camaradería, combativas. Ambos países libran la batalla en la misma trinchera contra un enemigo común, y poseen las mismas posiciones en torno a los problemas globales contra el colonialismo, el racismo, el sionismo y la dominación imperialista y rechazan la interferencia en los asuntos internos de los Estados. Igualmente intercambian apoyo político mutuo y coordinan sus posiciones en los foros y organismos internacionales en todos los foros internacionales. El líder fundador de la Hafez al-Assad y el líder cubano Fidel Castro estaban unidos por una relación de amistad y respeto mutuo y de afecto a lo largo de   décadas y esta relación ha continuado desde que el Presidente Bashar al-Assad asumió el cargo.

En el plano económico, existen varios acuerdos y memorandos de entendimiento en diferentes campos, económico, comercial, técnico, mediático, culturales, y ha habido visitas de delegaciones de carácter económico, pero las relaciones económicas no tienen el mismo nivel que las relaciones políticas. Existe un acuerdo de cooperación médica entre los dos países, suscrito en 2015. Agradecemos a Cuba, ya que nos ha proporcionado su ayuda en el ámbito de medicamentos esenciales para nuestro pueblo en un momento en que los países que presumen respetar los derechos humanos ejercen un bloqueo sobre la exportación de medicamentos a Siria, especialmente los relacionados con   vacunas y   enfermedades crónicas.

Cuba y Siria son grandes amigos y aliados. Y no hay dudas, venceremos”

Por María Victoria Valdés Rodda
Con información de Bohemia

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Guerra, paz, poesía y reconciliación

Gerry Loose

Paz no es el opuesto de guerra. Empecemos por lo básico. La guerra es un virus que nunca erradicaremos por el uso de la fuerza o por el uso del lenguaje de la fuerza. ¿Cuál fuerza de las armas vencerá a la guerra? Claramente ninguna.

La paz no tiene necesidad de respuestas, dado que es el estado natural de todos nosotros. Donde vivimos armoniosamente, donde una madre alimenta a su bebé sin miedo, donde mujeres transitan caminos tranquilos.

La paz llega cayendo lentamente, como escribió el poeta W. B. Yeats; es otra forma de ser, un camino de paciencia, de compasión y sabiduría, de lento vivir, absolutamente distinto al ritmo y la furia y las instantáneas destrucciones de la guerra.

La poesía, y el lenguaje de la poesía, son un antídoto contra la guerra  –no necesariamente el único–, pero no obstante expresión de una asertiva y positiva fuerza que niega la posición de la guerra y el poder opresivo. Es un pensamiento de punta de diamante con total claridad de visión que paradójicamente se escabulle cuando lo examinamos muy de cerca. Es como algo sobre la periferia de la visión nocturna, que mirado de frente, desaparece. No contiene respuestas directas, pero su vitalidad, su vigor, sostienen un espejo ante la inhumanidad de la guerra y las serenidades de la paz y a aquellas pequeñas luchas diarias libres de las opresiones de los belicistas.

La mente de la poesía es la de un principiante. Como la lógica de un niño, hace y deshace preguntas inapropiadas. Por inapropiadas quiero decir preguntas que alcanzan el corazón de aquella lógica por la cual matar se normaliza. El póstumamente publicado Libro de las preguntas de Neruda, como ejemplo, voltea patas arriba nuestras aparentes verdades o a aquellas de nuestros políticos y líderes, de una manera simple y sabia que jóvenes y viejos tienen en común: “Cuán inmenso era el pulpo negro / que oscureció la paz del día?” exige respuestas a muchas preguntas que no habíamos pensado antes.

El papel de la poesía en la paz, entonces, no siempre es directo; a menudo nos permite ver, nos da tiempo para pensar, para investigar; y con aquella indagación poseemos la mente del principiante, con el cuestionar evitamos el pensamiento racional que nos ofrece  sólo soluciones binarias: la mentira que nos ofrecen: que debemos hacerle la guerra al terror, que tenemos que matar a otros por sus transgresiones percibidas.  No arreglas un problema con la mente que lo produjo.

Aquella poesía que le dice la verdad al poder es casi banal ahora, pero es una necesidad. ¿Quién más lo haría sino los poetas?; aunque no los poetas solos. En su Defensa de la Poesía, Shelley escribió que los “poetas son los legisladores no reconocidos del mundo”. Que poderosos y opresores escuchan las canciones y los versos de los poetas es claro cuando examinamos la cantidad de voces que varios regímenes a través del mundo tratan de silenciar con sentencias a prisión, tortura y muerte. Sus palabras son vistas como lo que son: una amenaza al status quo de militancia y despotismo.

Pienso en el poeta palestino Ashraf Fayadh, sentenciado a 8 años de prisión y a 1000 latigazos, a partir de falsas acusaciones de blasfemia en Arabia Saudita, su hogar, dado que el suyo propio ha sido saqueado en actos de guerra. “La poesía es poderosa contra la locura criminal de un estado desquiciado” escribió Margaret Randall sobre su caso. Pienso en otro poeta palestino, una mujer, Dareen Tatour, sentenciada a tres meses de prisión y ahora bajo arresto domiciliario. Su poema (Resiste, pueblo mío, resísteles) traducido al hebreo, fue leído como evidencia en su contra en una corte de Nazaret, donde fue acusada de “Incitación a la violencia contra el Estado”. 

Reflexionemos sobre otros poetas prisioneros en el mundo árabe: Wael Saad Eldien, Adel Labad, Abdulmajid al Zahrani; de mis propios amigos ahora en exilio en Escocia, desde sus propias tierras prisioneros y torturados por “llevar palabras” Ghazi Hussein, Iyad Alhiatly.

Dediquemos un momento a la verdad hablada por el nigeriano Chris Abani, tres veces encarcelado por sus palabras, y una vez en el corredor de la muerte.

Otro momento para el “poeta del pueblo” sudanés, Mahjoub Sharif, prisionero un total de 17 años.

La lista continúa, en el pasado como en el presente, prisioneros o asesinados: Wole Soyinka, Federico García Lorca, Osip Mandelstam, César Vallejo, Ismael Cerna, Armando Orozco Tovar, quienes abandonaron la lucha armada y decidieron promover el cambio social con su escritura: prisioneros muchas veces. No dudo que tú, querido lector, ya estás enfermo con esta lista, pero también podrías añadirte a ella.

¿Dónde entonces va la poesía después de los horrores? ¿Cómo hacen los poetas para trabajar contra estas fuerzas? Son los poetas quienes dan a la tierra su sal, he escuchado decir. Los poetas nos recuerdan los enigmas y bellezas de la existencia, las cosas que no pueden ser compradas o vendidas. Lo que demuestra una y otra vez, no menos por la ira que despierta, que hay otros caminos, que la vida es diversa, que vale la pena celebrar y que el miedo se expulsa con el amor. La poesía es celebratoria.

Hay un uso social para la poesía; oblicuo o directo, hecho por el buen público con aspiraciones culturales. La poesía tiene la energía para sanar. La poesía tiene paisajes enteros como letras, estrellas y hojas, juntas.

Por supuesto, soy un poeta, no un tonto. No creo que un poema derrote una bala; pero sí puede afectar el pensamiento del hombre cuyo dedo está sobre el gatillo. Más fácilmente no puede hacerse. He leído mi obra a las puertas de Faslane, hogar de la flota británica de armas nucleares submarinas.  Allí, entre multitudes, hay militares y policías que se detienen y escuchan. ¿Dónde podrían terminar mis palabras en sus cabezas? ¿Cuándo sus amadas se acerquen, temerosas de la oscuridad? He recorrido los sitios de prueba de armas atómicas de los desiertos de Estados Unidos, dejando semillas y sílabas-semillas de paz, y de nuevo, donde aquellas armas fueron usadas en Japón.  No es porque yo sea valiente (no lo soy) sino que soy humano y como todo aquel que he conocido, deploro la guerra y haré lo que esté en mi poder, como persona de paz, como poeta, para hablar contra ella y hacer que la gente se reúna, para actuar en reconciliación.

El activismo es también entonces una forma de poesía; es poesía o puede acompañar a la poesía. Pequeños actos de resistencia, como las canciones de Pussy Riot, como sentarse frente a los tanques y frente a las puertas de las fábricas de armas: estos son reflexivos actos poéticos. Desafían, pero no violentamente.

Este entonces es uno de los propósitos de la poesía al servicio de la humanidad pacífica: crear las condiciones del pensamiento por medio del cual no sólo la paz, sino posiblemente lo resultante, sino también pensamiento y compasión, justicia y reconciliación, puedan empezar.

La justicia tiene que suceder, pero la gracia empieza a través de la reflexión y el perdón. Como poetas sabemos entonces que tenemos que subvertir y las herramientas –las palabras son todo- aquello que tenemos para hacerlo. Es claro que nuestro lenguaje, no el lenguaje de la guerra o el despotismo y la opresión, sino nuestro léxico con su oblicua vista de mente de principiante podría funcionar hacia la reconciliación.

No hay nadie sino nosotros; y aquellos que trabajamos y aquellos que trabajan con nosotros son uno y lo mismo. Walt Whitman:

Reconciliación

Palabra que abarca todo, ¡bella como el cielo!
Más bella que la guerra y sus matanzas, que han de desaparecer absolutamente;
Que las manos de las hermanas Muerte y Noche, incesantemente lavando con suavidad una y otra vez, este mundo mancillado,
… pues mi enemigo está muerto —un hombre divino como yo está muerto—;
Miro donde yace, pálido y quieto, me acerco al ataúd;
me agacho y toco delicadamente con mis labios su rostro blanco en el ataúd.

(Hojas de hierba)

¿Cuál compasiva realidad? Una comprensión de que las guerras son entre hermanos y padres, a menudo llamadas guerras civiles, guerras que han devastado países a lo largo del mundo: Guatemala, Irlanda del Norte, Colombia, Nigeria, Ruanda, la antigua Yugoslavia. Sabemos que tenemos un suelo común con nuestros hermanos, nuestros padres. Nuestras madres y hermanas sufren al máximo.

Hay una paradoja aquí. La poesía de la guerra y del conflicto es algo a lo que la gente reacciona; la poesía que expresa el sufrimiento, expresa las emociones de la gente atrapada en la confusión, precisamente porque tal poesía puede traer sanación, puede ayudar a confortar a los oprimidos. Esto se consigue, no por palabras polémicas o marciales, sino por permitir al pensamiento y al tiempo y al sufrimiento de la experiencia entrar a sanar las heridas: Yo no estoy solo.  Con la fuerza de las palabras y mis camaradas y mis primos y hermanas, hay esperanza. Puede haber perdón y puede empezar el trabajo hacia la reconciliación. Conocemos el poder de los impotentes, el poder de la palabra sola.

Doy testimonio; la poesía puede permanecer a un lado del conflicto y hablar de amor: porque es aquel la sustancia de la poesía, lo que realmente da a la tierra su sal. Mi amiga Maud Sulter, poeta de Ghana y de herencia escocesa, cuando le pregunté qué tipo de poesía escribía, respondió: “Al final, sólo está la poesía de amor. Esa es la que yo escribo”.

Hablé de poesía sosteniendo un espejo ante el opresor. Interesante entonces, que en otras culturas, la poesía es parte de la sanación y de rituales de auto reconocimiento, hechos para vernos a nosotros mismos claramente y que otros puedan verse a sí mismos.  La palabra puede ser parte de elaborados o simples rituales concernientes a música y teatralidad, como en el caso de Pussy Galore, o el de las canciones sanadoras del pueblo Dine en Norteamérica. Cannupa Hanska Luger, un nativo americano nacido en Standing Rock, y un artista del corazón de la protesta contra los oleoductos de Dakota del Norte, ha concebido un espejo real, barato y fácil de ubicar en las manos de quienes protestan para mostrar a la policía militarizada en sus uniformes blindados con sus cañones de agua y balas plásticas y gas lacrimógeno, precisamente como se ven. Esto es lo que yo llamo la acción de la poesía: no violenta, imaginativa y creadora.

Pero encima de todo está la palabra que usamos. Las palabras de la poesía al final cargan más peso, más significado que las palabras de la diplomacia, que son las palabras comunes de resolución de conflictos y reconciliación. Las palabras de la poesía son las palabras que empleamos en nuestra jornada para describir la ternura, para definir la alegría y la placidez. Palabras para construir y complacer, no para desafiar y someter.

Diplomacia es conflicto sin armas. Nuestro vocabulario poético debería cargar lluvia en la tarde, limones en las bocas de las iguanas, paja en el viento del oeste, una bola rodando por la calle, un salmón nadando a contracorriente, un arrullo maternal. Nuestras canciones deben deleitar e iluminar, echar luz y luminiscencia, resplandeciendo con amor por el planeta y nuestras criaturas compañeras. Fue siempre aquel camino. En el principio era la palabra. Nuestros poemas deben encontrar su camino hacia el principio, la mente del principiante, y demostrar que existen caminos hacia adelante y hacia la reconciliación.

Cómo la poesía puede lograr aquello es múltiple y diverso, como las voces enraizadas de la canción, como las llamadas voces del movimiento global del poeta Sam Hamill, Poetas Contra la Guerra. Celebraciones como el espléndido Festival Internacional de Poesía de Medellín, a cargo del poeta Fernando Rendón. Hay muchas formas, como hay muchos poetas.

El poeta escocés Alan Jackson escribió una vez: “Glasgow está llena de poetas/tienen un metro de altura/y todos comen helado” (Parafraseo). Pero son los poetas quienes pueden, como los niños, mirar claramente, hacer simples, reflexivas preguntas más que aquellos que recorriendo las diplomáticas, normales y punitivas rutas hacia la justicia y la reconciliación nunca pensarán en preguntar: están cerrados en la binaria retórica de la oposición. Ondean banderas.

Es la poesía la que puede construir puentes, no muros. Es lo impensable que necesitamos pensar. Si la guerra no puede derrotar a la guerra, y si las acciones judiciales no pueden traer reconciliación, entonces puede ser, sólo puede ser, que el vigor y la íntegra honestidad de la poesía puedan ayudar.

Nosotros, los hacedores de poesía, estamos obligados por moralidad y por tradición a brindar ayuda. Ofrecer palabras que reemplazarán las palabras cansadas que ha habido, para rehacer el mundo en modos nuevamente nombrados; para crear los nuevos mitos de la equidad y la reconciliación. ¿Quién sabe quién puede oír? ¿Quién sabe qué pueden ser los frutos de nuestras canciones?


Gerry Loose es un poeta y activista cuya obra a menudo se encuentra inscrita en parques, jardines, hospitales y otros espacios al aire libre, así como también en galerías y en muchas publicaciones impresas, catálogos y libros.  Sus más recientes libros son: Falla geológica, y Un almanaque de robledos. Otros títulos incluyen: Aquella persona misma –registro poético de un tour a pie por sitios de pruebas nucleares en Estados Unidos, así como en Hiroshima y Nagasaki e Impreso sobre agua, nuevos y selectos poemas. Sus premios incluyen: Hermann Kesten Stipendium, Kone Foundation, Creative Sclotand y la Beca de investigación Robert Louis Stevenson. Es miembro del Pen escocés y fundador y primer director del Centro de Escritores de Escocia.

Ha tenido residencias en varios Jardines Botánicos, incluyendo los Jardines Botánicos de Glasgow y El jardín de las plantas, en Montpellier. Un ejemplo creciente de su escritura-terrestre puede encontrarse en Mynamaki, Finlandia.

Él no hace distinción alguna entre su producción poética y su arma política anti-nuclear, activismo contra la guerra.  Vive en una pequeña isla retirada de la costa oeste de Escocia, cerca de Faslane, sede base de armas nucleares submarinas británicas.


Por Gerry Loose
Con información de Prometeo

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