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Tres muros para la sala de tortura – Muin Basisu

Tres muros para la sala de tortura

 

Al alba
Yo resistiré…
Mientras haya en el muro una página en blanco
y no se derritan los dedos de mi mano.
Aquí, alguien pulsa
un mensaje a través del muro.
Nuestros hilos se han convertido en nuestras venas,
las venas de estos muros.
Toda nuestra sangre se derrama
en las venas de estos muros…
Un mensaje a través del muro:
Ellos han cerrado una celda,
han matado a un prisionero,
han abierto otra celda
y han llevado a un prisionero…

A mediodía
Ellos me han puesto delante el papel,
me han puesto delante el lápiz,
me han puesto en la mano la llave de mi casa.
El papel que han querido manchar
ha dicho: ¡Resiste!
El lápiz cuya frente han querido mancillar en el barro
ha dicho: ¡Resiste!
La llave de la casa ha dicho:
En nombre de cada piedra
de tu humilde casa ¡Resiste!
Un golpe en el muro
es el mensaje de una mano rota
que dice: ¡Resiste!
Y la lluvia cae
golpeando el techo de la sala de tortura.
Cada gota grita: ¡Resiste!

Al ponerse el sol
Nadie está conmigo,
nadie oye la voz de este hombre,
nadie lo ve.
Cada noche, cuando los muros
y las puertas se cierran…
él sale de mis heridas sangrantes
y camina por mi celda.
Soy yo.
Es como yo.
Le veo de niño
y con veinte años.
Es mi único consuelo,
mi único amor.
Es la carta que escribo cada noche
y el sello para el amplio mundo
y el pequeño país.
Esta noche lo he visto
saliendo de mis heridas
sombrío, torturado, triste,
caminando en silencio, sin decir
nada, como si dijera:
No me volverás a ver si confiesas,
si escribes…

Muin Basisu

Con información de Poesía Árabe
Traducción del árabe: María Luisa Prieto

©2017-paginasarabes®

Madre – Poesía Saharaui

Madre sé que sufres,
sé que el dolor te hace llorar
y que tus lágrimas son de cera y calor.

Madre sé que te han cegado los ojos
y te han ahogado la voz
para no cantar al mundo tu libertad

Madre sé que de tus brazos
te han arrancado los hijos
que tus senos deseaban
con amor alimentar
y más que tus senos
tu historia y cultura enseñar.

Madre sé que tu llanto,
tu llanto mudo aún está
e hizo a todo el mundo escuchar.

Madre sabré también que vas a cantar,
a cantar con una voz que llegará al mas allá
y cuando amanece, tus brazos se abrirán
para tus hijos que están aquí y allá.

Madre sabré que tu alborada va a alumbrar
los puntos cardinales y mas allá
de la frontera y de la mar.

¿Y tus lágrimas Madre?
¡oh! tus lágrimas esta vez serán de júbilo y felicidad
y cuando todo sucede
cuando la corona solo reina en su lugar
tú, tú, Madre Patria, seguro, seguro que vas a olvidar
porque tu corazón es todo AMOR Y PAN.

Saleh Abdalahi Hamudi

©2017-paginasarabes®

Al gobierno israelí le interesa que los palestinos estén divididos

®Pablo Ibáñez  (AraInfo)

Aprovechamos su visita a Zaragoza para conversar con ella y que nos cuente de primera mano en esta entrevista cómo se encuentra la situación actual en la Franja de Gaza, cómo afecta el bloqueo a la población gazatí, y la influencia de la guerra de Siria en el conflicto entre Israel y Palestina, entre otros muchos asuntos.

Natural de Exeya d’os Caballers, Isabel Pérez reside en Gaza desde 2013. Es corresponsal del canal Hispan TV y colabora en numerosos medios de comunicación. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, se especializó en Árabe Moderno por la Universidad de Alejandría (Egipto) y en Lengua Persa por la Universidad de Teherán (Irán).

Además, ha participado en el proyecto de Agencia de Naciones Unidas para Ayuda al Refugiado de Palestina en Oriente Medio (UNRWA) ‘Genealogía feminista palestina’. Así que nadie mejor que ella para conocer de cerca, tanto la situación que vive la población palestina en la Franja de Gaza como el papel que juega la mujer en el día a día.

Aprovechamos su visita a Zaragoza para conversar con ella y que nos cuente de primera mano en esta entrevista cómo se encuentra la situación actual en la Franja de Gaza, cómo afecta el bloqueo a la población gazatí, y la influencia de la guerra de Siria en el conflicto entre Israel y Palestina, entre otros muchos asuntos.

¿Cuál es la situación que se vive actualmente en la Franja de Gaza?

Actualmente se están dando una serie de movimientos que pueden llegar a un cambio positivo o negativo. Creo que esto es una buena ocasión para que sea hacia mejor para la población palestina en general. Y es que Hamás está intentando consensuar de una manera indirecta unos nuevos principios como movimiento. Al mismo tiempo, el presidente palestino ha decidido bajar los salarios a los funcionarios de la Franja de Gaza un 30% y esto ha provocado manifestaciones. Además no es que sea gente que está en contra de la Autoridad Palestina, de hecho cuando ellos están convocando estas manifestaciones dicen que su presidente es el de la legitimidad palestina, pero le piden que por favor reconsidere esto porque va a provocar un caos humanitario.

Entonces Hamás está un poco aprovechando esto. Le interesa que Mahmud Abbas sea visto como alguien negativo porque hay una enemistad entre Al Fatah y Hamás desde hace ya, desgraciadamente, diez años, y eso está afectando a la población negativamente. Pero ahora parece que debido a estas conversaciones se ha dado un paso a que Fatah ceda de nuevo a dar la oportunidad a una nueva reconciliación palestina, porque no es la primera vez, y una delegación de Fatah va a ir a la Franja de Gaza.

El primer ministro palestino, Hamdallah, dijo que Hamás debería entregar el gobierno al que ellos llaman legítimo. Se formó un gobierno de consenso nacional en 2014 antes de que estallara la guerra y aunque la mayoría parece que está articulado más por parte de Fatah, Hamás ahí debería reconsiderar también reformar ese gobierno con gente independiente…. Es toda una oportunidad lo que está ocurriendo y además sería la quinta vez que se da una reconciliación palestina. Pero bueno, es mejor eso que seguir estancado en una crisis interna. Y esto además debilitaría la táctica actual conocida de ‘divide y vencerás’. Porque al gobierno israelí le interesa que los palestinos estén divididos.

¿Qué dificultades encuentra la población palestina en la Franja de Gaza por culpa del bloqueo israelí?

Muchísimas, a nivel económico, social y psicológico. Es un trauma vivir en la anormalidad tantos años. Entonces, la resiliencia tiene un límite. Es verdad que son gente muy fuerte y que, yo viendo lo visto en cuatro años, me sorprende que no haya más cantidad de suicidios. Son personas que saben buscar caminos alternativos porque en realidad no les queda otra, pero está claro que hay una erosión en la resiliencia. Sobre todo porque al fin y al cabo intentan creer en algo o en alguien. Piensan que Naciones Unidas puede llevar la batuta del conflicto y al final ven que no. Y eso que dar esta oportunidad a Naciones Unidas ya es decir porque son realmente, según dice el pueblo palestino en todas las manifestaciones, los que les llevaron a esta tragedia.

Pero dan la oportunidad, no son gente con tanto rencor, ellos buscan esa esperanza. Al fin y al cabo ellos también lanzan declaraciones contra los crímenes de guerra israelíes. Lo que ocurre también es que ellos necesitan comer cada día y el 80% de la población vive de la ayuda humanitaria, más incluso que el número de refugiados (el 75% de la población de Gaza son personas refugiadas palestinas y no deberían estar allí).

Claro, Israel juega a darle la vuelta a la narrativa diciendo que son gente tan conservadora, tan retrasada y tan subdesarrollada que no hacen más que tener hijos, y lo que ocurre es que el 75% no deberían ni estar allí viviendo. La ocupación, la falta de libertad de movimiento, la falta de democracia, la falta de resolución política interna palestina… todo afecta de muchas formas, desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas por la noche. Te levantas e igual no tienes electricidad, no hay agua corriente en casa… Son muchos los problemas.

¿Qué política está aplicando actualmente el gobierno israelí? ¿Todavía continúan con los asentamientos?

Sí porque Netanyahu se está comiendo Palestina o lo que pudiera ser un futuro Estado palestino, basado en la solución de dos Estados, claro. Se basa en las colonias, por interés político, demográfico, militar… es lo que le motiva. Las colonias ilegales van a continuar construyéndose, sea con Netanyahu o sea con un gobierno de izquierdas.

¿Qué opinas del papel que está jugando, o no, la comunidad internacional dentro de este conflicto?

Me cuestiono una cosa. ¿Qué sucedería si Hamás no existiese? No es por cargarle a Hamás toda la culpa porque creo que aunque no existiese Hamás en la Franja de Gaza la represión contra la Franja continuaría, pero es que es la mejor excusa. Está omnipresente en todas las declaraciones de la comunidad internacional. Por ejemplo, he visto a representantes de Naciones Unidas denunciar la violencia contra israelíes y no denunciar el asesinato de pescadores palestinos en la Franja de Gaza. Tendría que haber más equilibrio en las declaraciones.

Y luego a nivel de actuación están muy presionados políticamente por Israel y Estados Unidos, sobre todo porque Estados Unidos es el donante principal de Naciones Unidas. Dime de dónde viene el dinero y te diré quién eres.

(Interrumpo) ¿Ya se nota la influencia de Donald Trump tras su acceso a la presidencia norteamericana?

Sí. Hay terror e histeria. Por ejemplo, en varias agencias de la comunidad internacional de la ONU se está presionando para que desaparezca la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para la Ayuda al Refugiado Palestino en Oriente Medio. Es la única agencia en la que entras en su página web y habla de la Resolución 194 del derecho al retorno de las familias refugiadas palestinas en 1948, y es la única gente que habla de esto.

También hay mucha presión contra UNESCO, porque publicó una declaración diciendo que la mezquita de Al-Aqsa tenía la identidad musulmana, no judía. Que es lo que siempre intentan hacer las autoridades israelíes, ‘judaizar’ los lugares sagrados. Hay muchos lugares en Tierra Santa, Jerusalén, Cisjordania y la Franja de Gaza que son cristianos musulmanes y judíos, los tres al mismo tiempo. En vez de imponer que solamente sea judío tendría que hacerlo de una manera mucho más inclusiva con las demás religiones para no provocar tanto ese odio.

®Pablo Ibáñez  (AraInfo)

¿Se podría calificar como genocidio lo que está haciendo Israel con Palestina?

No, podría ser una limpieza étnica que comenzó en 1948 y que hasta hoy sigue, pero genocidio no. Una limpieza étnica a cámara lenta, sin levantar sospechas… Lo que hace Israel es biopolítica. Controlan la demografía de la población, el nacimiento y la muerte de palestinos y palestinas.

¿Tiene la religión parte de culpa en este conflicto?

La religión influye pero no es el origen del conflicto. En el momento que el movimiento sionista dice que para ser judío o judía tienes que estar en Israel sí o sí, ya empieza a manchar la religión judía con ápices sionistas. Eso por parte del judaísmo. Y por parte del Islam también está influyendo porque se islamizó la causa palestina cuando en los años 80 surgieron las facciones islamistas.

¿Te has encontrado con muchas dificultades para desarrollar tu trabajo en la Franja de Gaza por el hecho de ser mujer?

Sí, no es fácil. El más inmediato con los propios compañeros periodistas palestinos que no están acostumbrados, desgraciadamente, a trabajar cerca de una mujer, y menos de una mujer extranjera que además habla cierto árabe. En ocasiones no se toman en serio las instrucciones que les doy a los compañeros que trabajan con las cámaras, ya que supuestamente soy la persona que los tiene que dirigir, y no reaccionan positivamente ante esto. A parte de eso, no es que haya tenido más problemas que mis compañeras periodistas palestinas, para ellas diría que es incluso peor.

Uno de los días me encontré siendo la única corresponsal en la Línea Verde de la Franja de Gaza, donde incluso estaban disparando con fuego real. Lo hice cuando miré hacia la derecha y vi cómo caía un bote de gas lacrimógeno a mi lado. Me fui hacia la izquierda y cayó otro. Me di cuenta cuando un compañero de una agencia de noticias francesa me pasó una foto donde todo el mundo me estaba mirando. Era como si me estuvieran rodeando, como si los israelíes se estuvieran divirtiendo al ser la única mujer que estaba allí. Entre el patriarcado y la ocupación nos encierran allí bajo esas limitaciones.

¿Cómo calificarías el papel de la mujer en Gaza?

No es nada positiva. Hay esperanza porque existen muchas organizaciones que luchan por los derechos de la mujer, y que no sólo se dedican a las mujeres, sino que también lo hacen a la infancia. Se piensa que es correcto empezar a educar a los niños en una cultura no machista y no sexista, ya que así se garantiza un mejor futuro para la mujer. Sin embargo, esto también es muy limitado porque en el momento de actuar, conforme a la situación que vive Cisjordania, es complicado, ya que a ese bloqueo contra la Franja de Gaza se une que las mujeres, al igual que aquí, parece que no ven oportuno levantar la voz.

Hay ocasiones en las que cuando lo intentan no se les hace caso, y eso todavía frustra más. Creo que el papel que hacen muchas mujeres, que aprovechan ser personajes públicos en la vida palestina, es primordial, pero no hay que olvidar y dar voz a las mujeres desconocidas. El nivel de violencia que están intentando amortiguar estas mujeres es diverso, y además pueden ofrecer numerosas estrategias para evitar esa violencia.

¿Existen casos de violencia machista en la Franja de Gaza?

Por supuesto que existen. Por ejemplo, debido al bloqueo, una de las violencias que más afecta a las mujeres es la económica. Pero también la física y la psicológica por parte del marido, ya que éste no tiene un trabajo –la Franja de Gaza es el lugar del mundo con mayor índice de paro según el Banco Mundial-. Entonces llega a casa y exporta toda su rabia contra su mujer e hijos. Siempre digo que las mujeres palestinas son un muro de protección para la infancia, pero no son irrompibles.

Después de 2014 esta violencia se ha acentuado. Ese año supuso una de las operaciones más destructivas contra la Franja de Gaza. Acabaron con muchísimas infraestructuras de industria, la poca industria que había en la Franja de Gaza, que la había, por ejemplo de bebidas gaseosas, también ganadera, etcétera… se destruyó todo eso y miles de personas estuvieron en la calle sin trabajo, y hasta hoy en día siguen en la calle.

Y a esto se añaden los nuevos chavales y chavalas que salen de las universidades. La población palestina en la Franja de Gaza son gente que reciben educación universitaria, casi todo el mundo. Incluso aunque luego terminen trabajando en el campo o si trabajan en el campo al mismo tiempo. Están preparados, les faltaría quizá esa experiencia laboral que tenemos aquí nosotros con ‘bolsas de empleo’, de becas… ellos no pueden porque Gaza no es el lugar óptimo para esas oportunidades y no pueden porque está bloqueado. Siempre volvemos a lo mismo.

Lo que posiblemente ocurra en el futuro, y esperemos que no, es que haya otra operación militar contra la Franja de Gaza como modo de desviar la atención de un público de Israel con unos problemas internos sociales hacia la Franja de Gaza, exportando esas preocupaciones a un enemigo común que es Hamás. Y ahí por ejemplo, me di cuenta cómo juegan los políticos, en todo el mundo, con ese tipo de encuestas que valoran cuál es la mayor preocupación de la población: seguridad, terrorismo, economía… con eso juegan. Si tú les dices que ahora la mayor preocupación no es el terrorismo de Hamás sino que es la economía, van a intentar darle la vuelta a esas encuestas provocándolo.

¿Cuál es la situación actual en Oriente Medio tras más de seis años de guerra en Siria? ¿Influye de manera directa en la población palestina?

Está influyendo en varios niveles. A nivel de la sociedad sí, porque la sociedad se divide entre los que apoyan a Bashar al Assad y los que no. Y extrapolándolo a la política palestina también porque las facciones políticas también se posicionan. Más allá de esto, las relaciones internacionales también están influyendo, e incluso las donaciones, porque ahora mismo las crisis humanitarias no solamente están en Palestina sino también en Siria o en Líbano, donde hay miles de refugiados. Y claro, todo esto también influye negativamente en las agencias de ayuda humanitaria.

Lo que ocurra o no con Bashar al Assad en Siria puede cambiar un poco el mapa, porque si se habla de dividir Siria en términos sectaristas, religiosos o políticos, obviamente esto va a repercutir en cómo actúan los grandes ejes. En este caso, por resumir, tendríamos dos ejes: el eje Estados Unidos, Turquía (entre comillas occidental)… y el eje llamado de la resistencia: Irán, Hezbollah y en la Franja de Gaza la Yihad Islámica… claro, todo esto influye. Pero los palestinos a nivel político intentan no involucrarse.

¿Según tu opinión, por dónde pasa la solución al conflicto entre Israel y Palestina?

Yo siempre digo que el pueblo palestino y el pueblo judío son los que tienen que decidir hasta dónde quieren llegar. El problema es que, hoy por hoy, hay que tener en cuenta lo que quiere cada uno y eso es bastante complicado. A nivel de pueblo hay mucho rencor, unas veces creado o imaginado, que no está apoyado en hechos pero que al final lleva al odio. Conozco gente, israelíes y palestinos, que están a favor de un único Estado, en lo que es Israel y lo que son los territorios palestinos ocupados. Es decir, en lo que antes era la Palestina histórica. Crear un único Estado que por supuesto fuera democrático y laico, para dar cabida a todas las religiones o a ninguna. ¿Qué puede ser una utopía? Puede ser.

Hoy en día se intenta recuperar el discurso de un único Estado. Se intenta penetrar este discurso en los medios de comunicación porque la gente los mira como si fueran locos o locas. Pero realmente se puede. Una de las principales cuestiones es ayudar a la población en general a convivir mutuamente. Y la segunda cuestión, más importante todavía, es que retornen las familias refugiadas palestinas. Incluso la gente que está en la Diáspora, que también tengan ese derecho inalienable según Naciones Unidas para retornar. El cómo volver no es lanzar a los judíos al mar, como decía Nasser, sino convivir, buscar una solución. Otra cosa es lo que se puede hacer en las colonias que ya son ilegales según la ley internacional. Pero buscar una solución pacífica. Porque si se construye un Estado palestino -dividido geográficamente- al lado de un Estado israelí, las milicias palestinas van a seguir y el ejército israelí también va a continuar. Por lo tanto continuará la militarización. El tercer paso es desmilitarizar todo. O quizá es el primero.

Por Sergio Gracia Solanas
Con información de AraInfo

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