Archivo de la categoría: Idioma Árabe

10 curiosidades de la lengua árabe

1- Es el quinto idioma más hablado del mundo (por número de hablantes nativos), Lengua oficial en veintiséis países y una de las seis lenguas oficiales de las Naciones Unidas.

2- El árabe Estándar الفصحى es entendido (generalmente) por la mayoría de los árabes, pero no se habla en la calle en ningún país del mundo, ninguno. Es la lengua de las instituciones, de la enseñanza, de la escritura, y el mayoritario en los medios de comunicación.

3- Hay decenas de dialectos árabes, a veces muy diferentes entre sí, pero se dividen en dos principales, mashrequíes (orientales) y magrebíes (occidentales). El más comprendido entre los árabes es el dialecto egipcio المصرية العامية, por ser el país árabe más poblado y también por su producción cinematográfica y su presencia mediática y artística en general.

4- Hay más de diez idiomas que no son árabes pero que se escriben en letras árabes, como el persa, urdu, malayo, kurdo, otomano (el turco hasta los años 20)…

5- Aunque es el idioma litúrgico del Islam (y del Corán), ¡menos del 30% de los musulmanes tienen como idioma materno al árabe!

6- La escritura árabe es ligada y cursiva, se escribe de derecha a izquierda, la forma de la letra está influida por la posición que ocupa en las palabras, no tiene mayúsculas, hay vocales cortas y vocales largas que se expresan con tres letras a, i, o ( ي و ا ).

7- Es de los idiomas más ricos en vocabulario. Por ejemplo, “león” أسد en árabe tiene más de trescientos sinónimos, hay más de cincuenta formas de expresar “amor” حب, y en Játiva (Valencia), un onubense, nacido en Córdoba, es el primero y el que mejor escribió sobre el amor y sus “variantes”, el gran Ibn Hazm, y su bonita obra El collar de la paloma.

8- Es llamado por los árabes “la lengua del Dhad” الضاد لغة, porque creen que esa letra ض no la hay en ningún otro idioma del mundo.

9- Hay varios tipos de caligrafía árabe, las más importantes son: nasj, ruq’a, cúfico, persa, diwani y claro… ¡el magrebí-andalusí!

10- Después del latín, es la segunda lengua que más ha influido en el castellano. Se calcula que más de cuatro mil vocablos españoles son de raíz árabe. Muchos de ellos se usan diariamente, como por ejemplo: azúcar, hasta, guitarra, naranja, fulano y mengano, ojalá y… ¡olé!.

Por Abdelaali Bariki
Con información de:Huffington Post

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Hiba Abouk: Cómo saltar por una ventana pintada en la pared

La actriz Hiba Abouk ©Jordi Socias

‘El desconsuelo de los insumisos’ le devolvió el sueño de ser actriz.

Cuando alguien está preso en una mazmorra sin posibilidad alguna de escapar solo existe una forma de sentirse libre. Se pinta con la imaginación en la pared una ventana abierta de par en par en la que se vea un cielo con nubes blancas y un velero navegando un mar azul; hay que encaramarse a esa ventana, abrir los brazos y echarse a volar. Puede que la actriz Hiba Abouk se evadiera así de su cárcel cuando en la adolescencia comenzó a sentirse prisionera en el seno de su propia familia de árabes tunecinos llegados a España en 1976. El padre había sido broker en Francia y siguió trabajando con éxito en Madrid hasta que en 1994 lo perdió todo, incluso la casa de la calle de Arturo Soria de esa ciudad en la que había nacido Hiba, en 1986, la menor de cuatro hermanos.

La familia no era muy religiosa. Hacía el Ramadán, celebraba la fiesta del cordero y poco más, aunque también trataba de cumplir con algunos ritos cristianos para integrarse en nuestras costumbres sin abandonar las suyas, de modo que Hiba, siendo española, creció sin tener claro a qué cultura pertenecía. A los cuatro años ingresó en el Liceo Francés donde había alumnos de varios países, allí recibió durante 14 años una educación exquisita, y sin sentirse discriminada se dio cuenta muy pronto de que la falta de libertad la hacía distinta de sus compañeros. El riguroso control, que durante su adolescencia ejerció sobre ella la familia, llegó a ser insoportable. Sus hermanos la tenían sometida a una férrea vigilancia. Estaban pendientes de cualquier paso que diera, con quién hablaba, quiénes eran sus amigas. Apenas podía salir de casa y si lo hacía tenía que recogerse a una hora muy temprana, no podía usar perfumes ni pintarse los labios, ni quedarse a dormir en casa de alguna compañera. Era impensable que pudiera tener amigos.

El miedo a sus hermanos la obligó a llevar una doble vida. Hiba comenzó a dibujar su propia ventana azul en la pared de esta cárcel familiar. Primero con 12 años tuvo un amigo secreto, Julián el Gordo, con quien descubrió la verdadera fraternidad y con 17 vivió una pasión, también clandestina, con un compañero que después sería director de cine. A escondidas leía a Camus, Voltaire, Sartre y a Simone de Beauvoir, pero la ventana se le abrió de par en par cuando en el Liceo la profesora Isabelle Truchet la animó a hacer teatro. Sin que su familia se enterara, el escenario le servía para escapar, incluso de sí misma, siendo la Gimena de El Cid de Corneille, la seductora adolescente de La noche de la iguana, y otros personajes de Molière y de Genet hasta alcanzar el papel de protagonista en Antígona, de Anouilh.

Aunque soñó que ese pudiera ser su camino, al terminar el instituto dudó entre preparar el ingreso en la Escuela Superior de Arte Dramático o matricularse en Filosofía y Letras. Finalmente, optó por estudiar Filología árabe en la Universidad Complutense de Madrid. Era una manera de hacer inmersión en su cultura, de tener presentes a los suyos y de encontrar los medios para quererles a pesar de todo, pero antes debía dar el salto definitivo por la ventana abierta.

Huída de casa

El 30 de octubre del 2004, al cumplir los 18 años, se fue de casa. Sabía que esa decisión la iba a mantener muy alejada de su familia, de sus costumbres, del olor de su hogar y que, sin duda, la persecución de los hermanos se redoblaría hasta llegar al terror, pero Hiba estaba dispuesta a afrontar el desafío. Como necesitaba dinero para seguir los estudios se empleó de camarera en un bar de la calle Echegaray donde conoció y se enamoró de un gitano llamado Antón, que tocaba el cajón en un cuadro flamenco, y con el que convivió cuatro años. Al final lo tuvo que dejar, y no porque después de una reyerta en que a un primo suyo le pegaron un tiro en la pierna con el estrés se quedara calvo, sino simplemente porque no le gustaba leer. Después trabajó de niñera, dio clases particulares de francés, distribuyó publicidad en los buzones y en las aceras. En medio de esta lucha por sobrevivir cayó en sus manos, como una revelación, el libro de Malika Mokkedem El desconsuelo de los insumisos,que le devolvió el sueño de ser actriz. Se presentó a las pruebas de la Escuela Superior de Arte Dramático en septiembre del 2007, con 20 años, aprobó con muy buena nota, y decidió dedicarse en cuerpo y alma al teatro.

Comenzaron a llamarla para trabajar en películas y series de televisión. Mientras rodaba El Príncipe, que le dió fama, se licenció por fin en Filología árabe. Era el primer título universitario que entraba en casa, algo que nunca pudieron haber imaginado sus padres y hermanos ya por fin reconciliados. Ahora, Hiba Abouk vive en París. El talento y el éxito unidos a su extraordinaria belleza la mantienen a salvo de cualquier rechazo radical, cristiano o islámico. He aquí una actriz árabe española, que un día pintó una ventana azul en el muro y a través de ella echó a volar.

Por Manuel Vicent
Con información de El País

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Los mensajes ocultos de la Alhambra

epigramas_alhambra

La propaganda es una constante del poder. En la España del siglo XIII, la dinastía nazarí hacía uso de ella a pleno pulmón. Además, contaba con un soporte extraordinario: los muros, columnas, arcos, fuentes y techos de la Alhambra. El resultado de ese ejercicio intenso de propaganda es que gran parte de las 10.000 inscripciones epigráficas que adornan la ciudad nazarí, frente a lo que se creía, no son bellos poemas ni piadosos versículos del Corán. Los epigramas más frecuentes relatan las hazañas y conquistas de los sultanes, la excelencia de sus construcciones y, por encima de todo, aquellos que contienen la leyenda “Wa-la galib illa Allah”, el lema de la dinastía nazarí que significa “No hay más vencedor que Alá”. Para los lectores de la época, aquello era, sobre todo, un recordatorio de quién les gobernaba.

Esa es una de las conclusiones a las que ha llegado el arabista e investigador científico de la Escuela de Estudios Árabes del CSIC Juan Castilla Brazales, quien, al frente de un equipo de una docena de personas, ha catalogado esas 10.000 inscripciones. El proceso ha supuesto localizar, traducir, vincular con leyendas similares, fotografiar y dibujar todas y cada una de ellas, realizadas sobre tres tipos de materiales: madera, yeso y piedra. Castilla ha completado un trabajo laborioso. “Es difícil encontrar en la Alhambra espacios libres de decoración; incluso los mocárabes, esas construcciones a base de prismas, incluyen a veces una inscripción en cada cara de esos prismas. He pasado horas buscando epigramas en el techo con los prismáticos”, recuerda.

Cúfico geométrico

Las inscripciones epigráficas de la Alhambra están escritas en árabe clásico pero son difíciles de leer para un lector árabe actual. “Es una caligrafía ornamental y además contiene ingredientes que dificultan su lectura”, cuenta Juan Castilla, “como ciertos adornos en la grafía y ornamentos florales”.

Tres son los tipos de letra usadas. La cúfica, de Kufa (Irak) fue la primera. Utilizada para copiar el Corán, se consideró letra sagrada. Fue sustituida por la cursiva hasta que los artesanos granadinos crearon la cúfico geométrico, “de una madurez creativa que nos sitúa ante una de las producciones estéticas más acertadas de cuantas aportaron los andalusíes al arte islámico”, concluye Castilla.

Herramienta publicitaria

La decoración árabe, al contrario que aquella de los palacios y catedrales europeas, renuncia a las figuras humanas y animales. Por ello, para la ornamentación de la ciudad nazarí los constructores recurrieron a formas geométricas y vegetales y, “en ausencia de unas artes plásticas desarrolladas, a la caligrafía”, explica Castilla. “La Alhambra no está plagada de poemas ni de citas coránicas porque uno de los principales objetivos de esta decoración es el refuerzo de la identidad. Es también una herramienta publicitaria”. Son frecuentes las jaculatorias en honor del dios musulmán, como “Gratitud a Alá” o “La gloria es de Alá”; a continuación, las votivas, epígrafes muy breves —de una o dos palabras— sobre conceptos abstractos como felicidad, gloria o bendición y las que ensalzan al monarca. Finalmente, inscripciones coránicas de más o menos extensión y leyendas poéticas.

La investigación de Juan Castilla y su equipo pone punto final a un trabajo que se inició hace 500 años. Tras la toma de Granada por los cristianos, la Alhambra se convirtió, también, en un espacio de visita y con ello, comenzó la curiosidad de estos visitantes por conocer el significado de los escritos. Pero esa tarea se había acometido solo parcialmente; únicamente se habían traducido los poemas, dejando de lado los epigramas de menor tamaño e importancia.

Una labor exhaustiva

Los primeros versos los tradujo, cuenta Castilla, el médico y morisco granadino Alonso del Castillo en 1564. El experto concluye ahora aquel trabajo y tantos otros “con una perspectiva diferente: la exhaustividad”. “No me conformé con las inscripciones que estaban a la vista, busqué en todos los sitios”, comenta. Así, ha encontrado inscripciones en estancias subterráneas, peldaños e incluso en material de derrumbe apilado durante siglos… A la pregunta de si existe algún criterio que determine la asociación entre cada inscripción y su ubicación, el investigador explica que cada sultán trataba de dejar su impronta y, efectivamente, los espacios se diseñaban seleccionando los epigramas. A veces se creaban citas para la ocasión y, en ciertos casos, se usaban fragmentos de textos ya existentes.

La catalogación ha sido recogida en Corpus Epigráfico de la Alhambra, una edición bilingüe de ocho libros-DVD interactivos que permiten al usuario conocer el detalle de todas las inscripciones: localización, traducción, fotografía, dibujo, contexto. La Unión de Editoriales Universitarias Españolas acaba de otorgar a esta obra el premio a la mejor edición nacional realizada en formato digital. Reynaldo Fernández, director del Patronato de la Alhambra y el Generalife, editor de la obra, anuncia que espera poner a disposición del público los últimos dos libros-DVD en el primer semestre del año próximo. La Alhambra tendrá, entonces, 10.000 secretos menos.

Versos de los epígramas de la Alhambra

Versos 2 y 3 del poema de la Fuente de los Leones de Ibn Zamrak

“Pues, ¿acaso no hay en este jardín maravillas que Dios ha hecho incomparables en su hermosura y una escultura de perlas de transparente claridad, cuyos bordes se decoran con orla de aljófar?”

Versos 3 y 4 del poema de la Torre de la Cautiva de Ibn al-Yayyab

“La Alhambra se ha adornado con ella de tal suerte que resplandece con la belleza de sus adornos y es una flor para quien la huele. Calahorra a la que sostienen las estrellas del espacio en la esfera celeste y la cruzan [las Pléyades y Piscis]”.

Verso 14 del poema de la Sala de Dos Hermanas de Ibn Zamrak

“¡Qué arcos hay por encima, sostenidos por columnas, de luz engalanadas…”

Verso 4 del poema del Patio de Arrayanes de Ibn Zamrak

“A espada y a la fuerza en Algeciras entraste, abriendo puerta antes cerrada”.

Por Javier Arroyo
Con información de:El País

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