Archivo de la categoría: Biografías

Yusra – La heroína que escapó de la guerra

El caso de Yusra Mardini, de 18 años, es muy especial. Esta nadadora siria es el rostro de una población sin nación: los más de 60 millones de refugiados que hay en el mundo.

Mardini huyó en 2015 junto con su hermana Sarah de la guerra en Siria y enfrentó numerosas situaciones de peligro, la mayor en el Mar Egeo, cuando el bote en el que cruzaban de Turquía a Grecia comenzó a hundirse. Mardini, Sarah y otras tres personas saltaron al agua y empujaron la embarcación durante tres horas hasta llegar a la costa de la isla griega de Lesbos, salvando a 16 compañeros de viaje.

Mardini estaba nadando, al igual que los demás competidores de su disciplina. Pero ella no lo hacía para entrenarse, sino para salvar su vida y la de 20 personas que de lo contrario hubieran muerto ahogados en el mar Egeo.

A medio camino el motor se detuvo y el agua comenzó a filtrar en la embarcación en la que había unas 20 personas. El miedo y la desesperación se apoderaron de muchos tripulantes que no sabían nadar y fue en ese momento en que las hermanas Mardini tomaron una dramática decisión: lanzarse al mar para salvar a la tripulación.

Aquel episodio ocurrió  exactamente, en agosto del 2015. “Hubiera sido vergonzoso si la gente de nuestro bote se hubiera ahogado. Había gente que no sabía nadar y no iba a quedarme sentada quejándome de que me iba a ahogar. Si lo iba a hacer, al menos lo haría sintiéndome orgullosa y de mí y de mi hermana”, relató.

Pero la admirable historia de Yusra Mardini se remonta al 2011 cuando su padre comenzó a entrenarla desde muy pequeña para que a los 13 años compita en el equipo nacional. Ese año la guerra estalló en Siria y destruyó todo: su casa y los lugares en los que practicaba su deporte favorito.

La joven era ya una talentosa nadadora en Damasco, donde competía a nivel profesional representando a su país. Sin embargo, las circunstancias la obligaron a escapar de allí. “A veces no podíamos entrenar por la guerra. A veces nadábamos en piscinas donde habían volado, (bombardeado), los techos”, recuerda.

El padre de Yusra pagó casi 10,000 dólares a traficantes para que la llevaran a ella y a su hermana desde Siria, (cruzando por Líbano y Turquía), hasta Grecia, a donde de no ser por las habilidades acuáticas de ambas -y las de otros dos jóvenes que ayudaron a jalar la barca nadando cuando se descompuso- no hubieran llegado. Esas brazadas que habían hecho orgulloso a su país fueron las mismas que la ayudaron huir de él.

Mardini dice que todavía sueña con representar a su país, pero reconoce que tiene una misión más importante aún: “la de representar una bandera más grande que es de todos los países”.

Al llegar a tierras europeas, la travesía de Yusra y su hermana las llevó hasta Berlín luego de cruzar a pie Macedonia, Serbia, Hungría y Austria. En Alemania tuvo mejor suerte que la que corren algunos refugiados, pues allí pudo conectarse con un club de natación donde potenciaron su talento. Esto la catapultó a cumplir un sueño: encabezar la delegación de deportistas del equipo de refugiados de las Naciones Unidas que competiría por primera vez en unos Juegos Olímpicos.

En Alemania obtuvieron refugio. Gracias a una beca del Comité Olímpico Internacional, Yusra pudo seguir entrenando y cumplir el sueño de participar por primera vez en unos Juegos Olímpicos en los 100 metros mariposa y los 100 metros libres. “Es verdaderamente un honor para mí estar aquí en Río 2016”, dijo Yusra Mardini en Brasil. “Será por mi país, por Alemania y por el Comité Olímpico Internacional, ya que ellos me dieron todo el apoyo necesario para hacer esto posible”.

Una vida llevada al cine

La vida de la nadadora siria Yusra Mardini, que se refugió en Alemania tras una heroica travesía por el Mar Egeo, será llevada al cine, según informaron los representantes de la deportista que causó sensación en los Juegos Olímpicos de Río.

“Negociamos desde principios de año con numerosos interesados en Europa y Estados Unidos. La decisión recayó en la productora Working Title, (conocida por las películas de Bridget Jones), reza un comunicado. “Nos alegra mucho haber conseguido con Working Title un socio empeñado en rodar historias verídicas con mucha calidad y que pueda asegurar a través de la distribución mundial que un amplio público conozca la historia sumamente conmovedora de Yusra, de su hermana Sarah y su entrenador Sven”, agregaron los representantes.

Con información de   Marca

©2018-paginasarabes®

Odile Mourad Rufail – De Líbano a Córdoba sin escalas

En el marco del reconocimiento a las mujeres migrantes de la provincia de Córdoba, la Legislatura reconoció el aporte a la vida cordobesa de 17 mujeres migrantes, llegadas de países limítrofes a muy lejanos.

La  historia de una mujer que vivió momentos dramáticos e hizo de la segunda parte, la mejor de su vida, en Córdoba, Argentina.

De Ras- Baalbek a Córdoba Capital

Odile Mourad Rufail (70), termina de dar su clase de árabe en la Sociedad Sirio Libanesa de Córdoba, despide a sus alumnos y cuenta que en una hora llegan más estudiantes. No quiere que pierdan el día.

“¿Qué quiere saber de mí?”, pregunta con una sonrisa y un acento que delata que nació en otras tierras. Esta libanesa, que hace 43 años vive en Córdoba, es una de las mujeres migrantes que han sido homenajeadas en la Legislatura, por su participación en la vida de la sociedad cordobesa.

Nació en Ras-Baalbek, (Líbano), donde se recibió de profesora de francés. Y a los 27 años viajó a Córdoba a visitar a la familia de sus padres.

Odile cuenta la historia: “Llegué a Argentina el 12 de julio de 1975 a conocer a unos tíos y primos. Pero, a los tres meses de estar aquí y ya a punto de regresar comenzó la guerra civil en Líbano. Mi madre me dijo que me quedara aquí porque habían bombardeado el aeropuerto y la situación estaba muy complicada”, relata.

La guerra en Líbano duró 14 años. Odile explica que sus padres y sus cuatro hermanas se protegían de los bombardeos en el sótano de su casa en Zahlé, a 50 kilómetros de Beirut.

Mientras aquello ocurría en su país natal, Odile intentaba adaptarse a la nueva vida. Empezó realizando bordados en una boutique de la ciudad de Córdoba. Allí conoció a una clienta que le pidió que diera clases particulares de francés a sus hijos, que asistían al colegio Monserrat.

Fue el inicio de su carrera como maestra de idiomas. “Mientras ellos aprendían el francés, yo iba aprendiendo el español”, relata. El método, al parecer, fue eficaz. En tres meses, dice, ya manejaba el castellano.

A los seis meses conoció a Miguel Huespe, hijo de un libanés de la localidad de  Deán Funes. “Daba clases en un hospedaje y la dueña era prima de él. Un día me dijo que me quería conocer porque hablaba árabe”, explica Odile.

Cada vez que iba a dar clases al hospedaje, Miguel la esperaba. “Al poco tiempo me dijo que quería casarse con una libanesa”, agrega. Así fue.

Dos meses después, se concretó la boda en Deán Funes. “Nos conocimos en julio de 1976, nos comprometimos el 2 de agosto, el 17 de septiembre nos casamos por civil y el 20, por la iglesia. Cuando fui a conocer a la familia en Deán Funes, todos querían ver a la novia, porque Miguel tenía muchas pretendientes”, se ríe.

En 1977 nació su primera hija Alma, (lleva ese nombre porque Miguel llamaba a Odile “mi alma” y fue una de las primeras palabras que aprendió en español). Ocho meses después, la madre de Odile viajó para reencontrarse con su hija, conocer a su nieta y a su yerno. Luego nacieron sus otras dos hijas, (Claudia y Silvina), y cuando la guerra civil terminó en Líbano decidió, junto a su esposo, permanecer en Córdoba, “su segundo hogar”.

Vivieron juntos 37 años, hasta que Miguel falleció cinco años atrás. “Dios me premió con un hombre bueno”, asegura Odile.

En 43 años en Córdoba, Odile se dedicó a la docencia y a realizar traducciones. Actualmente es profesora de árabe en la Sociedad Sirio Libanesa de Córdoba y en la Iglesia San Jorge, el templo de rito oriental bizantino. Es, además, vicepresidente de la Unión Cultural Argentino Libanesa, (Ucal), que se dedica a la difusión de la cultura de aquel país.

En un principio, las costumbres argentinas le resultaban extrañas. “Me llamaba la atención que la gente que te venía a visitar le gustaba estar en la cocina. En Líbano se recibe en el salón o en el living. Pero me acostumbré y ya no podía decir ‘no pasen a la cocina’”, relata.

Odile sólo volvió de visita a Líbano.

“Me siento mitad libanesa y mitad cordobesa”, concluye.

Con información de La Voz

Agradecemos a Gustavo Moisés Azize la gentileza por la fotografía.

©2018-paginasarabes® 

Jalil Maillot – La voz de Siria

Cuando hablamos de música siria hablamos de Jalil Maillot.

Nos preguntaremos si hablamos de él como cantante o como sacerdote. Es sorprendente como Jalil Maillot jugó un papel importante como cantante siríaco a finales de la década de 1960 y, por otro lado, fue un destacado sacerdote ortodoxo con una voz hermosa y una gran capacidad de desarrollar melodías eclesiásticas.

Nació en 1943 en la ciudad de Al Qamishli, al igual que su padre , el diácono George Maillot. Dotado con la sensibilidad de un gran músico instintivo. Heredero de un amor  por la música oriental y por supuesto, por la Iglesia Siríaca. En al-Qamishli, escucha a su padre mientras canta canciones y melodías eclesiásticas y aprende de él el siríaco y su estilo de canto.

Nunca estudió música y aprendió de su padre una forma especial de realizar una oración de difícil interpretación llamada “miedo”.  Su papel en la difusión del folclore sirio entre los años 1969 a 1975  fue muy importante.

Después que Habib Mousa, (famoso cantante sirio de la época), se fuera a Beirut, Jalil Maillot se convirtió en el único cantante en Al Qamishli que interpretaba las nuevas canciones populares. Interpretó canciones como “Pink Rahmto Dileep Mzbno”, Joseph Real , “Shamo Mar”, y “ciega Barimo Braithw” de Michael Paul y otros. Debido al sonido de su voz, los compositores encontraron la oportunidad de un intérprete de canciones con un estilo mejorado.

Al ser designado en 1979 como sacerdote de la Iglesia siríaca en Zahle, deja de cantar canciones populares y después de un año de ser sacerdote ordenado, fue convocado a una actuación muy especial en la misa que se emitió aire en todo Siria.

El padre Jalil Maillot murió de un ataque al corazón a la edad de cincuenta años en 1993, dejando su amada voz en los corazones de muchos en Siria y Líbano, y en la memoria de todos los que escucharon su voz.

Con información de  Syriac-union

©2018-paginasarabes®