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10 curiosidades de la lengua árabe

1- Es el quinto idioma más hablado del mundo (por número de hablantes nativos), Lengua oficial en veintiséis países y una de las seis lenguas oficiales de las Naciones Unidas.

2- El árabe Estándar الفصحى es entendido (generalmente) por la mayoría de los árabes, pero no se habla en la calle en ningún país del mundo, ninguno. Es la lengua de las instituciones, de la enseñanza, de la escritura, y el mayoritario en los medios de comunicación.

3- Hay decenas de dialectos árabes, a veces muy diferentes entre sí, pero se dividen en dos principales, mashrequíes (orientales) y magrebíes (occidentales). El más comprendido entre los árabes es el dialecto egipcio المصرية العامية, por ser el país árabe más poblado y también por su producción cinematográfica y su presencia mediática y artística en general.

4- Hay más de diez idiomas que no son árabes pero que se escriben en letras árabes, como el persa, urdu, malayo, kurdo, otomano (el turco hasta los años 20)…

5- Aunque es el idioma litúrgico del Islam (y del Corán), ¡menos del 30% de los musulmanes tienen como idioma materno al árabe!

6- La escritura árabe es ligada y cursiva, se escribe de derecha a izquierda, la forma de la letra está influida por la posición que ocupa en las palabras, no tiene mayúsculas, hay vocales cortas y vocales largas que se expresan con tres letras a, i, o ( ي و ا ).

7- Es de los idiomas más ricos en vocabulario. Por ejemplo, “león” أسد en árabe tiene más de trescientos sinónimos, hay más de cincuenta formas de expresar “amor” حب, y en Játiva (Valencia), un onubense, nacido en Córdoba, es el primero y el que mejor escribió sobre el amor y sus “variantes”, el gran Ibn Hazm, y su bonita obra El collar de la paloma.

8- Es llamado por los árabes “la lengua del Dhad” الضاد لغة, porque creen que esa letra ض no la hay en ningún otro idioma del mundo.

9- Hay varios tipos de caligrafía árabe, las más importantes son: nasj, ruq’a, cúfico, persa, diwani y claro… ¡el magrebí-andalusí!

10- Después del latín, es la segunda lengua que más ha influido en el castellano. Se calcula que más de cuatro mil vocablos españoles son de raíz árabe. Muchos de ellos se usan diariamente, como por ejemplo: azúcar, hasta, guitarra, naranja, fulano y mengano, ojalá y… ¡olé!.

Por Abdelaali Bariki
Con información de:Huffington Post

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“Curro El Palmo”: Lecciones de andaluz

Como dice y no se equivoca Alejandro Gamero “De todas las canciones de Serrat el “Romance de Curro el Palmo” es tal vez una de las más cautivadoras y tiernas. La historia que cuenta, digna de un poema de Lorca, a través de unos hexasílabos impecables, no es más que la desgracia de un hombre vulgar, alguien que se enamoró de la persona equivocada, y que ese mismo amor lo llevó a la tumba. El ambiente que consigue crear Serrat en la primera parte de la canción, nocturno, de fiestas y bailes, se contrapone al dolor del protagonista. La belleza de las estrofas finales no pueden dejar de sorprender, porque Curro, como ya expresaría Quevedo, sigue amando más allá de la muerte, como polvo enamorado, y sigue sufriendo. Pero la historia no pasaría de ser una hermosa canción si no fuera por ese estribillo que nos hace temblar de emoción”.

Ay amor mi amor , sin tí no entiendo el despertar…

Aquí comparto dos textos muy interesantes de la maravillosa canción de Joan Manuel Serrat , cortesía del foro de la página de  Serrat :

Comentario de CarlosHidalgo:

Hay una canción de Serrat que revela un paisanaje muy concreto: una galería de personas que casi pueden verse a lo largo de los más de siete minutos de duración de la canción, todos del mundo del flamenco. Dijo Serrat en alguna ocasión que tuvo buenos guías por ese mundo. Uno de ellos fue el genial “Beni de Cadiz”, gran cantaor, con el que visitó los tablaos más famosos de Madrid y conoció a primeras figuras del cante jondo. Os dejo un enlace para quien no conociese al Beni ( https://www.youtube.com/watch?v=2AMIqAawq0s ).

La canción en sí es una muestra de giros, expresiones e incluso gramática propios del andaluz. Por ejemplo, que el tablao de la canción (quizá recreando Los Canasteros, propiedad de Manolo Caracol, en la calle de Barbieri, en Madrid) sea propiedad de un tipo apodado “El Lacio” llama la atención: un hombre lacio, en andaluz, es un tipo soso, sin graciade poco espíritu vaya… Exageraciones como que “Merceditas” (la femme fatale de la canción) tenía “la vida y la muerte bordás en la boca”. Que el Lacio sea un “gitano falso”… ¿Ex bufón de Palacio? A qué se referirá Serrat? Cercanía con el régimen?

“Alcahuete”, palabra andaluza de origen árabe, sí, “alcahuete noble”. ¿Se puede ser alcahuete y noble a la vez? luego está la bella sentencia con la que “Merceditas” despacha al Palmo: “Carita gitana, ¿cómo hacer buen vino de una cepa enana?”. ¿Se puede tener más arte?

Serrat se recrea en estos dos personajes. Por un lado, la mujer del guardarropa, una belleza española, la imaginamos, de mediado el siglo XX, descarada y muy suya. Por otro, ese pobre cantaor, palmero de los grandes, de segunda fila y que “no hizo la mili por no dar la talla”. Pobre Curro. Y, seguidamente, otra sentencia, esta del Palmo, muy al estilo andaluz: “Ay, quién fuese abrigo pa andar contigo”, en referencia al trabajo como guardarropista de su amor platónico.

El desamor, en esta canción, tiene más fuerza que un amor consumado. Por eso, el Palmo, antes de entregarse a la muerte, lo prueba todo: hasta leer al escritor de novela rosa Marcial Lafuente Estefanía, quizá para vivir romances ajenos o aprender de las dotes de seducción de los protagonistas de esos librillos.

De repente, se nos presenta el arquetipo de señorito andaluz (o no andaluz, simplemente el señorito): un médico que no es buen médico, y que su fortuna la ha conseguido gracias al contrabando, con esa imagen del Rolls Royce tan añeja. A la par, el Palmo va palmando, va muriéndose, y lo hace al son de soleares, el palo trianero del flamenco sobre el que Serrat había levantado una de sus primeras canciones y que tanto gustaba a los hermanos Machado : “Me’n vaig a peu” (esto no lo digo yo, lo explicó él en una entrevista).

La pena negra andaluza, tan bien retratada por Lorca, tiene aquí su culmen: un entierro, con falsas lágrimas, con su “cajita”, sus pésames y sus flores. Para culminar con una expresión también muy andaluza: se va todo de frente y luego te metes a mano derecha, suele decirse para dar una indicación a alguien. Allí, donde nos dice Serrat, sigue el Palmo, ya muerto, con un mito como Frascuelo, haciendo lo que probablemente sólo hacía bien en vida: dando palmas entre cantares por celestiales.

Durante toda la canción, tan bien estructurada en planteamiento-nudo-desenlace, se nos hace una belleza semblanza de lo que es la soledad para el amante no correspondido: la referencia a la cama, tan ancha (como la de la Tieta), donde la realidad se le da de bruces: entre Merceditas y él, sólo está la soledad y aquello que decía Woody Allen: “La masturbación es hacer el amor con la persona que más quieres”. Es decir, el manojillo de escarcha. Los censores no se dieron cuenta de esta bellísima metáfora, una de las más carnales, pero a la vez entrañables, del maestro Serrat.

Por cierto, se dice, se comenta, que aunque Curro El Palmo es un personaje inventado, Serrat se inspiró en el Nano de Jerez para llevarlo a la canción. Os dejo otro enlace de este artista, cuyo personaje del Bombero es muy conocido en Andalucía Occidental. Os vais a reír: http://www.youtube.com/watch?v=xd6B1Za3Dz0

Respuesta de Jaume:

Gracias por tu visión del tema, Carlos, siempre se capta algo nuevo con otras opiniones.

Romance de Curro “El Palmo” es para mí una de las canciones GRANDES, en mayúsculas, de Serrat. Como bien indicas, la letra está perfectamente estructurada, presentación-nudo-desenlace, con un magnífico estribillo para hilvanar las cuatro partes de que consta. También presenta algunas sombras que, sin embargo, no desmerecen el resultado final.

El texto empieza bien y mal al mismo tiempo. Bien porqué lo hace imprimiendo carácter con ese “La vida y la muerte bordada en la boca”, pero mal porqué sintácticamente la frase está mal construida. Si lo que lleva son dos cosas tendría que ser “bordadas”, no “bordada”, pero el plural no le permitía enlazarlo acompasadamente con “en la boca” y prevaleció el singular. Luego, en directo, lo arregló cantando, primero algo chapuceramente, “bordá’s” y después, ya más logrado, “temblando”.

Sigue describiéndonos a Merceditas, objeto de deseo del protagonista, el lugar de trabajo y su dueño, “El Lacio”. Como no sé hasta qué punto la historia tiene o no alguna base real, tampoco sé si lo de “El Lacio” corresponde a algo real o es así simplemente porqué rima con “palacio”. Suponiendo que fuese algo real, lo cual sería más interesante, además de lo que comentas también podría corresponder a una característica física del personaje, con las que tan dispuestos parece que estamos siempre a meternos. El pelo lacio, estirado, podía ser característico del personaje, como con otro tipo de pelo hubiese podido ser “El Rizos”, “El Calvo” o “El Afro”. O en mujer “La Trenzas”, “La Monyos”, etc.

En la letra original “El Lacio” era un “gitano falso”, lo cual se puede interpretar como que era gitano y falso, mentiroso. Más adelante lo cambió por un “falso gitano” que se interpreta como que se hacía pasar por gitano pero no lo era.

Si “El Lacio” era alcahuete cuando estalló la guerra, en 1936, se puede deducir que debió nacer entre finales del siglo XIX y principios del XX, por lo que lo de “ex-bufón de palacio” podría referirse a que actuara para la corte de Alfonso XIII.

Lo de “alcahuete noble” lo entiendo como que era macarra y protector, pero que no las maltrataba ni las “puteaba” más de lo propio de la profesión. Al estallar la guerra desaparece del mapa y cuando aquélla acaba se gana bien la vida con el estraperlo, monta el tablao y contrata a Curro.

Éste se cuela por Merceditas, quien le da calabazas y se burla de él por su baja estatura con esa gran sentencia “¿cómo hacer buen vino de una cepa enana?”. Curro traga y se va consumiendo mientras piensa ese otro gran momento “quién fuese abrigo pa’ andar contigo”. Yo esto no lo relaciono con el trabajo de Merceditas como guardarropa sino como el deseo de ir con ella, de estar sobre ella, de tocar su piel (hay muchos piropos en este sentido similares a éste, algunos sumamente soeces).

Intenta olvidarla, entre otra cosas leyendo a Marcial Lafuente, a quien yo conozco como escritor de novelitas del oeste (far-west por si en América lo del “oeste” no es significativo), entiendo que para endurecer su personalidad y conseguir “pasar” de Merceditas.

Ésta se larga con un médico y eso es la puntilla para Curro. Lo del “curapupas” para mí es un sinónimo desafortunado de médico. No lo veo el sentido de que no sea un buen médico ya que tiene clínica propia y el Rolls es símbolo de su elevado status, lo ha traído del extranjero de contrabando.

Curro muere. Si lo de la “cajita” tiene el retintín de que Curro era tan pequeño que con una cajita bastaba me parece genial, pero lo de hacerlo rimar con otro diminutivo como es “lagrimitas” es un fallo enorme. No se deben rimar dos diminutivos, habría que hacerlo con palabras propias, p.e. bonita, Margarita, etc.

La última estrofa es magistral: lo de “a mano derecha según se va al cielo”, “pa’ las buenas almas” y ese palo que se inventa, las “celestiales”.

Para finalizar con la letra, el estribillo es un modelo de lirismo y de ternura para expresar el desasosiego, la frustración, la impotencia, el vacío que siente Curro.

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Arabismos del Libro de Apeo y repartimiento del lugar de Carataunas

Tomando como base los Libros de Apeo y Repartimiento del Reino de Granada y centrados en el estudio del referido al lugar de Carataunas, hacemos en este artículo un pormenorizado estudio de los arabismos que en este documento se reflejan. Muchos siguen siendo de uso común hoy día, pero otros hace tiempo que cayeron en desuso, en la mayoría de los casos porque la realidad a la que aludían ya es prácticamente inexistente. Algunos de ellos se documentan en este texto por primera vez, adelantándose a veces más de un siglo a la fecha que los diccionarios especializados dan para su primera documentación.

Desde la segunda mitad del siglo XV, el último reducto musulmán que quedaba en al Andalus, el Reino Nazarí de Granada, fue perdiendo terreno ante la pujanza de las armas castellanas. La firma de las Capitulaciones de Santa Fe para la entrega de Granada proporcionó a las dos comunidades, musulmana y cristiana, el marco jurídico necesario para convivir en un mismo espacio geográfico. Se abre con ello un nuevo período en la historia granadina en el cual los musulmanes, denominados mudejares, (derivado del árabe mudayyan= domeñado), van a sentir desde el principio y en constante aumento la presión de los conquistadores en todos los ámbitos y el deseo de manifestar su condición de vencedores sobre un vecino molesto durante siglos.

Esta situación duró hasta el año 1499 en que se produce la rebelión que marca el final de la época mudejar, iniciándose con el nuevo siglo la historia de la Granada morisca que va a durar unos setenta años que no hicieron sino demostrar el drama de una imposible convivencia y que terminó con la guerra y la dispersión de estos moriscos por tierras de Castilla. Esto no quiere decir que en 1571 desapareciera de Granada todo el elemento morisco: algunos prefirieron la esclavitud voluntaria antes que la emigración y bastantes permanecieron camuflados bajo el ropaje de «cristianos viejos», o de moriscos castellanos de otras regiones. Será en 1609, en tiempo de Felipe III, cuando se produzca la expulsión definitiva.

Las tierras y casas que dejaron vacantes los moriscos tras la expulsión se aprovecharon para incentivar la venida de repobladores de otras tierras entre quienes fueron repartidos estos bienes. El reparto se hizo mediante tres fórmulas:

—Por compra. Este instrumento sólo se utilizó cuando los moriscos abandonaban voluntariamente sus bienes raíces.

—Por donación real. Éste era un sistema ampliamente utilizado para recompensar los servicios prestados en la guerra.

—Por reparto reglamentado. Procedimiento aplicado en aquellos casos en que la población morisca se vio obligada a salir y que venía a sumarse a la larga tradición repobladora iniciada con la Reconquista en el norte peninsular y continuada en los siglos XIII y XIV con Fernando III el Santo y después con los Reyes Católicos.

A raíz de la confiscación de los bienes de los moriscos se constituyó un Consejo encargado de custodiarlos cuyas primeras acciones consistían en reconocerlos, señalarlos, deslindarlos y asentarlos en los Libros de Apeo y Repartimiento.

Estos Libros de Apeo y Repartimiento son una fuente de gran valor histórico por la gran cantidad de información que recogen entre sus páginas. En ellos se asientan minuciosamente las operaciones de amojonamiento, distribución, reparto y toma de posesión de las tierras que pertenecieron a los moriscos, por parte de los nuevos pobladores.

La fecha central de esta operación es el primero de noviembre de 1570, momento en que se produce un masivo abandono de las mismas.

El Libro de Apeo y Repartimiento del Lugar de Carataunas que hoy se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Granada es una copia que se terminó de realizar el día de mayo de 1775 del original concluido el 15 de agosto del año 1574.

Las averiguaciones de los bienes raíces las llevó a cabo el Licenciado Jusepe Machuca el 28 de agosto de 1572. El 13 de diciembre de 1573 el escribano Alonso Sánchez tomó posesión, en nombre de Su Majestad Felipe II, de casi todas las haciendas que los moriscos poseían en dicho lugar de Carataunas.

Según consta en las averiguaciones del Licenciado Machuca habían vivido allí cuarenta vecinos todos moriscos. En ese momento estaba despoblado y tenía tan sólo once o doce casas habitables, las demás estaban hundidas aunque con posibilidad de arreglo. Había una iglesia, un horno de pan, una tienda que era del Duque de Sesa y dos molinos de harina de poco valor. No había molino de aceite. La tierra de labor era muy buena para el trigo, la cebada y otras semillas. Abundaban los morales y árboles frutales como higueras, manzanos, castaños, almeces, olivos, almendros, ciruelos, cerezos y perales. También había encinas, viñas y parras.

Para llevar a cabo la repoblación se distribuyeron las tierras y casas en trece lotes o suertes iguales, más tres suertes de ventaja que se adjudicaron a uno de los vecinos que fue el poblador y de las casas restantes se deberían habilitar otras trece para que vivieran en ellas por el plazo de tres años los trece vecinos que habrían de poblar el lugar de Varjal, mientras se construían allí sus casas. Pasados estos tres años las casas quedarían para los vecinos de Carataunas, repartiéndolas entre ellos y pagando a los vecinos de Varjal el precio de las mejoras realizadas.

Estudio de los arabismos

Aceite
Del árabe al-zayt, de igual significación. Según Corominas (vol. I,pp. 31-32), la primera documentación es del año 1251, sin embargo, Teresa Garulo (p. 131) lo adelanta a 1250 en el Lapidario de Alfonso X.

Aceituno
Derivado del anterior, convivió con el nombre latino olivo, con predominio de este último para nombre del árbol, mientras que el arabismo aceituna primaba frente a oliva para designar al fruto. Corominas (vol. I, p. 32).

Acequia
Del árabe al-saqiya, que significa «corriente de agua». Según Corominas (vol. I, p. 33), la primera documentación es del año 1140, mientras que T. Garulo (p. 136) lo adelanta al año 1113 en documentos mozárabes de Huesca.

Albarcoque
Del árabe barqúq dio primero albricoque, como en portugués, de donde albaricoque por anaptixis. La forma albarcoque está sin embargo más próxima al catalán albercoc y según Corominas (vol. I, p. 115), se documenta en textos castellanos a partir de 1330.

Alcatifa
Del árabe al-qatifa «alfombra» o «tapete». En español pasó a significar «alfombra fina» y en lenguaje de germanía se tomó por «seda». Corominas (vol. I, p. 133) lo documenta por primera vez en 1426. Sin embargo, T. Garulo (p. 163) adelanta la primera documentación a 1381? En 1585, López Tamarid daba una segunda acepción de alcatifa como «suelo que se echa en el edificio», acepción que es recogida después por el Diccionario de Autoridades que la da como «Voz de la albañilería. La broza y granzas que echan para allanar el suelo, y enlosarle sobre ella, o el techo para formar el tejado». En este mismo sentido de «capa o torta de tierra que echan en las solerías de las cámaras o sobrados (para sentar ladrillos)» fue recogido también por Eguilaz y Yanguas en su Glosario etimológico de las palabras españolas de origen oriental.Según T. Garulo (p. 163) en Alcalá la Real Qaén) se usa como denominación humorística de la cabeza. Ninguna de estas acepciones se corresponde con el significado que esta palabra tiene en nuestro texto, pues en él se refiere a un pedazo de tierra del que se dice que tenía una alcatifa, por lo que pensamos que aquí, en el año 1574, se documenta por primera vez una tercera acepción para designar una especie de chamizo o cobertizo.

Alguacil
Del árabe al-wazir «ministro». En la España musulmana el wazirno era el primer ministro, sino un funcionario subalterno de éste, a menudo el gobernador o corregidor de una ciudad, de aquí que pasase a significar en español «el oficial de la justicia». Según Corominas (vol. I, p. 162), la primera documentación es del año 1075.

Almadraba
Del árabe madraba, hispanoárabe madrába «lugar donde se golpea». El lugar donde se pescan los atunes, y también el cerco de redes que se hace para pescarlos. En segunda acepción, que es la utilizada en el texto significa «tejar», «lugar donde se fabrican tejas y ladrillos». Según Corominas (vol. I, p. 182), la primera documentación es del año 1585 (López Tamarid), pero nuestro texto al ser de 1574 la adelanta once años.

Almagra
Del árabe al-magra, «óxido de hierro más o menos arcilloso que se emplea para hacer marcas, pintar, etc.». Según Corominas (vol. I, p. 183), la primera documentación es de 1278.

Almez
Del árabe al-mayz. Celtis Australis, árbol de la familia de las ulmáceas cuyo fruto es la almeza. Según Corominas (vol. I, p. 191), la primera documentación es del año 1475.

Arroba
Del árabe rubd, pronunciación hispanoárabe del árabe rub’ «cuarta parte» (derivado de arbac «cuatro»). Peso equivalente ala cuartaparte de un quintal. Según Corominas (vol. I, p. 357), la primera documentación es del año 1219.

Azaquefa (En el texto asaquifa)
Del árabe al-saqifa «pórtico», «vestíbulo»,« galería cubierta». Según Corominas (vol. I, p. 432), el significado y el origen de este arabismo son dudosos. No se conocen otros ejemplos que los dos de asaquifa o azaquif a que cita Eguilaz (p. 291) en dos textos granadinos, cuyo contexto no es lo bastante explícito para deducir el significado de la palabra. Este término aparece una sola vez en nuestro texto en el que lamentablemente tampoco resulta explícito el significado(1) Por lo que pueda valer, apuntamos aquí la acepción que de saqifa trae Kazimirski {Dictionnaire Arabe-Frangais, vol. II, p. 1109) como «poyo alargado, ordinariamente delante de una casa, para reposar y acostarse en él», aunque en este caso no se hace alusión a la cercanía de ninguna casa.

Balate
Del árabe balát «camino, calzada». En español pasó a ser el «margen de una parata», el «terreno pendiente, lindazo, etc. de muy poca anchura» o el «borde exterior de las acequias aunque estén en terrenos llanos». Según Corominas (vol. I, p. 470), la primera documentación es del año 1672, pero nosotros adelantamos también la fecha de la primera documentación para este término al año 1574.

Fanega
Del árabe faniqa «saco grande, costal». En español pasó a ser «medida de capacidad para áridos, equivalente a unos cincuenta y cinco litros»; o «espacio de tierra en que se puede sembrar una fanega de trigo». Según Corominas (vol. II, p. 849), la primera documentación es un texto mozárabe del año 1164.

Farda
O alfarda, del árabe al-farda «contribución». Según Corominas (vol.I,p. 150), la primera documentación es del año 1575. Según Dozy (Gloss., p. 108), la variante farda se empleó en el Reino de Granada. Nuestro texto confirma este aserto de Dozy y también adelanta en un año la documentación de este término.

Jofre (En nuestro texto xofre, xorfe y xorfee) Del árabe j/«r/«pendiente escarpada», «peñasco», «dique». En español se usó para designar un «muro de piedra seca». Según Corominas (vol. III, p. 525), la primera documentación es del año 1607 y añade que es palabra muy rara en castellano ya que el Diccionario de Autoridades sólo la documenta en Covarrubias. Nuestro texto adelanta nuevamente la fecha de documentación al año 1574.

Macaver
Derivado del árabe maqáhir«tamha.s», «cementerio». Es término no documentado. Según Corominas (vol. III, p. 735), de dicha voz árabe proceden el término español almacabra «cementerio moro» que aparece una sola vez en Cervantes, y el término macabe documentado por Dozy (Gloss., p. 168) en Almería. Este arabismo ha dejado dos topónimos en Carataunas, uno de ellos en las Huertas del Macabe que es el nombre que se da a unas huertas que hay en el mismo pueblo donde parece que efectivamente se ubicaba un cementerio según se deduce de la aparición de restos humanos en obras realizadas en este lugar en la década de los sesenta. El otro topónimo se aplica a un lugar a la salida del pueblo, cerca del camino de Poqueira, que es llamado El Macabillo. De las cinco veces que este término aparece en nuestro texto hay cuatro en que va acompañado del artículo determinado («el macaver», fs. 22v, 36v, 73r y 74v) y sólo una en que aparece con el artículo indeterminado («un macaver», f. lOv).

Maravedí
Del árabe murdbiti «relativo a los Almorávides» que fueron quienes primero acuñaron esta moneda. En español pasó a ser el nombre de una «moneda española, efectiva unas veces y otras imaginaria, que ha tenido diferentes valores y calificativos». Según Corominas (vol. IV, p. 135), la primera documentación es del año 1127.

Marjal
Del árabe andalusí marya «medida agraria». En español pasó a ser una «medida agraria granadina equivalente a cien estadales granadinos o cinco áreas y veinticinco centiáreas». Según Corominas (vol. III, p. 854), la Academia documenta este término en 1817. Nuestro texto adelanta, pues, la primera documentación al año 1574.

 Taha
Del árabe ía’a «obediencia», «dependencia», «provincia». En español pasó a significar «distrito». Según Corominas (vol. V, p. 375), es palabra sólo empleada con referencia a moriscos y la primera documentación es del año 1548.

Aparte de estos nombres comunes que acabamos de estudiar aparecen en nuestro texto cinco nombres propios que son: Juan el Tolaitolí, Alonso elTaibilí, Juan ellaibilí, MiguelelTaibiKy El Saguer. El denominativo el Tolaitolí hace alusión a la ciudad de Toledo, de donde se supone que procedía. En el momento de la repartición de los bienes que eran de los moriscos vivía en Orgiva y actuó como testigo conocedor de la zona en el proceso de reconocimiento de dichos bienes.

Nota 
1 El texto en cuestión es el siguiente: «por otra parte [linda] con una asa/jifa que está en la suerte de Lorenzo Hernández» (fol. 43r).

Por Carmen Romero Funes

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