Mohamed Alì Seineldìn: Un hijo de Líbano en la Gesta de Malvinas

Mohamed Alì Seineldìn, el ùltimo gran patriota

Nacido el 12 de noviembre de 1933 en Concepciòn del Uruguay ,Provincia de Entre Rìos. Descendiente de libaneses, de raíces Drusas, un hombre formado dentro de los principios de honor y fe propios de un lìder innato.

Más allá de lo que significa para nosotros los argentinos, me llena de orgullo que nuestro paisano sea coterráneo de mi padre y nacido el mismo año, con diferencia de pocos días. Para mí ha simbolizado en algún modo también un padre, por sus enseñanzas, por su buen trato, por dirigirme tan bellas y nobles palabras en nuestro breve pero rico contacto.

Sus orígenes
Druso o Catòlico?

Consideraba que una persona debe adecuarse a la religiòn del paìs de residencia, por lo cual eligiò convertirse a la fe catòlica sin dejar de lado los preceptos de su origen Druso.

Segùn las costumbres de sus padres,observaron en aquel niño sus deseos de servir a la patria y lo alentaron a ser soldado. Ingresa al Colegio Militar durante el gobierno del General Juan Domingo Peròn, contrario al pensamiento familiar. Hijo de un activo militante de la Uniòn Cìvica Radical,  contrario al gobierno,produjo serias dificultades para el ingreso a la carrera militar.

Con la ayuda del padre de un amigo de la infancia, logra ingresar al colegio militar.

Su carrera militar

En 1959 con el grado de subteniente fue destinado a la provincia de Misiones a cubrir un vasto territorio desde Cataratas hasta Aguarà Guazù en una misiòn a la que llamaba “no convencional” que comprendìa enfrentar la denominada “guerra revolucionaria”.

Oficial del arma de infantería egresado del Colegio Militar de la Nación, paracaidista, comando, buzo Táctico de la Infantería de Marina egresado en Mar del Plata, oficial de Estado Mayor de la Escuela Superior de Guerra. Instruyó y dirigió las fuerzas de élite de la República de Panamá. Fue instructor de numerosos comandos de oficiales y suboficiales argentinos en el Colegio Militar y en la Escuela de Infantería instruyó a hombres de las tres FFAA y de las fuerzas de seguridad. El 2 de abril de 1982 comandó al heroico Regimiento de Infantería 25 que peleó bravamente y asestó muchas bajas a los británicos. Los soldados veteranos aún hoy veneran a Seineldín, porque recuerdan que los acompañó en las trincheras.

Es el prototipo del soldado espartano, aquel que se hizo famoso en la Grecia antigua por su preparación para la guerra, acostumbrados al sacrificio que debe aceptar en la vida el soldado. y que se inmortalizó con su jefe Leónidas en la batalla de las Termópilas.

Era un soldado completo. En pocas palabras, siempre se preparó para el momento en que la Patria requiriera de sus servicios, entrega y sacrificio. Y así es como lo recordamos.

Gesta de Malvinas

Un día recibió la visita del Comandante del V Cuerpo de Ejército, quien después de la recorrida de inspección para comprobar el estado de la Unidad, le dijo: “Teniente Coronel Seineldín quiero hablar con usted y el General Daher, (Quien se desempeñaba como Jefe de la Brigada IX), a solas”.

Luego de felicitar a Seineldín por el excelente estado de su Regimiento, les pidió que en el más absoluto secreto concurrieran a Bahía Blanca, asiento de ese Cuerpo de Ejército, el primero de febrero de 1982. Cuando se concretó dicha reunión el General García dijo:

–“Teniente Coronel Seineldín, ¿Jura por su honor de soldado, guardar el secreto que le revelaré?…”
–Sí mi General, lo juro.
–He seleccionado su Regimiento, el 25 de Infantería, para recuperar nuestras Malvinas.
–No lo puedo creer mi General, usted me asigna la más hermosa de las responsabilidades, le expresé con gran emoción. Sentía que todo mi cuerpo se expresaba, desde mi piel erizada, hasta mi corazón que latía más de lo normal.

Ese niño, ese joven, y el hoy hombre hecho soldado, sentía que se cumplía su más anhelado sueño. El General Daher y él participarían en la planificación de la operación que debía ejecutarse el día 24 de mayo; luego esa fecha se adelantó para el 2 de abril por los sucesos que se dieron en las Islas Georgias del Sur.

De esta manera, el Teniente Coronel Seineldín, con una sección de su Regimiento, integrando parte de las Fuerzas Anfibias de la Marina de Guerra, se encontraría entre los primeros en pisar las Islas.

Operaciòn “Rosario Azul”

El nombre clave de esta operación era “Azul”; sin embargo, por iniciativa del Teniente Coronel Seineldín, quien se basó en sus creencias religiosas y en un hecho histórico ocurrido durante las invasiones inglesas de 1806, sugirió al Jefe de la operación rebautizar con el nombre de “Rosario” al operativo. Luego del correspondiente pedido de autorización, la operación adopta el nuevo nombre, con el que comúnmente se la conocerá a partir de ese momento.

A las 00 hs. del 2 de abril de 1982 un puñado de Comandos Anfibios y de Buzos Tácticos ponían pie en las Islas Malvinas, la OPERACIÓN ROSARIO-AZUL estaba en marcha. La orden, recuperar las Islas sin causar bajas a las fuerzas británicas ni a la población civil. Fue cumplida acabada y profesionalmente. Hoy es ejemplo de estudio en las principales Academias Militares del mundo.

El Glorioso RI 25 en Malvinas

El RI 25 tuvo una destacadisima actuación en la Gesta de Malvinas, cubrieron el aeropuerto, combatieron en la batalla de Pradera del Ganso, (Goose Green). Sus hombres, (forjados a imagen y semejanza de su líder, (“El turco” Mohamed Alí Seineldín), pelearon con bravura y honor, todos y cada uno. Hombres de la talla del Teniente Primero Daniel Esteban, del Teniente Roberto Estévez, del Subteniente Juan José Gómez Centurión y tantos otros que entregaron todo por la Gran Causa Nacional.


Discurso del Tte.Cnel. Seineldín en las Pascuas de 1982

Omnipotente Señor de las Batallas que con su poder y providencia eres el Rey de Reyes de los cielos, la tierra y el mar:

Porque nos ordenaste honrar al Padre y a la Madre en el cobijo de la Patria terrena…

Porque nos enseñaste a dar a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar…

Porque nos aseguraste que no estar contigo es estar contra ti…

Porque nos aconsejaste buscar primero el Reino de Dios y su Justicia…

Porque caíste en la tierra como semilla para morir y dar con ello abundante fruto…

Porque nos diste una Patria Grande que va desde la Quiaca a la Antártida y desde la Cordillera al Atlántico, donde nuestras son las Islas que hoy huellan con orgullo nuestros pies de argentinos bien Nacidos…

Y porque nuestras madres nos parieron varones y valientes, por eso estamos aquí, porque no amamos tanto la vida que temamos a la muerte y porque si morimos en tu gracia resucitaremos contigo para la Vida Eterna.

Es por eso que en estas pascuas de resurrección nos consagramos al Corazón Inmaculado de tu madre la Virgen María bajo la advocación de Virgen del Rosario, en cuyo nombre fuera designado este operativo y en recordación de la otra gesta heroica de Liniers y la victoriosa batalla de Lepanto.

Reina y Madre de la Nación Argentina:

De hoy en mas depositamos en tus manos nuestros cuerpos y nuestras almas nuestra juventud y nuestra garra criolla, nuestra vida y nuestra muerte, para que dispongas de ellas lo que mejor convenga.

Te consagramos también desde hoy estas Islas Malvinas Argentinas pidiéndote que alejes para siempre todo signo de pecado, de error y de herejía aquí existente. Queremos que –como en el continente – seas honrada con la devoción que mas te agrada: el Santo Rosario, porque solamente así mostraremos al mundo que somos una Nación invencible.

Finalmente, a partir de este momento te reconocemos como comandante en jefe espiritual de nuestros hombres en tierra, mar y aire, y desde lo profundo de nuestro corazón de argentinos damos respuesta a la voz que nos dice:

– A la Virgen del Rosario Subordinación y valor

– Para servir a Dios y la Patria

Seineldin -PPR-MIN

“Jesús, María, Os amo, Salvad las almas”

¡NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO,
SÁLVANOS!


Allí, en el frío suelo de nuestras queridas Islas Malvinas quedó enterrado aquel rosario que prometiste volver a buscar turco querido, y que por designios del Creador no pudo ser.

Capítulo aparte merece tu actuación para devolver a nuestro querido ejército su espíritu Sanmartiniano.

Tuve la suerte y el honor de cumplir mi servicio militar obligatorio con superiores que combatieron con honor y con otros que aún sin haber estado en las Islas tenían la llama viva y así nos la transmitieron. Mi humilde reconocimiento a los entonces Tte.Cnel. Abel Fernando Dalbó, Sargento Pintos, Cabo 1º Alvarez, Tte. Rafael Alejandro Ortiz, Tte. Pedro Rebelato, Sargento Cayo, Sub. Ppal. Polanco, Tte. Eugenio Bruni y tantos que la memoria, en una mala jugada, hace no poder recordar sus nombres. Todos pertenecientes en aquellos años al Glorioso Batallón Logístico 9 que tanto hizo, desde su asiento en Comodoro Rivadavia y también presente en las Islas, por la recuperación de nuestras Malvinas.

Para ir cerrando el presente homenaje, algunas frases de este patriota que hoy debe estar presente en cada uno de los argentinos de bien:

  • “En el peligro el superior siempre adelante y el subalterno siempre
    atrás, en cambio en las actividades de bienestar, el subalterno adelante y el superior atrás”.
  • “En Malvinas no existieron los “niños de la guerra”. Todo los que pelearon eran verdaderos HOMBRES!”.
  • “Mientras haya tan solo un grupo de Argentinos, que resistan a ser conquistados, la patria vive”.

Mi querido Coronel, aplica en un ciento por ciento la frase de Emilio Villarino del Batallón 5 que reza:

“La gloria pertenece al hombre que está en realidad en la arena de la lucha, cuya cara está manchada por polvo, sudor y sangre… quien conoce del gran entusiasmo, de la gran devoción y quien se consume en una causa valerosa… quien al final, en lo mejor, conoce el triunfo de haber llegado, y en lo peor, falla sin importarle demasiado. Así, su lugar nunca estará con aquellas almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni la derrota”.

Nuestro gran Pro-hombre murió el 2 de septiembre de 2009, de un ataque cardíaco a los 75 años. La ministro de Defensa de Argentina, la ex terrorista Nilda Garré, prohibió que reciba los honores de militar atento a su jerarquía.

Cierro esta nota con las palabras con las que cerrábamos nuestro contacto epistolar:

“Dios y Patria o Muerte”.

Illâl liqâ rais… Hasta el reencuentro! In Shâ Allâh…

Por Moro

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