Las alianzas de boda: del Antiguo Egipto a la actualidad

El intercambio de anillos el día de la boda es una antiquísima tradición que se remonta cinco mil años en el tiempo y que conecta con la emblemática civilización faraónica. Los antiguos egipcios se iniciaron en el arte de la joyería en la Edad del Bronce y la razón no fue otra que construir amuletos a los que otorgar un significado religioso y mágico.

El círculo era para ellos una figura perfecta, sin principio ni final y por eso simbolizaba la unión y el amor que nunca termina. Entonces no importaba si el anillo con el que un hombre desposaba a su mujer era de cáñamo, cuero, hueso o marfil; lo único importante es que con él le entregaba la custodia del hogar y sus posesiones.

El desarrollo de la cultura egipcia fue sublime y ello también se hizo notar en su destreza como orfebres, llegando a confeccionar complejas piezas talladas en metales nobles, esmaltadas con sustancias de vidrio y con incrustaciones de piedras semipreciosas.

La entrega de los anillos fue una práctica que ya nunca se perdió. Fue asimilada primero por los griegos ptolemaicos que se sentaron en el trono del faraón y más tarde por los romanos imperialistas que vencieron a Cleopatra.

Anillo egipcio

Las alianzas de boda en la época Romana

Los romanos utilizaban anillos con sello, de manera que el esposo se lo daba a su mujer en prenda y señal de los esponsales que contraían, significándole al mismo tiempo con esta entrega que le encargaba la custodia del menaje del hogar.

Con efecto, según dice Clemente Alejandrino, se solía dar el anillo a la mujer no por adorno sino para sellar las cosas de la casa, pues era práctica asegurar con el sello las arcas, cajones y demás utensilios en que se conservaba en las despensas la provisión de comestibles para evitar toda sustracción y extravío por los esclavos.

Fueron ellos, los Romanos, quienes nos hablaron por primera vez de la vena amoris, nombre en latín de la llamada “vena del amor”, una válvula que unía el dedo anular con el corazón, razón por la cual las alianzas se colocaban en este dedo. Si alguna vez te has preguntado en que mano se pone la alianza de boda, la respuesta la encontramos en la historia.

Las Alianzas de boda en las ceremonias cristianas

No es hasta el 860 dC que los cristianos comenzaron a utilizarlas en sus ceremonias. No eran los anillos sencillos que utilizamos hoy en día, sino anillos altamente decorados con palomas, liras o manos entrelazadas. La Iglesia acabó por considerarlos un símbolo “pagano” y, alrededor del siglo XIII, los anillos de bodas se simplificaron en diseño.

Alianza de boda en el Renacimiento

En el renacimiento, se puso de moda escribir versos de poemas en los anillos de boda. Al principio las inscripciones se hacían en el exterior del anillo, pero con el paso del tiempo se fueron haciendo más personales, de manera que los joyeros tuvieron que mejorar sus técnicas de grabado para poder escribirlas en el interior y mantenerlas en privado. Esto demuestra un cambio, desde el matrimonio por acuerdo entre las familias al matrimonio basado en el amor, con simples anillos en los que se puede leer “ámame y no me dejes” o “Dos cuerpos, un solo corazón”.

 Alianzas de boda. Del Renacimiento a la actualidad

La media caña ha sido la reina de las alianzas de boda durante los últimos siglos, siendo el siglo XXI una vuelta a los diseños que se salen un poco de esa norma establecida por la tradición, introduciendo nuevos perfiles, materiales, acabados…Incluso hay quien se anima a grabar una frase en la alianza para hacerla única ¡Todo un mundo de posibilidades para adecuar las alianzas a la personalidad de los novios!

Anillo de bodas bizantino

¿En qué mano se lleva el anillo de bodas?

Los Romanos nos hablaron en la antigüedad de la Vena Amoris, nombre en latín de la llamada “vena del amor”, una válvula que según ellos unía el dedo anular con el corazón, razón por la cual las alianzas se colocaban en este dedo.

También la tradición China, que asigna a cada dedo un pilar de la vida, asocia el anular a la pareja (siendo el dedo gordo los padres, el índice los hermanos, el corazón uno mismo y el meñique los hijos)

No hay consenso sobre este tema a nivel mundial. En países como EEUU o Canadá se prefiere la izquierda, mientras que en los anglosajones, México o Grecia se estila más la derecha. Todos ellos apelan a la misma tradición, defendiendo que la Vena Amoris está en su dedo elegido.

En España, la tradición marca que el anillo de compromiso se lleva en la mano derecha desde la pedida hasta el día de la boda. Ese día se cambiará al anular de la izquierda, ocupando la alianza de boda la mano derecha. En Cataluña y Comunidad Valenciana, sin embargo, es justo al contrario.

Con información de Espacio Novias

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