Origen de la palabra Nazareno

Dunlap, apoyado en la autoridad de Lightfoot, dice que a Jesús le llamaron por sobrenombre Nazaraios, aludiendo a la humildad de su condición social, pues dicha palabra significa “alejamiento de los hombres”.

Sin embargo, el verdadero significado de la palabra nazar (…) es “consagrado al servicio de Dios”, aunque en el gramatical sentido del lenguaje vulgar significaba diadema, y por figura de dicción se aplicó alegóricamente este nombre a los consagrados a Dios en cuya cabeza no tocaba filo de tijera.

A José, hijo de Jacob, le llaman nazareno las Escrituras, y el mismo título reciben Sansón (Semes-on …) y Samuel (Sem-va-el …). Porfirio dice que a Pitágoras le inició en Babilonia el hierofante Zar-adas, y de esto cabe inferir que el nombre de Zoroastro o Zoro Aster equivale a Nazar de Ishtar, Zar-adas o Na-Zar-Ad, cuyas leves diferencias proceden de la diversidad de idiomas. De la propia suerte el escriba Esdras (…) era hierofante y Zorobabel o Zeru Babel (…) fue el zoro o nazar que acaudilló a los israelitas al salir de la cautividad de Babilonia.

Las Escrituras hebreas aluden a dos distintos cultos religiosos dominantes entre los israelitas: el exotérico de Baco bajo el nombre de Jehovah y el esotérico de los iniciados caldeos, nazares, teurgos y algunos profetas cuya metrópoli era Babilonia, donde había dos escuelas rivales de magia, una exotérica y otra esotérica que, satisfecha de sus impenetrables conocimientos, no tuvo reparo en someterse aparentemente al poder secular del reformador Darío. La misma conducta siguieron los gnósticos al acomodarse exotéricamente a la religión dominante en cada país, sin menoscabo especial de sus creencias esotéricas.

También cabe suponer que Zero-Ishtar fuese nombre común a los sumos sacerdotes o supremos hierofantes de la religión caldea, y que cuando los arios persas, en el reinado de Darío Hystaspes, vencieron al mago Gomates y restauraron el culto mazdeísta, sobrevino una confusión por la cual el Zero-Ishtar se convirtió en el Zara-tushra del Vendidad, que no aceptaron los demás arios, fieles a la religión védica.

No cabe duda de que Moisés estuvo iniciado, pues la religión mosaica viene a ser una entremezcla de heliolatría y sarpolatría con ligeros toques monoteísticos que Esdras elevó a concepto fundamental en las Escrituras recopiladas al regreso de la cautividad. De todos modos, el libro de los Números es posterior a Moisés, y sin embargo, en él se ve con toda claridad el culto pagano del sol y de la serpiente.

Los nazares o profetas, los nazarenos y los iniciados eran abiertamente contrarios al culto exotérico de Baco bajo el nombre de Jehovah, y se atenían estrictamente al espíritu de las religiones simbólicas, sin parar mientes en las idolátricas ceremonias de la letra muerta. Por esto, los sacerdotes, que en la superstición tenían su lucro, concitaban frecuentemente las iras del populacho contra los profetas, hasta el punto de morir algunos de ellos lapidados.

Por H.P. Blavatsky

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