Riad Sattouf relata en su nuevo cómic “lo absurdo del mundo adulto”

Riad Sattouf relata en su nuevo cómic “lo absurdo del mundo adulto”

El autor parisino del reconocido cómic ‘El árabe del futuro’, Riad Sattouf, vuelve a meterse en la piel de un niño, en esta ocasión en la una niña de 10 años, para contar “lo absurdo del mundo adulto”, según ha contado con motivo de la publicación en España de ‘Los cuadernos de Esther’.

Tras relatar cómo había sido su infancia entre Francia, la Libia de Gadafi y la Siria de Hafez el Asad, el que fuera un niño rubio de padre sirio y madre francesa regresa con un cómic sin tapujos y lleno de verdades que ha conseguido metiéndose en la piel de esta niña parisina, “buena alumna, de una familia equilibrada y popular en su casa”.

“Cuando estaba escribiendo ‘El árabe del futuro’ conocí a esta chiquilla, hija de una pareja de amigos, después de tiempo. Se puso a hablar de su día a día, de sus gustos, de su forma de ver el mundo; y en ese mismo momento sentí la necesidad de hacer un cómic para plasmar la historia de esta infancia moderna en paralelo con la mía. Es una especie de cuaderno de viajes”, relata desde París.

Pero para conocer más a su joven protagonista al francés (París, 1978) no le bastó con ese único encuentro sino que, como confiesa, a través de llamadas y visitas semanales ha ido conociendo lo que sucede en la vida de Esther para así crear esta historia.

“Es apasionante, es como describir lo que piensa un ser de otro planeta. Su punto de vista es excelente para mostrar lo absurdo del mundo adulto”. Su mirada es siempre interesante porque es nueva e inocente”, describe acerca de algunas de las situaciones que vive Esther, como la de dejar de ponerse falda porque los niños le intentan “tocar por debajo” o cómo analiza los ataques terroristas.

Situaciones ante las que encuentra un “punto en común” con su infancia: “Ya sea en una escuela un poco privilegiada del centro de París o en un colegio sirio en los años 1980, las personas se rigen por el patriarcado. Los chicos juegan al fútbol sin hablar con las chicas, y ellas están en su rincón y detestando a los chicos. Todos los estereotipos de género están muy claros, también en Esther”.

Pero, como matiza, lo que realmente diferencia a ambas experiencias vitales es que Esther tendrá “realmente”, según sus palabras, los “órganos exteriores” que debe tener.

Es decir, según bromea Sattouf, “el móvil que le va a permitir tener telepatía con otros jóvenes”: “La telepatía, el continente inexplorado de internet, es un tipo de geografía mental más que yo no tenía, en absoluto, en mi infancia”.

Experiencias todas ellas que hacen que, como así quiere el autor, sus libros sean una suerte de “relatos de viajes en otro país”, el del mundo de un niña de diez años que se nos presenta “muy extraño” y “lleno de prejuicios” que “normalmente son falsos y reductores”. “Me interesa mucho sumergirme en un universo que no conozco o que el lector no tiene por qué conocer forzosamente”, aclara.

Llevado por este interés, este francés traducido a 17 idiomas confiesa que le “gustaría” que esta especial relación que ha entablado con Esther continuara hasta que ella cumpliera 18 años y así poder hacer “un álbum por año” y contar como va a desarrollar sus estudios, cuál será su orientación, cómo se enfrentará a las crisis de los adolescentes o cómo se llevará con sus padres.

“Si ella acepta -concluye entre risas- porque puede ser que acabe por despedirme”.

Con información de El Diario

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