Los últimos descendientes de los Refugiados-Ashraf Fayadh

Provocas indigestión al mundo, entre otras cosas.
No obligues a la Tierra a vomitarte,
y permanece cerca de ella, muy cerca.
Eres una fracción irreducible,
no participas en operaciones matemáticas.
Así, creas confusión en las estadísticas internacionales.

Refugiado: el último de la fila, esperando tu pedazo de patria.
Esperar: ya lo había hecho tu abuelo, sin saber por qué.
El pedazo: eres tú.
Patria: un carnet para colocar en la billetera.
Billetes: papeles que llevan el retrato de los jefes.
Retrato: ocupa tu lugar hasta que vuelvas a tu país.
El Retorno: un ser mítico, de los cuentos de la abuela.
Se acabó la primera clase.
Vamos a la segunda: tú… ¿qué significas?

Todos están desnudos en el Juicio Final,
y nadarán ustedes en las aguas derramados de las cloacas.
Estar descalzo es saludable para los pies
pero insalubre para el suelo.

Estableceremos tribunas para usted, congresos.
Escribiremos elocuentemente sobre ustedes en los periódicos.
Existe una nueva fórmula contra los contaminantes recalcitrantes,
y está a medio precio.
Apúrense para comprar la mitad.
La crisis del agua es muy dura.

Negociaciones serias están en marcha
para garantizar cenizas gratuitas,
para que no te ahogas,
y sin violar el derecho de los árboles a vivir sobre la Tierra.
Evita consumir tu porción de cenizas de una sola vez.

Te enseñaron mantener la cabeza en alto
para que no veas la suciedad sobre la tierra.
Te enseñaron que la Tierra es tu madre
¿pero tu papá?
Lo buscas para averiguar tu linaje.
Enseñaron que tus lágrimas son un desperdicio de agua,
y que el agua… ya sabes.

Mañana…
sería mejor deshacerse de ti.
Sin ti, la Tierra lucirá mejor.

Los niños son como los pájaros,
pero no hacen sus nidos en los árboles muertos.
Y plantar árboles no es la responsabilidad de la agencia de la ONU para los refugiados.

Transfórmate en una hoja
para ser utilizada como un naipe
para escribir poesía
para limpiarte en el baño
para que tu mamá se sirve de ella para prender la estufa
y hornear algo de pan.

Según el pronóstico del tiempo:
el sol permanecerá en la cama por su alta temperatura corporal.

Los huesos, vestidos por carne y luego piel.
La piel se ensucia, y produce un mal olor.
La piel se quema y se ve afectada por factores sobrenaturales.
Mira a ti mismo, por ejemplo.

No pierdan la esperanza…
Dejen que el exilio del que huyen los anime.
Es una formación intensiva para aprender a vivir en el infierno
bajo sus condiciones duras.
Dios mío… ¿está el infierno aquí en la Tierra en algún lugar?

Los profetas ya se han jubilado
así que no esperen a ninguno enviado por y para ustedes.
Por ustedes, los observadores escriben sus informes dirarios
y cobran sus sueldos altos,
necesarios
para vivir con dignidad.

Los falafel de Abu Saíd están expuestos a contaminación
y las farmacias anuncian el fin de la campaña de vacunas.
No se preocupen a que contaminan a sus hijos
mientras el dispensario sigue allí.

El concurso de belleza está transmitido en vivo,
el bikini le queda bien a esta chica,
y esa otra tiene el trasero un poco grande.
Noticias de última hora: “Subida repentino en  el número de muertos
por fumar tabaco”.
El sol sigue siendo la fuente de luz,
y las estrellas se asoman pare verlos, porque el techo necesita ser repararado.

Discusión en el estacionamiento:
— La taxi no esté lleno todavía, no partiremos…
— Pero mi esposa está pariendo.
— Es su décima embarazo, ¿no aprendió nada?
Los informes advierten del crecimiento caótico de la población.
Caótico… ¡La palabra que buscaba todo este tiempo!
¡Vivimos en un mundo caótico!
Nos multiplicamos en masa y nuestros hijos permanecen desnudos.
Somos una fuente de inspiración para los cineastas, los noticieros, visitas de las delegaciones y discusiones por el G8… Somos los pequeños. Pero no pueden vivir sin nosotros. Por nosotros, algunos edificios cayeron, estaciones de ferrocarril explotaron (y el hierro es susceptible a oxidarse).
Por nosotros, los mensajes con foto se multiplican.
Somos actores sin sueldo.
Nuestro rol consiste en estar desnudos como nuestras madres nos parieron, como la tierra nos parió, como los noticieros nos parieron, como los informes de várias páginas, como las aldeas adyacentes a los asentamientos israelíes, como las llaves que todavía carga mi abuelo… Pobre de mi abuelo, ¡nunca se enteró de que cambiaron las cerraduras!
Mi abuelo… malditas sean las puertas que se abren con llaves digitales, malditas las aguas de las cloacas que fluyen por al lado de tu tumba, qué te maldiga el cielo sin lluvia. No importa, pues tus huesos no pueden crecer debajo de la tierra… es por culpa de la tierra que no crecemos por segunda vez.
Abuelito, en el Día del Juicio estaré ahí, déjame tomar tu lugar. Mis genitales ya son conocidos para la cámara.
¿Crees que será permitido tomar fotos durante el Día del Juicio?
Abuelito, estoy desnudo todos los días, sin Juicio, y sin que nadie toque ninguna trompeta. Ya me han mandado de adelantado. ¡Soy el experimento del infierno en la Tierra!
La Tierra…
El infierno que fue preparado para los refugiados.

Ashraf Fayadh

Del libro Las instrucciones están adentro, 2008. Traducción del árabe al español: Shadi Rohana y Lawrence Schimel

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