Premio Sheikh Hamad de traducción y entendimiento internacional 2016

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El Premio Sheikh Hamad de traducción y entendimiento internacional se constituyó en Doha, Qatar, en el año 2015, en colaboración con el Foro de Relaciones Árabes e Internacionales. Es un premio internacional supervisado por un consejo directivo independiente, comités de jurados neutrales y un comité de gestión profesional formado para este fin.

VISIÓN

Aspiramos a consolidar la cultura del conocimiento y del diálogo, a desarrollar el entendimiento internacional y a fomentar una interrelación cultural seria y fecunda entre el árabe y los demás idiomas del mundo a través de la traducción. También buscamos premiar la excelencia, fomentar la creatividad y rendir homenaje a los traductores, reconociendo su papel en el fortalecimiento de los lazos de amistad y cooperación entre las naciones y los pueblos del mundo, en la promoción de la diversidad, el pluralismo y la apertura al otro, y en la consolidación de los valores humanos más nobles.

MENSAJE

La difusión y desarrollo de la cultura árabe e islámica, la eliminación de los estereotipos que la empañan y la distorsionan, el fomento de sus relaciones con el resto de las culturas del mundo a través de la transferencia de las ideas, el conocimiento y la ciencia a la lengua árabe, y la traducción de las obras originales de la cultura árabe al resto de idiomas del mundo.

Género: Traducción
Premio: El primer premio 100 mil dólares, el segundo 60 mil dólares y el tercero 40 mil dólares
Abierto a: traductores individuales, editoriales e instituciones culturales
Entidad convocante: Premio Cheij Hamad de traducción y entendimiento internacional
País de la entidad convocante: Qatar
Fecha de cierre: 15:08:2016

OBJETIVOS

– Enriquecer la biblioteca árabe con importantes obras de las culturas del mundo, de su literatura, sus artes y sus ciencias, y enriquecer el patrimonio cultural mundial con las creaciones de la cultura árabe e islámica.

– Estimular a los individuos, editoriales e instituciones culturales árabes e internacionales a interesarse por la traducción del y al árabe y a velar por la excelencia y la creatividad en ambas.

– Rendir homenaje a los traductores y valorar su papel tanto en el ámbito árabe como en el mundial en la labor de tender puentes entre las naciones y los pueblos y enriquecer el patrimonio cultural del mundo.

– Valorar a todos los que han contribuido a la difusión de la cultura de la paz y la promoción del entendimiento internacional, sea a título individual o institucional.

– Contribuir a elevar el nivel de la traducción sobre las premisas de la calidad, la precisión, el rigor, y el valor del conocimiento.

REGLAS PARA LA NOMINACIÓN Y CANDIDATURA

1. La fecha de apertura del período de las nominaciones y la presentación de candidaturas se anuncia en la primavera de cada año

2. Las nominaciones y las candidaturas de las traducciones se limitan, en el período actual, al campo de las humanidades, las letras y las ciencias sociales

3. Las nominaciones se realizan a través de instituciones (editoriales, centros o institutos de investigación, departamentos universitarios, etc.) o a través de la presentación de una candidatura individual

4. Las candidaturas y las nominaciones deben ser para traductores que estén todavía vivos

5. Un mismo traductor no tiene derecho a presentar a concurso más de un trabajo. Cada institución puede presentar tres obras de traductores diferentes

6. Los trabajos presentados tienen que haber sido publicados durante los cinco años anteriores a la fecha del comienzo de las nominaciones y la presentación de candidaturas

7. El premio especial a la trayectoria queda excluido de la condición del período de los cinco años y se otorga a un conjunto de trabajos que hayan supuesto una contribución destacable durante largos períodos de tiempo

8. El comité de gestión del premio tiene derecho, durante el período de una semana después de la fecha límite de la presentación de las solicitudes de candidatura, a nominar a traductores u obras traducidas que no hayan sido presentadas a concurso

9. El comité de gestión tiene derecho a utilizar los trabajos premiados con el fin de difundir y promocionar el premio

10. Las solicitudes se presentarán de la siguiente manera:

– Se descarga de la página web del premio el formulario oficial para la candidatura y la nominación (www.hta.qa/es/formulario-de-nominacion/ ) , y se rellena el formulario por parte del candidato/el nominador

– Se adjuntan al formulario cuatro copias de la obra original y cuatro copias de la traducción (no se devuelven las copias en ningún caso) y se envían a la siguiente dirección: Sheikh Hamad Award for Translation and International Understanding, Qatar, Doha, P.O. Box 12231

CATEGORÍAS DEL PREMIO

El premio se otorga anualmente a traductores individuales, editoriales e instituciones culturales interesadas en la transferencia del conocimiento, las humanidades y las ciencias sociales desde la lengua árabe y hacia ella.

Los premios se distribuyen en las siguientes cinco categorías:

Categoría 1- Traducción del árabe al inglés.
Categoría 2- Traducción del inglés al árabe.
Categoría 3- Traducción del árabe a otra lengua.
Categoría 4- Traducción de otra lengua al árabe.
Categoría 5- Premio especial otorgado en reconocimiento a la trayectoria de una persona o institución que haya contribuido a la construcción de la cultura de la paz y a la promoción del entendimiento internacional.

Los comités responsables del premio eligieron la lengua turca para la adjudicación de la tercera y cuarta categoría en su primer año 2015, así como la lengua española para estas dos mismas categorías en 2016.

EL VALOR DE LOS PREMIOS

El valor de los premios para cada categoría (200.000 $ USA) se distribuye entre los ganadores de los tres primeros puestos de cada categoría de la siguiente manera: el primero 100 mil dólares, el segundo 60 mil dólares y el tercero 40 mil dólares. El premio especial a la trayectoria se concede a una persona o institución cada año.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Los jurados trabajan de acuerdo con los siguientes criterios:

1- Valor de la obra traducida (30 puntos)

Importancia del trabajo en la cultura de la cual está traducido: 15 puntos
Importancia del trabajo en la cultura a la cual está traducido: 15 puntos

2- Fidelidad de la traducción (40 puntos)

Preservación del contenido y el espíritu del trabajo original: 15 puntos
Exactitud y coherencia en la traducción de la terminología: 15 puntos
Añadidos (comentarios, notas, índices técnicos y bibliográficos): 5 puntos
Supresiones: 5 puntos

3-Estilo de la traducción (30 puntos)

Corrección de la ortografía, gramática y expresión del idioma: 15
Legibilidad de la traducción, fluidez y belleza: 15 puntos

GESTIÓN DEL PREMIO

1-El consejo directivo:

El consejo directivo del premio se compone de cinco a diez miembros elegidos de diversas nacionalidades árabes y extranjeras por un período de dos años susceptible de renovación

El consejo directivo aconseja, asesora y contribuye a la elección de las lenguas extranjeras asignadas para el premio cada año, y participa en la evaluación de la gestión administrativa y científica del premio

El consejo directivo se reúne cada año en Doha con motivo de la adjudicación del premio

2- Los comités de jurados

Los premios se conceden en función de las recomendaciones de comités de jurados internacionales independientes seleccionados por el comité de gestión previa consulta con el consejo directivo, y pueden aumentar o disminuir en número según sea necesario. Asimismo, se podrá recurrir, en determinados casos, a expertos de especialidades determinadas para la evaluación de los trabajos que estén encuadrados en el ámbito de su especialidad.

3- El comité de gestión

El comité de gestión asume las funciones de supervisar la gestión del premio, garantizar su transparencia y establecer una separación absoluta entre los procesos de gestión y la elección de las obras seleccionadas, su revisión y calificación y la adjudicación de los premios. Ningún miembro del consejo directivo ni de los comités de jurados ni del comité de gestión tiene derecho a postularse para el premio.

Referencias: Escritores.org y  Premio Sheikh Hamad de traducción y entendimiento internacional 2016

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Bloqueo a Gaza “castigo colectivo que alimenta la violencia”

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Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), calificó este martes el bloqueo a la franja de Gaza de castigo colectivo que alimenta la escalada de violencia en la región. Exhortó al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, a adoptar medidas valientes en favor de la paz con los palestinos.

Netanyahu dijo el lunes que no está dispuesto a negociar el bloqueo terrestre, marítimo y aéreo impuesto hace 10 años por Israel en ese enclave palestino, con el argumento de representar un interés de seguridad de alta importancia.

Ban consideró que esa medida asfixia a sus habitantes, destruye la economía e impide la reconstrucción de esta estrecha franja costera, devastada por tres ofensivas israelíes desde 2008.

Es un castigo colectivo cuyos responsables deberían rendir cuentas, añadió durante su cuarta y última visita a Gaza como secretario general.

El gobierno israelí alega que este bloqueo es necesario para impedir la entrada de materiales que permitan a los grupos armados producir arsenales y explosivos artesanales.

En tanto, Israel anunció la interrupción de la visita de no musulmanes a la Explanada de las Mezquitas hasta el final del mes sagrado del ramadán, la semana próxima, en el tercer día de enfrentamientos entre fieles musulmanes, en protesta por la entrada de visitantes judíos y policías israelíes.

El portavoz de la policía israelí, Luba Samri, explicó que la suspensión de las visitas de los no musulmanes se aplicó luego de las quejas de la Waqf de Jordania, que custodia los lugares santos en Jerusalén este, ocupado y anexionado por Israel.

La Waqf y las autoridades israelíes acordaron hace años interrumpir esas visitas durante los últimos 10 días del ramadán, pero palestinos y dirigentes musulmanes denunciaron que este año Israel rompió esta tradición.

Por ello, los fieles musulmanes protestan desde el domingo contra la entrada de visitantes, entre ellos judíos, a la Explanada de las Mezquitas –lugar santo para musulmanes y judíos, al que llaman Monte del Templo–, que se ha saldado con varios heridos.

La mañana de este martes jóvenes palestinos se enfrentaron nuevamente con piedras a la policía israelí, que respondió con granadas de gas lacrimógeno y balas de goma, según varios videos publicados en Internet.

Con información de:La Jornada

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Yuhanna el loco – Parte II – Gibrán Khalil Gibrán

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Ir a Yuhanna el loco – Parte I – Gibrán Khalil Gibrán


Era el tiempo de la Pascua Florida, y a los días de ayuno sucedieron los días de regocijo. Se había terminado el nuevo templo, que se alzaba sobre las casas de Besharrí, como el palacio de un príncipe en medio de las humildes moradas de sus súbditos. La gente estaba reunida y esperaba la llegada del obispo, que iría a consagrar el santuario y los altares. Y cuando ya se acercaba la hora de la llegada del prelado, la gente salió de la aldea en procesión, y el dignatario entró con ellos en la aldea en medio de cantos de alabanza de los campesinos y de cánticos solemnes de los sacerdotes, entre música de címbalos y tañer de campanas. Al apearse el obispo de su caballo que llevaba una hermosa silla y brida de plata; salieron a recibirlo los religiosos y los notables de la aldea, que le dieron la bienvenida con solemnes palabras y cantos litúrgicos. Al llegar el obispo a la nueva iglesia lo revistieron con ropas talares bordadas de oro, y le pusieron una corona incrustada de piedras preciosas. Luego le dieron el báculo finamente tallado y lleno de gemas. Recorrió toda la iglesia, cantando en compañía de los demás sacerdotes, mientras en el aire ascendían volutas de rico incienso perfumado, y ardían muchas velas encendidas.

En aquella hora, Yuhanna estaba entre los pastores y campesinos, en un estrado observando el espectáculo con mirada triste. Suspiraba amargamente al ver, por un lado, ropas de seda y vasos de oro, incensarios y costosas lámparas de plata, y por otro lado veía a los campesinos vestidos pobremente, que habían acudido de sus pequeñas aldeas a regocijarse con el festival y con la ceremonia de la consagra­ción. Por un lado, veía a los poderosos vestidos de terciopelo y raso; por el otro, los miserables iban cubiertos de lastimosos harapos. La riqueza y el poder daban lustre a la religión con los cantos litúrgicos; y los pobres, humildes y debilitados, se regocijaban con los misterios de la Resurrección. Las plegarias y los susurros que surgían de los corazones rotos flotaban en el éter.

Por un lado, los líderes y los notables estaban llenos de vida como los cipreses lozanos. Por otro lado, allí estaban los campesinos, los que se someten, cuya existencia es un barco capitaneado por la Muerte; aquellos cuyo timón está roto por las olas y cuyas velas desgarra el viento; la gente pobre, que se debate entre la angustia del abismo y el terror de la tormenta. Por un lado, la tiranía opresora;, por otro, la ciega obediencia. ¿Acaso son parientes una y otra? ¿Acaso es la tiranía un árbol fuerte que sólo crece en tierras bajas? ¿No es acaso la sumisión un campo abandonado en el que sólo crecen espinas?

Estas tristes reflexiones y estos pensamientos torturantes ocupaban el ánimo de Yuhanna. Se golpeaba el, pecho y se llevaba las manos a la garganta temiendo ahogarse, como si su aliento quisiera escapársele del pecho. Y así permaneció hasta que terminó la ceremonia de la consagración, cuando la gente empezó a dispersarse.

Yuhanna empezó a sentir que un espíritu que flotaba en el aire lo instaba a levantarse y a hablar en su nombre; en medio de la muchedumbre, un poder desconocido lo impul­saba a predicar ante el cielo y la tierra.

Fue Yuhanna al extremo de la plataforma y., alzando la mirada, hizo con la mano una señal hacia los cielos. Con voz potente que llamó la atención de los circunstantes, gritó:

-Mira, ¡oh Jesús!, Hombre de Nazareth, que estás senta­do en el círculo de luz en las alturas; mira desde la cúpula azul de los cielos esta tierra cuyos elementos tú llevaste como túnica. Míranos, fiel campesino, pues las espinas han matado las flores cuyas semillas hiciste germinar con el sudor de tu frente. Mira, oh buen pastor, pues el débil cordero que llevas­te en el hombro ha sido despedazado por bestias salvajes. Tu sangre inocente se desperdicia en la tierra, y tus ardientes lágrimas se han secado en los corazones de los hombres. La tibieza de tu aliento se ha esparcido en los vientos del desier­to. Este campo hollado por tus pies se ha convertido en un campo de batalla donde los pies de los poderosos aplastan las costillas de los desposeídos; donde la mano del opresor ahoga el espíritu del débil. Los perseguidos gritan en la oscuridad, y quienes se sientan en los tronos, en tu nombre, no oyen tales gritos, tampoco oyen los llantos de los afligidos quienes predican tus palabras desde los púlpitos. El cordero que tú enviaste como mensajero del Señor de la vida se ha vuelto una bestia de rapiña que hace pedazos al cordero que tú llevaste en brazos. El mundo de la vida que tú trajiste desde el cora­zón de Dios está oculto en las páginas de los libros, y en vez de la vida hay un clamor de miedo y miseria en todos los corazones. Esta gente, oh Jesús, ha erigido templos y tabernaculos a la gloria de tu nombre, y los ha adornado con preciosas sedas y oro fundido. Para ello, han dejado desnudos a los pobres, tus elegidos, en las frías calles; sin embargo, los sacerdotes queman incienso y encienden velas. Les han roba­do el pan a los que creen en tu divinidad. Y mientras el aire forma eco a sus salmos y a sus himnos, los sacerdotes no oyen el clamor del huérfano ni las lamentaciones de la viuda.

Por tanto, ven por segunda vez, oh Jesús, y arroja del templo a los que comercian con la religión, pues han hecho de ella un asqueroso nido de víboras lleno de veneno. Ven, y amonesta a estos césares que han robado a los pobres lo que es de Dios. Contempla la viña que plantó tu mano derecha. Los gusanos han devorado sus tiernas ramas y sus uvas son pisoteadas, sin provecho alguno. Considera a todos aquellos a quienes trajiste la paz, y ve cómo están divididos, y cómo pelean entre sí, y las víctimas de sus guerras somos las almas turbadas y los corazones oprimidos.

En los días de fiesta y en las celebracio­nes religiosas, los sacerdotes alzan la voz deseando gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra y alegría a todos los hombres. ¿Es tu Padre celestial glorificado cuando labios corruptos y lenguas mentirosas pronuncian su nombre? ¿Hay paz en la tierra cuando los hijos del sufrimiento aran los campos y ven que sus fuerzas se van debilitando a la luz del sol para llenar las bocas de los poderosos y las entrañas de los tiranos? ¿Hay alegría cuando los desposeídos consideran la muerte como liberación? ¿Qué es la paz, dulce Jesús? ¿Es eso que está en los ojos de los niños hambrientos y en los pechos de hambrientas madres que viven en moradas frías y oscuras? ¿Es lo que está en los cuerpos de los menesterosos, que duermen en lechos de piedra soñando con alimentos que nunca les llegan, pues los sacerdotes los arrojan a los cerdos? ¿Qué es la alegría, oh Jesús? ¿Existe alegría cuando un prín­cipe puede comprar la fuerza de los hombres y el honor de las mujeres por unas cuantas monedas de plata? ¿Puede exis­tir la alegría en esos callados esclavos de cuerpo y alma cuyos ojos están deslumbrados con las joyas y los anillos y las ropas de seda de los sacerdotes? ¿Hay regocijo en los gritos de los oprimidos cuando los tiranos caen sobre ellos espada en mano y aplastan los cuerpos de sus mujeres y de sus hijos con los cascos de los caballos, haciendo que la tierra se embriague con la sangre de los pobres?

Extiende tu poderosa mano, oh Jesús, y sálvanos, pues la mano del opre­sor pesa sobre nosotros. O envíanos la muerte, que nos conduzca a la tumba, donde reposaremos en paz hasta tu segunda venida, protegidos por la sombra de tu cruz. Porque en verdad nuestra vida es sólo el reino de la oscuridad, cuyos habitantes son espíritus malignos, y un valle donde las serpientes y los dragones pululan. Nuestras vidas no son sino espadas que en la noche se ocultan en nuestros lechos y que en el día cuelgan sobre nuestras cabezas siempre que el amor a la existencia nos conduce a los campos. Ten piedad de nosotros, oh Jesús, de estas multitudes que se reúnen en tu nombre el día de la Resurrección. Ten compasión de nuestra debilidad y de nuestra humildad.

Así habló Yuhanna mirando al cielo, mientras la gente lo rodeaba. Algunos aprobaron sus palabras y lo elogiaron; otros se enojaron y lo amonestaron.

Un campesino gritó: – ¡Dice la verdad, y nos habla poniendo de testigo al Cielo, pues somos los oprimidos! Otro, comentó: -Este hombre es un poseído del demo­nio y nos habla con la lengua de un espíritu del mal.

Otro más dijo: -Nunca hemos oído tantas tonterías, ni queremos escucharlas.

Y otro más susurró al oído de su vecino: -Al oír su voz, sentí un temblor que estremeció mi corazón, pues este hombre habló con un extraño poder.

Y aquel vecino le contestó: -Así es; pero nuestros pasto­res religiosos saben más que nosotros de estas cosas; es un error dudar de ellos.

Y mientras los gritos surgían de todas partes y se conver­tían en un clamor como el de las olas del mar, que se dispersa y se pierde en el éter, apareció un sacerdote que se apoderó de Yuhanna y lo entregó a la policía. Lo condujeron a la resi­dencia del gobernador y le hicieron preguntas a las que no contestó, recordando que Jesús había permanecido callado ante sus perseguidores. Así, pues, lo arrojaron en oscura cárcel, y allí durmió aquella noche Yuhanna, apoyando la cabeza en el muro de piedra.

Y a la mañana siguiente, el padre de Yuhanna se presentó ante el gobernador, a dar testimonio de la locura de su hijo. -Señor -dijo el padre de Yuhanna-, a menudo lo he oído balbucear en su soledad y hablar de cosas extrañas que no existen. Noche tras noche ha hablado en el silencio, con palabras extrañas, llamando a las sombras con voz terrible, como los hechiceros cuando formulan encantamientos. Pregunta a los muchachos vecinos que son sus compañeros, pues ellos saben que la mente de mi hijo se sentía atraída por un mundo extraño. Cuando estos muchachos le hablaban, él rara vez les respondía, y cuando hablaba, las palabras de mi hijo eran confusas y nada tenían que ver con su conversa­ción.

Pregunten a su madre, pues ella, más que nadie, sabe que el alma de nuestro hijo ha perdido la razón. Muchas veces lo ha visto mirar el horizonte con la mirada perdida, y lo ha oído hablar con pasión de los árboles, de los arroyos y de las flores, y de las estrellas, con lenguaje infantil y confuso. Pregunten a los monjes del monasterio, con los que tuvo una querella el día de ayer, burlándose de las cosas santas y despreciando la santa vida que ellos llevan. Mi hijo está loco, señor, pero es amable con su madre y conmigo. Nos sostiene en nuestra ancianidad y provee a nuestras necesidades con el sudor de su frente. Sé misericordioso con él y con nosotros, y perdónale sus locuras en honor de sus padres.

Yuhanna fue puesto en libertad y cundió por todas partes la historia de su locura. Los jóvenes hablaban de él con burla, pero las doncellas lo miraban tristemente y decían:

-Los cielos son responsables de las cosas extrañas en los hombres. Así, en este joven la belleza se une a la locura, y la luz de sus bellos ojos está unida a la oscuridad de su alma enferma.

Entre las colinas y la pradera, cubierto con su vestido de plantas y flores estaba Yuhanna sentado cerca de sus bece­rros, que habían llegado a aquellos buenos pastizales huyendo de la violencia y de la lucha de los hombres. Yuhanna miraba, con los ojos enturbiados por las lágrimas, las villas y caseríos esparcidos en las cuestas del valle; y exhalando un hondo suspiro, repetía a menudo estas palabras:

-Vosotros sois muchos y yo estoy solo. Decid lo que queráis de mí, y haced conmigo lo que os plazca. La oveja puede ser presa de los lobos en la oscuridad de la noche, pero su sangre manchará las piedras del valle, hasta que llegue la aurora y vuelva a salir el sol.

Por Gibrán Khalil Gibrán

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