Paso histórico entre Cuba-EUA

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Los Cinco ya están en Cuba

Ningún otro pueblo, como nosotros los árabes, es capaz de entender con tanta claridad las dimensiones de lo acontecido con los héroes cubanos arrestados en 1998 en Estados Unidos y el infame bloqueo al que se ha sometido a Cuba durante décadas.

Desde el año pasado, el Gobierno cubano ha estado abogando por una solución humanitaria.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha reconocido este miércoles el fracaso del bloqueo económico y comercial que por 53 años sostiene su país contra Cuba y afirmó que “a partir de este momento vamos a empezar a normalizar las relaciones” con el país caribeño.

En declaraciones ofrecidas desde Washington y recogidas por TeleSur, Obama señaló que “en estos 50 años (de bloqueo) se ha demostrado que el aislamiento no funciona” y que “hoy comienza un nuevo capítulo en nuestra relación con Cuba”.

El saludo de Obama y Castro en el funeral de Mandela fue el primer gesto público entre ambos países desde 1959.

En un comunicado publicado previamente, Washington reconoció que décadas de aislamiento de Cuba por parte de Estados Unidos, no lograron cumplir el objetivo de “promover la emergencia de una Cuba democrática, próspera y estable”.

Indicó que en ocasiones, la política estadounidense hacia Cuba “aisló a Estados Unidos de sus socios regionales e internacionales, restringió nuestra capacidad para influir en medidas del hemisferio Occidental”.

“No podemos seguir haciendo lo mismo esperando un resultado diferente”.

“Hemos elegido cortar el ancla del pasado, porque es absolutamente necesario lograr un mejor futuro: para nuestros intereses nacionales, para el pueblo estadounidense y para el pueblo cubano”.

Obama sorprende con el giro más dramático hacia Cuba en medio siglo por David Brooks

El anuncio del giro más dramático en medio siglo en las relaciones entre Washington y La Habana tomaron por sorpresa tanto a promotores como a opositores de la normalización detonando una vez más el debate sobre políticas que, como indicó el presidente Barack Obama, se implementaron “antes de que muchos de nosotros hayamos nacido”, incluido él.

La reacción de los políticos cubanoestadunidenses fue la esperada: denuncias del acuerdo y las medidas. El senador Marco Rubio advirtió que el Congreso –que estará en manos de su Partido Republicano– se opondrá a los cambios y denunció que el presidente “dio al gobierno cubano todo lo que pidió y no recibió ningún compromiso a cambio” y que estos cambios no son más que “una concesión a una tiranía”.

Su colega demócrata Robert Menéndez acusó que fue un “canje” de espías cubanos por un “estadunidense inocente” y que las acciones de Obama han “vindicado el comportamiento brutal del gobierno cubano”. Los representantes cubanoestadunidenses Ileana Ros Lehtinen y Mario Díaz Balart hicieron eco de estos sentimientos y el líder republicano de la cámara baja John Boehner denunció que era otra “concesión a una dictadura”.

Sin embargo, el consenso sobre Cuba ha cambiado dramáticamente en Estados Unidos durante los últimos años. En las encuestas, mayorías (alrededor del 60 por ciento en las más recientes) favorecen un cambio hacia la normalización de la relaciones, incluso dentro de la misma comunidad cubanoestadunidense

Varios políticos de ambos partidos han viajado a la isla y/o se han pronunciado por un giro en la relación –incluyendo a algunos líderes cubanoestadunidenses. Uno de los legisladores que acompañó a Gross en el vuelo de regreso este miércoles fue el senador republicano Jeff Flake, quien ha abogado a favor de un cambio en la política hacia Cuba, junto con varios de sus colegas demócratas.

El ex presidente Jimmy Carter dijo estar “encantado con la decisión sabia y valiente del presidente Obama de mejorar las relaciones con Cuba”, recordando que él había impulsado un aflojamiento del bloqueo y restricciones en los setenta.

Thomas Donohue, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien visitó la isla este año, declaró que “la comunidad empresarial de Estados Unidos da la bienvenida al anuncio de hoy”. Afirmó que “un diálogo abierto e intercambio comercial” entre los sectores privados de ambos países generará “beneficios compartidos”.

El Consejo Nacional de Iglesias expresó su “júbilo” por los pasos anunciados por ambos presidentes y dio bienvenida a la noticia que ambos países “están poniendo fin a un medio siglo de hostilidad”.

Líderes latinos difundieron un comunicado conjunto elogiando el anuncio de Obama. Antonio González, presidente del Instituto William C. Velásquez declaró que las medidas representan “un avance gigantesco” en poner fin al bloqueo injusto. Óscar Chacón, presidente de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas, dijo que el inicio de la normalización es un gran avance para las relaciones interamericanas.

Julia Sweig, directora de Estudios Latinoamericanos del Council on Foreign Relations, y una de las analistas más prominentes en el país sobre la relación bilateral con Cuba, comentó a periodistas que este anuncio es parte de un giro que se inició hace un par de años, después de que el caso de Gross trabó los esfuerzos iniciales de Obama al inicio de su gestión en la Casa Blanca.

Indicó que los factores clave para permitir este giro incluyen el hecho de que la comunidad cubanoestadunidense en Miami “ya no es monolítica”, que el envío de aproximadamente 2 mil millones de dólares en remesas a Cuba por la diáspora está creando nuevas relaciones económicas, junto con el cambio en la opinión pública nacional, el impulso por abrir el comercio por sectores empresariales, entre otros, hacen que “ahora sea el tiempo indicado para esto”.

Por otro lado, Sweig dijo que un factor también fue la exigencia de América Latina por un cambio, y que Obama “no deseaba que perder a América Latina fuera parte de su legado”.

Sin embargo, advirtió que el giro anunciado no implica que todo cambia, señalando que los “programas de promoción de la democracia, en los que participaba Alan Gross, continuarán”.

Wayne Smith, un ex jefe de la sección de intereses de Estados Unidos y experto sobre Cuba del Center for International Policy, afirmó que las medidas y acuerdos son “exactamente la cosa correcta en este momento crítico”.

Como ha sido durante 50 años, es siempre sorprendente que una isla caribeña de 11 millones de habitantes siga teniendo tal impacto dentro del último superpoder del mundo.

Mientras Obama hablaba en Washington, Castro se dirigía a su propia nación en La Habana.

Alocución del Presidente cubano Raúl Castro Ruz

Compatriotas:

Desde mi elección como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, he reiterado en múltiples ocasiones, nuestra disposición a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo.

Esta es una posición que fue expresada al Gobierno de Estados Unidos, de forma pública y privada, por el compañero Fidel en diferentes momentos de nuestra larga lucha, con el planteamiento de discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar a uno solo de nuestros principios.

El heroico pueblo cubano ha demostrado, frente a grandes peligros, agresiones, adversidades y sacrificios, que es y será fiel a nuestros ideales de independencia y justicia social. Estrechamente unidos en estos 56 años de Revolución, hemos guardado profunda lealtad a los que cayeron defendiendo esos principios desde el inicio de nuestras guerras de independencia en 1868.

Ahora, llevamos adelante, pese a las dificultades, la actualización de nuestro modelo económico para construir un socialismo próspero y sostenible.

Resultado de un diálogo al más alto nivel, que incluyó una conversación telefónica que sostuve ayer con el Presidente Barack Obama, se ha podido avanzar en la solución de algunos temas de interés para ambas naciones.

Como prometió Fidel, en junio del 2001, cuando dijo: ¡Volverán!, arribaron hoy a nuestra Patria, Gerardo, Ramón y Antonio.

La enorme alegría de sus familiares y de todo nuestro pueblo, que se movilizó infatigablemente con ese objetivo, se extiende entre los cientos de comités y grupos de solidaridad; los gobiernos, parlamentos, organizaciones, instituciones y personalidades que durante estos 16 años reclamaron e hicieron denodados esfuerzos por su liberación. A todos ellos expresamos la más profunda gratitud y compromiso.

Esta decisión del Presidente Obama, merece el respeto y reconocimiento de nuestro pueblo.

Quiero agradecer y reconocer el apoyo del Vaticano, y especialmente, del Papa Francisco, al mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Igualmente, al Gobierno de Canadá por las facilidades creadas para la realización del diálogo de alto nivel entre los dos países.

A su vez, decidimos excarcelar y enviar a Estados Unidos a un espía de origen cubano que estuvo al servicio de esa nación.

Por otra parte, basados en razones humanitarias, hoy también fue devuelto a su país el ciudadano norteamericano Alan Gross.

De manera unilateral, como es nuestra práctica y en estricto apego a nuestro ordenamiento legal, han recibido beneficios penales los reclusos correspondientes, incluida la excarcelación de personas sobre las que el Gobierno de los Estados Unidos había mostrado interés.

Igualmente, hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Esto no quiere decir que lo principal se haya resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero que provoca enormes daños humanos y económicos a nuestro país debe cesar.

Aunque las medidas del bloqueo han sido convertidas en Ley, el Presidente de los Estados Unidos puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas.

Proponemos al Gobierno de los Estados Unidos adoptar medidas mutuas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos entre nuestros países, basados en los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Cuba reitera su disposición a sostener cooperación en los organismos multilaterales, como la Organización de Naciones Unidas.

Al reconocer que tenemos profundas diferencias, fundamentalmente en materia de soberanía nacional, democracia, derechos humanos y política exterior, reafirmo nuestra voluntad de dialogar sobre todos esos temas.

Exhorto al Gobierno de los Estados Unidos a remover los obstáculos que impiden o restringen los vínculos entre nuestros pueblos, las familias y los ciudadanos de ambos países, en particular los relativos a los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones.

Los progresos alcanzados en los intercambios sostenidos demuestran que es posible encontrar solución a muchos problemas.

Como hemos repetido, debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias.

Sobre estos importantes temas volveremos a hablar más adelante.

Muchas gracias.

Fidel y la Revolución Cubana pusieron a Cuba en el Mundo, pero no sólo a Cuba, a decenas de hombres y mujeres en el mundo que creían y creen en la justicia social.

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