Basta de complicidad,boicot a Israel!

Es necesario suspender inmediatamente el Tratado de Asociación Preferente UE-Israel, todo comercio de armas y colaboración en defensa, seguridad, investigación y desarrollo hasta que Israel cumpla con la legalidad internacional“, afirman los autores.

bds_01

El 2 de julio, de madrugada, el adolescente jerusalemita Mohamed Abu Khdeir fue secuestrado, torturado y quemado vivo por colonos israelíes en venganza por el secuestro de tres jóvenes colonos israelíes que, dos semanas más tarde, fueron encontrados muertos.  Desde entonces, el castigo colectivo contra la población civil en Gaza y los asesinatos en Cisjordania, las detenciones ilegales masivas, los miles de heridos y la colonización se han intensificado más si cabe. 727 palestinos encarcelados, 2.205 muertos, 110.000 personas desplazadas y sin hogar, 18.000 viviendas destruidas… Palestina es una tierra sembrada de números. Cifras que nunca reflejan la desposesión y el desamparo que siente la población palestina ante una tragedia que se repita una y otra vez, en cada ocasión, con mayor intensidad.

El mundo parece haber comprendido la dramática situación de la tierra menguante de Cisjordania y Gaza, que arde desde hace más de 67 años bajo el fuego del colonialismo y la ocupación militar. No hay que ser un lumbreras para ver que, tras 20 años del proceso de Oslo, el mapa territorial ha cambiado, la colonización ha irrumpido en cada centímetro de tierra palestina y la soberanía es un deseado tren sin vías ni destino. Pero no nos engañemos, la cascada de reconocimientos del Estado Palestino, sin fronteras reconocidas, soberanía plena, ni compromiso de los promotores para plazos de concreción, no nos engañemos, es un paso anclado en la estrategia global de Oslo y sus consensos, y puede terminar significando otro balón de oxígeno para Israel.

Los israelíes lo saben. Los palestinos también. Nuestros gobiernos también. La Autoridad Nacional Palestina (ANP), lo sabe. El presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, afirmó hace unos días: “Estamos listos para gobernar sobre el 22% de la Palestina histórica”. Algo que hasta los análisis más optimistas dudan. Nadie debe esperar que el reconocimiento del Estado Palestino vaya a acabar con la ocupación militar y el asedio sobre Gaza, la colonización de Cisjordania, donde viven ya más de 700.000 colonos o con el orquestado sistema de apartheid racista con carreteras, autobuses, servicios sociales y sistemas legales segregados. Son necesarias respuestas valientes al crítico momento que vive el pueblo palestino y esa respuesta pasa, inexcusablemente, por la campaña global, no violenta y antirracista, del Boicot, las Desinversiones y las Sanciones (BDS) como medida de presión hasta hacer que el Estado de Israel se avenga a respetar los Derechos Humanos y la legalidad internacional.

La sociedad civil internacional debe apoyar sin fisuras la legítima lucha de un pueblo oprimido a vivir en igualdad, justicia y libertad de la misma forma que necesita que sus gobiernos sancionen las prácticas ilegales y aíslen al régimen de apartheid establecido por el Estado de Israel como se hizo en su momento con Sudáfrica. Por eso, hoy más que nunca, es imprescindible exigir el fin de la complicidad de gobiernos e instituciones internacionales, terminar con estos gobiernos que encubren la limpieza étnica, los crímenes de guerra y lesa humanidad en Palestina e incluso comercian con los responsables de esos actos.

Por ejemplo, la Unión Europea sigue manteniendo un Acuerdo de Asociación Preferencial con Israel, del que es su principal cliente, pese a que éste viole de forma flagrante el artículo 2 del mismo Acuerdo que condiciona su vigencia al respeto estricto de los derechos humanos. De la misma forma, el Gobierno de España y muchos de nuestros gobiernos regionales (como la Generalitat Catalana, la Junta de Castilla y León, la Generalitat Valenciana o la Junta de Andalucía), han cerrado recientemente acuerdos o iniciativas que contribuyen a la sensación de impunidad internacional y a la nula exigencia de responsabilidades y rendición de cuentas a Israel.

Tras tantas décadas de colonización y apartheid no podemos alegar ignorancia o incompetencia. Estrechar la mano de Alón Bar (embajador de Israel en España), mantener relaciones de cooperación militares, desarrollo armamentístico o seguridad, comerciar con armas “probadas en combate”, consumir productos y servicios “Made in Israel”, o participar en eventos culturales y deportivos orquestados para lavar la cara de este régimen de apartheid, significan un apoyo material a sus crímenes y violaciones del Derecho Internacional.

Es necesario cambiar a gobiernos e instituciones que premian en vez de sancionar esas violaciones del derecho internacional. Demasiados palestinos y palestinas han muerto ya en el altar de esa geopolítica. Demasiadas generaciones de europeos y europeas, de españoles y españolas, han visto cómo sus gobiernos estrechaban la mano con criminales de guerra como Ariel Sharon o Benjamín Netanyahu. Son necesarios otros gobiernos que respondan al apoyo cada vez más fuerte de nuestra sociedad a la campaña de BDS contra el apartheid israelí.

En la cocina de la diplomacia debe estar presente un ingrediente que ha sido olvidado hasta ahora: los derechos humanos. Conscientes de que cualquier acuerdo político sin este ingrediente será plato de mal gusto, la campaña BDS busca basar cualquier acuerdo en su cumplimiento. No habrá ninguna paz, y mucho menos justa, sin que los derechos humanos sean el marco de referencia sobre el que caminar. Es por ello que la iniciativa BDS demanda el derecho al retorno de todos los palestinos refugiados y expulsados de sus tierras, la descolonización de todas las tierras árabes ocupadas por parte de Israel, el desmantelamiento del Muro del Apartheid, declarado ilegal por la Corte Penal Internacional hace ya una década y el fin de las políticas de apartheid que sufren, especialmente, los palestinos y palestinas con ciudadanía israelí y los de Jerusalén Oriental.

La campaña BDS, nacida en 2005 de un llamamiento conjunto de la sociedad civil palestina, oenegés, sindicatos y diversos colectivos sociales, se ha convertido en una herramienta de sociedad civil a sociedad civil que los gobiernos deben apoyar con urgencia. La estrategia busca transmitir a la sociedad y el Gobierno de Israel el mensaje de que se ha acabado la patente de corso, de que ocupación, violación de leyes internacionales y crímenes de guerra no saldrán gratis nunca más. Es necesario reducir esa asimetría beneficiosa para la ocupación israelí, así como la falsa y perversa simetría entre ocupador y ocupado, impuesta en el terreno diplomático. Para ello, con la ayuda de todos y todas, se está ejerciendo la presión que deberían hacer nuestros gobiernos en vez de dedicarse a acaloradas declaraciones retóricas y tapar con dinero, ayudas y cooperación el estropicio humanitario que provoca su aliado.

Es necesario suspender inmediatamente el Tratado de Asociación Preferente UE-Israel, todo comercio de armas y colaboración en defensa, seguridad, investigación y desarrollo hasta que Israel cumpla con la legalidad internacional.

Ciudadanos y ciudadanas de todo el mundo se suman al boicot comercial, cultural, deportivo y académico. Bancos y fondos de inversión deciden atenerse a las directrices europeas y retiran inversiones para evitar ser cómplices de una ocupación ilegal. La propia Unión Europea ha suspendido por la misma razón la importación de productos lácteos y avícolas. Incluso el Gobierno español ha suspendido temporalmente la venta de armas a Israel. Ayuntamientos, diputaciones y parlamentos autonómicos se han adherido al BDS. En nuestro país, con motivo del Día Internacional de Solidaridad con Palestina, la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina lanza el distintivo Espacios Libres de Apartheid Israelí e invita a ayuntamientos, comercios y empresas a sumarse a esta campaña ciudadana por los derechos humanos y nacionales del pueblo palestino.

El tiempo de las complicidades se ha acabado. Es el momento del boicot!.

Por Javier Díaz Muriana y Héctor Grad de la  Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina.
Con información de El Diario

Web de la CAMPAÑA INTERNACIONAL BOICOT, DESINVERSIONES Y SANCIONES AL ESTADO DE ISRAEL

©2014-paginasarabes®

Día Internacional de Solidaridad con Palestina

infografía_ países _ reconocen_estado palestino

Cada 29 de noviembre se celebra el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, país que históricamente ha sido víctima de la barbarie israelí. En el mundo se destaca su lucha por lograr el reconocimiento como un Estado independiente.

Palestina es reconocida en el mundo por su incansable lucha para liberarse del yugo israelí, potencia ocupante que con el peso mediático de Estados Unidos suma esfuerzos para evitar su ingreso a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como un Estado de pleno derecho. Sin embargo, sus valores culturales hacen que Palestina sea destacada por ser una nación con algo más que conflictos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) reconoció a Palestina como Estado en 2011. Casi de inmediato EE.UU. reaccionó cancelando su contribución económica anual de 20 por ciento a esa organización.

A partir de esa fecha, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) -que no ha admitido el ingreso de Palestina por el veto de EE.UU.- organiza actividades culturales a propósito del Día Internacional de Solidaridad con Palestina, celebrado el 29 de noviembre cada año.

El arte contra la guerra

La historia del pueblo palestino, estigmatizada por la barbarie israelí, ha sido contada por distintas vías. Mediante la escultura, pintura y otras vertientes del arte, ha trascendido el clamor de un pueblo que busca ser escuchado y reconocido como Estado, hecho que sería reivindicador ante los miles de muertos -cerca de 2 mil sólo entre julio y agosto pasado como producto de la operación “Margen protector” que ejecutó Israel en la Franja de Gaza- que se han registrado por los brutales ataques.

EN 2013 un grupo de artistas palestinos conmocionaron al mundo con una exposición de obras realizadas con balas, bombas y alambres usadas por el régimen israelí para oprimir al pueblo palestino, que tuvo como escenario el Museo Mahmud Darvish, en Ramala

Palestina ha empleado el arte como una causa social, además del fin cultural, para rebelarse contra el yugo de la potencia ocupante.

En la pintura destaca la obra de Ismail Shammut (1930-2006), un pintor que fue expulsado de su tierra a los 17 años de edad junto a su familia a causa del conflicto con Israel. En sus obras representó temas como el exilio, la resistencia, lucha e identidad nacional.

Música y danza con valor histórico

Después de 1948, cuando se registró la primera guerra árabe-israelí, más de 700 mil palestinos abandonaron sus hogares. Esa ola de migración también afectó a los músicos, factor que propició que las danzas y música de Palestina fuera reconocida entre los árabes.

Palestina mantiene sus raíces en la música y la danza. Aunque los sonidos evolucionan y se hacen más innovadores, el pueblo no olvida los instrumentos que le dieron la popularidad, los de viento que generan sonidos adecuados para las danzas son los más destacados.

La danza “dabke” es una de las expresiones folclóricas más representativas de la cultura árabe. Para su ejecución se emplea la música tradicional árabe y se lleva a cabo con complejas coreografías en las que participan hasta más de 15 personas con aplausos, zapateos, saltos y gritos de alegría.

Patrimonio de la Humanidad

Palestina cuenta con un mítico Patrimonio de la Humanidad: la Basílica de la Natividad, también conocida como el Portal de Belén, construida donde por tradición se cree que nació Jesús de Nazareth. El Gobierno palestino puso en marcha el año pasado el primer proceso de restauración que se ha hecho en siglos a esa edificación.

La Basílica de la Natividad fue levantada hace mil 700 años por el emperador Constantino. Desde entonces no sólo representa un lugar emblemático para los cristianos, sino un punto de referencia cultural de Palestina ante el mundo.

Con información de: Telesur

©2014-paginasarabes®

Patrimonio Cultural Inmaterial – UNESCO 2014

unesco_2014

Finalmente las Tamboradas no han sido incluidas en la lista representativa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, pese a los esfuerzos de última hora para tratar de complementar la información entregada al Comité para su valoración. En este sentido incluso el Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Hellín, Juan Antonio Moreno, se ha desplazado hasta París, tras ser requerido por el Ministerio y la Consejería de Educación y Cultura, para ayudar a solventar aquellas dudas que pudieran surgir entre los miembros del comité sobre esta manifestación.

El comité de la UNESCO para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial está reunido en París hasta el 28 de noviembre. La lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad está compuesta por expresiones que demuestran la diversidad de este patrimonio y permiten tomar conciencia de su importancia.

Este comité ha considerado que la información incluida en el archivo no es suficiente para que puedan determinar si los criterios para la inscripción en la Lista Representativa están satisfechos. Muchos miembros alegaron que el elemento lo representa la identidad cultural de muchos pueblos, y que se necesita información adicional para identificar su naturaleza y alcance, sus funciones sociales y culturales y su lugar dentro de las celebraciones de la Semana Santa. En la presentación y tras un largo debate, en el que se incluyeron algunas resoluciones al expediente, y en la que algunos miembros admitieron que el expediente contenía la información solicitada, la delegación española no pudo hacer cambiar la opinión, ya anunciada hace días, de los miembros del Comité.

Durante la reunión, que está teniendo lugar entre el 24 al 28 de noviembre en París, el Comité presidido por José Manuel Rodríguez Cuadros (Perú), ha estudiado las candidaturas de inscripción en las dos Listas del patrimonio inmaterial: la Lista del patrimonio inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia y la Lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

De las 46 candidaturas propuestas para ser incluidas en ésta última, y a falta de evaluar las últimas 4, 30 han sido incluidas en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial, entre las que finalmente no se encuentra la única candidatura española de este año, “Tamboradas drum-playing rituals”, que aglutinaba las tamboradas de los pueblos de las cinco comunidades autónomas en los que está arraigado el toque del tambor en Semana Santa, y en la que estaba incluida Hellín, Agramón y Tobarra.

El Ritual y ceremonias de la Sebeiba en el oasis argelino de Yanet (Argelia), el lavash: preparación, significado y aspecto del pan tradicional, como expresión cultural en Armenia, el arte de fabricación y el simbolismo tradicionales del kelaghayi, pañuelo de cabeza en seda para el tocado de la mujer en Azerbaiyán, el Pujllay y el Ayarichi: músicas y danzas de la cultura yampara (Estado Plurinacional de Bolivia), el bordado de Zmijanje en Bosnia y Herzegovina, el círculo de capoeira de Brasil, los kilims de Chiprovtsi, la tradición de la fabricación de alfombras en Chiprovtsi (Bulgaria), o la danza ritual del tambor real en Burundi, han sido algunas de las manifestaciones incluidas.

También formarán parte de la lista a partir de hoy el baile chino de Chile, el arirang, un canto tradicional de la República Popular Democrática de Corea, el uso tradicional de la sauna de humo en Võromaa (Estonia), el gwoka: músicas, cantos, danzas y expresiones culturales representativas de la identidad guadalupeña (Francia), los conocimientos y prácticas del cultivo del mástique en la isla de Quíos (Grecia), el arte tradicional de fabricación de utensilios de latón y cobre por los thatheras de Jandiala Guru, Punjab, India, la práctica tradicional del cultivo de la viña en vaso (“vite ad alberello”) de la comunidad de Pantelleria (Italia), el washi, arte tradicional de fabricación manual de papel japonés, el arte tradicional kazajo del dombra kuy, o los conocimientos y técnicas tradicionales vinculados a la fabricación de yurtas kirguises y kazajas (hábitat nómada de los pueblos túrquicos) en Kazajstán y Kirguistán.

Del mismo modo, esta misma mañana han sido incluidos 11 elementos más, el zajal, poesía recitada o cantada en Líbano, la tchopa, danza sacrificial de los lomwe del sur de Malawi, la aparición de máscaras y marionetas de Markala (Mali), el sega tipik mauriciano de Isla Mauricio, el tiro mongol a las tabas (Mongolia), el argán, conocimientos, técnicas y prácticas vinculadas al árbol de argán en Marruecos, las prácticas y expresiones del parentesco jocoso en Níger, la Al-ayyala, el arte escénico tradicional del Sultanato de Omán y los Emiratos Árabes Unidos, la fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno (Perú), el cante alentejano, canto polifónico del Alentejo (sur de Portugal) y el “nongak”, arte escénico con músicas, danzas y rituales comunitarios de la República de Corea.

Justo antes de que llegar el turno a la candidatura de las Tamboradas, el comité admitió la celebración de la Slava en Serbia.

Con información de El Objetivo de Hellin

©2014-paginasarabes®