El fin de Israel

> on July 20, 2014 in Sderot, Israel.

En su discurso a la nación, el primer ministro Benjamin Netanyahu reconoció ayer que la guerra contra Gaza es una batalla por la existencia del Estado judío. Netanyahu está en lo cierto. E Israel no puede ganar esta batalla; ni siquiera puede definir lo que una victoria podría suponer. Sin duda, la batalla no es acerca de los túneles o las operaciones subterráneas de los militantes. Los túneles son sólo las armas de la resistencia en lugar de la propia resistencia. Los militantes de Hamas y Gaza llevaron a Israel a una zona de batalla en la que nunca podría tener éxito y Hamas estableció las condiciones, eligió el terreno y escribió los términos exigidos para concluir este ciclo de violencia.

Durante diez días Netanyahu hizo todo lo posible para evitar una operación terrestre. Se enfrentaba a la realidad de que Israel carece de una respuesta militar a la resistencia palestina. Netanyahu sabía que una derrota en el terreno erradicaría lo poco que queda del poder de disuasión del ejército israelí.

Cinco días antes Israel, al menos a los ojos de sus partidarios, controlaba el terreno. Sus ciudadanos se vieron sometidos a una incesante oleada de cohetes, sin embargo dio muestras de reserva relativa matando a civiles palestinos sólo desde lejos, algo que sirvió para transmitir una fantasiosa imagen de fuerza. Pero eso ha cambiado rápidamente desde que Israel lanzó su operación terrestre. Israel está ahora, una vez más, involucrado en colosales crímenes de guerra contra una población civil y lo peor, al menos estratégicamente, sus comandos de infantería de élite están siendo eliminados en una batalla cara a cara las calles de Gaza. A pesar de una clara superioridad tecnológica israelí y de su potencia de fuego, los militantes palestinos están ganando la batalla en el terreno e incluso han logrado pasar la batalla a territorio israelí. Además, la lluvia de cohetes sobre Tel Aviv no parece detenerse.

La derrota del ejército israelí en Gaza deja al Estado judío sin esperanza. La moraleja es simple. Si usted insiste en vivir en la tierra de otra persona, el poder militar es un ingrediente esencial para disuadir a los desposeídos de actuar para reclamar sus derechos. El número de víctimas del ejército israelí y el número de cadáveres de soldados de élite israelíes que regresan a casa en ataúdes envian un mensaje claro a los israelíes y a los palestinos. La superioridad militar de Israel pertenece al pasado. No hay futuro para el Estado sólo para judíos en Palestina; tendrán que probar en otro sitio.

Por Gilad Atzmon
Tradución J. M.
Con información de: Rebelión

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Yom Kippur,cuando Bilderberg internacionalizó el petróleo

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El poder de los cárteles del petróleo nunca fue más evidente que durante «la crisis del petróleo» preparada por el Bilderberg en 1973. «La función inmediata de la falsa guerra árabe-israelí fue aportar una tapadera para el apoyo formal a los acuerdos de aumento de precio del petróleo negociados antes del estallido de ese conflicto. A ello se añadió el aumento de ingresos de los cárteles de petróleo, dominados por los Rockefeller .»1

El 6 de octubre de 1973, Egipto, Siria, Jordania y otros ocho países árabes se habían movilizado contra Israel en lo que después se ha conocido como la guerra del Yom Kippur. Nos limitaremos a explicar la historia una vez que los acontecimientos, que comenzaron el 12 de octubre de 1973, ya estaban a favor de Israel. El 16 de octubre, tropas israelíes cruzaron el canal de Suez y el presidente egipcio Sadat pidió al líder soviético Leonid Brezhnev que organizara un alto el fuego. En una reunión en Kuwait City, los ministros del petróleo de la OPEP (un cártel del petróleo es la Organización de Países Exportadores de Petróleo, conocida como la OPEP, que incluye a 13 países: Irán, Irak, Venezuela, Kuwait, Arabia Saudí, Argelia, Indonesia, Libia, Nigeria, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Ecuador y Gabón) aumentaron los precios un 50 %, hasta los 5,12 dólares por barril, un 70 % más que lo acordado antes de la guerra del Yom Kippur. Arabia Saudí pedía 8 dólares por barril. Además, los saudíes habían decidido unilateralmente reducir la producción más de un 20 %.

El 17 de octubre, los ministros de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Kuwait, Argelia y Marruecos se reúnen en Washington con el presidente Nixon. Omar Saqqaf, el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, entregó al presidente Nixon una carta del rey Faisal en la que se advertía a Estados Unidos de que «la prolongación de envíos militares a Israel generará un embargo del petróleo en un plazo de dos días». El 20 de octubre, los saudíes, Libia, Abu Dhabi, Argelia y Kuwait imponen un embargo total de petróleo. En diciembre, la OPEP anunció un precio de 11,65 dólares por barril y el resultado fue el caos económico en Estados Unidos y en la Europa Occidental. En mayo de 1973, durante el encuentro secreto del Bilderberg en Suecia, sus miembros hablaron por primera vez del precio del petróleo dentro de un margen de 10-12 dólares por barril, ¡en un momento en que el precio del crudo era de 3,5 dólares por barril! Es decir, ¡los miembros de Bilderberg «previeron» un aumento del 350% sólo seis meses más tarde! De hecho, el informe «ultrasecreto» del Bilderberg de 1973 era uno de los primeros documentos de valor incalculable que yo había adquirido de personas menos relevantes asociadas con el Grupo Bilderberg. Este informe, junto con otros documentos terroríficos como la eliminación planeada de más de 4 mil millones de personas, me demostró que el Nuevo Orden Mundial busca la Esclavitud Total como objetivo final.En marzo de 1974, se levantó el embargo. Las compañías petrolíferas obtuvieron ganancias récord mientras el caos económico, la crisis y la incertidumbre metieron miedo a cada familia trabajadora americana al mismo tiempo que los beneficios anuales de Exxon constituyeron un récord absoluto para cualquier empresa, en cualquier industria.

¿De dónde salió la crisis del petróleo de 1973?

¿De dónde salió la crisis del petróleo de 1973? ¿Quién la preparó? ¿Se podría haber evitado? El embargo del petróleo de 1973 parece indicar que la crisis fue creada por los miembros de Bilderberg. Ante todo, para aumentar las escasas ganancias del sector del petróleo; en segundo lugar, como prueba, para ver si los americanos reaccionaban según el perfil demográfico del Tavistock, principal instituto «de lavado de cerebro» del mundo, en cuanto a la «supuesta» escasez y, finalmente, para llevar a EE.UU. más cerca de la «dictadura mundial única». Esto puede sorprender a muchas personas, pero el movimiento ecologista fue creado por los mismos intereses creados por Bilderberg/CFR/Rockefeller, como la Fundación Ford controlada por Rockefeller, la Carnegie Foundation controlada por Rockefeller, el Rockefeller Brothers Fund, la Rockefeller Foundation y el Rockefeller Family Fund. Los críticos más conocidos de la política ambiental de Estados Unidos eran Robert Anderson, de Atlantic Richfield (miembro del CFR) y Henry Ford II, de la Ford Motor Company (miembro del CFR). Gary Allen, en The Rockefeller File proporciona una explicación excelente de cómo funciona el timo: «La legislación ambiental propuesta en el Congreso se basaba en la presión de innumerables “expertos”. Reunir a estos grupos de presión cívica cuesta mucho dinero; y contrariamente a la falsa publicidad de la mayor parte de tales grupos, el dinero no proviene de los ahorros de los niños ni de las contribuciones de los estudiantes universitarios. El dinero para luchar contra los intereses monopolísticos proviene en gran parte de esos mismos intereses y de las fundaciones que han creado.» Unos precios más altos empobrecerían el país, porque mayor control implica peor escasez y mayores precios, haciendo a la pandilla de Rockefeller increíblemente rica.»

En el mismo libro, Gary Allen afirma que «en 1974, Lloyd’s de Londres, la principal compañía de seguros marítimos del mundo, explicó que durante los tres meses previos al embargo, 474 petroleros abandonaron Oriente Medio, con petróleo para el mundo. Durante tres meses a lo largo de la crisis, 492 petroleros abandonaron aquellos mismos puertos. Durante el embargo, los camioneros de Atlantic Richfield (ARCO, cuyo presidente, Thornton Bradshaw, era miembro del CFR) almacenaban el combustible sobrante en instalaciones del desierto de Mojave. Todas estas pruebas demuestran que no había escasez de petróleo en 1973».

Lo que está en juego realmente, lo que nadie le contará a la prensa ni a sus representantes políticos, ni a los comisarios de la CE, ni a las Naciones Unidas, es algo mucho, mucho más serio: la utilización de la crisis energética continuada como excusa para la creación del Nuevo Orden Mundial. «Controlando la energía, sobre todo el petróleo -continúa Gary Allen-, [los miembros del Bilderberg] podrán controlar a las naciones y sus sistemas financieros; y que el control internacional de los sistemas del petróleo y monetarios podrían traer un gobierno mundial [más pronto que tarde].»

El siguiente es uno de los párrafos más espeluznantes del libro de Pillen: «Pero según el plan de Rockefeller, antes de que el petróleo pueda ser internacionalizado, debe haber una crisis que amenace con causar una depresión mundial. Recuerde: “Las crisis […] hacen que la gente ceda soberanía.” Para tranquilizar a la opinión pública se habló mucho de eliminar las restricciones políticas y alcanzar “independencia energética”. Eso era básicamente una cortina de humo. Mientras hablaban de independencia, los conspiradores de Rockefeller planeaban mantenernos dependientes del petróleo extranjero. Después de todo, poseen [el cártel del petróleo] o venden la mayor parte de ese petróleo extranjero.»

En The Wall Street Journal del 6 de marzo de 1974, Kissinger (agente de Rockefeller, del Bilderberg y del Comité de los 300) admitió que los rumores sobre «independencia energética eran un fraude». Allen confirma que «el Proyecto Independencia es simplemente una estación más en el camino hacia el nuevo Proyecto Interdependencia» y en la Conferencia Mundial sobre Energía de Detroit durante septiembre de 1974, el recién ungido criado de la familia Bilderberg, el presidente Ford, declaró: «Les urjo a que respondan al desafío y propongan al mundo sus recomendaciones para una estrategia de energía global. Que se llame Proyecto Interdependencia o de cualquier otra forma no es lo esencial. La interdependencia es lo esencial.» Sólo después de releer la sección sobre cómo prepararon los miembros del Bilderberg la caída de Nixon mediante el Watergate, (La verdadera historia del Club Bilderberg), se comprende el papel de Ford (Gerald Ford, miembro del Bilderberg y del CFR, puso su sello de aprobación a la política exterior del Bilderberg promovida por Henry Kissinger). Gary Allen escribe: «El presidente Ford dio su aprobación a la política exterior que había diseñado el secretario de Estado Henry Kissinger. Su objetivo era establecer una suerte de gobierno mundial antes del final de la década de los años setenta. Mediante la demanda de una estrategia global sobre los alimentos y el petróleo dentro de la estructura de las Naciones Unidas, el presidente firmó su aceptación del «nuevo orden internacional» que había estado persiguiendo Kissinger.

El presente conflicto en Oriente Medio, desde los territorios palestinos hasta Afganistán, Irán, Irak, Arabia Saudí y Kuwait, es el requisito previo a la situación «necesaria» que causará la internacionalización del petróleo. Los jeques árabes son elementos colocados para hacer estallar una guerra generalizada en Oriente Medio. Si establecemos un paralelismo entre el conflicto de 1973 y el subsiguiente embargo de petróleo, que causó un aumento de precio del 350 %, durante el embargo del petróleo de 1973 Kissinger afirmó que Estados Unidos podría invadir Oriente Medio si se cortaba el suministro de petróleo. Es exactamente lo que ha hecho el presidente Bush, bajo una excusa distinta, y la crisis actual, con un aumento del precio del barril, que ha pasado de costar 10 dólares a valer 24,70 en 2004 y por encima de los 70 dólares a medianos de abril de 2006. Los miembros del Bilderberg ven una situación de confrontación que se desarrolla entre los productores del petróleo y los consumidores de la que surgirá «la internacionalización de la producción petrolífera, de los precios y de la distribución». El monopolio que satisfaría al Nuevo Orden Mundial.

Pero los miembros del Bilderberg no dejan ningún cabo suelto. No trabajan sobre un plan quinquenal. Planean a más largo plazo. A principios de los años setenta, prepararon un plan B, un plan de reparto de petróleo que incluía a Estados Unidos y a otros once importantes países industrializados, estableciendo un mecanismo bajo el que Allen sostiene lo siguiente: «El petróleo producido en el interior de Estados Unidos por primera vez en la historia americana sería compartido y asignado en caso de que hubiera otro embargo del petróleo de Oriente Medio .2» La parte más aterradora para los ciudadanos ordinarios y confiados, el petróleo coloca el detonador, el mecanismo de provocación en manos de los jeques árabes, que a su vez son provocados continuamente por las tácticas de mano dura de los gobiernos de Estados Unidos e Israel. El resultado no es demasiado difícil de predecir. Un embargo del petróleo mundial coordinado por los miembros de la OPEP causará una intervención masiva de Estados Unidos. El Nuevo Orden Mundial dirigido por el Bilderberg provocará la muerte de millones de personas. Uno de los objetivos de sus miembros es la creación de las condiciones ideales para que satisfaga al Nuevo Orden Mundial: la internacionalización del petróleo.


La «prueba» de 1973, preparada por los miembros del Bilderberg, demuestra claramente que el petróleo será utilizado como arma de control. Lo que pasó en 1973 alertó «a la población americana y le hizo ver cuánto control podían ejercer los gobiernos extranjeros y las corporaciones multinacionales sobre la nación», escribe David A. Rivera en Final Warning: A History of the New World Order. También logró hacer que la gente estuviera más atenta, según el modelo de comportamiento humano del Tavistock, a la propaganda sobre la inminente «crisis energética». Lo que significa que una guerra prolongada con millones de víctimas resultará «aceptable» para la población americana, a la que le han hecho creer que una «crisis del petróleo sería un desastre de dimensiones increíbles que muy probablemente causaría un derrumbamiento económico. «La ley y el orden no existirían en este escenario, puesto que la población lucharía entre sí por obtener los escasos recursos disponibles, creando la situación perfecta para la intervención de un Gobierno Mundial», continúa D. A. Rivera .3

Finalmente, la cuenca caspia, formada por Tayikistán, Uzbekistán, Turkmenistán y Azerbaiyán -con unos recursos de petróleo y de gas estimados en unos 5 trillones de dólares- y Asia Central, con unos 6 trillones de metros cúbicos de gas natural y 10 mil millones de barriles en reservas de petróleo sin explotar, son la clave de la energía en el siglo XXI. Sorprendentemente, estas naciones comparten frontera con Afganistán y son la clave para comprender los ataques «terroristas» del 11 de septiembre y la subsiguiente guerra de Bush en Afganistán.

Frank Viviano, del San Francisco Chronicle, lo resumió de la siguiente manera: «Las ganancias ocultas de la guerra contra el terrorismo pueden resumirse con una única palabra: petróleo. El mapa de los santuarios terroristas y de los objetivos en Oriente Medio y Asia Central es también, de manera extraordinaria, un mapa de las principales fuentes de energía del mundo en el siglo XXI.»

Los acontecimientos cruciales que ocurrieron antes y después de los ataques suicidas del 11 de septiembre atribuidos a Bin Laden demuestran el conocimiento previo de la CIA y sugiere claramente que hubo complicidad criminal por parte del gobierno estadounidense en su ejecución. También aclara que los acontecimientos que han ocurrido desde entonces, las invasiones sobre Afganistán e Irak, se basan en un plan que tiene poco que ver con los ataques .4

Por Daniel Estulin


Notas

1 L. Marcos, en la página 5 de Campaigner magazine, en el número de abril de 1974, en un artículo titulado «La verdadera CIA: el establishment fascista de los Rockefeller».

2 «Final Warning: A History of the New World Orden», David A. Rivera, ViewFrom TheWall (1994).

3 Ibid.

4  Este capítulo no podía haber sido escrito sin la ayuda de Larry Chin, un periodista independiente y editor de un diario virtual a cuyo conocimiento y habilidades investigadoras y narrativas se deben porciones significativas relacionadas con la guerra en Afganistán. Fuentes adicionales usadas por Larry Chin:
Independent Media Center. «Oil Wars: The Balkans as an Example».
http://sf.indymedia.org/2001/11/109891.php
Dan Morgan y David Ottaway. «Gas Pipeline Bounces Between Agendas». Washington Post, 5 de octubre de 1998. http://www.washingtonpost.com/wp-srv/inatl/europe/caspian100598.htm
Dan Morgan y David Ottaway. «Kazakh Field Stirs U.S.-Russian Rivalry». Washington Post, 6 de octubre de 1998. http://www.washingtonpost.com/wp-srv/inatl/europe/caspian100698.htm
Dale Allen Pfeiffer. «A Bigger Picture». 27 de diciembre de 2001. http://copvcia.com.
Dale Allen Pfeiffer. «What Will Be the Next Target of the Oil Coup?», 29 de enero de 2002. http://copvcia.com.
Ahmed Rashid. Taliban: Militant Islam, Oil anti Fundamentalism in Central Asia (Yale University Press).
Peter Dale Scott «Afghanistan,Turkmenistan Oil and Gas, and the Projected Pipeline»
(http://socrates.berkeley.edu/pdscott/q7.html).
«Oil Transport Routes» http://www.corfu1.com/spy/oil.htm. «Capital Flight Draws Probe» http://www.americas.org/news/nir/20020120_capital_flight_draws_probe.asp
«Court Steps Up Bank Probe as IMF Warns Argentina»
http://www.forbes.com/newswire/2002/01/18/rtr486124.html

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