Bashar al-Assad decreta una amnistía general

Presidente sirio  Bashar al-Assad
Presidente sirio Bashar al-Assad

El presidente sirio, Bashar al-Assad, emitió hoy un decreto ley que concede una amnistía general para aquellos delitos cometidos antes del 9 de junio de 2014.

La medida legislativa reduce el castigo en varias categorías, de manera que a los condenados a pena de muerte se le conmuta esta por la “vida laboral penal” (cadena perpetua), mientras quienes se encontraban en esa categoría se le reduce a 20 años de prisión con trabajo obligatorio.

A su vez, aquellos que estaban castigados a los 20 años de reclusión con trabajos forzados se les libera de ellos, manteniendo la duración de su condena.

La amnistía incluye también la total duración de las sentencias impuestas a presos con enfermedades terminales, los condenados con 70 o más años de edad, y otras categorías como los sancionados por secuestros, siempre que hayan liberado a sus víctimas sin cobrar rescate.

El decreto presidencial abarca además a los extranjeros que entraron en Siria para unirse a grupos terroristas o participaron en la comisión de un acto terrorista, si se entregan a las autoridades correspondientes en el plazo de un mes.

Asimismo los desertores del Ejército, tanto los que están dentro de Siria como en el exterior -mientras no sean perseguidos por la justicia- pueden acogerse a la amnistía durante un periodo de tres meses a partir de hoy.

También fugitivos buscados por otros delitos pueden beneficiarse del nuevo decreto si se entregan en el mismo tiempo.

La amnistía presidencial no cubre a aquellos sancionados por reclamaciones legales personales que se encuentran actualmente bajo la jurisdicción de los tribunales.

Con información de Al-Manar

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La otra cara de la guerra de Afganistán

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Cuando se denunció la desaparición de Bowe Bergdahl en Afganistán la mañana del 30 de junio de 2009, se produjo una gran grieta en el discurso estadounidense acerca de la guerra más larga de la historia del país.

La liberación de Bergdahl la semana pasada, como parte de un intercambio de prisioneros con el talibán, provocó que desde los medios dominantes se atacara abiertamente al prisionero de guerra estadounidense, a su familia y al propio presidente Barack Obama. Sin embargo, lejos del barullo de estos abucheadores profesionales de la clase política, en Haily, Idaho, Bob Bergdahl, el padre del joven prisionero, ha librado una larga lucha por la liberación de su hijo. El calvario del hijo y el activismo disciplinado y contemplativo del padre muestran otra cara de la guerra de Estados Unidos en Afganistán.

Aún se desconoce exactamente qué sucedió aquella noche en que Bowe Bergdahl desapareció en la provincia de Paktika. Sean Smith, un documentalista de The Guardian, conoció a Bergdahl un mes antes de su desaparición. “Bowe era un tipo que hablaba con calma, era inteligente y atento”, escribió Smith sobre el soldado ahora liberado. Smith realizó dos videos excepcionales, uno con imágenes registradas en Afganistán y otro filmado en Idaho, en el que se muestra el incansable trabajo de Bob Bergdahl no sólo para que liberen a su hijo, sino también para comprender la misión de Estados Unidos en Afganistán. El soldado Bowe no aparece en los documentales de Smith, pero sí dos de sus compañeros de unidad, que son parte de un inseparable grupo de cinco o seis personas.

En el video, uno de los soldados, le dice a Smith: “Esta gente sólo quiere que se la deje en paz”. El otro compañero de Bowe añade: “Los rusos los jodieron durante 17 años y ahora vinimos nosotros”. Y continúan: “Lo mismo ocurrió en Irak cuando estuve allí. Esta gente sólo quiere que la dejen tranquila, celebrar sus cosechas, sus bodas, ese tipo de cosas. Eso es todo”. Pocos días después de esta entrevista a sus compañeros, Bergdahl desapareció. Smith me dijo: “Muchas personas que servían en el ejército en Afganistán estaban expresando preocupación acerca de lo que estaban haciendo allí o acerca de lo que les dijeron que fueron a hacer allí y de lo que pensaban que estaban haciendo. No criticaban la cadena de mando, sino que estaban cuestionando la guerra y el concepto que hay detrás. Varios soldados plantearon inquietudes y cuestionamientos”.

De regreso en Idaho, Smith caminó junto con el padre de Bowe hasta llegar a un remoto campamento cubierto de nieve en medio de las montañas. Bob Bergdahl se había dejado crecer una larga barba y estaba estudiando el idioma pashto para poder comunicarse con la gente de Afganistán. En el documental, Bergdahl dice acerca de su hijo: “No estaba allí por razones de seguridad nacional. No estaba allí porque perdió a un amigo cercano el 11 de septiembre. Estaba allí porque fue educado para sentir compasión. Sé que ésa fue la motivación de Bowe, ayudar a estas personas. Ese es el modo en que muchos estadounidenses conciben la guerra: somos una especie de cuerpo de paz con armas y ésa es una misión imposible”.

Inmediatamente después, se ve a Bob Bergdahl mirando un video de Martin Luther King Jr. en 1967, cuando pronunció su famoso discurso “¿Por qué me opongo a la guerra de Vietnam?”. Bergdahl reflexiona: “¿Cómo vamos a enseñarles a al menos dos generaciones de niños de este país que tenemos cero tolerancia a la violencia cuando, al mismo tiempo, ocupamos dos países de Asia durante casi una década? Es esquizofrénico. La finalidad de la guerra es destruir. No se la puede utilizar para gobernar”.

Se está prestando mucha atención al grupo de personas que solicita que Bowe Bergdahl sea sometido a un consejo de guerra. Media Matters, un observatorio de medios sin fines de lucro, ha documentado la implacable campaña del canal Fox News contra Bergdahl y la demonización de su familia. Mientras tanto, The New York Times puso en duda la afirmación reiterada incansablemente por la CNN, MSNBC y otros medios de que de seis a ocho soldados murieron mientras buscaban a Bowe Bergdahl en las semanas y los meses posteriores a su desaparición. Otras personas, quizá mejor informadas, a quienes los medios de comunicación dominantes conceden muy poco espacio, tienen respuestas más matizadas con respecto al intercambio de prisioneros de guerra. El coronel retirado de la Fuerza Aérea Morris Davis, principal fiscal militar de la prisión de la Bahía de Guantánamo hasta que renunció en 2007, me dijo: “No conozco ninguna guerra que haya terminado sin que las partes negocien o debatan. Simplemente no sé cómo se pone fin a una guerra sin hablar con el otro bando”.

En respuesta a la crítica de que los cinco prisioneros de Guantánamo que fueron intercambiados por Bergdahl eran terroristas de alto nivel, Davis afirmó: “Muchos políticos, incluido John McCain, intentaron utilizar esto para mostrar al presidente Obama como débil. Creo que es un discurso falso y, lamentablemente, demasiadas personas lo han creído. Se está intentando pintar un panorama de que las fuerzas estadounidenses capturaron a estos hombres en medio de la batalla y que en el proceso se perdieron vidas y eso no fue lo que sucedió. Durante el tiempo que fui fiscal principal en Guantánamo investigamos a todos los presos y nos centramos en alrededor de 75 que podían ser acusados de cometer algún delito. Cuando vi los nombres el otro día, no los reconocí. Tuvimos más de 12 años para probar que habían cometido algún delito del que acusarlos. Estoy seguro de que, si hubiera sido el caso, lo hubiéramos hecho, pero no fue así”.

Cuando le pregunté al coronel Morris si calificaría a estos hombres que fueron liberados y enviados a Qatar también como prisioneros de guerra, me respondió afirmativamente. El difunto periodista de Rolling Stone Michael Hastings publicó varias notas sobre Bowe Bergdahl en las que cita mails enviados por Bowe a sus padres, que son muy críticos de la ocupación de Estados Unidos en Afganistán. Bowe escribió: “Lamento todo lo ocurrido aquí”. Al final del video de Sean Smith, se escucha a Bergdahl decir sobre la guerra de Estados Unidos en Afganistán: “Creo que se trata del ocaso del tejido moral estadounidense. Aquí se origina el sentimiento de culpa, porque te dicen que estás ayudando, pero por dentro sabes que no es así”.

Por Amy Goodman y Denis Moynihan *
* Conductora del noticiero Democracy Now!
Con información de Página 12

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Mi alma me habló – Gibrán Khalil Gibrán

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Mi alma me habló y me enseñó a amar lo que el pueblo aborrece y a proteger lo que denigra. Mi alma me mostró que el amor se enorgullece no sólo del ser que ama sino también del amado. Antes de que mi alma me hablara, en mi corazón el amor era como una delgada cuerda ajustada entre dos clavijas. Pero ahora el amor se ha transformado en un halo cuyo comienzo es su final y cuyo final es su comienzo. Rodea a todos los seres y se difunde lentamente hasta abrazar todo lo que existe.

Mi alma me advirtió y me hizo percibir la belleza oculta de la piel, la forma y el matiz. Me enseñó a meditar sobre lo que la gente llama feo hasta que aparece su verdadero encanto y deleite. Antes de que mi alma me aconsejara, para mí la belleza era una antorcha temblorosa entre columnas de humo. Ahora que se desvaneció el humo no veo sino la llama.

Mí alma me habló y me hizo oír voces que no pronuncian la lengua, la laringe ni los labios. Antes de que mi alma me hablara yo no oía más que gritos y gemidos. Pero ahora, ansiosamente, puedo oír el silencio y escucho sus coros cantando los himnos de los tiempos y los cánticos del firmamento, que anuncian los secretos de lo oculto.

Mi alma me habló y me enseñó a beber el vino que no procede de lagares ni puede escanciarse de copas que puedan levantar las manos ni tocar los labios. Antes de que mi alma me hablara, mi sed era como una chispa confusa escondida bajo las cenizas que pueda apagar un sorbo de agua.

Mi alma me habló y me enseñó a tocar lo que aún no se ha encarnado; ella reveló que todo lo que tocamos es parte de nuestro deseo. Pero ahora mis dedos se transformaron en bruma que penetra en lo que se ve del universo y se confunde con lo invisible. Mi alma me enseñó a aspirar el perfume que no emiten el mirto ni el incienso. Antes de que mi alma me hablara yo deseaba aspirar la fragancia del perfume en los jardines, en los frascos o en los incensarios. Pero ahora puedo gustar del incienso que no se quema como ofrenda en sacrificio. Y lleno mi corazón con una fragancia que ninguna brisa condujo a través del espacio.

Mi alma me habló y me enseñó a decir “Estoy listo” cuando lo desconocido y el peligro me llaman. Antes de que mi alma me hablara yo no respondía a ninguna voz, salvo a la del pregonero que conocía, y sólo caminaba por el sendero cómodo y fácil. Ahora lo desconocido es un corcel que puedo montar para conocerlo, y la llanura se volvió escalera y por sus peldaños trepó a la cima.

Mi alma me habló y me dijo: “No midas el tiempo diciendo: Hubo un ayer y habrá un mañana.” Antes de que mi alma me hablara creía que el pasado era una época que nunca volvería y que el futuro nunca podía ser alcanzado. Ahora me doy cuenta de que el presente contiene a todo tiempo y que en él se encuentra todo lo que puede esperarse, todo lo realizado y todo lo cumplido.

Mi alma me habló exhortándome a no limitar el espacio diciendo: “Aquí, allí, allá.” Antes de que mi alma me hablara yo sentía que por cualquier parte que caminaba estaba lejos de todo otro espacio. Ahora comprendo que en cualquier lugar que esté se encuentran todos los lugares y que la distancia que camino abarca todas las distancias.

Mi alma me enseñó a estar despierto mientras otros duermen y a entregarme al sueño cuando otros están en movimiento. Antes de que mi alma me hablara yo no distinguía sus sueños al dormirse ni ellos advertían mis fantasías. Ahora yo nunca zarpo en el buque de mis sueños a menos que ellos me vigilen, y ellos nunca se remontan por el cielo de sus fantasías a menos que yo las comparta en su libertad.

Mi alma me habló y dijo: “No te alegres con el elogio y no te angusties con el reproche.” Antes de que mi alma me aconsejara yo dudaba del mérito de mi trabajo. Ahora me doy cuenta de que los árboles florecen en primavera y dan sus frutos en verano sin esperar elogio, y dejan caer sus hojas en otoño y quedan desnudos en invierno sin temor al reproche.

Mi alma me habló y me hizo ver que no soy más que el enano ni menos que el gigante. Antes de que mi alma me hablara yo veía a la humanidad dividida en dos clases de hombres: una débil, de la que me compadecía, y una fuerte, a la que seguía o resistía desafiante. Pero ahora aprendí que soy como ambos y estoy hecho de los mismos elementos. Mi origen es su origen, mi conciencia es su conciencia, mi pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje.

Mi alma me habló y me dijo: la linterna que llevas no es tuya y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón, porque aunque sostengas la luz no eres la luz, y aunque seas un laúd con las cuerdas tensas no eres el ejecutante.

Mi alma me habló, hermano, y me enseñó muchas cosas. Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado. Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros, salvo que yo haya proclamado lo que hay en mi ser íntimo, mientras tú lo guardas como un secreto de tu intimidad. Pero en tu reserva hay una especie de virtud.

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