Un Mawlid bajo el paraguas de la humanidad

Los intérpretes de la obra Da ejemplo, antes de saltar a escena junto a los directores y miembros de Al Idrissi.©El Faro
Los intérpretes de la obra Da ejemplo, antes de saltar a escena junto a los directores y miembros de Al Idrissi.©El Faro

El Centro Cultural Al Idrissi dedicó este año el festival por el nacimiento del Profeta en el Auditorio del Revellín al mensaje de convivencia que transmitió.

El Centro Cultura Al Idrissi llenó ayer el Teatro Auditorio del Revellín con motivo del festival por la conmemoración de Al Mawlid –nacimiento del Profeta Muhammad (saw)–. Tanto en el Corán como en los Dichos y Hechos del fundador del islam aparecen múltiples alusiones a la convivencia entre la musulmana y otras comunidades religiosas, explicó ayer Jalilo Mohamed, secretario de la entidad entre bambalinas y antes de que los actos comenzaran sobre las tablas del teatro.

“En una ocasión”, relató Mohamed, “unos peregrinos pasaron por Medina camino de Jerusalén. El grupo pidió permiso al Profeta para rezar en una mezquita y él accedió”, puso como ejemplo de entendimiento entre distintas culturas. La celebración se adelantó unos días por programación del Auditorio ya que, oficialmente, la festividad tendrá lugar el próximo martes 14.

Cada año, en el mes lunar de Rabî al-Áwwal, la Asociación Cultural Al Idrissi celebra el Mawlid, festejando, con el resto de la ciudad de Ceuta, la llegada al mundo de Sidnâ Muhammad, y este año se lo dedicaron al mensaje de convivencia que trasmitió a los musulmanes, informaron desde esta entidad.

Este acontecimiento cultural –en árabe y castellano– arrancó con un vídeo musical de Ahmed Bakkali, cantante marroquí autor de varios álbumes en árabe y en español sobre la defensa de los valores de la igualdad, el respeto y el intercambio cultural, quien puso el colofón al programa con su actuación.

Las distintas actuaciones tuvieron un hilo conductor dirigido por una de las estudiantes de Al Idrissi quien, en una de las pausas, ante un público entregado al trabajo de los benjamines de la casa, habló sobre la convivencia y como, tanto musulmanes como no musulmanes, son iguales y las diferencias culturales solo deben servir para el diálogo y el entendimiento ya que, subrayó, “todos nos encontramos bajo el paraguas de la humanidad”.

A continuación, los alumnos de Al Idrissi escenificaron dos funciones teatrales sobre la hermandad entre los pueblos. En la primera de ellas, titulada Da ejemplo, un niño se debate entre los malos hábitos y la senda del buen musulmán, cuya conciencia estuvo representada por otros jóvenes ataviados con vestimentas blancas. “Antes de pedir respeto a los demás, debemos dar ejemplo”, dijo el actor vestido de negro en la escena. Cuando se liberó de las cadenas que le ataban con el mal camino, el muchacho recuperó la paz consigo mismo y su ropa también se tornó blanca. La obra estuvo dirigida por una asociación cultural y teatral de Tetuán.

Después del arte dramático, los estudiantes del Centro Cultural con sede en la calle Romero de Córdoba desplegaron sobre el escenario cuatro telas, cada una de un color: verde, amarilla, azul y roja en representación de la comunidad musulmana, hebrea, hindú y cristiana. Los niños y niñas sujetaron los paños por los extremos e iniciaron una coreografía en la que los cuatro quedaron entrelazados formando una estrella multicolor que las nuevas generaciones hacía girar y mantenerse en movimiento. Contó con la dirección de Toñi Guerrero, de la Fundación Premio Convivencia.

Hacia el ecuador del programa, el grupo Anachid Al Idrissi y el grupo de coral Azzohor entonó cánticos religiosos en los que se mezclan la espiritualidad de las letras con la inocencia de las voces infantiles y juveniles. Bakkali compartió escenario con los niños antes de salir al escenario junto a su banda y poner en pie al público con su célebre tema Queramos o no queramos, todos somos hermanos.

El secretario general recordó otro pasaje de la vida del Profeta Muhammad en la que demostró su fomento de la convivencia entre las comunidades. “Se encontraba junto a sus sahaba –parecido a los apóstoles, sus personas de confianza– cuando pasó frente a ellos el féretro de un hebreo. Entonces, él se levantó y el resto le preguntó: ¿Por qué te pones en pie? Y él contestó: Para demostrar mi respeto”.

Amplia presencia de autoridades y otras comunidades

Al festival, que contó con la colaboración de la Consejería de Cultura y la Fundación Premio Convivencia, asistieron representantes de distintos colectivos. Por parte de la Ciudad asistieron Juan Vivas, Yolanda Bel y Abdelhakim Abdeselam. Por parte de otras formaciones políticas estuvieron Mohamed Alí de Caballas y miembros de UPyD. De la comunidad hindú acudió Ramesh Chandiramani y de la musulmana estuvieron los presidentes de Al Bujari, Comunidad Islámica de España y Luna Blanca. El colectivo hebreo disculpó su ausencia al comenzar su festivo.

El cantante Bakkali entrega una placa-reloj a Vivas con una fotografía de ambos por su fomento de la convivencia en Ceuta

El intérprete marroquí Ahmed Bakkali consiguió, en una nueva actuación, poner en pie al público del Teatro Auditorio del Revellín que tampoco se resistió a bailar las melodías de su banda, que animaron al respetable. El cantante, cuyo repertorio está compuesto por piezas tanto en castellano como en árabe, presentó una primicia en la conmemoración del Mawlid –nacimiento del Profeta Muhammad–, el tema titulado ‘Salam Aleikum’. Hacia el final de la velada, Bakkali hizo entrega al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, de una placa con un reloj incorporado que incluye una foto de ambos en un concierto anterior. Del mismo modo, Abdelkader Chaib, presidente del Centro Cultural Al Idrissi, también recibió una placa conmemorativa similar de manos del cantante. Las personas presentes aprovecharon la tarde para compartir impresiones y disfrutar de la convivencia entre las comunidades.

Por Juanjo Oliva
Con información de El Faro

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