La princesa Enhedu Enheduanna – La primera escritora en la historia de la literatura universal

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ENHEDUANNA
, Princesa Lunar Acadia, hija de Sargón (2334-2279 a.C.), “Rey de Acad, comisario de Innana, Rey de Kish, sacerdote de Anu, Rey del País, gobernador de Enlil”, quien fundara el primer Imperio del mundo, entre Persia y el Mediterráneo, nacida circa 2300 a.C., es la primera persona que une nombre y obra preservados en la historia de la literatura.

Palabras atribuídas a su padre, el Rey, aparecen grabadas en tabletas cuneiformes del temprano primer milenio: “Mi madre sacerdotal me concibió; secretamente me trajo al nacimiento;me colocó en un arca; hizo trabar mi puerta. Me confió al río, que no me hundió. El río me trajo hasta Akki, el labrador, quien me condujo a ser su hijo

… Durante mi jardinería,la diosa Ishtar me amó, y durante cincuenta y cuatro años mío fue el Reinado”.

Los poemas de Enheduanna están dirigidos a la diosa Sumeria del amor, Innana: le habla a una deidad que a veces trae la felicidad y a veces el desastre sobre la tierra.

Estas 7 estrofas pertenecen a un sólo poema, llamado “La exaltación de Enheduanna a Innana”, que contiene un total de 18. Representan una muestra parcial de su estilo poético,y pueden completarse en una segunda presentación, más adelante.

En la Universidad de Yale se guardan: un disco de 25 cms. de diámetro, en piedra caliza, en el que aparece la imagen de Enheduanna, acompañada por tres mujeres, y las tabulae cuneiformes en los que se hallan inscriptos estos versos.

 

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“LA EXALTACION DE ENHEDUANNA A INANNA”

INNANA Y LAS ESCENCIAS DIVINAS

Señora de todas las escencias, luz plena,

buena mujer vestida de esplendor

a quien el cielo y la tierra aman,

amiga de templo de An,

tu llevas grandes ornamentos,

tú deseas la tiara de la alta sacerdotisa

cuyas manos sostienen las siete escencias,

O mi señora, guardiana de todas las grandes escencias,

las has escogido y colgado

de tu mano.

Has reunido las escencias sagradas y las has puesto

apretadas sobre tus pechos.

INANNA Y AN

Como un dragón has cubierto el suelo

de veneno.

Como el trueno cuando ruges sobre la tierra,

árboles y plantas caen a tu paso.

Eres una inundación descendiendo desde una montaña,

¡Oh primaria,

diosa lunar del cielo y de la tierra!

Tu fuego sopla alrededor y cae sobre nuestra nación.

Señora montada sobre una bestia,

An te da cualidades, órdenes sagradas,

y tú decides.

Tú estás en todos nuestros grandes ritos.

¿Quién puede entenderte?

INNANA Y ENLIL

Las tormentas te prestan alas, destructora de nuestras tierras.

Amada por Enlil, tú vuelas sobre nuestra nación.

Tú sirves a los decretos de An.

Oh mi señora, al oir tu sonido,

colinas y llanuras reverencian.

Cuando nos presentamos ante tí,

aterrados, temblando en tu clara luz tormentosa,

recibimos justicia.

Nosotros cantamos, nos lamentamos, y lloramos ante tí

y caminamos hacia tí a través de un sendero

desde la casa de los enormes suspiros.

INANNA E ISHKUR

Tú lo derribas todo en la batalla.

Oh, mi señora sobre tus alas

llevas la segada tierra y embistes enmascarada

en una atacante tormenta,

ruges como una rugiente tormenta,

truenas y sigues tronando, y resoplas

con vientos malignos.

Tus pies están llenos de inquietud.

En tu arpa de suspiros

yo escucho tu canto fúnebre.

INANNA Y LA ANUNNA

Oh, mi señora, la Anunna, los grandes dioses,

aleteando como murciélagos delante tuyo,

se vuelan hacia los farallones.

No tienen el valor de caminar

delante de tu terrible mirada.

¿Quién puede domar tu furibundo corazón?

Ningún dios menor.

Tu malevolente corazón está más allá de la templanza.

Señora, tu sedas los reinos de la bestia,

tú nos haces felices.

Tu furia está más allá de la templanza,

¡Oh hija mayor de Suen!

¿Quién te ha negado alguna vez reverencia,

señora, suprema sobre la tierra?

INANNA Y EBIH

En las montañas en las que no eres venerada

la vegetación está maldita.

Tú has convertido en cenizas sus grandes entradas.

Por tí los ríos se inflan de sangre

y la gente no tiene nada que beber.

El ejército de la montaña va hacia tí cautivo

espontáneamente.

Saludables hombres jóvenes desfilan ante tí

espontáneamente.

La ciudad danzante está colmada de tormenta,

conduciendo a los hombres jóvenes hacia tí, cautivos.

INANNA Y LA CIUDAD DE URUK

Has dicho tu sagrado mandato sobre la ciudad

que no ha declarado:

“Esta tierra es tuya,”

que no ha declarado:

“Le pertenece a tu padre y al padre de tu padre,”

y tú has bloqueado su paso hacia tí,

tu has alzado tu pie y abandonado

su granero de la fertilidad.

Las mujeres de la ciudad ya no hablan de amor

con sus maridos.

Por las noches ellos no hacen el amor.

Ya no están desnudas delante de ellos,

revelando íntimos tesoros.

Gran hija de Suen,

impetuosa vaca salvaje, suprema señora comandante de An,

¿quién se atreve a no venerarte?

DEl “HIMNO A INANNA”

Señora de todos los poderes

En quien la luz aparece,

Una luz radiante

Amada por Cielo y Tierra,

Tiara-coronada

Sacerdotisa del Más Alto Dios,

Mi Señora, tú eres la guardiana

De toda grandeza.

Tu mano sostiene los siete poderes:

Tú alzas los poderes de ser,

Tú los has colgado sobre tus dedos,

Tú has reunido los muchos poderes,

Los has abrochado ahora

Como collares sobre tu pecho.

****

Como un dragón,

Envenenaste el suelo-

Cuando le rugiste a la tierra

En tu trueno,

Nada verde podía vivir.

Una inundación cayó de la montaña:

Tú, Inanna,

Primera en el Cielo y en la Tierra.

Señora cabalgando una bestia,

Tú lloviste fuego sobre la cabeza de los hombres.

Tomando tu poder del Altísimo,

Señora de los grandes ritos,

¿Quién puede entender todo lo que es tuyo?

*****

Fue en tu servicio

Que entré por primera vez

En el templo sagrado,

Yo, Enheduanna,

La más alta princesa.

Portaba el canasto ritual,

Cantaba tu alabanza.

Ahora he sido arrojada

Al lugar de los leprosos.

Llega el día,

Y la luminosidad

Es oculta a mi alrededor.

Sombras cubren la luz,

La entapizan en tormentas de arena.

Mi bella boca sólo conoce la confusión.

Aún mi sexo es ceniza.

****

Oh, mi Señora

Bienamada del Cielo,

He dicho tu furia con verdad.

Ahora que su sacerdotisa

ha regresado a su lugar,

El corazón de Inanna se restaura.

El día es auspicioso,

La sacerdotisa está vestida

En hermosas túnicas,

En femenina belleza,

Como en la luz de la ascendente luna.

Los dioses han aparecido

En sus legítimos lugares,

El umbral del Cielo exclama “¡Salve!”

Alabanza a la destructora dotada de poder,

A mi Señora envuelta en belleza.

Alabanza a Inanna.

 

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Enhedu se ha convertido con el tiempo, en la sacerdotiza de la diosa luna de Babilonia; y este era un papel sumamente poderoso, ya que la sacerdotiza era la única persona que podía nombrar a cualquier nuevo mandatario de la ciudad. Enhedu ha jugado un papel muy importante debido a su desempeño y buena labor en Sumeria y Babilonia, en el momento en que han desarrollado la astronomía y la matemática. Ella ha ayudado con la creación de varios observatorios para poder ver las estrellas y la luna, así como también lo ha hecho con los primeros calendarios.

Pero lo más importante en esta mujer ha sido que aunque muchos no lo sepan el primer poema encontrado en la historia ha salido de su pluma. Este poema famoso cuenta la leyenda de la diosa Ianna; además, Enheduanna fue la principal matemática y astrónoma de su época en el imperio sumerio.

Su poema:

(…) Los grandes demonios, como estiletes de escritura,
Caminan al lado de ella.
Y hay quienes caminan delante de ella… llevando mazas
en la mano.
Y hay quienes caminan a su lado, con armas a sus costados.
Hay quienes la preceden
Hay quienes preceden a Inanna.
Seres que no conocían la comida ni el agua (…)

Glosario:

INANNA es la gran diosa de Uruk; en Sumerio (una lengua extraña en el sentido de que no se han podido establecer sus orígenes, ni su relación con otras lenguas) su nombre significa “Señora del Cielo” -originalmente “Nin-an-ah”; es la diosa del amor y de la fertilidad y más tarde se la dotó con los atributos celestiales de la semítica Ishtar.

AN: o Anu, el cielo y el dios de los cielos, el hijo de Anshar y Kishar y el padre de Ea.

ANUNNA: también llamados Anunnaki, generalmente los dioses de las infraregiones; en el texto “El viaje de Inanna al Infierno”, son los siete jueces del infierno.

ENLIL: es el Dios del aire universal, el dios principal de Nippur (la ciudad sagrada de los Sumerios). Su templo mayor se denominaba ‘Ekur’, ‘La ciudad resplandeciente’.

URUK: es la ciudad bíblica de Erech, la moderna Warka,una importante ciudad del sur mesopotámico, en la que Inanna tenía su templo principal.

Por Victoria Yapur

BIBLIOGRAFIA

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Thorkild JACOBSEN. Treasures of Darkness. Yale Univ.,1976.

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