Ashura, la fiesta más importante del calendario chií

Cada año, marchas de millones de chiíes conmemoran  la festividad de  Ashura, un motivo de duelo que recuerda el martirio del imam Husein. Estas son las claves para comprender la fecha más importante del calendario chií.

-Qué conmemora la Ashura?

Su importancia proviene de los acontecimientos sucedidos en el décimo día de Muharram del año 61 de la Hégira. Aquella jornada (el 10 de octubre del año 680 del calendario cristiano) se produciría una batalla entre musulmanes que agravaría para siempre la división entre chiíes y suníes.

Tras el asesinato de Ali ibn Abi Talib (BP), yerno del Profeta Muhammad (BPD), cuarto califa y primer imam chií, sus seguidores habían proclamado a su hijo Hasan como nuevo califa, pero el gobernador de Siria, Muawiya ibn Abu Sufian, pactó con él su abdicación para tomar el mando, posiblemente con la promesa de devolverle el mando en el futuro. Ocho años después, Hasan moría envenenado en Medina (Arabia Saudí) en un asesinato tras el cual muchos vieron la mano de Muawiya, fundador de la dinastía omeya, quien designó a su hijo Yazid como sucesor traicionando así su promesa.

El hermano del envenenado, Husein, hijo de Ali y Fátima -hija del Profeta-, decide tomar el poder después de ser proclamado por los musulmanes de Kufa que se denominaban ‘shia i Ali’, o partidarios de Ali- como único califa. Acompañado por 72 fieles y sus respectivas mujeres e hijos, inician la marcha hacia Kufa, en el actual Irak, donde esperaba encabezar la oposición al califa Yazid, paradigma del gobernante injusto en el imaginario chií. Éste envía una enorme fuerza militar para impedir el objetivo de Husein, quien por fin logra llegar a la planicie de Kerbala, a pocos kilómetros de la ciudad de Kufa, en el segundo día de Muharram.

Al día siguiente, el Ejército de Yazid cerca el campamento de Husein aislándolo de todo suministro de agua. Tras varios días de negociaciones, con los seguidores de Ali padeciendo una sed extrema, entre el 9 y el 10 día de Muharram se desencadena la batalla final, en la que todos los seguidores de Husein fueron ejecutados. Según la tradición, Husein fue el último en morir sosteniendo a su hijo en brazos. Fue decapitado. Aquellos hechos consagraron al tercer imam como el mártir por excelencia de los chiíes, y su sacrificio fue asumido como una prueba de la histórica injusticia hacia esta comunidad. De ahí la importancia de esta fecha para los chiíes.

-¿Cuándo se celebra la Ashura?

Etimológicamente, Ashura proviene de ‘ashra’, diez en árabe, y significa ‘el décimo día’, ya que se celebra en el día 10 del mes de Muharram, sagrado en el calendario musulmán y primer mes de la Hégira, que marca el calendario islámico.

-¿En qué consiste la conmemoración?

La Ashura es una jornada de recuerdo, duelo y reflexión. Muchos musulmanes, en especial chiíes, ayunan en esta jornada. Tal y como explica Yitzhak Nakash, profesor de Historia de Oriente Próximo en la Universidad de Brandeis, miembro de la Fundación Carnegie y autor de varios libros sobre el chiísmo, a lo largo de los siglos posteriores a los acontecimientos de 680 se han desarrollado varios rituales en torno al suceso de Kerbala: flagelaciones, marchas de duelo masivas, representaciones de la batalla, la peregrinación a la tumba del imam Husein, situada en Kerbala, y homenajes funerarios. Durante esta fecha, los chiíes desfilan de forma masiva, ataviados con ropas de luto, al grito de ‘Ya Husein’ y derramando voluntariamente su sangre en recuerdo del martirio de su tercer imam.

En Irak, desde la caída del régimen de Sadam Husein las celebraciones implican una peregrinación masiva a Kerbala donde participan millones de chiíes.

-¿Dónde se celebra?

La Ashura es una festividad nacional en los países de mayoría chií (Irán, Irak y Bahrein) y una importante fiesta religiosa en los países con minoría chií, como Líbano -donde también es una fiesta nacional- o Pakistán, entre otros.

-¿Por qué ha cobrado fuerza en los últimos años?

La ascensión de los ayatolás al poder en Irán y el acceso al poder de la mayoría chií en Irak ha potenciado una festividad prohibida por los regímenes laicos que gobernaron ambos países en el pasado. En ‘El islam’ de Karem Amstrong, una de las estudiosas de asuntos religiosos más afamados del mundo, se recuerda cómo el shah de Persia, Reza Pahlavi, prohibió la celebración de la Ashura o el Hajj, la peregrinación anual a la Meca, en su intento por imponer el laicismo. Asimismo, Sadam Husein -perteneciente a la minoría suní- impidió en Irak la celebración de la Ashura durante años, desatando un especial fervor religioso entre los chiíes con motivo de esta fecha tras ser depuesto.

En Irak, el enfrentamiento entre chiíes y suníes no ha hecho más que exacerbar el significado de esta festividad y también convertirlo en objetivo de ataques. En Irán, la oposición emprende hoy la Ashura con un doble objetivo: señalar el martirio del tercer imam y manifestar su apoyo a su líder, Mir Husein.

-¿Tiene Ashura algún significado para la comunidad suní?

Sí, pero no tiene ninguna relación con la tradición chií. Según los Hadices, la tradición oral con las enseñanzas del Profeta, cuando Muhammad (BPD) emprendió la Hégira (peregrinación) a Medina en el año 622 descubrió que la comunidad judía ayunaba en el décimo día del mes de Muharram. Tras preguntar el motivo, fue informado de que, para los judíos, se trataba de un día sagrado dado que conmemoraba la salvación de los israelitas del faraón egipcio, y que por ello Moisés se abstenía de ingerir alimentos en esa jornada en agradecimiento.

Muhammad (BPD) respondió: “Estamos tan cerca del profeta Musa [Moisés] como lo estáis vosotros”, y ayunó en Ashura iniciando así una tradición que es voluntaria y que purga pecados menores. Para los musulmanes, Moisés (Musa), Jesucristo (Isa) o Adam (Adán) o Nuh (Noé) son profetas del Islam.

Por Mónica G. Prieto

Fuente: El Mundo

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