DE LA GUÍA TELEFÓNICA A LA TUMBA: LA SUPUESTA LISTA DE VÍCTIMAS DE ASSAD ERA FALSA


La mayoría de las supuestas 3.500 víctimas del régimen del presidente sirio Al-Assad viven. La lista fue elaborada por una misteriosa organización que tomó lo nombres de la guía telefónica. Así lo reveló a RT, Tiéri Méisan, un periodista francés radicado en Siria.

El periodista asegura que el ambiente antisirio se caldea a propósito y artificialmente y que varios medios árabes manipulan la información sobre la situación en el país. El informador está convencido de que se crea una imagen errónea de lo que de verdad pasa en Siria, por lo que decidió realizar sus propias indagatorias.

Tiéri asegura que el informe de la ONU no cuenta con datos precisos y que la violencia que se registra en el país es generada por grupos armados y no por las autoridades.

Todo es mentira

Méisan pone en duda la cifra de los 3.500 civiles muertos supuestamente a manos de las fuerzas del presidente sirio Al-Assad y demostró que la mayoría de las personas incluidas en la lista presentada por una organización de derechos humanos desconocida están vivos, ya que el documento fue hecho con base en la guía telefónica.

El periodista indica que la organización era bastante misteriosa, pues por mucho tiempo sólo se sabía que tenía su sede en Londres. Luego se descubrió que la persona que la dirige nació en Londres y tiene varios pasaportes. Pero cuando se supo el nombre del supuesto director se dio cuenta que era uno de los dirigentes de la organización ‘Hermanos musulmanes’, que tiene una guerra declarada con Siria desde hace ya 30 años.

Según Méisan esta no es una organización fiable. “Su interés en todo el asunto es evidente y hay que darle la vuelta a todo lo que dice. Lo curioso es que cada día dan cifras de víctimas, pero nunca mencionan nombres, nunca. Solo una vez, bajo presión de un gran número de periodistas, dieron una lista de unas cien personas. Y cuando se empezó a comprobar cómo murió cada una de ellas, la primera persona de la lista ni siquiera estaba muerta, estaba viva y se encontraba perfectamente”, detalló.

Tiéri relata que cuando verificaron la muerte de las primeras 40 personas de la lista resultó que todo era falso. “El observatorio inventa la información. Y como todo ha empezado a provocar un escándalo están tratando de crear otra organización, pero dependerá oficial y directamente del Consejo Nacional Sirio”, indica Méisan.

Sanciones a punto de entrar en vigor

A pesar de que en Siria han liberado recientemente a casi un millar de detenidos que fueron apresados durante las protestas antigubernamentales, el secretario general de la Liga Árabe anunció que si la violencia en el país no cesa, este sábado entrarían en vigor las nuevas sanciones impuestas por este organismo.

Las severas medidas incluyen la ruptura de relaciones con el Banco Central sirio y la congelación de sus activos. Además, la propuesta pretende suspender la comunicación aérea entre Siria y los miembros de la Liga.

EE. UU., por su parte, afirmó que las sanciones impuestas en la víspera por la Liga Árabe constituyen una “señal inequívoca” de que la región no está dispuesta a tolerar el comportamiento del régimen de Damasco y su represión de las protestas.

Mientras tanto, este miércoles Turquía ya impuso sanciones económicas contra Damasco. Además el consejo de derechos humanos de la ONU celebrará el viernes una sesión de emergencia para abordar la situación en Siria. La reunión se llevará a cabo en respuesta al controvertido informe del mismo organismo en el cual acusan al Gobierno y a las Fuerzas de Seguridad sirias de cometer crímenes de lesa humanidad.

Fuente: Novosti

EU-Rusia: ¿crisis de misiles "a la inversa" de 1962?- Por Alfredo Jalife-Rahme


Cuando el planeta ha estado más cerca de una guerra nuclear ha sido en 1962, durante la crisis de los misiles instalados por la URSS en Cuba, en las cercanías de Estados Unidos, y que fue resuelta felizmente mediante un quid pro quo de las partes con retiro simultáneo de armas consideradas ominosas tanto en la isla del Caribe como en Turquía.

La crisis de los misiles de 1962 es lo más cercano que se ha acercado el “reloj del juicio final” del Boletín de Científicos Estadunidenses a su fatídico epílogo.

Los estrategas de ambos países –Estados Unidos, triunfante de la guerra fría, y una ex URSS balcanizada y transformada en Rusia– saben perfectamente, dados los antecedentes de hace medio siglo, las implicaciones que conlleva instalar misiles en las cercanías de sus fronteras respectivas.

La “perezagruzka” (“reajuste”) entre Estados Unidos y Rusia anunciada al inicio de la administración Obama se ha desajustado en varios frentes, donde colisionan sus intereses geopolíticos a grado tal que hoy se encuentran en las aguas territoriales frente a Siria el portaviones estadunidense USS George H. W. Bush y tres barcos de la armada de Rusia. Los temas donde chocan las dos superpotencias nucleares son numerosos cuan variados, desde los contenciosos de Siria hasta Irán.

Sin tapujos, un general ruso de alto rango, Nikolai Makarov, sentenció ante el influyente cuerpo consultivo Cámara Pública Rusa que “no podía descartar que, bajo ciertas (sic) condiciones, conflictos armados locales (sic) y regionales (sic) podrían crecer a una guerra a gran escala, posiblemente aun con armas nucleares (¡súper sic!)”.

Al general Makarov le perturba la expansión de la OTAN a las entrañas del colapsado mundo soviético en busca de deglutir a Ucrania y Georgia. El general Makarov fustigó el proyecto de Estados Unidos para colocar su controvertido escudo misilístico en las fronteras de Rusia.

La retórica ha escalado ominosamente y el portal de la televisora Russia Today (25/11/11) ha llegado hasta difundir la opinión de expertos espaciales rusos sobre la probabilidad de que el “arma climática” High-Frecuency Active Auroral Research Program (HAARP, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos pudo haberse encontrado detrás del sabotaje a su misión satelital para Marte. ¡Uf!

Durante dos días consecutivos, Russia Today (24 y 25/11/11) se consagró a difundir el concierto de severas críticas de los más altos funcionarios rusos contra el despliegue del escudo misilístico de Estados Unidos.

El supuestamente más “pro occidental” de los líderes rusos, según la narrativa fantasiosa de los mendaces oligopolios multimediáticos israelí-anglosajones, el presidente Dimitri Medvediev, “envió un mensaje para despertar (sic) a los líderes occidentales” al advertir que “Moscú desplegará misiles de largo alcance en la frontera europea como contramedida al despliegue de Estados Unidos”.

Nunca en su vida Medvediev había sido públicamente tan duro: no solamente contempla elevar de nivel las capacidades ofensivas de los ominosos misiles balísticos estratégicos de Rusia dotados de nuevas ojivas de alta precisión, sino, además, vislumbra “asegurar cuando sea necesario (sic) la destrucción (¡súper sic!) de la información y las capacidades de un sistema misilístico de defensa” (léase: el escudo de Estados Unidos).

En caso de que tales medidas graduadas “no sean suficientes, Rusia desplegará sus modernos sistemas de armas ofensivas al oeste (sic) y al sur (sic) que garantizan la derrota (¡súper sic!) del componente europeo del sistema misilístico de defensa”.

Medvediev no se anduvo por las ramas y especificó que “uno de estos pasos será el despliegue del sistema misilístico Iskander en la región de Kaliningrado”. Se recuerda que Kaliningrado –la antigua Konigsberg, donde nació el filósofo alemán I. Kant– es el enclave ruso entre Polonia y Lituania en el mar Báltico.

¿Que necesidad existe para que los países del Báltico jueguen con el fuego nuclear y sirvan de carne de cañón a los objetivos aviesos del belicismo estadunidense hoy en franca decadencia?

A juicio de Russia Today, el anuncio del presidente Medvediev “envió ondas de choque a través de las capitales europeas”.

¿Empezó una nueva carrera armamentista entre Estados Unidos y Rusia, que puede inmolar a Europa y cuyos países más belicosos, curiosamente los más vulnerables, parecen no haber aprendido nada de la previa guerra fría ni de la balcanización del euro en curso?

Rusia solicita “algún género de garantías legales” (v.gr. un contrato) de que el despliegue misilístico de la OTAN, el bloque militar de 28 países encabezado por Estados Unidos, “no está destinado a alterar el equilibrio de disuasión”, como promete “verbalmente” su secretario general, el danés Anders Fogh Rasmussen.

A raíz del colapso de la URSS en 1991, la OTAN no cumplió su promesa “verbal” de no traspasar las fronteras balcanizadas. Después de tantos engaños “occidentales” los dirigentes moscovitas, menos cándidos que sus antecesores, no desean repetir los mismos errores ni correr riesgos innecesarios.

Robert Bridge, de Russia Today, considera que Moscú “no puede detener el sistema, pero puede tomar medidas preventivas para asegurarse de que los dirigentes estadunidenses –quienes pueden cambiar sus lealtades conforme a los vientos impredecibles de su política interna– no amanezcan una mañana con la noción de que Rusia es el enemigo”.

Baste escuchar las jeremiadas expectoradas durante los debates para alcanzar la nominación de los candidatos presidenciales del Partido Republicano, donde Irán y Rusia se han vuelto las piñatas favoritas, para obligar a cualquier actor internacional a prevenirse y defenderse.

La intransigencia de Estados Unidos para instalar su escudo misilístico en suelo europeo, dizque para defenderse de Irán (según Kissinger para obligar a la teocracia jomeinista a sentarse a negociar su proyecto nuclear), a juicio de Robert Bridge puede descarrilar tanto la perezagruzka como el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START, por sus siglas en inglés) entre Estados Unidos y Rusia, renovado recientemente en Praga.

El analista alemán Alexander Rahr considera que el endurecimiento del saliente presidente Medvediev proviene de su “desilusión” de que, pese a la notable mejoría en el ambiente de las relaciones bilaterales, Estados Unidos se empecine en colocar su escudo misilístico en las fronteras rusas (nota: lo cual justifica con un pretexto pueril, la amenaza iraní).

Hasta ahora la réplica rusa ha sido excesivamente retórica y prudentemente limitada en sus actos, como la reactivación de su sistema de alerta de radares en Kaliningrado.

Según el muy influyente Mijail Margelov, mandamás del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación Rusa, quien asistió a la reunión entre Obama y Medvediev al margen de la cumbre Asia-Pacífico en Honolulu, la lúgubre advertencia del presidente ruso no significa el fin de la perezagruzka: “Un desacuerdo en uno de los varios puntos de la agenda de las relaciones ruso-estadunidenses no es razón para la ruptura”, cuando existen otros “proyectos comunes en materia de seguridad con Estados Unidos y la OTAN”.

No es todavía una crisis de los misiles de 1962, pero tampoco Estados Unidos y Rusia se encuentran tan lejos de sucumbir en ella, esta vez “a la inversa”.

Fuente: La Jornada – Bajo la Lupa