La cara que tendrá la ocupación – Hagai Matar – May Say

En la medida en que aumenta la valiente insurrección palestina no violenta, se va revelando la falta de preparación de Israel para enfrentarse a ella. Desde disparos de gas sobre los niños y los payasos en Nabi Salah hasta las justificaciones anticipadas para atacar a los activistas de la flotilla, el ejército vuelve a demostrar una y otra vez que sólo entiende la violencia

El viernes pasado en Nebi Saleh la lucha no violenta del pueblo alcanzó un nuevo nivel: en lugar de una demostración del tipo de las ya conocidas, decidieron hacer un día de diversión para los niños, donde se incluían dibujos en sus caras, llantas con arena para jugar, máscaras, globos, cometas y payasos y un alegre desfile de todos, principalmente con los niños y niñas que se desplazarán en la dirección de la fuente de agua que los colonos robaron al poblado con el apoyo del ejército. Los resultados pueden ser predecibles, pero no por eso menos tristes por el hecho de que los soldados y la Policía de Fronteras en el lugar reaccionaron como de costumbre, con golpes y detenciones, granadas aturdidoras y gas. Sí, incluso sobre un grupo de niños sentados que cantaban.

Hoy, en víspera de que zarpe la flotilla, los medios de comunicación invadieron con la difusión de rumores de fuentes del ejército sobre las intenciones de los activistas de incendiar las cubiertas de los barcos, y atacar a los soldados con la intención de matarlos. Los organizadores de la flotilla interpretan las declaraciones del organismo de seguridad israelí como un intento de justificar de antemano cualquier daño que puedan causar a los pasajeros, cuyo objetivo principal por supuesto no es enfrentarse a los soldados, ni siquiera verlos, sino llegar a Gaza, manifestarse contra la continuidad del sitio a Gaza (incluso si se alivió después de la flotilla anterior), y entregar los suministros humanitarios en Gaza.

Una entrevista al sitio MySay aclara Hwaida Araf, presidenta del Movimiento Free Gaza y miembro de la dirección internacional de la segunda flotilla, que, al contrario de lo que dicen los informes, ninguno de los barcos que la integran lleva armas de ninguna clase, y asegura de que a bordo de todos los buques viajan decenas de periodistas de todo el mundo con el propósito de verificar y documentar las actividades. “Nuestra acción es no violenta, y por lo tanto, todos los pasajeros recibieron entrenamiento en la no violencia y firman un compromiso de no violencia”, dijo Araf.

“Parece que Israel está tratando de socavar la Flotilla de la Libertad porque la teme. No a las armas que no tenemos, sino a la amenaza de la propaganda y el control de la vida de los palestinos. La Flotilla es parte de un movimiento global, que incluye a activistas israelíes y judíos, y su objetivo es acabar con la injusticia contra los palestinos. Mi esperanza es que más israelíes entiendan que la flotilla, así como los miles de manifestantes de Jerusalén, Hebrón, Nabi Saleh y otros lugares de Cisjordania, los cientos de miles de personas que participan en el movimiento BDS (el movimiento que llama al boicot, desinversión y sanciones de Israel. N.de T.), no son de ninguna manera antisemitas ni antiisraelíes. Apoyamos la paz y la seguridad para todas las personas. Pero para que haya paz y seguridad, se necesitan la libertad, la justicia e igualdad para todas las personas”.

También Amira Hass, enviada por el periódico israelí “Haartez” en uno de los barcos que programan salir desde Grecia, escribió recientemente acerca de los preparativos y la formación que reciben los activistas, poniendo énfasis en los límites que prenden la luz roja: “no iniciar el contacto físico con los soldados, no saltar al agua, no tirar cosas a los soldados, no provocar incendios, no utilizar los extintores contra los soldados, no utilizar palos para apagar el fuego, contra los soldados, no mostrar objetos que se puedan interpretar erróneamente como armas, (a excepción de cámaras filmadoras o fotográficas)”.

La lucha aún puede tener éxito

En una entrevista concedida al suplemento de “Haaretz”, Ehud Barak dijo, cuando le preguntaron si Abu Mazen había tomado otro rumbo del que se esperaba: “Sí, él eligió utilizar el soft power. Él, Salam Fayyad, y sus fuerzas de seguridad. Ellos entienden. Sharon diría que ‘dejen de matar judíos, todo está sobre la mesa’. De modo que casi han dejado de matar judíos. Los palestinos pueden llegar a utilizar las técnicas de Gandhi en la India” .

La magia de esta cita se encuentra en una sola palabra. Pueden. El mayor temor de Barak, el dueño de la seguridad de Israel, está en la amenaza de que los palestinos “dejen de matar judíos” totalmente. Y, Dios no lo quiera, adopten sólo el camino de la no violencia, de las marchas masivas, huelgas, boicot, llamamientos a la ONU, flotillas. Este gran temor se hace realidad ahora.

Los activistas contra la ocupación, con los palestinos a la cabeza y todos aquellos que se les unen en solidaridad, saben que aunque la violencia contra las fuerzas de ocupación es legítima (por tierra, aire y mar), el poder de la lucha hoy está en la elección del camino de la no violencia. Por esto están listos para detenerse y pronunciar discursos valientes ante el Tribunal Militar (véase el caso Bassem Tamimi, recurrir a las herramientas del boicot, la música y la poesía (como en la protesta contra la llegada de la Ópera de Ciudad del Cabo). Por lo tanto firman compromisos de no violencia cuando suben a los barcos que navegarán contra el bloqueo. Éstas son herramientas que ni Israel ni la explicación israelí tienen una forma real para tratar con ellas.

Todas las imágenes de soldados armados frente a la población civil en las pacíficas manifestaciones de Bil’in, Ma’asara y Nebi Saleh, en el tribunal militar, en los puestos de control, en los podios de la ONU, en Nueva York o en un barco en el mar, desnudan una vez más el rostro de la ocupación y su voz da mil pasos más hacia el camino final.

 

Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.

Primer busto de Yasser Arafat en México

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La delegación Azcapotzalco y la Embajada de Palestina develaron ayer el primer busto en México de Yasser Arafat (1929-2004), líder y padre de la resistencia de Oriente Medio, para recordar su lucha por la autodeterminación del pueblo y la Constitución del Estado Palestino, además de estrechar lazos de cooperación, fomentar relaciones amistosas y culturales.

El jefe delegacional de esa demarcación, Enrique Vargas Anaya, y la embajadora palestina, Randa I. N. Alnabulsi, acompañados por diplomáticos de Egipto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Argelia, Líbano, Irak y la directora general para África y Oriente Medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Sara Valdés Bolaño, descubrieron la figura en bronce de en la Glorieta de Palestina, colonia Clavería.

“Algunos apostaron a que la desaparición física de un líder como Yasser Arafat iba a acabar con las ilusiones de un pueblo del mundo, como el pueblo palestino. Este símbolo que hoy develamos aquí en Azcapotzalco es muestra palpable de que la desaparición física no acaba, ni desaparecen los anhelos de un pueblo”, comentó el delegado.

Por su parte, la embajadora palestina, Randa I. N. Alnabulsi, dijo que la estatua de Arafat muestra que en México hay personas que lo conocen y saben lo que hizo por la libertad y la soberanía de los pueblos del mundo.

“Eso no es de sorprenderse, México desde siempre ha apoyado a los palestinos, siempre ha apoyado su camino y desde 1975 en que el presidente Echeverría reconoció a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) hasta ahora, a donde quiera que vaya, siento el apoyo y el cariño del pueblo mexicano”, señaló la diplomática palestina.

Yasser Arafat, considerado padre de la patria palestina, por su lucha en busca de la autodeterminación del pueblo y la Constitución del Estado Palestino, fue líder de la OLP y obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1994 .

Fuente: La Crónica

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Hebrón -“Paradigma de la obstinación judía a lo largo de cuatro mil años ” –

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Hebrón es la ciudad de Palestina más grande de la Cisjordania ocupada. La habitan unos 120.000 palestinos y 600 colonos israelíes, junto a 7000 judíos residentes en el municipio adyacente Kiryat Arba. Su altitud es de 930 metros sobre el nivel del mar.

Hebrón se encuentra a 30 kilómetros al sur de Jerusalén. La ciudad es famosa por sus uvas, piedra caliza, trabajos de cerámica y fábricas de soplado de vidrio. También alberga la famosa fábrica de productos lácteos Al-Juneidi. La ciudad vieja se caracteriza por sus calles estrechas y ventosas, las casas de techos planos, y sus viejos bazares. Allí están situadas la Universidad de Hebrón y la Universidad Politécnica Palestina.

Historiadores como Paul Johnson consideran a Hebrón como un ejemplo de la obstinación judía a lo largo de cuatro mil años: ningún pueblo ha mantenido durante tanto tiempo un vínculo tan emotivo con un determinado rincón del planeta. El sitio religioso e histórico más importante de la ciudad es la llamada Tumba de los Patriarcas (en hebreo: מערת המכפלה, Me’arat ha-Machpelah, “Cueva de los Machpelá”; en árabe: الحرم الإبراهيمي, Al-Haram Al-Ibrahimi, “El santuario de Abraham”). El sitio es considerado sagrado por las tres principales religiones abrahámicas: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Según el Génesis, es una cueva que escavó Abraham para enterrar a su esposa Sara. Los judíos creen que Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob y Lea están enterrados en la cueva, considerada el segundo lugar más sagrado del judaísmo. En los alrededores se han edificado iglesias, sinagogas y mezquitas, destacando la mezquita de Ibrahim y las sinagogas de la Sala de Abraham y de la sala de Jacob.

Hebrón y la historia de sus asentamientos (Por Sara Galiero y Mónica Incerti Telani )

Hacía el año veinte antes de Cristo, Herodes el Grande, selló la gruta y construyó una gran sala en ella, que más tarde fue convertida en iglesia bajo la dominación bizantina. Tras la conquista árabe del año 638 de nuestra era, la iglesia fue convertida en mezquita. La invasión de los Cruzados trató de reivindicar el lugar para la cristiandad y fue construida mucha de la actual edificación, pero con el tiempo fue completada por Saladino como mezquita.

En el siglo XIII, el emir mameluco Baybars prohibió a los no musulmanes la entrada al edificio que hasta entonces estaba abierto a todos, sin importar su religión.

La cohabitación entre las comunidades musulmanas y judías fue relativamente pacifica hasta finales de los años veinte. En este periodo un enorme descontento fue creciendo entre las masas árabes debido a la pobreza económica y a la inestabilidad política que ganaba importancia levantando protestas incontroladas. Hasta el establecimiento del Mandato británico en 1918, una política pro sionista fue puesta en práctica en la región, promocionando la inmigración judía y el detrimento de la economía árabe local.

En el contexto de este entorno altamente tenso, la violencia esporádica relacionada con los santos lugares se dio fácilmente en días de desasosiego. En 1928, se propagaron rumores en Jerusalén acerca de que los judíos querían ensanchar el área del Muro de las Lamentaciones. Ésto provocó disturbios locales que se extendieron a todo el país en un breve período de tiempo. Al final de este violento episodio, habían muerto unos 300 judíos y un número semejante en el bando palestino.

El nivel de violencia fue agudo en Hebrón y se convirtió en un foco para que muchos historiadores dieran cobertura al malestar, puesto que 67 judíos fueron asesinados y cientos más resultaron heridos. La intranquilidad condujo a la población judía fuera de la ciudad y las masacres se convirtieron en una tragedia grabada en la historia judía.

Desde el año 1967, tras la Guerra de los Seis Días, Israel ocupó Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este) y Gaza. Según la Cuarta Convención de Ginebra, los civiles palestinos tienen el derecho a ser protegidos por la potencia ocupante y está prohibido cualquier clase de movimiento de población dentro y fuera del territorio. En contravención a la ley internacional, los gobiernos israelíes empezaron a apoyar activamente el asentamiento de comunidades judías dentro de los Territorios Palestinos Ocupados (TPO), particularmente en Hebrón donde llegaron muchos colonos de familias que habían sido expulsadas medio siglo antes.

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Los asentamientos en Hebrón se consolidaron en 1968 cuando un grupo de población judía liderados por el rabino Moshe Levinger llegó a la ciudad para pasar el Pesaj en el Hotel Hebrón Park, con el ánimo expreso de reivindicar la tierra judía. El Ministro de Defensa, Moshe Dayan, decidió llevar a los colonos desde el hotel a un cercano complejo militar, donde han permanecido desde entonces. El complejo es conocido como el asentamiento de Kiryat Arba.

El primer asentamiento estaba formado por cientos de judíos de todo el mundo determinados a repoblar Hebrón con una comunidad judía. El primer asentamiento judío en Hebrón fue completado en 1972, según el plan de Kiryat Arba.

Siete años después, en 1979, 10 mujeres colonas con cuarenta niños ocuparon el hospital viejo de Beit Hadassa, durante la noche. El entonces primer ministro israelí, Menajem Begin, afirmó inicialmente que no aprobaba el asentamiento al estar en el corazón de una ciudad palestina. Puso el edificio bajo sitio e impidió que más colonos se les unieran.

La situación permaneció igual durante mucho tiempo, y los viernes, los hombres judíos acostumbraban a salir del edificio del hospital para celebrar el Sabat junto con sus esposas. A principios de mayo de 1980, un grupo de palestinos disparó y mató a seis judíos durante un acto así. Desde entonces, Israel cambió su política para apoyar el incremento de los asentamientos.

Los colonos obtuvieron la autorización oficial para restablecer la comunidad judía en Hebrón y unas cuantas familias ocuparon la totalidad del edificio Beit Hadassa.

En 1981, Beit Schneersohn, junto a Beit Hadassa, fue creado ocupando tres casas de familias palestinas.

En 1982, doce casas de familias palestinas fueron demolidas para construir otro asentamiento judío, llamado Beit Romano, junto al mercado de verduras de Hebrón en el casco antiguo.

En 1983, el asentamiento de Avraham Avinu fue establecido tras el mercado de verduras, originando su cierre.

En 1984, alrededor de unas ruinas judías descubiertas en el área, el asentamiento de Tel Rumeida obtuvo la aprobación del gobierno israelí. Los colonos se mudaron a Tel Rumeida con caravanas, donde vivieron durante algunos años, En 1998, el gobierno israelí les dio la autorización para construir estructuras permanentes, asignando para ello 3.000.000 de dólares.

En 1993, tras los acuerdos de Oslo, el gobierno israelí dispuso casi 200.000 dólares para el desarrollo de los asentamientos, en tajante contraste con las órdenes que prohibían el aumento de colonias en tierras palestinas.

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En 1994, Baruch Goldstein, un colono nacido en los EE.UU. perteneciente al partido Kach, entró en la mezquita de Abraham y disparó sobre los devotos musulmanes con un fúsil de asalto M16, matando a 29 personas e hiriendo a cientos.

Tras la masacre de la mezquita, el partido Kach fue ilegalizado en Israel, junto a Kahane Chai. Los partidarios de este grupo representan al movimiento religioso y sionista de extrema derecha, cuya intención es desalojar a todos los pueblos que ellos consideran incapaces de vivir en paz con los judíos de las fronteras bíblicas de Israel. Muchos de los colonos de Hebrón profesan fidelidad a estos grupos.

A continuación del atentado terrorista de Baruch, Israel y la Autoridad Palestina firmaron el Acuerdo de Hebrón. Conforme a éste, la ciudad de Hebrón se divide en dos áreas; H1 y H2. La Autoridad Palestina gobierna las dos áreas, mientras que Israel controla la seguridad y el orden público en la H2 donde viven la mayoría de los colonos.

H1 es una área de 18 kilómetros cuadrados (80% de la ciudad) con casi 115.000 palestinos; H2 tiene 4,3 kilometros cuadrados donde unos 35.000 palestinos viven debajo de 750 colonos. Desde el principio de la Segunda Intifada, Israel tomó el control del área H1.

Los asentamientos hacen la vida de los palestinos muy dura. Los palestinos están sujetos a la violencia día a día, violencia tal como ataques a palestinos, quema de edificios, lanzamiento de piedras a niños cuando van a la escuela y a viandantes, asaltos a casas y comercios y griterío de lemas racistas. Todo con la intención de hostigar a los palestinos y forzarles a abandonar sus tierras.

En el viejo Zoco y en la calle Shalala, se han levantado redes metálicas porque los colonos arrojan botellas, basura y piedras a las cabezas de viandantes desde lo alto de los edificios de Avraham Avinu y Beit Hadassa.

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Varias casas fueron demolidas y todas las tiendas de las áreas cercanas a los asentamientos, tales como la calle Shuhada o la calle Al Shalala, han sido forzadas a cerrar, con graves consecuencias sobre la economía de la ciudad. Actualmente hay más de 1.0000 tiendas cerradas, un tercio de ellas lo ha sido por orden militar por su “propia protección”. Según el Comité de Rehabilitación de Hebrón, solo el 10% de 650 tiendas y almacenes están funcionando en el viejo Zoco. Hoy en día, la situación es muy difícil y precaria puesto que la mayoría de las familias de H2 viven por debajo del lindar de la pobreza.

En el año 2002, Hebrón sufrió un período prolongado de toque de queda, por una cantidad total de 388 días. A menudo fue una forma de castigo colectivo, pero a veces fueron impuestos sólo para permitir a los colonos judíos celebrar ceremonias judías.

En el casco antiguo no hay libertad de movimientos: 14 puntos de control militar impiden a los palestinos pasar de H1 a H2, e incluso de diferentes áreas internas de H2. En esta área, el permiso conducción es otorgado sólo a los colonos, los palestinos no residentes no pueden entrar dentro de esta área.

Siempre ilegales bajo la ley internacional, el gobierno israelí considera los asentamientos ilegales: como en el caso del barrio de Shalhevet Pass, perteneciente al asentamiento de Avraham Avinu. Está situado en el centro del viejo mercado de verduras, y una vez fue cerrado por el gobierno israelí, a continuación de la matanza de Baruch Goldstein.

En el 2002, tras la muerte del niño judío de diez meses, Shalhevet Pass, los colonos regresaron a la lonja ocupando diferentes comercios convirtiéndolos en sus casas- todo el barrio tomó su nombre en memoria del niño.

El 15 de Enero de 2006, el gobierno israelí emitió una orden de evacuación a continuación de una sentencia del Tribunal Supremo Israelí que daba a los colonos un mes para abandonar el mercado. Cientos de colonos protagonizaron disturbios en protesta por la orden de evacuación, esos días se registraron varios actos violentos contra palestinos, observadores internacionales y soldados israelíes. La tensión fue aumentando tanto que fueron impuestos unos días de toque de queda para normalizar la situación.

El 31 de Enero de 2006, las 8 familias evacuaron voluntariamente el área del mercado, pero prometieron volver legalmente en un futuro cercano; es decir, ocupar casas con el permiso del gobierno israelí.

Un hombre pasa a través de un puesto de control militar, de camino a la mezquita de Abraham, donde 29 palestinos fueron muertos en 1994. El puesto de control militar fue introducido como parte de las medidas de seguridad en la ciudad, el gobierno israelí dice que son necesarios para proteger a la población musulmana de los, a menudo, violentos colonos. Sin embargo, parece extraño para las víctimas tener que aceptar el impacto negativo de tales medidas contra sus perpetradores.

Sara y Mónica , activistas y colaboradoras interinas de Palestine Monitor ( Agosto del 2006).

Traducido del inglés por Carlos Sanchis.

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