Sumeria – Fuente principal del Antiguo Testamento y de otras escrituras religiosas occidentales – Primera Parte – (Video)

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A pesar que los apologistas bíblicos han intentado evitar o nublar las cuestiones del origen del Antiguo Testamento, los hechos históricos claramente demuestran que sus antecedentes están en el valle de Mesopotamia.

La cultura sumeria, puede ser remontada, desde hace tiempo, como el principio del Cuarto Milenio AC; fue la fuente de todos los mitos de las civilizaciones del Medio Este que siguieron, tal como acadios, babilonios y asirios que heredaron mucho de la cultura sumeria. Esta cultura fue transferida posteriormente al oeste a las tierras de Palestina, Siria, Líbano, y Anatolia.

La lengua de los sumerios fue reemplazada por el acadio, y la lengua semita. Los Sumerios no son semitas y sus orígenes son desconocidos. Parecen no tener ninguna afinidad con todos y haber aparecido repentinamente en la tierra como caídos del cielo. Los acadios y sumerios se mezclaron luego y formaron una fusión de ambos idiomas. De este Sumerio-Acadio la sociedad desarrolló el semita y a la larga el hebreo o judío. Los hebreos no inventaron su lengua o formas literarias; su cultura fue heredada de culturas mesopotámicas y cananitas más antiguas.

Debería ser notado ampliamente que cuando vivieron aquellas famosas figuras bíblicas de Noé y Abraham, no había cosa tal como la existencia del hebreo. Los judíos tradicionalmente demandan la descendencia de Abraham quien no era ni judío ni árabe sino un residente de la ciudad de Ur en Mesopotamia.

La referencia más antigua del Antiguo Testamento dicho para demostrar la alegada ascendencia hebrea de Abraham es un error perpetuado por mala traducción o interpretación. En su afán por probar la antigüedad hebrea, los traductores han referido incorrectamente a Abraham como es en Génesis 14.

El contexto en el cual esta referencia aparece es la invasión de los reyes del este a Canán y la reacción de Abraham cuando su sobrino Lot es tomado prisionero. El texto dice:

“Los invasores se apoderaron de todas las posesiones y de toda la comida de Sodoma y Gomorra, y se marcharon, tomando con ellos a Lot, el hijo del hermano de Abraham, junto con sus posesiones; él había estado viviendo en Sodoma. Un fugitivo trajo las noticias a Abraham el hebreo que acampaba en los terebintos de Mambre el Amorito, pariente de Eshkol y Aner, siendo éstos aliados de Abraham.”

Evidentemente, Abraham (Abram) era un extranjero en la tierra en ese entonces; él acababa de emigrar de la ciudad de Ur en Mesopotamia. Evidentemente ambos, él y Lot, eran visitantes o viajeros. La traducción de la palabra “ibri” como “hebreo” no tiene ningún soporte lingüístico. La raíz “Br” significa “pasar o cruzar por”. Por lo tanto, “ibri” que aparece en el texto del Génesis significaría que estaba de paso o era un visitante. En realidad, las noticias fueron llevadas a Abraham que los invasores habían capturado a su sobrino, su amigo y su compañero de viaje.

El semita “ibri” está relacionado obviamente con el acadio “ibru” de donde derivó probablemente. En la versión acadia del Poema de Gilgamesh, su amigo Enkidu, con quien Gilgamesh comparte sus aventuras, es referido como “ibru”. El Diccionario Asirio de Chicago lo define como una relación entre personas del mismo código de comportamiento y la obligación de ayuda mutua. Esta definición se adecua perfectamente a la situación de Abraham y Lot.

Las subsecuentes actividades de Abraham en Canán no dejan ninguna duda que él fue un extranjero y un visitante. Por ejemplo, después de su batalla con el ejército invasor, tuvo que reportarse a Melquisedec, rey de Salem, donde pagó un diezmo del diez por ciento de todo el botín recuperado.

Más adelante, cuando Abraham estaba eventualmente establecido en Canán cerca de Gerar, el rey filisteo que también controlaba las tierras alrededor de Gerar y de Beersheba (ciudad del sur de Israel). Abraham tenía una última confrontación en Beersheba con Abimelec, que dejó claro que él estaba al mando de las tierras, sosteniendo su demanda con las tropas lideradas por el General Ficol.

Abraham luego tuvo que comprar un plano de las tierras para enterrar a su esposa Sara; pagó 400 siclos de plata por éstas tierras, una cantidad de dinero extremadamente grande para un pedazo pequeño de tierra que sólo tenía una cueva. Mientras esta suma era anormalmente alta, Abraham como extranjero no estaba en posición de objetar.

Estas actividades de Abraham no eran las acciones de un natural o un nativo de la zona, y Abraham vivió entre los cananitas con su longanimidad. Era una costumbre, si no la ley de la tierra, que un extraño o extranjero no podía ser dueño de sus propias tierras. Esta es probablemente la causa del elevado precio que Abraham tuvo que pagar.

Referencias bibliográficas :
Los tres Libros de Enoc.
El Libro del Jubileo
Las Enseñanzas Gnósticas
Los Pergaminos del Mar Muerto
El Haggadagh
Las Escrituras Rabínicas
Los Trabajos de Josephus
La historia del pasado de la humanidad de R.A Boulay (1990)
Traducciones de Anthony Rengifo y Textos de Roberto Solarión

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