Hasbi RABI – Sami Yusuf – CONCIERTO EN ARGELIA

Sami Yusuf

O Allah the Almighty

Protect me and guide me

To your love and mercy

Ya Allah don’t deprive me

From beholding your beauty

O my Lord accept this plea

CHORUS:

Hasbi rabbi jallallah

Ma fi qalbi ghayrullah

My Lord is enough for me, Glory be to Allah

There is nothing in my heart except Allah

CHORUS

Hindi:

Wo tanha kaun hai

Badshah wo kaun hai

Meherba wo kaun hai

Who is the only One?

Who is the King?

Who is the Merciful?

Kya unchi shan hai

Uskey sab nishan hai

Sab dilon ki jan hai

Who is the most praised and benevolent?

Whatever you see in this world is His sign

He’s the love of every soul

CHORUS

Turkish:

Affeder gunahi

Alemin padisahi

Yureklerin penahi

He is the Forgiver of all sins

He is the King of the universe

He is the Refuge of all hearts

Isit Allah derdimi, bu ahlarimi

Rahmeyle, bagisla gunahlarimi

Hayreyle hem aksam hem sabahlarimi

O Allah hear my sorrows and my sighs

Have mercy and pardon my sins

Bless my night and days

CHORUS

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EL DESCENSO DE ISHTAR A LOS INFIERNOS – LEYENDA –

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Los mitos mesopotámicos son extensos y complejos . Datan del segundo o tercer milenio A.C. Uno de estos mitos es la historia que tiene como protagonista a una divinidad lunar, la diosa del amor, el sexo y la guerra: El descenso de Ishtar a los infiernos.

Existen varias versiones del mito, sumerio, acadio o babilónico, pero ambas versiones comienzan con la muerte del amante de Ishtar: Inanna para los sumerios, llamado Tammuz por algunos y Dumuzi por otros, Dios de la floración de primavera. Tammuz murió durante una cacería en un desafortunado encuentro con un jabalí (símbolo de la lujuria) y Ereshkigal, diosa del infierno y hermana de Ishtar (de la cual Ereshkigal representa su sombra o parte negativa), hizo transportar sus restos a sus dominios antes de que ésta pudiese saberlo.

Ahogada en la ira y el dolor, Ishtar decidió descender al inframundo (lugar a donde los candidatos a la iniciación bajan para eliminar sus errores internos con la ayuda de la fuerza femenina) para reunirse con su amado, una idea que a la diosa infernal no le cayó muy bien, por lo que permitió la entrada de su hermana Ishtar con la condición de dejar una ofrenda en cada una de las siete puertas.

En la primera puerta el demonio guardián obligó a la diosa a entregar sus sandalias, consideradas símbolo de la voluntad para luchar contra sí mismo. En la segunda puerta, debió dejar sus joyas, (cosas materiales). En la tercera puerta, entregó sus ropas, (el aspirante a la luz, tiene que despojarse de las cosas ilusorias de este mundo).

Necesitamos morir de instante en instante, de momento en momento, sólo con la muerte del Ego adviene lo nuevo. Así como la vida representa un proceso de gradual y siempre de exteriorización o extraversión, igualmente la muerte del Yo es un proceso de interiorización graduativa, en el que la Conciencia individual, la Esencia, se despoja lentamente de sus inútiles vestimentas, al igual que Ishtar en su simbólico descenso, hasta quedar enteramente desnuda y despierta en sí misma ante la Gran Realidad de la vida libre en su movimiento.

En la cuarta, ofrenda los cuencos dorados que cubrían sus pechos, que significa renunciar a la sexualidad inferior para trabajar con una sexualidad superior.

En la quinta puerta, dejó su collar, éxtasis de la Iluminación. En la sexta puerta, sus pendientes y con ellos su magia. Y finalmente, en la séptima puerta, Ishtar se despojó de su corona de mil pétalos, que simbolizaba la divinidad.

Una vez completamente desnuda, símbolo de humildad, Ishtar pudo entrar en la Eternidad y rescatar a su amado, pero Ereshkigal (la que pone las pruebas) se arrepintió de haberle permitido el acceso y le prohibió la salida. Mientras tanto, en la tierra, la ausencia de Ishtar se sentía, las personas no se casaban y no nacían niños, por lo que los demás dioses tuvieron que intimidar a Ereshkigal para que permitiese el regreso de la diosa del amor y la fertilidad .Una vez que hubo recuperado todas sus pertenencias (virtudes), Ishtar regresó junto con su marido, ya purificado, y el mundo de los mortales volvió a la normalidad.

Otra versión nos cuenta que la ambiciosa diosa, ya desnuda (libre de las cosas ilusorias de este mundo) ante el trono de Ereshkigal, intentó ocuparlo, pero los siete jueces del mundo de los muertos le quitaron la vida y colgaron su inerte cuerpo de un gancho, (el aspirante debe vencer a los demonios de su inframundo aún a costa de su propia vida).

El mito del descenso de Ishtar a los infiernos, simboliza el curso de las estaciones y las etapas o eras por las que pasa el ser humano y se asemeja a los mitos griegos de Afrodita y Adonis y de Perséfone y Deméter.

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